Muy buenos días estimado señor Yehuda, espero se encuentre muy bien:
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Resp. 328 - ¿Educación noájica efectiva?Muy buenos días estimado señor Yehuda, espero se encuentre muy bien: Resp. 318 - Confusión de identidades espiritualeshugo heredia nos consulta: 1- que opina de los rabinos mencionados en el talmud conversos como rabi Tarfon por que fueron mencionados en el talmud?. Una recopilacion de los sabios sobre la ley sagrada. fueron incluidos. Responsabilidad de sus antepasadosEl Eterno concertó un pacto perpetuo con Noaj/Noé y sus descendientes, toda la especie humana. Torá de IsraelAlgunos versículos que testimonian la propiedad y heredad de la Torá en exclusiva por parte de la nación judía, a perpetuidad: Resp. 306 - Torá del pueblo judío, no de los noájidasomar.moreno nos consulta: Shalom. Resp. 292 - Hacerse cargo de su propia identidadazul0305 nos consulta: Si cada 10.000 personas, 2 son judíos en la población mundia, sacado de la estadística de la población en el mundo, la pregunta es: Las cosas buenasCierto día, un anciano de la tribu, le entregó al más joven un sobre, sellado por los cuatro lados, de manera que no había forma de liberar lo que dentro había; el anciano además le dijo: no habras este sobre que te entrego sino hasta que hayas escalado hasta el cima de aquel Tepuy y veas la Orquidea que nadie ha visto. El joven partió en su cayuco recorriendo el río hasta llegar a una isla casi al anochecer del primer día, amarró su hamaca a dos palos de Moriche y se tendió sobre ella colocando el sobre a la vista; repasó todo lo que había escuchado del viejo de la tribu y vió nuevamente el sobre, iluminado por la luz fría de la luna llena, atrayendole sobremanera, pidiendo a ruegos que le destapara, y el joven, luchando contra su instinto, vacilando, intentando levantarse, cerrando de momento en momento los ojos, se quedó dormido, y hubo pasado la noche sin abrir el sobre, pero el Tepuy le era lejano y a lo mejor no llegaría sino hasta después de otra noche en la Selva. Despuntó el alba y metió el sobre en el mapire que llevaba, colocó su vitualla en la canoa y siguió su viaje por el río. La perdida mirada de la señora águilaLa anciana señora águila se despertó, como todas las mañanas, temprano pues tenía muchas cosas para hacer. |
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