Duermete niño, duerme ya, que viene el Coco y…

cocoParece mentira que tan terrible amenaza se haya convertido en una canción de cuna. La mente infantil cree a ojos cerrados lo que le dicen sus padres, no racionaliza, no piensa por si mismo, adaptarse a lo que piensen los padres es parte de la evolución. Pensemos, si le dices a tu hijo que no meta los dedos en el enchufe de la corriente porque se puede electrocutar, existe un alto porcentaje de probabilidades de que eso suceda si desobedece, y eso mismo le enseñara este niño a sus hijos cuando los tenga, y asi sucesivamente. Y por otro lado, tambien se transmitirá de generación a generación los cuentitos de miedo que los padres le cuenten a sus hijos, sin un pensamiento critico previo, se cree porque “eso fue lo que me enseñaron mis padres”.

La mente infantil cree ciegamente, no se detiene a pensar en las razones por las que el Coco esté debajo de su cama, ni cómo hizo para meterse alli, tampoco piensa que el Coco no sea omnipresente para saber quién duerme y quién está despierto, no analiza cómo se lo podria llevar a él y a otros cientos de niño en una misma bolsa, ni piensa en cómo hace el Coco para comerselos a todos sin que la digestión sea un problema.

¿Y si el Coco está en otra casa viendo quién no se duerme, cómo puede estar aqui y saber si estoy despierto?, ¿Tendrá tiempo el Coco para venir a vigilar si duermo o no?, ¿Se teletransporta el Coco a mi casa?, ¿Es amigo de mis papás para que lo dejen pasar?, ¿alguien lo ha visto?, ¿Algun padre ha puesto la denuncia de que el Coco le secuestró a su hijo?, ¿La policia lo tiene en su lista de más buscados? Los infantes simplemente CREEN, y si llegan a dudar de lo que sus padres les dicen, entonces CREERÁN que las probabilidades de que el Coco venga y se lo coma aumenten.

Pero, ¿lo que papá y mamá nos dijeron se cree solamente en la niñez? No. Muchos adultos siguen creyendo en lo dicho por sus padres sin cuestionar nada. Pensemos en el famoso cuentito inventado por las religiones, El Diablo, veamos:

Segun la religión el Diablo era un ángel hermoso, inteligente, que un dia olvidó que era un ser finito, que era creación, y le dio por enfretarse a su Creador, un Ser Infinito. Es como querer detener un puñetazo de Mike Tyson con la mente. Este angel bello pero idiota se le olvidó sentarse a comparar fuerzas. La hiena que se acerca al león para ver si puede enfrentarsele actua más inteligentemente.

Pensemos, el Diablo, el ser más inteligente de todos segun lo descrito por la religión, tuvo un pequeño olvido y optó por quitarle el trono a su Creador?  Es eso inteligencia?

Y asi se nos quiere hacer creer que este ser idiota llamado Diablo, menos inteligente que una hiena, es el GRAN peligro del mundo espiritual. Esta ha sido la enseñanza por años y años, y han sido miles quienes siguen creyendo sin cuestionar. Niños de 30, 40, 50 y más años de edad.

El creyente no duda, CREE. Se come el cuento sin dudar so pena que venga el Diablo y se lo lleve.

Pero, alli no acaba el cuento. La religión dice que detrás de Lucifer otros seres inteligentes lo secundaron. Y así se conformaron las huestes infernales, demonios, poltergeist, etc.

Aja… preguntémonos, por qué se revelaron estos seres? Segun el cuentito, por envidia. Ellos tambien querian ser adorados por la humanidad. Pensemos, seres inteligentes que lo tienen todo y cuya única necesidad es la de ser adorados? Mmm… adictos a la reverencia humana por los siglos de los siglos. Mmm…

Recuerdo que en la religión enseñaban que a los creyentes en Jesús les esperaria una vida eterna de reverencias angelicales. A mi siempre me pareció aburrido pasar una eternidad siendo adorado, PERO, el creyente no duda, dudar es pecado, y si el pastor lo dijo, entonces es palabra de dios.

El cuentito no acaba alli, segun la religión se creó una enemistad eterna entre estos ángeles y los seres humanos, ya que Dios les daba un trato preferencial a estos últimos. Ejemplo, los angeles sentian envidia de seres que se enferman, que se matan entre ellos, que su plazo de vida útil es hasta un poco más de 50 años, que engañan, mienten, roba, asesinan, secuestran, cometen relaciones sexuales ilícita, incumplen leyes… etc… etc…

Entonces la religión enseñó que los angeles ademas de querer adoración, eran adictos a ser limitados y por eso sintieron envidia de nosotros.

