Archivo de la categoría: Costa Rica

De que color son las manzanas?

Un maestro de escuela le preguntó a sus alumnos de qué color son las manzanas. La mayoría de los niños contestaron “rojas”, algunos dijeron “verdes”. Solamente un niño levantó la mano y respondió de otra forma: “blancas”.

El maestro le explico, pacientemente, que las manzanas podían ser rojas o verdes, a veces amarillas, pero nunca blancas.

El niño insistió que eran blancas hasta que sacó de sus casillas al maestro y se llevo un regaño.
Pero el niño sollozando insistió en su punto y dijo: si las manzanas son blancas,” por dentro”.

Los sabios explican que cada uno de nosotros viene a este mundo con una venda en los ojos. Esa venda son nuestros cinco sentidos, que solamente nos permite ver una dimensión de las tantas dimensiones que componen nuestra creación.

Por ejemplo la ciencia nos dice que solo utilizamos un 4 % de nuestro cerebro y que nuestro ojo no ve más del 10% de la materia existente en el universo. O sea que mientras lees esto hay un 96% de tu cerebro “dormido” y un 90% del universo que no has apreciado.

Nuestros cinco sentidos están diseñados para mostrarnos solo lo externo, para ver la simple coraza de las cosas no la pulpa.

Las preocupaciones, los temores, nuestro ego; son unos de los muchos causantes que no permiten traspasar los cinco sentidos y ver la realidad.

Tratemos de día a día, hora tras hora entender que lo que vemos es una partecita de algo infinitamente más grande, que tenemos todo un universo por cambiar y descubrir. También que los temores son solo una ilusión y que cuando nos damos cuenta que el Todopoderoso hace todo a nuestro alrededor para bien, ¿a qué temes? Y nuestro ego, nuestro querido ego, trabajarlo entendiendo que estamos aquí para darle al mundo no para recibir, sino para dar más y más; nada mas piensa si en lo que tienes de existir le has dado más al mundo de lo que has recibido de él.

Y recuerden que las manzanas también son blancas; “por dentro”.

Feliz séptimo día.

Consejo para la felicidad

Una vez llego un alumno y le preguntó al maestro: “¿Cual es el mayor acto que se puede hacer para encontrar la felicidad?
“Sentarse a meditar “, respondió el maestro.
Pero curiosamente el alumno casi nunca veía al maestro sentado meditando, pues estaba constantemente ocupado trabajando con su negocio, reunido con otras personas o escribiendo. Incluso había tomado un trabajo extra llevando las contabilidades de algunos amigos.
“Pero maestro, ¿entonces porque pasas todo el día trabajando?”
“Cuando uno trabaja no tiene necesidad de suspender el trabajo para sentarse a meditar”, dijo el maestro alejándose para seguir trabajando.
Parece extraña esta historia si vemos como un maestro recomienda algo que ni el mismo hace. Pero lo más impresionante es que es todo lo contrario; solo que en este caso el alumno no lo entendía. Porque el maestro sí meditaba todo el día nada más que no lo hacía sentado.
Meterse en la batalla de la vida; no importa lo que se haga, sea en la casa o fuera de ella, sea en una oficina o al aire libre puede convertirse en una completa meditación. Cuando entendemos que somos creaciones que estamos en este universo para hacer la voluntad de D-is y que en cada instante podemos hacer algo para cambiar el mundo y hacerlo un poquito mejor de lo que ya es, entonces cada segundo es meditación pura.
Recordemos siempre que estamos aquí trabajando no para nosotros, ni para nuestros jefes, mucho menos para el gobierno. Estamos trabajando para el Patrón del universo, y cuando tratamos de ser consientes a cada instante de que somos tan importantes para E-L que nos confió Su universo para mejorarlo eso nos hace muy felices.
Agradece cada día por las cosas que no puedes cambiar, pero lucha hasta que el alma se vaya por las cosas que aunque sea un poquito tienes la posibilidad de cambiarlas y cuando luchas así te darás cuenta que las que creías que no podías cambiar ya han cambiado.
Bendiciones!!!

