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Vaishlaj 5773-El secreto de la paz

Iaacov está retornando a su patria luego de haber estado muchos años fuera, en tierra y cultura de los arameos.
Había huido a causa del miedo que le inspiraba su bravo hermano Esav, temía por su integridad y vida, así como por la tragedia que le pudiera ocurrir a sus padres o hermano por su causa.
Escapó solo con lo que tenía puesto, que al poco tiempo le fuera robado.
A simple vista era un pobre inmigrante recién llegado a tierras extrañas, apenas poseedor de unas prendas para vestir, pero rico en su convicción interior de que algún día alcanzaría a disfrutar de la promesa de riqueza y poder. Sin embargo, no era fácil, es la experiencia del expatriado solitario, desamparado, falto de contactos, sin cuentas bancarias, sin posibilidad de retorno. Nuestros antepasados supieron atravesar por situaciones similares en varias ocasiones, algunas no tan lejanas en el tiempo. Así estaba nuestro tercer patriarca en su juventud, con una gran pobreza material, lleno de incertidumbres, cuando llegó a la que sería su nueva casa y nuevo inicio.
Conoció en Aram a la que sería su esposa amada, Rajel; también a su esposa constante y valiente, Lea. Aprendió a valorar personas y cosas, tiempo y esfuerzo. Mucho fue adquiriendo en el transcurso de su destierro. Formó una numerosa familia, cosechó dinero y poder, fue creciendo lentamente en cada área de su existencia. Pero, aún tenía tres cuentas pendientes: regresar a vivir en su tierra patria; reconciliarse con su hermano y vivir sin culpas ni remordimientos; reconciliarse consigo mismo, para vivir en completa paz y gozo de la bendición de todo lo bueno.
Son estas cuentas las que irá resolviendo en nuestra parashá.
En particular veremos que para el reencuentro con su hermano se preparó de diversas maneras.
Sabía que el agresivo Esav venía armado para la guerra, acompañado por una banda centenaria de hombres de armas tomar. Recordaba las rencillas del pasado, la violencia, el hostigamiento, las amenazas y, por supuesto, no olvidaba que estaba en la mira de su hermano. Sí, era un momento de gran angustia, porque ahora no solamente podría ser dañado él, sino también sus esposas e hijos. Poco le importaba si Esav se llevaba ovejas de su rebaño, o las aniquilaba todas; si le quitaba alhajas o títulos nobiliarios, nada de eso ameritaba angustiarse, sin embargo, debía resguardar a su familia, protegerlos, procurar que ningún percance les sucediera. No sabía muy bien cómo reaccionaría actualmente su hermano, puesto que había perdido el contacto hacía décadas, pero mejor prevenir que curar. Sí sabía que era muy astuto para atacar, no era tonto en el ejercicio de su violencia; aunque primitivo y básico en ciertos aspectos, por completo sometido a sus pasiones, pero hábil en astucias, ingenioso para el engaño, experto en el arte de la guerra siglos antes de Sun Tzu.

Clásicamente se reconoce que Iaacov se preparó en tres aspectos: 1) envío numerosos y valiosos regalos acompañados por dulces elogios para apaciguar a su hermano; 2) rezó al Eterno; 3) organizó el campamento familiar para resguardarlo de un ataque militar, además de acondicionarse para responder activamente a las agresiones en caso de necesidad.
Estos preparativos nos enseñan también a nosotros un estilo para responder ante los embates de la angustia así como ante los ataques externos.

Encontrar mecanismos para la conciliación, negociar, pacificar, dialogar, evitar la confrontación, dar un paso al costado, dar en lugar de recibir. Cuando se maneja la relación interpersonal desde el altruismo, desde el genuino interés por beneficiar al prójimo, sin perjudicarse a uno mismo, entonces es factible resolver situaciones complejas de modo mucho más eficiente y saludable. Se evita caer en las trampas del egoísmo, para actuar desde el código de la bondad y la justicia. Así pues, lo que puede parecer como lisonja o compra de voluntades, al hacerse de manera honesta y sin dobleces, en realidad es una llave al compromiso mutuo, al entendimiento, a la comunicación auténtica que espabila oscuridades para llenar de luz y armonía. Uno puede perdonar al que sinceramente se disculpa, pero no olvidemos también pedir perdón, porque probablemente hemos incurrido en errores, faltas y omisiones, a sabiendas o no.

Está también el orar. A través de una concentración profunda, de una intencionalidad positiva, se puede fortalecer el ánimo con rezos, tal vez encontrar en ello también el favor desde lo Alto, proveer de energías renovadas a uno y al prójimo con el cual se está en conflicto. Recordemos que el plano espiritual es el de la unidad, en donde no existen bipolaridades ni conflictos, sino tan solo unidad, armonía. Cuando se reza en verdad, no se está solicitando la servidumbre de Dios, ni que Él nos haga los mandados, sino que uno se introduce a una visión de la realidad más auténtica, en donde todos somos uno.

Tristemente en ocasiones el EGO se impone y consigue dominar, desde su escasa potencia reduce a nulos o infértiles los esfuerzos por llevar una vida de creatividad y plenitud.
Entonces, a veces, no queda otro camino que el de esgrimir alguna arma física para la defensa, para detener la violencia, para responder a los ataques del agresor de modo tal que cesen y se pueda establecer un período de tirantez pero que permita geminar la paz. Seguramente que para aquel vive bajo el objetivo de construir Shalom este paso es sumamente doloroso, hasta pareciera que adverso a su intención, pero es necesario comprender que hay situaciones en las cuales las concesiones bondadosas no apoyan la causa de la paz, que los rezos no influyen en el espíritu del asaltante para amansarlo y disponerlo a la negociación, por lo cual el principio de la justicia establece que sea necesario el uso de la fuerza medida, apropiada, restringida al esfuerzo del shalom.

En estos días, comienzos de Kislev 5773 (noviembre 2012), pudimos testimoniar y ser parte de una repetición de la historia ancestral.
Israel desea vivir en paz en su propia tierra, al volver a ella luego del exilio forzado y torturador, que fuera provocado por los conquistadores sanguinarios y despiadados. Ahora Israel se yergue y comienza a retornar al hogar, a su destino, a su herencia, a su ambiente normal. Como hiciera el patriarca Iaacov/Israel.
Israel anhela reconciliarse con su hermano, con sus vecinos, aquellos que en el pasado le agredieron sin motivo y ferozmente. Es Israel quien hace los esfuerzos para establecer puentes, mesas de diálogo, el que concede, el que halaga, el que regala con tal de obtener el abrazo fraternal de la convivencia. Pero se le responde con hostigamiento, con saña, con burla, con maliciosas mentiras, con falsas promesas de paz y respeto. Sin embargo, Israel se mantiene leal y firme a conceder, a dar de lo propio con tal de alegrar al bravucón para que deje su pendencia y admita el derecho de Israel a su propio hogar, a su existencia, a vivir en calma y paz. Para compartir así bienestar entre todos, la bendición de todo.
Israel también encuentra quienes elevan plegarias, piden al Padre Celestial por Shalom, no para que mueran o sean aniquilados los enemigos acérrimos, esos cegados por el odio y la avaricia, sino para que dejen de lado la guerra, abandonen sus planes de aniquilación expuestos abiertamente para quienes entienden el árabe. Israel pide a Dios para que haga la paz, para todos. Aunque del otro lado solo se oyen invectivas, salvajes llamados a la “guerra santa”, como si la guerra pudiera serlo. Del otro lado se insiste en pretender extirpar a Israel del mapa y eliminar a los judíos del mundo, y para colmo los cómplices del silencio o de la mentira disparan misiles de palabras venenosas, para enquistar aún más el mal en contra de Israel. Pero Israel sigue siendo leal, y también reza.
Pero, cuando llega el momento de defenderse, Israel no esquiva su sagrada obligación de proteger a los indefensos, de hacer lo mínimo necesario para que al menos haya justicia. Aunque luego se le acuse injustamente, se le hostigue con falsedades y mentirosos rumores, también es necesario dar el doloroso paso de la defensa armada cuando no hay otra manera de permanecer con vida. Aunque los falsos pacifistas insulten y proclamen infamias, Israel debe defenderse y lo hace con nobleza, no con terrorismo ni bravuconería, sino con la confianza del que se sabe con el poder suficiente para responder y dar una chance a la paz.