El cuentito sigue, segun la religión, Dios no hizo nada que con los rebeldes, sino que optó por dejarlos libres en el mundo para que tienten a los seres humanos continuamente y si alguno no sucumbe demostraria su amor por Dios.

Dios, segun la religión, mostró su amor ideando un plan para defendernos del Diablo, se hizo papá exclusivo de un sujeto llamado Jesús, lo envió a la tierra, pidió que lo adoraran completamente para ser salvos, lo crucificó para que todo el que crea en su sangre tenga vida eterna por los siglos de los siglos, y quien no crea arderá en el infierno eternamete… Mmm…

Según la religión el mayor logro de un ser humano no seria levantar buenos hijos, ni ser fiel con su pareja, ni explotar al máximo su identidad espiritual, ni hacer un aporte a su sociedad, de ahora en adelante lo máximo seria ganarse la adoración eterna por alla en una nebulosa.

Y como si no fuera suficiente, la religión se inventó el Apocalipsis, un plan divino para matar al Diablo. Dicho plan fue publicado en la Biblia que está a disposición de todo el mundo, y cómo el Diablo es tan idiota seguirá al pie de la letra el plan para derrotarlo a él. No optará por hacer otra cosa salvo lo escrito en el libro del Apocalipsis. Mmm…

Pero el creyente, el que tiene fe, el que acepta la revelación divina, no DUDA, sino que CREE ciegamente. ¿Cómo dudar por un instante de la voluntad de dios? ¿Cómo creer que fue la religión quien se inventó todos esos cuentos aprovechándose de la credulidad infantil que con el pasar de los años aun forma parte del ser humano? JAMAS!

Así es, mucha gente tiene fe del mismo modo que un niño cree en el Coco. Les da miedo aceptar que fueron manipulados, y que todos estos años han creido en un cuentito de ficción.

Claro, no piense, no analice, no salga de la comodidad de la fe. CREA. ¿Qué tal que sea verdad y viene el cocó y le comerá?

 

Identidad Teatral

No pude evitar leer por alli q alguien experimentaba el “dolor” de no ser judio, y esta expresion me viene como anillo al dedo para escribir acerca de algo que venia rondando mi mente.Esa ansiedad noajUda, no tiene q ver con no poder cumplir los mandamientos estrictamente del pueblo judio, ni por pensamiento o filosofia(cosa q podria tomar otros pueblos tranquilamente)sino que se anhela “ser parte de” exactamente igual que si se buscara una religion.Ese “parte de” es solamente una identidad teatral, unirse al judaismo por el dolorsolamente por lo q ellos han sufrido. Actuar el sufrir.No es constructivo lo q lo une a lo judaico, sino lo triste, la historia negra.Ese es el motivo fundamental, el sufrimiento, el dolor. Como la religion. Ficticio porque nunca lo vivio, no estuvo en cruzadas, pogroms o campos de concentracion. Podria justificarse ante otros de esta manera?Es posible q alegando incapacidades, el noajUda se afilia a dolores q nunca vivio?Es posible q noajUda piense q siendo judio asi se superen los dolores q a veces conlleva el vivir?aclaro q no esta dirigido personalmente a nadie sino que son solo pensamientos .Que pasen un excelente dia

La Prudencia….

Podríamos definirla en palabras justas como una virtud, la cual nos ayuda a actuar frente a las situaciones diarias de la vida, con mayor conciencia. Gracias a ella, nuestra personalidad concordará con alguien decisivo, emprender, comprensivo y conservador. Es decir, la prudencia pasa inadvertida ante nuestros ojos, ya que es muy discreta.
Tal es así, que las personas que viven esta virtud, son aquellas que toman las decisiones acertadas en el momento y lugar adecuado; lo que se proponen lo logran con éxito, en las situaciones más difíciles demuestran calma y serenidad, entre otras cuestiones.