Celebra con los árboles

arbolEste 15 de Shvat se celebra el año nuevo de los árboles, si, los arboles tienen su propio año nuevo pero que tiene que ver eso con nosotros, que lo celebren ellos y ya; pues en realidad tiene que ver mucho hasta la misma Torá nos dice: “el hombre es un árbol del campo” ( Deut. 20:19). Por lo tanto algo significativo para nuestra vida podemos aprender de los árboles, trataremos de aprender un pequeño mensaje que los árboles nos pueden dar para mejorar nuestra vida y para reavivar nuestro compromiso con El Eterno.

Curiosamente los arboles para poder sobrevivir necesitan de los cuatro elementos básicos del universo; tierra, agua, aire y fuego (en este caso luz solar). Pero nosotros tal vez sin saberlo requerimos de esos mismos cuatro elementos para poder vivir de una forma plena y llena de sentido.

Tierra: En el caso del árbol, la tierra se encarga de absorber la nutrición que este va a recibir, va a darle el agarre o fuerza para poder resistir los vientos y le dará lugar para que sus raíces se expandan. En el caso del nosotros la tierra son nuestras bases morales, la belleza de las siete leyes las cuales permiten que cada día nos nutramos más de energía, bondad y autorrealización. Al mismo tiempo cuando los vientos tormentosos de la vida nos golpeen, saber que nuestro Padre está haciéndolo por nuestro bien nos da la fuerza para no dejarnos doblar, sino resistir y ver como todo pasa, y por último las raíces que son el filtro que permite nutrir cada parte del árbol, es esa filtración que hacemos ante cada situación de la vida preguntándonos que dice nuestro código de conducta acerca de esto que voy a hacer, para saber que cada acción de nuestras vidas tiene un propósito más elevado.

Agua: Las raíces toman el agua y la transportan a cada hoja, rama y fruto del árbol, sin agua el árbol terminaría secándose y muriendo. Las enseñanza de nuestros maestros se comparan con el agua, cada palabra de un maestro es una gota de agua que llena nutre nuestras vidas, que hace que nuestros frutos sean mejores, etc. El maestro de maestros Moisés dijo: “Goteará como la lluvia mi enseñanza. Fluirá como el rocío mi dicho.”(Deut 32:2). Sin esas palabras de nuestros guías nos desorientaríamos y estaríamos cerca de la muerte espiritual, hasta el punto de ni siquiera reconocer quien es nuestro Padre en el cielo, como le pasa a muchos.

Aire: El árbol necesita oxigeno para respirar y dióxido de carbono para su proceso de fotosíntesis. La Torá nos dice que D-is insufló en el hombre aliento (aire) de vida(Gen 2:7); nuestras fuerzas espirituales vienen de ese aliento de vida , de ese pedacito Divino que El Todopoderoso nos regalo; cuando nosotros logramos entender que somos más que un cuerpo, que hay un alma, que hay un parte Eterna en nosotros siempre, entonces nuestra perspectiva cambia, nuestras acciones son en aras de algo más, por lo tanto ese aire de D-is es el que nos da vida cada instante.

Fuego: El árbol necesita absorber la luz solar para activar reacciones químicas que permiten el siclo de fotosíntesis y le dan salud y vida. Nosotros también necesitamos fuego, que en este caso es el calor, la calidez y la hermandad que nos podemos dar entre nosotros los noájidas. Una calidez única que nos va a permitir ser cada día más grandes, mas fuertes; esa calidez que te permite equivocarte y no te juzga, no te condena; esa calidez que te respeta aunque tengas diferentes opiniones en un mismo tema.
Todos somos arboles; algunos con mas frutos que otros, otros sin frutos, otros apenas sembrados, otros ya viejos. Pero lo importante de este día es que nos preguntemos si estamos utilizando esos 4 elementos para alimentar nuestras vidas y si no es así empezar a trabajar para lograrlo.
Que sigamos trabajando para convertir este mundo en el jardín del edén que todos queremos; lleno de muchos árboles con grandes y bellos frutos, junto al Mashiaj, por siempre, amén.