Así pues, el patriarca volvía y quería reconciliarse con su hermano, con aquel que le había agredido, pero también quería encontrar la paz consigo mismo.
Una gran parte de esta última tarea se alcanza consagrándose a obtener las dos anteriores. No es el único modo, pero sirve de gran auxilio.
Comprendamos, la paz interior siempre repercute en paz con el exterior; al contrario también es cierto: aquel que no está en paz consigo mismo, que no se valora correctamente, que no se respeta, que no se cuida, que no se ama, es improbable que pueda llevar una armoniosa relación con los demás y el entorno.

Si prestamos atención, los tres preparativos de Iaacov para el encuentro con su hermano tiene mucho que ver con lo que la Tradición indica para entrar a pleno en cada nuevo año: teshuvá, tefilá y tzedaká. No es casualidad, más bien es la reafirmación que desde antaño conocemos el código para desarrollar una existencia de bendición, solamente debemos recordarlo y vivir en consecuencia.

Tenemos tantas cosas para aprender de la Torá, tantas que pueden iluminar nuestra vida personal y colectiva. Es bueno darnos la oportunidad para hacerlo. Solamente podemos salir beneficiados de esto.
Para concluir, recordemos las palabras del profeta en la haftará que corresponde a esta parashá: "Como tú hiciste, se hará contigo; tu retribución volverá sobre tu cabeza." (Ovadia / Abdías 1:15).
Tratemos de hacer siempre lo que es bueno y justo, para que la consecuencia sea bondad y justicia.

Shabat Shalom.

Grados de opinología negativa sobre Israel

Hace tiempo habíamos enseñado y explicado los cuatro niveles de pecado, de peor a menos malo:

  1. Rebeldía
  2. Comodidad
  3. Ignorancia
  4. Error

Podemos ver un enorme paralelismo con los que opinan desfavorablemente al respecto de Israel, en sus acciones medidas y limitadas de defensa y resguardo de su población.
Tenemos así cuatro categorías de “opinólogos” que agreden a Israel, a los judíos, cuando tienen el “descaro” de defenderse:

  1. Los que odian a Israel y a los judíos.
    Para estas personas  todo lo que hizo, hará y hace Israel es negativo, nefasto, criminal, genocida, aberrante, diabólico, imperialista, y cualquier epíteto que demonice a Israel y le niegue sus derechos.
    Encontrarán cualquier justificativo para censurar a a Israel y evidenciar que no tiene el derecho a la existencia, a la seguridad, a la integridad, a la paz.
    Pondrán al agresor, terroristas del imperio árabe-musulmán por ejemplo, al mismo nivel moral de Israel, que es la víctima. Las agresiones violentas de los terroristas, que atacan civiles indiscriminadamente y se escudan cobardemente detrás de niños y enfermos, con las respuestas mesuradas y calibradas de un ejército profesional y que se rige con altos códigos de conducta y de acuerdo a las convenciones internacionales.
    Inventarán acusaciones, basados en sus opiniones, en sus “altos” valores morales, en sus creencias, para omitir la existencia de agresiones en contra de Israel y por consiguiente prohibir que los judíos tengan oportunidad para la defensa.
    Es interesante que si les preguntan que es el “M23” y qué está pasando con ellos, no tengan ni idea; pero mágicamente son expertos en la situación de los “pobres refugiados palestinos y el ogro imperialista de Israel”. Es evidente que no levantan ni un dedo para defender a las centenas de víctimas diarias en las mascares en Siria, por poner uno de decenas de ejemplos, pero están activos a más no poder para negar a Israel el derecho a defenderse de una constante agresión. Sí, son muy humanistas y pacifistas, de boca para afuera, siempre y cuando sea excusa para atacar a los judíos y al Estado judío.
    En resumen, el EGO en su más violenta y descarada expresión. Pero casi siempre, y como buen derivado del EGO, se disfrazara de pacifismo, humanismo, lucha por la justicia, los pobres “refugiados”, etc.
  2. Los que encuentran algún beneficio el agredir a Israel.
    Entre estos seguramente que se encuentra muchos de los medios masivos de des-información, agentes políticos que prefieren desviar la atención hacia Israel en lugar de en los problemas locales, los que reconocen que el mercado potencial de mil quinientos millones de consumidores del imperio árabe musulmán es más jugoso que el modestísimo mercado de solo catorce millones de judíos en todo el mundo.
    Para estas personas, los acomodaticios, los interesados, no importa quién es víctima y quién agresor, ni derechos, ni justicia, ni paz. Lo único que importa es obtener algún tipo de rédito, material, cultural, emocional, político, lo que fuera.
    Otros cómodos son los que pudiendo hacer algo a favor de la paz, se rehúsan con excusas, negándose a ser participantes en la construcción de Shalom.
    Por supuesto, detrás está el EGO, manipulando, acaparando, instilando medio. Siempre el EGO.
  3. Los que se dejan llevar por lo que consumen en medios masivos de des-información, los que siguen la corriente generada por aquellos que odian y son activos en propalar su odio y usan a los interesados para sus fines.
    Estos son ignorantes, pero activamente persisten en su ignorancia. Pudiendo encontrar material de esclarecimiento, poco y escaso, pero existente, se mantienen en su ignorancia que agrede a Israel y le niega sus derechos. En este caso caso ya puede estarse en una situación límite con la comodidad, porque es más cómodo ser parte de la masa que opina violentamente, pero con apariencia pacifista, que ponerse a investigar seriamente, a conciencia, sacando el prejuicio y el odio ancestral.
    No estudian, creen por fe, en lo que escucharon, en lo que muchos repiten, en lo que les parece, en lo que suponen, porque les cuesta salir de su EGO.
  4. Los que han hecho un esfuerzo por conocer, por descubrir motivos, por reconocer las facetas de los que están involucrados, pero finalmente han equivocado honestamente sus conclusiones.

Es hora de evaluar en cuál de estas categorías te encuentras tú.

Fuera imperialistas de la tierra santa

En el Medio Oriente hay un único factor que impide la paz, la calma, el desarrollo, la fraternidad entre los pueblos.
Ese factor es el imperialismo árabe-musulmán.
Desde hace siglos en su constante guerra “santa”, derramando sangre de inocentes, conquistando sin piedad, llevando la miseria y la discriminación por donde vayan. Un imperio enorme, poderoso, cargado de maldad y odio, provisto de innumerables armas, repleto de dinero y posesiones que han obtenido por saqueo y gracias a la extorsión a través del petróleo.
Un impero que usa cualquier trampa o astucia para cargar en contra de los inocentes, de dejar sembrado de cuerpos por donde pasan. Una fuerza arrolladora en su ferocidad casi inhumana, enloquecidos por su sed de sangre, enfurecidos en contra de los que ellos consideran “herejes”.
No dejan de lado ninguna astucia para conseguir sus planes, mienten descaradamente, inventan falsas noticias, mantienen como “refugiados” a sus cuadrillas de invasores como excusa para victimizarse y agredir a la nación soberana de Israel en su propia tierra patria. Pero no solamente en Israel se infiltran y cometen sus tropelías infernales. Están corroyendo las entrañas de Europa, ya han conquistado con su discurso a numerosos incautos e ingenuos que se creen sus historias de mil y una noche que hábilmente usan para esconder sus alfanjes dispuestos a cualquier masacre.
Se hacen las víctimas, cuando son los primeros en la lista de los violentos, corruptos, conquistadores, imperialistas.

