La luz del ciego o la oscuridad del vidente

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El hombre se había quedado más tiempo del pensado en su paseo fuera de la ciudad.

Ahora volvía cuando ya era la noche cerrada, sin luna, apenas con la luz de alguna que otra estrella.

No era fácil adivinar el camino en la oscuridad profunda, así que con miedo y precaución iba tentando con sus pasos para no caer ni extraviarse.

De pronto se alegró, pues por allí, de entre la espesura, vio brotar un pálido rayo de luz que se aproximaba.

Llama al portador de la lámpara para que se detenga y puedan encontrarse.

Al estar a un par de pasos reconoce a su iluminado “salvador”, que no era otro que un conocido ciego del pueblo.

Agradecido pero a la vez sorprendido, le dice: “¿Qué haces con una lámpara encendida, si tú no ves?”

A la razonable duda el buen hombre responde: “No la llevo por mí, sino por ti”.

Ante tamaña ética el vidente confundido replica: “Pero, ¿es por pura bondad que lo haces? No me lo creo. Algo debes ganar tú de esto”.

El ciego medita un rato, en tanto van caminado, y entonces admite: “Puede que tengas razón, que yo me beneficie también, pues cuando alumbro a otros evito que me choquen y lastimen aquellos que no me verían por andar perdidos en la oscuridad”.

Moraleja:

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino, aunque en apariencia no obtenga ningún beneficio.

Al final, todo acto bondadoso recibe su rica recompensa.

Tal vez andar por la vida cargando lámparas que alumbren el camino de los otros no sea tarea fácil.

Por el contrario, es más común encontrarnos con gente que va sembrando oscuridad, por medio de la mentira, la falsedad, la agresión, el pesimismo, el desaliento, la crítica destructiva, el egoísmo, la envidia, el odio, el resentimiento, la maledicencia.

Que distinto sería el mundo, nuestro país, nuestra sociedad, incluso nuestra familia, tu vida si todos compartiéramos nuestra luz, nuestros buenos consejos basados en el conocimiento, nuestra amistad sincera, iluminando así el camino del prójimo y el nuestro.

 

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Preguntas para reflexionar

1. ¿Piensas en las posibles consecuencias de tus actos antes de hacerlos?

2. En caso de que éstas sean negativas, ¿actúas igualmente o modificas tu comportamiento?

3. ¿Puedes mencionar diez actos bondadosos que hayas realizado en la última semana?

5 comentarios sobre “La luz del ciego o la oscuridad del vidente”

  1. 1- siempre pienso ,en no hacer daño,¿lo malo es no saber si a alguien afecte por mis actos?         2-si son negativas (por ignorancia),siempre soy el primero en modificar,(en mi vida personal y trabajo)    3-hacerme cargo de deudas de hijos,reparar cosas sin cobrar,atender a mi familia ,leerle a mi señora relatos de fulvida (le cuesta entender ),bueno no son muchas pero algo es algo(no todo me acuerdo ,tengo mala memoria)

  2. Una lección de vida
    Gracias por las nutritivas enseñanzas que nos regala regularmente
    Sin duda los contenidos de este sitio rebosan de espiritualidad, de Tora(enseñanza) esta vez recordando a un hombre que su actitud misma era la personificación de la bondad, el enorme Abraham, que como el ciego realmente no precisaba de actuar con benevolencia hacia los demás, pues era bendito en todos los aspectos partiendo de lo espiritual y hasta llegar a lo material, y en apariencia nada precisaba Abraham de los demás, Pues el Creador Bendito Sea lo bendecía en todo y con todo, pero con todo y las enormes bendiciones de las que era objeto Abraham se proponía con ahínco y constancia trabajar para beneficiar al prójimo al necesitado, aunque en apariencia no se beneficiaría en nada, porque varias de las ocasiones en que se hace mención la benevolencia de Abraham eran perfectos extraños los que recibían los beneficios, extraños que muy probablemente jamás volvería a ver, pero creo que Abraham llego a entender que por convivir cotidianamente con otras personas no podemos ser ajenos a sus problemas pues la ventaja que da el aspecto social también perjudica cuando el prójimo anda extraviado, como intensamente lo vivencio cuando nimrod quiso asesinarlo públicamente, con todo y la ancha relación que tenía con el Creador su integridad se vio amenazada cuando nimrod intento matarlo, en un mundo donde vivimos más de 6 billones de personas no podemos ser indiferentes ante los problemas de los demás, pues tarde que temprano estos mismos problemas pueden afectarnos, esta es una lección de vida, el Creador del mundo nos coloca para que convivamos con otras personas pero también señalándonos que lo que afecta a unos afecta también a otros por el hecho de vivir todos en este mundo, un llamado a ser socialmente responsables pero desde la perspectiva eterna del Noajismo, porque si bien en los medios es una frase trillada “la responsabilidad social”, desde la perspectiva del Noajismo la responsabilidad social es actuar en beneficio de los demás sabiendo que sus problemas pueden afectarnos, pero también por el simple hecho de que es de integridad ayudar a los demás, bondad y justicia como se enseña a cada rato en este sitio, justicia porque a cambio de que los demás estén tranquilos nosotros también lo estaremos y Bondad porque no estamos obligados a hacerlo es un extra que cada quien decide si hacer o no.
    Las respuestas a las preguntas
    1.- es un ejercicio que estoy, con  esfuerzo tratando de hacer.
    2.-los impulsos normalmente nos frenan a pensar las cosas, solo en un estado calmo de ánimo se puede pensar con claridad, pero no en todos los casos sucede, es un aspecto de dominio sobre sí mismo, en lo cual es necesario trabajar arduamente.
    3.-1.-escribir y publicar en fulvida, 2.-leerle a ancianos material de fulvida
    Actos de bondad solo esos, lo demás son obligaciones, pero veo en el comentario de patricio algunas otras cosas en las que se puede actuar con bondad hacia los demás.
    Hace tiempo un familiar me pidió que le enseñara a hacer sus pagos de impuestos no me pidió hacérselos sino que le enseñara a hacerlos, por distancia pues él vive en otro estado no se ha podido pero si estoy queriendo estos días darme una vuelta por allá, pero siguiendo esta línea de pensamiento sería bueno hacer una especie de días de servicio a la comunidad, aquellos que puedan y tengan habilidades que compartir con los demás, llámese plomeros, electricistas, albañiles, abogados, contadores, arquitectos etc., podrían prestar sus servicios de forma gratuita simplemente por el hecho de beneficiar a los demás sin esperar remuneración a cambio, dedicar un día para dar servicio a la comunidad.
    Ahí está una idea que quien quiera puede llevarla a cabo, y si no se puede de momento en grupo pues por lo menos desde la trinchera individual.
    Gracias por las enormes lecciones de vida

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