Puedes tenerlo todo

Un jasid llegó corriendo a su rabino y le dijo: -¡Ayuda, mi casa se incendia! El rabino lo calmó. Tomo un bastón de su oficina y le dijo: -Corre a tu casa con este bastón. Dibuja con él siete círculos a siete centímetros uno del otro. Cuando llegues al séptimo, da siete pasos hacia atrás y después lanza el bastón hacia el lado este del incendio.
El Jasid empezó a correr hacia su casa con el bastón cuando su Rebe lo tomo del brazo y le dijo:
-Hijo mío, además del bastón, arrójale también agua. Mucha, mucha agua. ¡Toda el agua que puedas!
A pesar que de D-is nos da todos los días cientos de armas espirituales para ayudarnos en nuestras pruebas, también nos exige que pongamos los pies sobre la tierra para entender que estamos viviendo y desarrollándonos en un mundo físico, el cual con el tiempo ha ido produciendo armas físicas para sobrellevar todos nuestros desafíos.
Se nos ha dicho mucho que D-is está presente en todas partes y que todo lo que debes hacer es apreciarlo, sentirlo, conectarte con E-l. Muchas personas hablan de sentir la presencia de D-is y están en idolatría o falsedad. ¡Claro!, esa falsa sensación los ayuda a consolarse en una crisis personal o para aguantar un problema grande, pensando que D-is tiene un motivo para traerle el sufrimiento. Esa forma de ver a D-is tal vez le ayuda a sobrellevar mejor un problema.
Pero nuestros sabios nos dicen que cuando el Todopoderoso hizo este mundo no lo hizo para sobrellevar problemas o buscar consuelo después de un problemón. Por el contrario este mundo consiste en curar y cambiar cualquier situación que te cause o te pueda causar dolor; para crear un mundo de felicidad infinita. Y aunque nos suene fuerte, conformarnos con algo menos que eso es negar en cierto punto la verdad de la bondad infinita de D-is. Ya que si creemos que E-l es solo bondad entonces no tendríamos que tener todos la felicidad, tranquilidad, paz, amor y prosperidad que E-l desea que tengamos (y que algunos tienen).
Es un tema que llevaría volúmenes resolver; pero hay algo que tenemos que saber, D-is solo quiere darnos, solo quiere que seamos felices. Y todo, absolutamente todo lo que deseas en tu mente lo puedes tener, solo falta abrir el canal para recibirlo.
Cada uno de nosotros tiene una vida diferente y cada uno de nosotros tiene diferentes deseos, por lo tanto si estamos donde estamos ahora es con el propósito de abrir el canal ahí donde estás, con lo que haces, con quien vives, etc. Cada uno de nosotros puede unir en cierta forma lo físico con lo espiritual en cada área de nuestra vida; empezando con las siete leyes, pero no nos quedemos solamente ahí (aunque no tiene nada de negativo), acércate a un maestro para que te enseñe, y cuando te des cuenta de todo el trabajo espiritual que puedes hacer en el mundo que te rodea se te abrirán los ojos a otra dimensión.
Y recuerda, estas en un mundo físico donde todo se logra por medios físicos; pero sin olvidar que también todo tiene un origen espiritual. Aprende a unirlo y te darás cuenta que lo que E-l te quiere dar, no tiene fin.

¿A quien engañas?