Difundamos esta realidad.
No permitamos más que la terrible máquina de desinformación masiva, propiedad del imperio árabe-musulmán y sus socios, continúe envenenando la mente y alma de las personas con sus mentiras.
Repitamos una y otra vez para que a todos le quede claro, y todos repitan y entiendan: basta ya de imperialismo, fuera invasores árabes-musulmanes de la tierra histórica y eterna del pueblo judío, la tierra de Israel.
No permitamos que siga creciendo la mentira, acunada por el odio gratuito contra los judíos; sino que seamos impulsores de la paz a través de la verdad.
Fuera invasores, fuera imperialistas, queremos una vida en armonía, como la que con esfuerzos constantes intenta hacer y compartir la nación judía en su patria, el Estado de Israel.

Alimentando la vida – Iom Ierushalaim

Querido hermano noájida.
Este texto lo escribí especialmente para el público judío de serjudio.com, pero considero que se encuentran en él muchas enseñanzas que pueden ser oportunas y beneficiosas para los noájidas.
Te lo presento a continuación.

Compuso amargamente el salmista al ver el exilio del alma, la ruptura de Israel:

¿Cómo cantaremos las canciones del Eterno en tierra de extraños?
Si me olvido de ti, oh Ierushalaim [Jerusalén], que mi mano derecha olvide su destreza.
Mi lengua se pegue a mi paladar, si no me acuerdo de ti, si no ensalzo a Ierushalaim como principal motivo de mi alegría.
Acuérdate, oh Eterno, de los hijos de Edom, que en el día de Ierushalaim decían: »¡Arrasadla! ¡Arrasadla hasta los cimientos!»"

(Tehilim / Salmos 137)

Para muchos judíos de la actualidad (incluso para residentes en Eretz Israel), Ierushalaim es una ciudad más. Como Tel Aviv o Haifa, o tal vez Amberes y Kioto. De hecho, puede llegar a oírse que se preguntan con sinceridad: ¿Por qué habría de celebrarse el día de Ierushalaim y no el de Beer-Sheva o de Eilat?  En efecto, una ciudad como cualquier otra. Con sus añejas historias, sus variopintas mezclas, su sensualidad exótica, sus promesas incumplidas, sus pozos y sus paisajes, sus ruinas y sus glorias. Cosmopolita, heterodoxa, nacional y del mundo. Una más. Ignorada y desconocida. Sí, así la ven muchos judíos de la actualidad a la capital eterna del pueblo judío.

Para otros, es una ciudad "menos".
Poco trascendente para sus vidas personales, sin contacto en su agenda nutrida de vanidades importantes, sin memorias que ser evocadas, sin sabores ni aromas que desde lo profundo reclaman un lugar… nada… un nombre lejano, extraño, ajeno, vagamente susurrado, que atemoriza, conflictiva ciudad para mencionar ante el vecino gentil poco amante del judío y los judíos.
Una ciudad de otros, religiosa, universalista, falta de paz, carente de luz, sin el glamour de otras urbes, un sitio desértico, oriental, triste, feo, viejo, gastado… peligrosa de visitar.
No, Ierushalaim no es una opción válida para siquiera soñar con morar en ella.

Para otros, Ierushalaim es Ierushalaim… y todo explicado.

Pero, ¿qué puede estar sucediendo con esos que no reconocen la especial esencia y personalidad de este lugar’
Ocurre, al parecer, que tal como el libro de Tehilim/Salmos es un extraño para muchos judíos, así lo es también la ciudad por la cual nuestros ancestros lloraban y penaban desconsolados en el Exilio. Ya no es el corazón del alma, ni el alma del corazón. No se dirigen los rezos hacia ella, ni los anhelos por verla en plenitud, reconstruida, con vida. Ya no ocurre como con nuestros antepasados que sinceramente se dolían hasta el punto de sentir extrañeza de su propio cuerpo, como si fueran exiliados dentro de sí mismos si es que llegaban a desvirtuar la centralidad de Ierushalaim en sus existencias. Ierushalaim era superior a ellos, a sus egoísmos, a sus grandezas. Ierushalaim era el centro del mundo, hacia donde ojos y corazones se dirigían en rezos, por la cual se soñaba y se clamaba, el hogar perdido y tan añorado. Esa ERA Ierushalaim.
Ierushalaim lo era, pues, aparece hoy puesta en un lugar muy lejano dentro de las prioridades de muchos.
¡Hasta se pretende comerciar con su dignidad!

Un día, de no hace tanto atrás, los clérigos reformistas pretendieron desnucar el cuerpo del judaísmo quitando a Ierushalaim de las plegarias. Ya no sería más la capital añorada, ya no se elevarían peticiones por su restauración, ya sería abandonada toda pretensión mesiánica y de renacimiento nacional judío. El “iluminismo” trajo aparejado el oscurantismo del Yo Auténtico de la nación judía. En su desesperado intento por asimilarse, por ser judíos culturales, por despojarse de su identidad, se sumaron a los que borran el sano deseo de la redención judía del yugo de sus opresores. Trabajaron en pos de la asimilación, forma oculta de solucionar el antisemitismo a través de la desaparición, del esfumar la identidad judía, de desjudaizar a los judíos. Allí se fue también Ierushalaim a la sombras, a la negación.

A esto se le sumo luego la politizada y obtusa posición de algunos sectarios ortodoxos, eternos pedigüeños de esto y aquello, apabullantes demandantes de privilegios, aferrados a sus “pastores” quienes se niegan a ceder un centímetro de su poder, ciegos ante el maravilloso milagro del renacer de la nación y el pueblo de Israel. Más afanados en sus interpretaciones oblicuas, en sus adoraciones de milagreros de cuento, en sus EGOs desbordados de piedad supersticiosa, en su apetito desmedido por limosnas en vez de crecer de manera digna y armoniosa. Carentes de toda empatía o sensibilidad para con su prójimo, judío o gentil, que no alcanza el nivel de “excelencia” por ellos fraguado. Para estas personas es también la Jerusalén terrenal una casa extranjera, un hogar diaspórico, un gueto europeo trasplantado al medio oriente. No, para estos sectarios existe la Jerusalén mítica, celestial, desconectada de toda realidad, dibujada a imagen y semejanza de sus EGOs en plena algarada. Son capaces de abrazar al asesino de Irán, al asesino de los árabes que se dicen “palestinos”, de denostar a los judíos “sionistas” (sea lo que ello implique en sus mentes angustiadas), pero dudosamente muevan un dedo para mejorar su propia situación o la de sus verdaderos hermanos: los otros judíos.

Otros ajenos, que son judíos al menos de origen, no ven santidad en ninguna parte, ni afirmación de la identidad nacional, ni derechos históricos, ni nada que otorgue a la nación de Israel su lugar dentro de Ierushalaim. Para esta gente, por lo general de izquierdas, toda Jerusalén es árabe, toda la tierra de Israel está poblada por imperialistas judíos que no tiene siquiera derecho a la existencia, sino tan solo a desaparecer. Proclaman los lemas del imperialismo árabe-musulmán con total desparpajo, pero seguros de ser guerreros atrevidos en contra del imperialismo yanqui.

Vemos que no solamente los hijos de Edom despotrican en contra de Ierushalaim y están sedientos de sangre, de destruir la ciudad cordial. También dentro de los hijos del pueblo están los que la desprecian y manifiestan su deseo de arrasar con Ierushalaim. Hacen de Israel tierras de extraños, se hacen ajenos a ella, y desprecian a Ierushalaim.

