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Resp. 371 - Conciencia noájica

Buenas tardes
Quisiera preguntarles si es posible conseguir una filacteria para una persona que es católica, el motivo es religioso, es para mí, soy católico, simplemente también leo el Antiguo Testamento.
Si me pueden ayudar y orientarme al respecto se los agradezco.
Que Dios los bendiga
Carlos Vega P.

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El consejo diario 188

¿Tienes algún inconveniente en declarar con claridad tu identidad noájica?

Grandes y poderosos pueblos desaparecieron de la historia.
Imperios, conquistadores, amos, dejaron de ser.
Su recuerdo es una mancha borrosa en perdidos libros de intelectuales y arqueólogos.

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Resp. 368 - No está en el cielo, está en el seno de Israel

Apreciado moré. Enseñó usted que la Tora fue dada a la nacion santa de Israel y no pertenece a los gentiles. Pero no pudo el santo D-s haber luego dado también una ampliacion de inclusion para los gentiles de la Tora dada a la nacion santa de Israel. Espero su respuesta. Gracias con antelacion.

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El consejo diario 178

El ánimo de la persona se mueve entre el terror a la impotencia y el afán por dominar.
Entre esos polos se debate el mundo.
Se sume la sociedad y el individuo en crisis, en ciclos de altibajos.

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“Soy cristiano” - ¿realmente?

En los últimos días, algunas personas con las que conversé se autodefinieron como: “soy cristiano”.

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El consejo diario 141

Para construir Shalom
debes vivir de manera bondadosamente desinteresada,
en tanto eres fiel a la justicia.


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La hija del rey detrás de sus máscaras

La hija del rey estaba acostumbrada a todos los placeres. No conocía privaciones, solamente placer y goce.
De tanto bien gratuito, ella ya no tenía noción de la bondad que su padre le proveía constantemente.
Todo lo bueno, lo excelente, le era por completo insípido.
Pero además, cuando se detenía a reflexionar en su situación, se sentía un tanto disgustada, o quizás humillada.
Ella veía a los demás hacer algún esfuerzo para alcanzar alguna compensación, alguna retribución por sus actos.
Pero ella, no hacía nada, solamente recibía y recibía gratuitamente, constantemente, sin gusto sin satisfacción real.
El rey, que además de poderoso y bondadoso, era sabio, decidió darle a su pequeña hija un remedio para su absoluta falta de sentido de vida.
Por lo que la llevó a una apartada tierra, en donde la dejó al cuidado de una familia muy humilde, gente que con penurias alcanzaba a producir su sustento.
Al comienzo la niña real no entendía nada de lo que estaba sucediendo.
Ni podía compartir sus sentimientos, pues el idioma le era por completo ajeno.
Atinaba solamente a llorar, a revolverse, a buscar un poco de cariño y nutrición de parte de su nueva familia.
De a poco ella fue aprendiendo a comunicarse, a expresarse, a vincularse, a actuar de una manera diferente.
En el fondo sabía que no pertenecía a ese lugar, que ella era un princesa, que su padre era un poderoso rey, que podía tener todos los bienes en un santiamén; pero la realidad actual era otra, y así vivía, añorando otra vida pero haciendo lo necesario para vivir ésta que tenía.
La niña fue creciendo, las experiencias, la liviandad de la memoria, vaya uno a saber qué, le fue desdibujando su recuerdo, ya no sabía tan claramente quien era en realidad. A veces le parecía un sueño, una fantasía infantil, el creer que era de otro lugar, que era una princesa.
Cuando llegó a adulta, ya ni siquiera le cruzaba por la mente esa pueril imaginación, y si alguien insinuaba que ella era una princesa, se reía sinceramente, pensando en lo tonto de esa suposición.
Se llenó de máscaras, de identidades que le cubrían su verdadera identidad, de nombres, de roles, de lugares, de deseos. Se cubrió con innumerables ropajes y disfraces, todos los cuales eran parte de su vida actual, pero que solamente servían para encubrir a su verdadera identidad, a esa más profunda, a esa que solamente podía ser escuchada en la más estática de las quietudes.
El tiempo siguió pasando.
Ella era sus máscaras, era aquella que luchaba por no ser.
Hasta que un buen día, no sabemos cómo, fue el encuentro con el padre, con el rey.
El le confirmó su verdadera identidad, le reveló su Yo Auténtico.
Le costó horrores a la hija del rey desprenderse de esos otros yoes, de esas caretas que tapaban su cara.
Es que ella ya no tenía ni remota idea de quien era en su esencia más perfecta.

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El consejo diario 125

Tu primera misión como noájida es
SER CONSTRUCTOR DE SHALOM.

Que todas tus acciones y deseos te lleven a serlo.


Su apoyo constante nos permite seguir trabajando