Un granjero pobre deseaba robar trigo del campo de su vecino. Llevo a su hijo menor para que vigilara que no los descubrieran. Antes de que su padre comenzara reviso bien su entorno para estar seguro de que no lo descubrieran. Seguro de que no lo veían, se metió, abrió su bolso y cuando estaba listo para llenarlo de trigo su hijo le dijo: ¡Papá, te están viendo, cuidado! El papá se aterrorizó, tomo la mano del niño y salieron rápida y disimuladamente.
Al salir el papá reviso para ver si el que los había visto iba a agarrarlos o hacer algo contra ellos. Sorprendido no vio a nadie y le pregunto al pequeño: ¿Dónde hay alguien viéndonos?, no hay nadie acá.
¡D-is esta mirándonos papá!, dijo el niño.
El padre, golpeado en la conciencia, tomó a su hijo de la mano y se fue a su casa sin el trigo robado.
Para cuántos de nosotros es fácil hablar de nuestro prójimo, mentir, juzgar y cientos de cosas que hacemos a diario, no tan correctas, solo por el hecho de pensar que estamos solos, que no nos ven, que no nos van a descubrir.
A quien que queremos engañar, nuestro Amo y Creador esta en cada lugar y en cada instante en el universo y mas allá, hasta la eternidad. Y lo más importante tomando nota de todas y cada una de nuestras acciones. Así que tratemos de estar consientes en todo momento de que hay un ojo que todo lo ve y lo registra; sin que se le pase una.
Como decía rabí Shemuel de Lubavitch: “Tu no puedes engañar a D-is ni a otras personas. Al único que puedes engañar es a ti mismo. ¿Y cuál es la proeza de engañar a un tonto?”.

Que tengan un feliz septimo día.

Super Noajidas

justice-league-movie-cgiDe niños creo que no hubo ninguno de nosotros que alguna vez no jugara con sus primos o amigos de súper héroes. Superman, Batman, Spiderman, Hulk, Mujer maravilla, Flash, etc.
Todos soñábamos con esos súper poderes y salvar una y otra vez al mundo de las garras de los enemigos del planeta.
Pero ahora como adulto, regresando a esos momentos y soñando nuevamente te pregunto:
¿Si te concedieran un súper poder, cual te gustaría?
Súper Fuerza, Invisibilidad, Rayos X, leer las mentes o tal vez volar. Lindo no, pero que tan largo esta un ser humano de tener esas cualidades.
La biblia nos habla de Sansón, un hombre con una fuerza sobre natural, o Eliezer (sirviente de Abraham) que poseía la fuerza de 300 hombres, y de Naftalí (hijo de Iaakov) se dice que su velocidad era tan extrema que recorrió todo Egipto en segundos para decirle a Iehuda de cuantos distritos se componía; el mismo Iehuda tenía una voz que su grito alcanzaba 1600 km de distancia. O tenemos el caso de los profetas, que podían ver el futuro no solo de la nación sino el de cada persona que se les acercaba. También de los grandes maestros del Talmud, que para aportar conocimientos a sus páginas uno de los requisitos era el de resucitar un muerto. Y otros santos rabinos que dominaban fácilmente las fuerzas de la naturaleza, los elementos y hasta la materia pudiendo crear seres de barro y darles vida.
Y lo impresionante de todo esto es que estos no son personajes de fantasía, eran seres humanos que tuvieron niñez, que tenían hambre, dormían etc. Eso sí, eran personas extraordinarias, reales, es cierto, pero dedicadas a un solo motivo, hacer la voluntad de su Creador, llevando una vida de total auto sacrificio.
¿Pero existe algo en común entre Moshe y Supeman, Batman y Abraham, Spiderman y el Maharal de Praga? Sí, todos estos personajes ficticios y reales reconocieron desde su inicio que sus talentos y habilidades los obligaba a servir más allá de su auto interés.
Siempre con un gran poder viene una gran responsabilidad, tanto así que hasta los grandes hombres pensaron en algún momento no ser merecedores de esos poderes. Moshe no se sentía suficientemente merecedor de convertirse en el libertador del pueblo; el profeta jeremías reclama ser muy joven e inexperto para reprender al pueblo, Abraham se llamaba el mismo polvo y ceniza. Pero aun así cada uno tomó su responsabilidad se levantó y logró lo que el creador quería de ellos.
Pero nosotros, podemos tener de alguna forma obtener un súper poder. Mi maestro me ha enseñado que al rezar a diario el hombre debe pedir por sabiduría para diferenciar entre el bien y el mal, perdón, superar nuestros problemas, salud, guía y por la venida del Mashiaj. En síntesis nuestros pedidos son para fortalecer lo que necesitamos para llevar este mundo a su meta final.
Y lo curioso de todo esto es que para lograr llevar este mundo a lo que E-L quiere no se necesitan súper poderes; pedimos ser librados de enemigos, de aflicción, de un compañero malo, del instinto negativo, etc.
No pedimos por rayos x, súper velocidad o mutaciones especiales; pedimos simplemente por fuerza interna y protección Divina para gobernar nuestra vida y para poder valorar que cada día es importante.
Que el simple hecho de tener una chispa del Todopoderoso que nos guía en cada paso nos hace súper héroes.
Y si día a día nos levantamos para luchar contra la ignorancia, la idolatría, la religión, el odio, el miedo, etc. Somos y seguiremos siendo héroes, sin súper poderes por el momento. Pero cuando nos demos cuenta del verdadero potencial que nos pusieron, será cuestión de tiempo para desarrollar súper poderes, así que agradece a D-is, ya eres un super héroe.

