Yo vivido, triste pero cierto…

Triste, pero cierto…

Como seres humanos que somos, tenemos nuestro lado oscuro, por así decirlo, del cual constantemente huimos y luchamos hasta desfallecer, del cual nos distraemos con la rutina diaria y no queremos reconocer su existencia por miedo a no poder hacer absolutamente nada; y terminamos creando nuestras vidas alrededor de este tipo de sentimientos.

Construimos el Yo vivido.

Siempre hay una excusa supuestamente justificable, para hacer lo que se nos da la gana, sin saberlo cada uno se siente más sabio que el otro, nos sentimos tan libres en nuestras mentiras, tan seguros de nosotros mismos con nuestras patrañas, pero cuando la luz rompe con la oscuridad nos encontramos realmente llenos de miedo el pánico nos carcome y el único escape posible ante tal situación es el sufrimiento disfrazado de felicidad, entonces nos rodearnos de personas, de cosas, marchamos detrás de un líder sectario, lastimamos a quien nos ama, nos esclavizamos ante cualquier adicción,  para así encontrar la solución milagrosa e inmediata para desaparecer nuestro profundo sentimiento de impotencia.

Detestamos ser humanos, preferimos construir nuestras vidas con un actuar hueco dictado por otras personas que reglamentan nuestra vida, palabrería hueca que exhibimos con orgullo, como símbolo de nuestra precaria y superficial identidad.

… EGO como dios y salvador

 

 

Ahora quiero invitarlos a pensar, a mirarnos al espejo y a ser sinceros para responder la siguiente pregunta:

 

¿Cómo construyes tu Yo vivido? 

 

8 pensamientos en “Yo vivido, triste pero cierto…”

  1. creo q ambos tienen razon.
    tanto gigio preguntando en como hacemos para irnos armando de una identidad a la q creemos propia, el yo vivido,
    asi como uriel q anota q lo central no es esa experiencia tansitoria, sino el yo autentico, q es firme.
    interesante dialogo.
    gracias amigos.

  2. Y.V. (Yo vivido)
    Y.A. (Yo Autentico)

    no creo q se trate de menospreciar o de anular el Y.V., ya que en mi opinión pienso que el Y.V. esta fuertemente ligado al Y.A., porque de la manera en que lo construyamos lo estaremos conectando o desconectando de el Y.A., en resumen, o estaremos forjando o estaremos decorando nuestro Y.A.

  3. Según entiendo el “yo”, que en algunas definiciones el igual a ego, en realidad podría estar compuesto por varios yo, algunas definiciones hablan del yo que construimos día a día, el yo de las experiencias, ese sería el “yo vivible” que habla este artículo (espero no equivocarme estimado gigioduz) . En mi concepción ese “yo” no tendría por qué ser malo en sí, en su ethos, va a depender de mis acciones, omisiones y pensamientos, sobre esa base, la rectitud moral, la ética, la autenticidad y probablemente cierto sentido de trascendencia que podría aportar otro “yo”, un yo trascendente, me llevan a pensar que mi construcción de este yo, el yo de las experiencias, es un yo que al menos no hace daño a otros, e intento que no me haga daño a mí.
    Sobre este tema, me recuerda un ensayo que escribí hace ya un tiempo sobre el “hommo arquitectonicus”, es decir el hombre de la arquitectura, un hombre que construyen los arquitectos para dar respuestas y ser consecuentes con el slogan “la arquitectura al servicio del hombre”, y que viene a reemplazar el verdadero hombre, sobre el cual los arquitectos no tenemos idea, si esto ocurriera en algunos ( y espero que no en mí, pero nunca se sabe) con el yo vivible, expresión que usa el gigioduz, se trataría de un yo sustituto, un yo falso que viene a tomar el rol del yo en cuestión.

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