Y sí, hay otros judíos, al menos de origen, que procuran desestabilizar el nexo sagrado de los judíos con su capital eterna, pero como muestra basta los que mencionamos.
Es triste, mucho, saber que estos miembros de la santa Familia Judía están desconectados de su esencia, en desequilibrio, realmente enfermos en su multidimensionalidad. Están abrumados por el EGO, alicaídos en sus emociones, corrompidos en sus creencias y anhelos, machacados por el miedo y el deseo que nade del EGO.
Es doloroso saberlo, porque son hermanos, gente cercana, hijos de la misma Familia.
Mientras estas personas están en el exilio espiritual, desconectados de su esencia, el Exilio se resiste a morir. No hay Era Mesiánica, porque tantos hijos están fuera de la senda, en caos, desafinando en la sinfonía cósmica.
Si bien nuestro propio EGO nos puede impulsar al enojo, al reclamo amargo, a la disputa inútil, a la agresividad innecesaria, así no se resolvería nada, sino que se acrecentaría el drama.
Por tanto, comencemos construyendo shalom en nuestro interior, admitiendo sus posturas, que aunque erróneas y lastimosas son las que ellos consideran válidas.
No respondamos desde el EGO, sino desde el AMOR.
Para ello debemos cultivarnos, trabajar en nosotros, romper el primado del EGO en nuestra vida, así podremos tender lazo de unificación con nuestros hermanos y con los extranjeros también.
Es el largo camino de regreso al hogar, de restablecer Ierushalaim como antaño, como nunca fue en la realidad.
En unidad, armonía, resplandor, amor.

Ahora, detengámonos un poco y preguntemos juntos:

¿En qué se basa la distinción (sinónimo de santidad) de esta ciudad?
¿Acaso son sus edificaciones lo que se añora hasta la muerte?
¿Acaso es su clima y atmósfera lo que ancla en ella a las nostálgicas poesías?
¿Acaso son sus ásperos habitantes los que transforman a esta ciudad en el seno cálido al que se recurre?

Dios ha distinguido a esta zona del orbe con una cantidad mayor de santidad.
Dios ha elegido una de sus montañas (Moriá) para establecer su Santo Templo. Y sabemos que Dios no es humano para cambiar de parecer, por lo que, estando o no el Templo en pie, la designación de lugar consagrado es a perpetuidad (Mishné Torá, Hiljot Beit HaBejirá 6:15). En tanto la Tierra exista, Ierushalaim es el sitio escogido por Dios, para que "Su nombre repose allí" (Devarim/Deuteronomio 12:11).
Dios ha observado con atento amor los avatares de este minúsculo y rocoso punto del Universo, desde el mismo comienzo de la Creación.
Pero más aún, la ha otorgado a los Hijos de Israel, como heredad perpetua, cual corazón de la tierra que nos ha prometido (Devarim/Deuteronomio 25:19).

El ser humano es un ente conformado por sus diversas dimensiones, es imposible existir apartado de ellas, somos cuerpo, emociones, sociedad, mente y espíritu. Somos todo ello, así estamos hechos.
De manera similar ocurre con la Tierra de lo Santo (Tierra Santa, según dicen erróneamente los cristianos), que en realidad se debería reconocer que es Tierra Y Santidad. O tal vez, la santidad de la tierra. O tal vez una tierra que propicia el despliegue de la santidad. Como sea la combinación, una sin otra no es posible.
Tierra que desarrolla sus potencialidades cuando se la combina con el Pueblo que le es propicio: el Pueblo de Israel. Es decir, la Tierra de Israel cuando fue Canaan o cuando fue apodada como Palestina, era un yermo (Vaikrá/Levítico 26:33), un erial (Ieshaiá/Isaías 64:9), guarida de zorros y alimañas, un territorio hostil, al punto de "vomitar a sus pobladores" (Vaikrá/Levítico 18:25); en tanto que, cuando es habitada por sus herederos (judíos), y estos actúan de acuerdo a los cánones de la Torá, entonces, la Tierra cobra el esplendor que Dios le ha designado como propio (Ieshaiá/Isaías 65:18,19).
Éste es un testimonio moderno de lo que profetizó la Torá hace milenios al respecto de la vitalidad de la tierra que depende de la presencia de SU pueblo, Israel:

"No hay ni una aldea solitaria a través de toda la extensión (valle de Jezreel, Galilea); no por treinta millas en cualquier dirección… Uno puede recorrer diez millas en la región sin ver un alma viva. Para experimentar el tipo de soledad que causa tristeza, ven a Galilea… Nazareth es abandono… Jericó yace en desolada ruina… Bethlejem y Bethania, en su pobreza y humillación… desposeídas de toda criatura viviente… Una región desolada cuyo suelo es rico, pero completamente despojado de todo… una expansión silenciosa, lúgubre… una desolación… Nunca vimos un ser humano en todo el recorrido… Difícilmente se ve un árbol o un arbusto en algún lado. Incluso el olivo y el cactus, aquellos amigos del suelo árido e indigno, han desertado… Israel yace en silicio y cenizas… desolada y desamorada…".
Mark Twain, "The Innocents Abroad", 1867

No, esa no debería ser la descripción de la Tierra de lo Santo.
No, algo está fallando si así acontece.
Ese terruño debiera estar florecido, lleno de vida, irradiando energías de bienestar hacia todos los puntos cardinales.
En visión del profeta:

“Israel brotará y florecerá,
Israel llenará las caras del mundo con frutos…”
(Ieshaia/Isaías 27:6)

La Tierra de Israel (con su dosis de santidad) que abarca los límites establecidos por Dios en su Torá, digamos que es como el cuerpo de "Israel"; en tanto que Ierushalaim, más que una entidad política-religiosa-histórica-social, es el espíritu de "Israel".
¿Qué ocurre cuando la unión indefinible de cuerpo y espíritu se quiebra? La muerte.
Ahora podemos comprender que las palabras del salmista (137), no son simples metáforas inspiradas por el hado profético; son verdades materializadas: la acción pierde fuerza; la palabra enmudece; la existencia del judío carece de real vida lejos de Ierushalaim, desarraigados de la fuente de su vida en esta tierra.
Ni Israel sin judíos, ni judíos sin Israel.
E Israel siempre con su corazón espléndido, con Ierushalaim rebozando de vida, de sonrisas, de plegarias, de trabajo, de productividad, de enseñanzas, de bondad, de justicia… ah, la Era Mesiánica, que para algo es tan esperada. No para doblegar a enemigos, ni para enseñorear a una nación sobre otras, sino para que la Luz del Eterno alumbre cada rincón y la vida tenga sentido y trascendencia. Que finalice el exilio del Yo Auténtico, apabullado por las máscaras y cáscaras del EGO, que retorne la esencia al trono de la existencia. Ah, la Era Mesiánica verdadera…

Hallamos una evidencia de esto en la bendición posterior a la comida, que es una de los mandamientos de la Torá (Devarim/Deuteronomio 8:10).
Esta plegaria consta de cuatro bendiciones centrales:

  • por el alimento;
  • por la Tierra de Israel;
  • por la vitalidad de Ierushalaim;
  • y por la completa paz (integridad) otorgada por Dios.

Para la persona razonable, surge entonces una pregunta obvia: si la bendición exclusivamente es por la comida, ¿por qué se ha incluido las menciones a Israel y Ierushalaim?
Se comprende el principio y el final, pues se reconoce el bien de obtener el alimento y que esto provee de satisfacción, lo que es parte de la integridad, del bienestar. Pero, ¿qué tiene que ver Israel y Ierushalaim en el medio?