¿Eres como el carnicero?

Hace mucho tiempo había un carnicero en un pueblo que se acerco al Rabino para que él le revisara una vaca y le dijera si era Kosher (apta para el consumo) o no. En ese tiempo en Europa para un carnicero ese tema era de mucho temor; pues si el Rab dictaminaba que la vaca no era Kasher, la pérdida monetaria podía dejarlo fuera del negocio. Sus temores se hicieron realidad y la vaca fue declarada no-kasher, aun así el carnicero acepto la decisión sin mucha queja.
Unos meses después, el mismo carnicero se vio en una disputa con uno de sus vecinos, pero la suma de dinero por la que esta vez peleaba no era ni comparable a la de la vaca, ni siquiera ponía en el más mínimo riesgo su estabilidad monetaria. El mismo Rab escuchó la situación y dio su fallo a favor del vecino del carnicero.
Otra vez el carnicero había salido perdiendo, pero esta vez explotó, se puso pálido, se enfureció y reclamo incluso diciendo que no aceptaba la decisión del Rabino. Todos en la ciudad se sorprendieron. ¿Qué sucedió?, hace unos meses en algo más serio para su estabilidad no hubo queja alguna; pero esta vez por una miseria había hecho un alboroto tremendo. Nadie podía entenderlo así que fueron con el Rab para recibir una explicación.
El Rab sonrió tristemente y dijo: “esta es la razón del porque la gente no puede hacer la paz; cuando el carnicero perdió la vaca, aunque era una pérdida económica inmensa, nadie ganó. Pero en este caso, a pesar de que perdió muy poco, su vecino ganó, y eso el carnicero no lo pudo soportar”.
Usualmente cuando tenemos problemas con alguien, nos engañamos a nosotros mismos creyendo que hay situaciones terribles y muchas cosas en juego, cuando en realidad lo que podemos perder es mucho mayor que por lo que estamos peleando; y lo que hacemos en convertirlo en una lucha de egos , y todo se reduce a ¿Quién va a ganar?
Por esa razón antes de tener una discusión con tu esposa, tus padres, amigos, etc.; tomate cinco segundos y pregúntate si discutes para ganar o para solucionar, si quieres construir o destruir, si quieres paz o guerra.
Aprendamos como dice el moré, a construir shalóm porque… “la paz es preferible a todo” (Sifrí Bejucotai).

Que pasen un hermoso septimo día lleno de paz.

La Gasolina y Tu.

