Shofetim 5775

En esta parashá en particular, pero en la Torá y en el resto del NAJ (libros que conforman las “Sagradas Escrituras”) en general, encontramos el insistente mensaje de Dios para que llevemos una vida justa.
Se nos instruye para que TZEDEK, la justicia (también llamada DIN, en ocasiones), sea uno de los principios que regule nuestras decisiones y acciones. Es decir, tomar en consideración los hechos, convertirlos en datos para ser analizados, evaluar con mesura y prudencia, ser racionales y en la medida de lo posible objetivos. Se emplean pruebas, evidencias y testimonios válidos al servicio de la Ley.

Al mismo tiempo se propone a JESED, la bondad, como su contrapeso.
Es decir, la fórmula del éxito cuenta con una mirada estricta, rígida, severa, apegada a la norma de forma escrupulosa; pero también se precisa la perspectiva generosa, sensible, comprensiva de las limitaciones, que encuentra las fórmulas legales para ser juiciosamente blandos.

Cuando ambas, TZEDEK y JESED, están en funcionamiento orgánico, se consigue el equilibrio interno y externo, pues se establecen relaciones humanas fluidas y saludables, un estado general de SHALOM, paz y/o completitud; con EMET, la verdad, abundando.

¿Serías capaz de expresar tres ejemplos, uno de solo TZEDEK, otro de solo JESED, y un tercero en el cual haya combinación de ambos y como resultado se obtenga SHALOM?

La Torá sabe que esta propuesta no debe quedar solamente como un lindo lema de vida, como una invitación idealista pero sin contenido concreto.
Por el contrario, indica mecanismos para que sea llevada a los hechos y se manifieste en la conducta cotidiana y habitual.
Por ejemplo, en el plano de lo colectivo declarando la necesidad de magistrados preparados y honorables; de fuerzas del orden público que sean competentes y leales; de gobernantes apegados al Derecho y con vocación de servir a Dios y por ello conducir con firmeza y honestidad al pueblo.

Esto mismo se trasfiere a lo individual, en cada uno de nosotros debe existir un líder positivo que nos lleva a grandes y buenas realizaciones; jueces que nos ponen en el camino; inspectores que nos advierten al salirnos de la ruta correcta; generales que nos llevan a la batalla contra los malos impulsos, etc.
Para construir SHALOM por medio de la bondad y la justicia, en pensamientos, palabras y acciones.

¿Hay alguna relación directa entre estas enseñanzas y el motivo central del jodesh ELUL, que está dedicado a la TEFILÁ (rezo), TESHUVÁ (arrepentimiento) y TZEDAKÁ (caridad)?

(Escrito y publicado originalmente en SERJUDIO.com pero republicado aquí por sus altas enseñanzas acordes a la espiritualidad del noájida).

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