Una de las respuestas podría ser la siguiente.
Los judíos pueden obtener su sustento material a lo largo y ancho del globo terráqueo, tal como el resto de las criaturas de Dios. Verdad que agradecemos en la primera de las bendiciones (hazan et acol).
Pero, si los judíos habitan en la que es SU Tierra, entonces, el sustento tiene un sabor extra, adicional. Es la tierra que Dios consagró para los judíos la que está trabajándose para que produzca el pan, el bienestar. No es cualquier tierra, aunque se la ame y respete, sino LA tierra de Israel, aquella a la que Dios encadenó el alma de Israel.
Así que, la segunda bendición (al haaretz veal hamazon), la que menciona la estrecha unión entre Israel la Tierra y el Pueblo, es un necesario peldaño en la correcta gratitud a Dios, que provee los alimentos, en cualquier sitio pero especialmente en el hogar milenario y ancestral.
Luego, al recordar la vitalidad de Ierushalaim, se añade el objetivo, la meta, a esa alimentación, que se espera procurar de la Tierra Santa. Alimentos que sirvan para la vida, para el espíritu, y no sólo para el deleite y el engorde.
Es decir, la tercera bendición (bone berajamav Ierushalaim) esclarece todo el sentido de agradecerle a Dios por la comida ingerida: que la persona continúe viva y saludable, provechosa y útil, para estar en un estado físico adecuado como para cumplir con los mandatos divinos.
Bendiciendo por la comida, y habiendo aprendido esto que mencionamos, el acto de comer se transforma en un hecho pleno de significados profundísimos, que permiten conectar a la persona, a través de cada bocado degustado, directamente con el Eterno.
No es comer nutrición del cuerpo, sino también posibilidad para que la persona haga algo trascedente durante su vida. Que se edifique una Ierushalaim, que se unifique en sus dimensiones, que esté en armonía interna y externa, que resplandezca su Yo Auténtico a través de su Yo Vivido. Que el hombre sea pleno, no cáscaras vacías, máscaras sin identidad. Que la nutrición haya permitido construir shalom y no solamente mantener en funcionamiento el organismo físico y las dimensiones que compartimos con las otras especies terrenas.
Que se reedifique Ierushalaim y el trono de David vuelva a sus herederos, esto simboliza que finalice el reinado del EGO para que domine el AMOR, que la persona esté en integridad, completa, en Shalom.

Ahora entendemos un poco más incluso el midrash (Tanjuma 10):

“Israel está en el centro del mundo, Ierushalaim está en el centro de Israel”.

Cada uno es un círculo concéntrico, de mayor santidad, de mayor identidad espiritual.

Aquí la tercera bendición da paso a la cuarta, la del Shalom.
Porque, es entonces, por último, que podemos bendecir a Dios por la integridad, que en hebreo es similar a shalom (paz), pues, se ha llegado a la cúspide del trabajo conjunto, de la armonización dimensional que incumbe todo desde cuerpo hasta espíritu, con el natural, simple y necesario acto de nutrirse. Nos unificamos, encontramos la manera de ser uno.
A través de elevar lo natural, por medio de dar trascendencia hasta la conducta más instintiva, es que escalamos hasta la cima, aquella en la que es posible reconocer a Dios en todos nuestros caminos, incluso en lo que aparenta ser pedestre y tosco. O para ser más exactos, precisamente en lo cotidiano, en lo que es corriente, en lo que no resalta por su “santidad”, precisamente allí es en donde más podemos descubrir la santidad de lo terrenal.

Ahora quizás podemos comprender una de las causas por las cuales en día de semana es costumbre recitar el mizmor (salmo) 137 antes de comenzar con el bircat hamazon (bendición posterior a la comida).
¿Cómo? ¿Que aún no comprendemos la relación entre este salmo, Ierushalaim y la alimentación?
Reiteramos, entonces: para el judío su comida es integralmente significativa (nutritiva para cuerpo y espíritu), si es obtenida e ingerida en Israel, y con la vitalidad de Ierushalaim restaurada, es decir, Ierushalaim vivida por y entre judíos. De otra manera, la comida es sólo combustible para continuar respirando y andando sobre la tierra…
Es también un símbolo cabalístico, de cómo debiera proceder el ser humano a elevar las chipas de luz sagrada que están en cada creación. Así el mundo es espiritual, el espíritu es mundano. La vida terrena es paradisíaca y el paraíso es fruto de nuestras acciones mundanales.
El pan espiritual que alimenta todo el ser, en su multidimensionalidad.
Pero, si comenzamos a menoscabar, si erradicamos a Ierushalaim, si nos olvidamos de la tierra propia, si nos contentamos con migajas, con el mero hecho de pasar por esta vida… ¿qué estamos viviendo si no una vida ficticia, una mala obra de teatro?

Si releemos el comienzo de este artículo podremos constatar una trágica realidad: en tanto el Beit HaMikdash -el Templo- sea una añoranza, los residentes en Israel pueden sentir que viven en "Israel", pero, en verdad, permanecemos todos aún en el Exilio. El exilio material, pero también el metafísico. Estamos en desarmonía entre nuestras máscaras y nuestra esencia, el Yo Auténtico aún no dirige la orquesta de la sinfónica del Yo Vivido.
Israel continúa en un desgraciado exilio pleno de materialismo, y de consumismo…que consume a sus habitantes (Bemidbar/Números 13:32).

Israel ha comenzado su renacimiento, gradual, en etapas.
Su cuerpo ha revivido, también sus emociones, con altos y bajos su medio social y el mental están encaminados. Están cobrando vida.
Falta aún el despertar espiritual, la toma de conciencia de la plenitud, el reinado del shalom.
Estamos solo en el comienzo, aún falta un poco más.

Pero, el momento del renacer de Israel está próximo.
Con la reconstrucción del Santuario del Eterno, con la elevación de la Ierushalaim terrena a su condición de Ierushalaim celestial, podremos, toda la humanidad, gozosamente celebrar una época de verdadera vida en armonía (Ieshaiá/Isaías 52:7). Con Israel en su Tierra. Con Israel con su Pueblo. Con Israel y su Torá.
Y diremos:

"Prorrumpid juntas con gritos de júbilo, oh ruinas de Ierushalaim [Jerusalén], porque el Eterno ha consolado a Su pueblo; ha redimido a Ierushalaim… Alegraos con Ierushalaim, y gozaos con ella, todos los que la amáis. Regocijaos, todos los que estáis de duelo por ella"
(Ieshaiá / Isaías 52:9; 66:10)

Artículo modificado del originalmente publicado hace décadas en mi antiguo sitio DARJEY NOAM: http://serjudio.com/dnoam/iom_ierushalaim60i.htm

Muertos y muertos. De la Shoá y la guerra

Antes, durante y al finalizar la Segunda Guerra Mundial murieron millones de personas por su causa.
Algunos de ellos eran combatientes, gente que lucharon y murieron. Parte lamentable de todas las guerras. Padres, hijos, hermanos, amigos que se fueron, que dejaron corazones quebrantados. De uno y otro bando. Más o menos comprometidos con valores trascendentes o con lo más aberrante del ser humano. Como sea, miles, o quizás millones, de personas enfrascadas en lucha que perecieron.
Entre estos también hubo prisioneros de guerra, soldados que debieran ser preservados con vida y buen estado de salud, en respeto a normas internacionales, pero que igualmente fueron masacrados, generalmente por los asesinos nazis ensañados contra soldados indefensos, prisioneros de guerra soviéticos.
Otros de los muertos no eran combatientes, ni enrolados en ejércitos, ni comandos paramilitares, ni partisanos, pero estaban en actividades directamente relacionadas con la maquinaria bélica y sus muertes ocurrieron como consecuencia de su participación. Trabajadores en fábricas de armas y municiones, colaboracionistas, espías, gobernantes títeres, traidores, entre otros.

A causa de la misma guerra fallecieron otros millones de personas, los que no luchaban directamente, los civiles.
Terribles bajas, espantosas muertes, las que ocasionan los enfrentamientos armados en gente que no está armada y hasta quizás en oposición al derramamiento de sangre.
Estas muertes, imperdonables, injustificables, entran dentro de la ecuación horrorosa de las guerras, no son sorprendentes, son esperables, aunque no deseables.
Así pues, la maldad de Hitler y sus socios llevaron muerte, destrucción, devastación, dolor a millones de hogares, en decenas de países durante años y más años. No solo entre sus enemigos (rusos, polacos, británicos, franceses, etc.), sino también entre sus seguidores y connacionales.