Es increíble como las personas pasan hablando y pensando de cuanto subió la gasolina; basta con poner la radio, el televisor o comprar un periódico para ver, y todos tus conocidos (y hasta tu) ya son expertos en el mercado petrolero; incluso hasta haciendo predicciones de porque y cuando puede llegar a bajar o subir. Ahora lo importante de todo esto es qué clase de benefició nos está trayendo a nuestras vidas toda esta información, podemos realmente nosotros hacer un cambio o influenciar en el precio del petróleo. Pues les voy a revelar un secreto-NO-. Me da risa saber que la mayoría de gente conoce el precio del barril de petróleo pero no tienen la más mínima idea de cuál es la tasa de interés de su tarjeta de crédito, se preocupan porque la gasolina va a subir ¢ 75, pero no sabe que está gastando ¢ 15.000 de más al mes por el desorden que se tiene con la tarjeta. Pero que es el chiste de todo esto, a donde nos lleva; simple y sencillamente que nos enfocamos en lo que los medios de comunicación quieren que veamos o en el tema que esta de moda, pero lo que realmente nos debería importar para mejorar nuestra calidad de vida es lo que tenemos el poder de cambiar; si ocuparas el tiempo que gastas hablando y leyendo sobre la gasolina en buscar y crear estrategias para cancelar tu tarjeta o para llegar a un arreglo con el banco te aseguro que empezarás a ver los cambios.
Como puede ser que la mayoría de personas que están a punto de recibir su aguinaldo (bono de fin de año) ya planearon en que lo van a gastar y muy pocos, realmente muy pocos pensaron en cómo hacer de ese dinero un poquito más, como hacer que ese dinero dure.
Hay una frase que dice: “¿quien es rico? El que es feliz con lo que tiene. Y es muy cierto, pero ser feliz con lo que tenemos no quiere decir conformarnos con lo que tenemos; ser feliz con lo que tenemos es disfrutar lo que tenemos hoy, agradecer por lo que tenemos hoy, pero al mismo tiempo meditar y preguntarnos: ¿que estamos haciendo hoy que una persona exitosa no está haciendo? ¿Que estamos haciendo hoy que nos está limitando, que no nos está dejando explotar nuestro potencial? Tal vez el tiempo se nos va sin darnos cuenta (internet, tv, videojuegos, películas, etc.) o tal vez estamos congelados sin saber dónde encontrar una salida.
Querer más de lo que tenemos o recibimos no es negativo, lo negativo es que realmente lo puedes tener, realmente puedes lograr lo que sueñas (con la ayuda de D-is), pero nadie lo puede hacer por ti, debes luchar contra tus limitaciones, vencerlas y el mundo es tuyo.
Acá nos enfocamos principalmente en la parte económica; pero recuerden que tenemos riquezas que ni con todo el dinero del mundo podríamos comprar.

Queremos mashiaj Ya!!!
Shalom!!

El ojo del tiempo es ciego

El Sr. Jones pasea nerviosamente en la sala de espera de un hospital de maternidad, en cuyo interior, su esposa está dando a luz a su primer hijo. De repente, la puerta se abre y el médico aparece. «Sr. Jones, tengo buenas noticias y malas noticias. La buena noticia es que el nacimiento se ha desarrollado sin contratiempos. La mala noticia es que su hijo tiene una condición que va con el tiempo va a causarle la muerte».
El Sr. Jones está choqueado. «¡Esto es terrible! ¿Qué podemos hacer?».
«Me temo que no se puede hacer nada», responde el médico. «No se ha encontrado una cura. Y los científicos han abandonado la esperanza de encontrarla. Su hijo definitivamente va a morir».
«Oh no…», dice el Sr. Jones, «¿Cuál es el nombre de esta condición?».
«Vida», responde el médico. «La vida».
El Rebe Schneerson (de bendita memoria) decía: “El mundo dice, el tiempo es oro, yo digo el tiempo es vida”.
Si en este instante nos pusieran a analizar que es más importante, una libra de oro o un minuto de vida, creo que no lo pensaríamos mucho. El tiempo nos puede dar oro, pero el oro no nos puede dar ni un minuto. Y lo más triste de todo esto es que entendiendolo y aceptándolo continuamos perdiendo el tiempo (hablando tonterías, viendo malas noticias en tv, novelas, teleseries, partidos, etc.).
Pero hay una forma camuflada y peligrosa de perder el tiempo, una forma que muy pocos la percibimos; y es estando ocupados en lo que creemos es productivo; cuando sentimos que estamos ocupados tenemos una sensación de que estamos haciendo algo pero muchas veces estamos perdiendo mucho; estoy seguro que en la lápida de nuestra tumba (que vivamos hasta los 120 años con la ayuda de D-is) no va a decir “hizo muchos arreglos” ó “gano muchos clientes”, «apoyo mucho a su equipo», etc. ¿No creen acaso ustedes que hay algo más importante en la vida que estar ocupados?
Una persona de 30 años ha vivido aproximadamente 350 meses, 1500 semanas, 10900 días, 260 000 horas, etc. Ser robots con rutinas programadas y pasar soñando solamente nos acerca a la muerte de forma vacía, y esa no es la idea, la vida es para llenarla. Encuentra algo para crecer, ponte una meta, cambia un hábito, cambia lo que hablas, no existe límite si de verdad quieres aprender a aprovechar el tiempo.
Al describir la vida de Abraham, la Torá dice: «Estos son los DÍAS de los AÑOS de la vida de Abraham» (Génesis 25:7). Nos enseñan los sabios que en una persona común y corriente el crecimiento se mide con los años, pero en alguien especial, alguien que de verdad quiere hacer diferencia (como nosotros los noájidas) el crecimiento se debe ver a diario, aprovechando al máximo cada segundo.
Abraham nos deja una enseñanza, hacer que tus días cuenten, que el tiempo no pase, que tu pases por él, podemos hacerlo y sé que lo vamos a lograr, sigue adelante, el reloj está avanzando. Y recuerda que el que mata el tiempo no es un asesino es un suicida.