La infernal estructura nazi decidió aniquilar a grupos que no estaban ni directa ni indirectamente vinculados a la guerra.
Aprovecharon la ocasión para deshacerse de gente y grupos que a sus intereses resultaban molestos.
Así pues, se despacharon sin piedad a alemanes “arios” que eran opositores al régimen, por lo general gente de izquierda o librepensadores, pero también personas con cierta influencia que podían obstaculizar el dominio de la ideología nazi.
Eliminaron discapacitados, gente con síndrome Down, deformes, y homosexuales (a los que rotulaban como enfermos), para de esa manera perfeccionar la “pureza” genética de la raza aria.
Aniquilaron gitanos junto a criminales, para así quitar lo que los nazis consideraban lacras sociales, vistos por los nazis como parásitos que corrompían con sus actos y estilo de vida a la sociedad “pura” que ellos anhelaban.
Así pues, a la búsqueda de la pureza política, mental, genética, social y moral asesinaron a mansalva a cientos, miles de personas inocentes de cualquier crimen o falta.
Asesinatos maliciosos, imperdonables, basados en la pura maldad mas que en la pureza de intenciones, pero que se escuda en una supuesta finalidad “superior”, en conseguir alguna ventaja en la práctica.

Pero hubo un grupo al cual se le destacó para hacerlo desaparecer por completo de la tierra.
Un grupo que fue escogido para ser destruido, evaporado, erradicado por completo.
Un grupo que recibió especial atención y esfuerzos, aún en medio de los contratiempos en los frentes de batalla, para ser sistemáticamente masacrados, pero antes embrutecidos, esclavizados, mortificados, negados en su condición humana.
Un grupo que incluía gente sin religión, de religiones diversas, aunque mayoritariamente eran fieles a alguna corriente judaica.
Un grupo de personas mayormente saludables, socialmente productivas y ajustadas a las normas sociales. Muchos de ellos con altos estudios, trabajos dignos y provechosos, destacadas participaciones en las ciencias, las artes, las industrias, la enseñanza, con vidas familiares correctas.
Un grupo leal a su patria, con testimonios de valor y fidelidad a su nación en la Gran Guerra y a lo largo de los años.
Gente que no daba mayores problemas sociales, pues no había entre ellos infractores, ni criminales, ni adictos, ni perversos, más bien todo lo contrario.
Gente que se distinguía por su proceder “civilizado”, positivo, respetable.
Gente que no se metía en dificultades ni boicoteaba a su patria.
Gente que era asesinada salvajemente pero con gran conocimiento científico.
Gente que moría en la guerra, pero no a causa de ella, ni por ser víctimas de ella, ni por participar de ella, sino que eran arrancados de la vida a causa del EGO, de lo más oscuro del alma de la persona.
Los judíos, asesinados sin motivo, sin ganancia, sin excusas. Solamente asesinados por ser judíos.
Es incomparable el asesinato organizado, metódicos, desalmado con cualquier otro de los crímenes, tanto de aquel período como de cualquier otro.
No tiene puntos siquiera de semejanza la industria de la deshumanización y aniquilamiento que se hizo contra los judíos con cualquier otra situación de guerra, conflicto, persecución real o supuesta en ningún otro momento o lugar, del pasado o del presente.

Poner las cosas en claro, recordar, no permitir que se corrompa el recuerdo ni se lo mal use para promover imperialismo (como el árabe-musulmán, por ejemplo), es parte de nuestra tarea como constructores de shalom.

https://www.google.com.uy/search?q=aushwitz&oe=utf-8&rls=org.mozilla:es-AR:unofficial&client=firefox-a&um=1&ie=UTF-8&hl=es&tbm=isch&source=og&sa=N&tab=wi&ei=QZmQT-LDCMq2twex7OzZBA&biw=1067&bih=508&sei=Q5mQT4mlO8zMtgeIuM3SBA

Antisemitismo en la prestigiada agencia de noticias BBC

“UNA VOZ INDEPENDIENTE”

Es el encabezado del sitio de internet de la agencia de noticias BBC, una de las más mayores y más prestigiadas agencias de noticias en todo el mundo.

El encabezado principal del sitio de internet de la BBC, bien podría reflejar lo que sería el ideal del trabajo periodístico alrededor del mundo, UNA VOZ CLARA, OBJETIVA, IMPARCIAL Y CONCRETA, bueno al menos los lectores esperaríamos eso de una agencia con seriedad y sobre todo comprometida con la verdad.

No es la excepción con BBC que cuenta con miles de visitas diarias en su conocido sitio de internet, estos medios se deben principalmente a su audiencia, a sus lectores, y su trabajo está comprometido con la verdad e imparcialidad, no con intereses mediáticos o manipuladores.

Lo que los lectores necesitamos es conocer los hechos reales, claros y concretos, para podernos así formular las opiniones correctas acerca de lo que sucede en el mundo, ese es el compromiso que cada agencia de noticias tiene para con nosotros, proporcionarnos información veraz y oportuna.

Pero en este caso en concreto (y no se en cuantos más) la prestigiada agencia de noticias BBC, juega un papel pésimo en su carácter de informadora, pues concerniente a lo que se viene dando en los últimos días con respecto a medio oriente y el asunto del potencial genocida Ahmadinejad, resulta obvia su tendencia antisemita, pero además excesivamente ofensiva su simpatía manipuladora para cuando de hablar de antisemitas (y sus fechorías) se trata.

Sonó mucho este asunto del reconocido escritor Gunter grass y su poema antisemita publicado en el diario “Süddeutsche Zeitung” de Alemania, Gunter grass premio nobel de literatura en el año 1999 y reconocido por su obra que se extiende a través de varias décadas, pero que hablando de madurez “humana” es solo otro “talentoso” con escasa madurez a la hora de hablar de asuntos que requieren cuando menos de tener “un poquito” de ética para hablar de ellos, cuando menos para emitir opiniones constructivas que sirvan de referencia a las personas y no que solo denoten, un odio profundo hacia un grupo de personas, pero hablando del premio nobel que se le otorgo en el año de 1999 a este escritor, me pregunto si la organización que otorga las distinciones nobel, las otorga a personas que contribuyen en áreas específicas, a la promoción de la cultura y el desarrollo de los valores y otros logros más, en el caso de este escritor que utiliza su talento de literato, para promover el racismo y el odio hacia un determinado grupo de personas ¿por el uso indebido de sus habilidades no le podrán retirar el premio nobel? Y más allá de eso ¿Cómo le pueden otorgar un nobel a un antiguo nazi? Porque este señor fue antisemita en su juventud y ahora en su vejez ¡lo sigue siendo! Es una reflexión personal pues me parece que no es acorde con los valores que promueve el premio nobel la actitud nazi de este escritor, aunque más allá de ello debería de existir una ley internacional que castigue con firmeza el antisemitismo y cualquier otra expresión racista que atente en contra de cualquier individuo.

Y es precisamente sobre el pasado hitleriano de Gunter grass que BBC se mostró en extremo antisemita, pues en la pobre cobertura que le dieron al asunto OMITIERON COMPLETAMENTE HABLAR SOBRE EL PASADO NAZI DE GUNTER GRASS, si especificaron que Israel lo declaro persona Non grata y que le prohibieron la entrada al país PERO NUNCA DIJERON LAS RAZONES QUE MOTIVARON ESTA RESOLUCION, sin el contexto claro y especifico de como suceden las cosas se distorsiona completamente la verdad, aun mas los hechos tienden a malinterpretarse y en lugar de denunciar al agresor se tiende a poner más peso sobre la ya agredida víctima.

La BBC dejo de lado todas las razones o al menos las más importantes, por las cuales el gobierno israelí puede negar la entrada a determinadas personas, entre ellas a cualquiera que haya participado en el movimiento nazi, Gunter grass fue recluta activo de la elite inhumana la SS en su momento pilar fuerte del movimiento nazi, que tuvo parte sustancial en el asesinato de varios millones de judíos (entre ellos 1 millón de niños), pero la BBC en su tendencioso reportaje acerca de que a Gunter grass se le declaro persona non grata en Israel, solo recalco que Israel le prohibió la entrada a Gunter grass pero nunca expuso los motivos que motivaron dicho acto, consecuentemente (y como lo acostumbran) hacen parecer a Israel “el malo” de la película.

Se podría pensar que el antisemitismo solo comprende aquellos ataques abiertos y directos hacia el pueblo Judío, pero no solo comprende eso, sino que también abarca el encubrimiento y justificación de aquellas nefastas y perversas personas que incitan al odio en contra del estado judío, recordemos que la BBC es una agencia enorme de noticias y bien pudo haber publicado un artículo objetivo y preciso, donde se expusiera con justicia y honestidad las razones que motivaron que a este inmaduro y perverso escritor, se le declarara persona non grata en Israel.

Y todas las palabras que esta prestigiada agencia de noticias dejo de decir…………… hablan mucho de ella.

Referencias

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2012/04/120408_ultnot_israel_grass_mr.shtml

http://cnnespanol.cnn.com/2012/04/08/israel-declara-persona-non-grata-al-poeta-aleman-gunter-grass/

Amenaza mundial

En vista de los acontecimientos que suceden en medio oriente, pero que nos incumben a todos, y al ver que ni una sola voz hace eco en las conciencias de las personas, creo que es necesario compartir unas palabras contigo apreciado lector, palabras importantes, que tienen que ver con tu seguridad, de hecho con la de todos a nivel mundial.

No tiene que ver con conspiraciones al estilo de las webs paranoicas que hablan de planes malévolos para dominar el mundo, las palabras que quiero compartir contigo, son de algo muy concreto muy real y muy importante, y que probablemente cambiara el mundo tal como lo conocemos hoy en día.

Todo esto viene a partir de las amenazas dementes y genocidas del presidente iraní Ahmadinejad que ha declarado que va a borrar el estado de Israel junto con todos sus habitantes dentro.

Este imbécil ha sobrepasado los límites que cualquier loco, criminal o demente haya tocado en la historia, de forma expresa ha dicho que NIÑOS, MUJERES Y ANCIANOS van a desaparecer de la faz de la tierra, amenazar a la familia de alguien es algo muy delicado y muy serio, eso cualquiera lo sabe, y las amenazas se tornan mucho más peligrosas cuando este demente está construyendo bombas nucleares, que bien pueden hacer realidad su sueño obsceno de asesinar a una nación completa.

Pero sabes querido amigo que estás leyendo estas líneas, este imbécil con sueños de omnipotencia, no es diferente al delincuente que te asalta en la calle y amaga a tu familia con un arma, o el cartel criminal que te extorsiona cuando secuestra a un familiar querido, o cualquier otro imbécil que se aproveche de ti porque estas en una situación de desventaja, no de hecho este es un criminal común y corriente como todos los demás, lo único que lo hace diferente es que tiene el poder para llevar al delito a otro nivel, a un nivel diferente, un delincuente común puede asesinar una o diez personas, pero este sujeto puede ¡asesinar naciones! (tiene bastante capacidad nuclear y es el mandatario de un país entero) y si………. Si tiene el poder de hacerlo, puede asesinar una nación entera, puede llevar el crimen a un nivel distinto, el nivel llamado GENOCIDIO.

Si tú eres hijo, hija, padre, madre, hermano, hermana, abuelo, abuela, sobrino etc., sabrás lo que significa que amenacen a tu familia con asesinarla, pero al intentar llevar el delito al máximo nivel, este sujeto pone a prueba los valores que como seres humanos todos poseemos, y aún más allá de eso, este sujeto pondrá a prueba a toda la humanidad, porque está retando lo mejor que todos llevamos dentro, esa chispa de bondad y justicia que nos caracteriza como seres humanos, independientemente de nuestra raza, ideología o creencia.

Se dice en muchos lugares que estos son tiempos importantes, especiales…….. tiempos de cambio, que incluso estamos por presenciar importantes cambios a nivel mundial, fundamentales en las vidas de todos nosotros, pero el cambio importante, vital, e histórico es de hecho el que todos llevamos a cabo dentro de nosotros mismos.

Un hombre poderoso como el presidente de Irán Ahmadinejad desafía los valores fundamentales de toda la humanidad, pero al mismo tiempo nos da la oportunidad de reafirmarnos como lo mejor que hay en la creación, de fortalecer nuestros valores y de solidificar nuestras virtudes, este bravucón nos da la oportunidad de mostrarle a los asesinos y delincuentes que si estamos unidos su dominio del terror caerá, pues su poder se ha basado principalmente en nuestra debilidad de valores, en nuestra flaqueza de virtudes, este demente y potencial genocida hoy amenaza a Israel con borrarlo del mapa, mañana puede ser cualquier país, México, Francia, Argentina porque una vez que se pierde el respeto por la vida HUMANA los limites se desvanecen y nadie estará a salvo, tenemos como ejemplo claro y vivido al maldito Hitler que asesino millones de personas mientras el mundo solo era un pasivo espectador, pero cuando la amenaza se tornó más seria entonces los otros países intervinieron, este querido amigo puede ser el inicio de un cambio importante para todos, de un fortalecimiento global en la ética humana, porque si todos levantamos la voz en contra de este potencial asesino, y si la ley y la justicia prevalecen entonces la injusticia habrá perdido bastante terreno, lo cual redundara en un fortalecimiento ético global que puede llevarnos a cosas muy positivas a nivel general.

Y si tal vez este sea el inicio de un cambio importante para la humanidad…………………

Un cambio importante para todos nosotros.

Corazón partido

Corazón partido

Confieso que tengo el corazón partido y no me es fácil llegar a una conclusión, cada uno saque sus conclusiones.

Dos noticias, una de mi país y otra de Israel, lejanas, diferentes pero, con una injusticia de fondo.

En España se realiza la llamada Conferencia Internacional de Donostia donde líderes internacionales, como Kofi Annan a la cabeza, llaman a ETA a declarar el cese definitivo de la actividad armada, ¿por qué no a entregar las armas y entregarse? a «darle la bienvenida y aceptar iniciar conversaciones» y a los «actores no violentos y representantes políticos» a que abran el diálogo político y consulten a la ciudadanía.

¿No es un insulto a la justicia? Que se considere al terrorista como un interlocutor válido para negociar… es como si te atracan por la calle y la “justicia” impone negociar a víctima con ladrón y llegar a un acuerdo. ¿consultar a la ciudadanía que? Cada cuatro años se le consulta sobre que opción tomar… ¿o se debe consultar si quieren seguir con la violencia? En una democracia la amenaza no es una opción

En Israel El soldado israelí Guilad Shalit, va a ser liberado, realmente canjeado este martes por cientos de presos palestinos.

La noticia me causa alegría por el soldado, por su familia y por Israel, y me causa profunda tristeza por las familias de las víctimas de los atentados terroristas de la gente que ahora se libera.

Se cambia una persona que defiende a su país por la gente que ataca dicho país.

Amo la paz, la considero un bien a conseguir… pero ¿se debe conseguir a cualquier precio? ¿la paz del terror es paz? ¿la paz de los cementerios es paz?

La PAZ VERDADERA, y duradera, es la justa, la que se negocia sin presión, sin amenazas del terrorismo.

¿No es la búsqueda de la justicia un mandato divino?