Shalom y felíz setimo día.

El Mesías y el Noájida

Si te invitan a un viaje, generalmente te gusta saber a dónde vas a ir, con quien vas a ir y para que vas a ir. Pues bien todos nosotros estamos invitados a un viaje, un viaje a un nuevo mundo, a una nueva era. Pongámoslo así: te levantas por la mañana y no te preocupas porque es tarde, ni en donde estas pues tienes total control y seguridad en tu vida, sales de tu casa y no encuentras tráfico cuando vas a trabajar. O vas al supermercado y puedes comprar lo que quieras pues tienes dinero de sobra, y además cuando vas a pagar no tienes que hacer fila ni un minuto. Imagina una cena con todos los platillos más deliciosos para ti, y que no tengas que prepararla, con solo pensar estará frente a tus ojos. O llegar y arrancar de un árbol la prenda de ropa que más te guste, a tu medida, aplanchada y lista para usarse. O que te parece que si tienes un amigo un pariente lejos de ti y quieres saludarlo, no necesitas teclearle a un celular, puedes llegar donde el este y darle un abrazo más rápido que el tiempo mismo. También, que te parecería tener una memoria absoluta con capacidad de vivir (literalmente) los recuerdos más lindos una y otra vez. Tu riqueza y la de tus seres queridos será impresionante y no habrá mas preocupaciones por cuentas, cuotas, recibos, etc.
Imagina también el planeta sin contaminación, ni terremotos, tornados, inundaciones, sin destrucción de bosques, ni matanzas de animales para negocio. Con una temperatura perfecta, la que a ti mas te guste.
Qué me dices que dejen de existir todas las enfermedades, desde dolorosas como el cáncer hasta simples como un resfrío por mojarnos los pies.
Así lo que menciono es ínfimo comparado con lo que el mundo que se acerca nos traerá, el mundo del Mashiaj. Y nosotros, si todos nosotros los noájidas estamos invitados, y así como cuando te invitan a un paseo, a una fiesta, a un viaje; siempre te informas para ver cómo prepararse, como ir vestido, que llevar, etc. Nosotros debemos aprender del Mashiaj para saber cómo podemos aprovechar al máximo lo que va a haber allí.
Cada una de las leyes noájidas nos ayudan a ser mejores, o hacer mayor bien; pero el objetivo no es ese; el objetivo no es solamente ser o hacer hoy (inclusive sabemos que la ley que nos exige cortes de justicia no se puede aplicar en su máximo esplendor actualmente), el objetivo es llevar y preparar todo lo que nos rodea para ese momento, donde todo el universo al unísono dirá D-IS ES UNO Y SU NOMBRE UNO, junto al Mashiaj.
Así amigos los insto a acercarse a su maestro y pedirle que les hable un poquito del Mashiaj, pues cada palabra que se escuche en el mundo sobre él lo acerca aun más.
Que pasen un feliz séptimo día.