Los 477 presos palestinos excarcelados lo estaban por actos contra las personas de un estado soberano, en muchos casos víctimas cuyo crimen era tomar el autobús o ir al mercado cuando alguno de estos 477 presos decidió poner una bomba, lanzar un cohete, un coctel molotov… y es una primera fase del canje pues el acuerdo alcanzado entre Hamás y el Gobierno israelí establece la puesta en libertad en dos fases de 1.027 presos palestinos a cambio del soldado israelí Guilad Shalit.

Entenderme bien, la vida del soldado, como cualquier vida es sagrada, y salvarle la vida es un bien… pero ¿soltar a 1027 terroristas no será el principio de del fin de muchas vidas? ¿volverán a actuar los terroristas? A mi no me cabe duda… En cualquier caso crímenes quedan sin castigo.

Finalmente Felicitar al joven soldado por haber finalizado la pesadilla del secuestro.

Sucot e Israel

De las cuestiones que Dios ordenó a los judíos, hay dos que ponen en juego a todo el cuerpo.
No son acciones que impliquen necesariamente conciencia, ni estar atentos a algo en particular, sino simplemente con ubicar el cuerpo en cierto lugar.
Esas dos cuestiones son: el mandamiento de residir en una Sucá durante la festividad de Sucot y la de residir en la tierra de Israel.
Si uno está, anda, se sienta, duerme, trabaja, descansa, come, conversa, cualquier cosa que haga dentro de la Sucá (durante la festividad de Sucot), está cumpliendo con una mitzvá, uno de los 613 mandamientos que Dios ha ordenado al pueblo judío.
De manera similar, el judío al estar en la tierra de Israel, por ese simple hecho, por esa ubicación espacial, ya está conectando su ser a la Fuente de Vidas, está armonizando su existencia con el Cosmos.

Resulta simpático darse cuenta que hasta al dormir, en la cumbre de la inconsciencia, igualmente se está actuando según prescrito por Dios.
Resulta paradójico que aún siendo ateo, o peor aún, contrario a la Tradición, el judío que reside en la tierra de Israel está actuando –en ese aspecto- en coherencia con la Voluntad de Dios.

Pero así está establecido, son cuestiones que involucran la ubicación del cuerpo, no la conciencia, ni el deseo, ni la voluntad, ni el sentido, ni la opinión personal.
Si eres judío y pones tu cuerpo bajo el techo de la Sucá en Sucot, estás haciendo lo correcto, aunque no hicieras otra cosa más en ese momento, ni bendijeras, ni rezaras, ni tomarás en tu mano objetos rituales, incluso aunque ni siquiera sepas que estás cumpliendo con un mandamiento que Dios ha dado al pueblo judío.
Eres judío y estás en la tierra de Israel, igualmente.

Para muchos esta identidad no ha pasado desapercibida, por lo cual identifican a la festividad de Sucot no solamente con los años de residencia de los judíos en el desierto, tras la salida de Egipto, siendo protegidos y sostenidos por Dios. Sino que también lo perciben como un compromiso para alcanzar la tierra de promisión, a afincarse en ella, a establecer en ella un estilo de vida de santidad.
Es lo que hicieron los antepasados judíos cuando hace 3300 años tomaron posesión de la tierra y se afincaron en ella para perpetuidad.
Es lo que sustenta el ideal mesiánico, de retorno de los hijos a los límites del hogar sagrado, de hacer florecer la tierra, de desplegar todo el potencial de la triple alianza sagrada: pueblo judío, tierra judía y Torá judía. Porque cuando hablamos de mesianismo, cuando añoramos una Era Mesiánica, estamos pensando centralmente en el pueblo judío, en la tierra de Israel viviendo de acuerdo a las reglas pautadas por la Torá dada por Dios a los judíos. Ciertamente el efecto positivo y redentor de este enlace sagrado será percibido por todo el mundo, en cada rincón brotará la espiritualidad pura, el amor a Dios y sus cosas, el noajismo a pleno para los gentiles. Pero esto como efecto secundario al real enfoque de lo que respecta a la Era Mesiánica.

Estas palabras que parecen ideales fantásticos hacia el futuro, anhelos soñadores del presente, o míticos relatos del pasado de la nación judía, ciertamente tienen sus paralelos en el mundo, en las naciones, en procesos históricos bien conocidos en general.

Atiende a estos comaprativos:
Pesaj es la liberación del yugo extranjero e imperialista.
Shavuot es la Jura de la Constitución nacional.
Sucot es la independencia de la patria.

Los que vivimos en América y conocemos un poco de nuestra historia, podemos reconocer que estos han sido pasos que en mayor o menor medida han dado nuestras naciones para conformarse en lo que son actualmente.
Habíamos estado sometidos al imperialismo europeo, hicimos nuestras guerras de liberación.
Pudimos establecer códigos de vida propios, muchas veces constituciones nacionales o estatales.
Declaramos y sostuvimos –más o menos, en realidad- nuestra independencia de poderes extranjeros.
Allá por fines del siglo 18 y durante el siglo 19 muchos nos libramos del mandato oprobioso de España, de Inglaterra, de Portugal, de Holanda (me olvido seguramente de alguno), aún penamos bajo la bota imperialista romana-cristiana, árabe-musulmana, socialista y por supuesto la de otros imperios codiciosos. Las gestas libertadores se reproducían por toda América.
Supimos hacer nuestros Cabildos, nuestras asambleas constituyentes, nuestras legislaciones, etc.
Supimos proclamar la independencia de poderes colonialistas, de intervenciones extranjeras, aunque luego nos sometimos por viles necesidades, por negociados de políticos corruptos, por la ceguera moral de muchos, por el EGO entorpecedor de las masas, por el populacherismo, pero al menos supimos desear ser libres, iguales, independientes.

De manera similar, pero con miles de años de anticipación, aconteció para los hijos de la nación hebrea.
Para aquella gesta redentora no solamente trabajamos nosotros, en realidad bastante poco, sino que fuimos guiados y protegidos por el Todopoderoso.
Sin embargo, con el correr del tiempo fuimos pudiendo hacer nuestra parte, con tropiezos, con dudas, con vacilaciones, con retrasos, con apurones, pero finalmente el pueblo judío estableció su patria en su tierra (esa tierra que desde siempre ha sido pretendida por otros y ahora está a punto de ser robada nuevamente por el imperialismo extranjero, cuya punta de lanza son los que se hacen llamar “palestinos”, pueblo inexistente, invención imperialista en su lucha contra los judíos, que es su lucha contra Dios).

Podemos hacer nuestra parte, cada uno su parte. Ni más, ni menos.
Está en nosotros el conectarnos a través de nuestras acciones positivas.
Podemos establecer nuestra Sucá, endeble, débil, fácilmente desarmable, al tiempo que confiamos en que es Dios el que la refuerza y sostiene.

Los judíos tienen su tarea particular en el plan de Dios para la redención de la humanidad, pero también tienen la propia los gentiles.
Por medio del judaísmo, para unos, y del noajismo para los otros es que estableceremos un mundo de Shalom. Que no sea solamente un bello ideal, una fantasía soñadora, algo parecido a una canción de John Lennon, sino una realidad concreta, vibrante, es posible.

A levantar cada uno nuestra Sucá interior, a librarnos del EGO, a tomar para nosotros el cumplimiento de la Torá que nos corresponde, a construir una patria interna de plenitud y Shalom.

Resp. 1021 – tristeza por la declaracion de Naciones Unidas

Miguel Angel nos consulta:

1- Siento una Gran tristeza por declaraciones de las Naciones Unidas a favor de el Estado Palestino,
2- que podemos hacer nosotros Noájidas
3- para ayudar a hacer mas claro el concepto que Israel propone a las Naciones.

Miguel Gómez, 47 años, Técnico en Informatica, Guatemala, Ciudad.

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