Como mencionábamos anteriormente, este valor, nos ayuda a actuar correctamente ante cualquier circunstancia, mediante la reflexión y razonamiento de los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones en la misma.
Las emociones, el mal humor, las percepciones equivocadas de la realidad y la falta de la justa y necesaria información; en la mayoría de los casos proporciona que tomemos las decisiones incorrectas. Es decir, que posiblemente esto refleje que nos cuesta mucho reflexionar y conversar con calma en cualquier hecho. Es decir, que la prudencia se forma en nosotros por la manera en que nos conducimos frecuentemente, y no a través de lo que aparentamos ser.
Las consecuencias de ser imprudentes, se presentan en todos los niveles de nuestra vida; es decir, en lo personal y colectivo. Por ello, siempre es necesario saber que todas nuestras acciones deben estar destinadas a proteger la integridad de los demás sujetos como primer medida y como símbolo de respeto hacia nuestra especie.
El simple hecho de lastimar a los demás, de tener preocupaciones, no poder comprender los errores de los demás, imposibilitar la vida de los demás o ser antipáticos; son motivos comunes en donde deberíamos centrar nuestras fuerzas, para luchar y tratar cada día de ser un poquitos más prudentes.
Detente a pensar un momento y aprecia las cosas en su justa medida. Luego observarás que todos hacemos más grandes los problemas de los que verdaderamente son, y actuamos y por ende decimos, cosas que por lo general luego terminamos arrepentidos.
Otra cuestión, es tratar de no aparentar ser prudentes, ya que esto significa que no somos capaces de actuar adecuadamente, decidir y comprometernos, por el simple temor que poseemos, junto a la pereza y las razones que creemos son valederas. Seamos sinceros con nosotros mismos y reconozcamos que hay algo que no nos gusta o nos incomoda en determinadas circunstancias.
La inconsciencia en nuestros deberes y en el actuar cotidiano, reflejan la falta de prudencia en nuestras vidas. Nunca pensaste que trabajar con intensidad y provecho, cumplir con las obligaciones y compromisos, ser amables con las personas y preocuparnos por su bienestar general, son una manifestación fiel de esta virtud humana.
Ahora bien, ¿Cuáles son los verdaderos beneficios de actuar con prudencia? En primer lugar, conservamos un buen estado de salud, ya sea física, mental y espiritual; manejamos nuestro presupuesto apropiadamente, cuidamos de las cosas para que ellas funcionen y permanezcan en condiciones para nuestro bienestar.
Ojo, el ser prudente no significa que estemos exentos de equivocarnos. Todo lo contrario, uno aprende de los errores una y otra vez, porque reconoce en cada uno de ellos sus fallos y limitaciones. Uno aprende, pide perdón y consejos.
Recuerda, las mejores decisiones para actuar provienen de la experiencia. Todas las cosas que se desarrollan a nuestro alrededor nos enseñan a ser más críticos y observadores, prediciendo los éxitos y fracasos para cualquier acción a emprender.
Entonces, la prudencia será el valor que nos guíe por el camino más seguro, construyendo en nosotros una personalidad más segura y perseverante, capaz de comprometerse en todo y por todos, el cual generara confianza y reflejará amabilidad por el prójimo.

HUMILDE ANTE DIOS.

Convertir a Dios en Rey no significa rendirse y dejar que todo dependa de Él. Es darse cuenta de que Dios quiere lo mejor para ti. Esto es obvio si entiendes lo que Él está diciendo: “Utiliza tu cerebro. Despiértate, crece, y date cuenta hacia dónde estás yendo y qué estás haciendo. Sé responsable por tu vida”.La responsabilidad principal es descifrar qué es lo correcto a través del estudio, la meditación y el entendimiento. Descubre para qué estás viviendo, cuáles son tus objetivos y cómo llegarás a ellos, y entiende las consecuencias de la estupidez y de la impulsividad. Esto no significa rendirse ante una fuerza exterior sumisamente. Todo lo contrario. ¡Es estimulante y se siente muy bien!La gente se confunde acerca de la definición de humildad. Hacerte a ti mismo “pequeño ante Dios” no significa decirte a ti mismo que eres un “don nadie”. Significa que te estás liberando de cada aspecto de ti mismo que pueda distanciarte de Dios. Significa que todas tus distracciones y deseos son puestos en su lugar apropiado. Es hacerte cargo de tus asuntos y darte cuenta de que un lado es positivo y saludable, mientras que el otro lado es “la nada”.Esto no significa decir, “No soy nadie”. Significa reconocer que Dios es la única fuente del éxito. No te creas importante, pensando que puedes obtener éxito de manera independiente y ser realmente feliz. Esta es la sumisión: someterse a la realidad de que hay un solo camino, y que no hay atajos para la grandeza, para la felicidad y para el éxito. No hay otra alternativa.

LA RESPONSABILIDAD…

La responsabilidad (o la irresponsabilidad) es fácil de detectar en la vida diaria, especialmente en su faceta negativa: la vemos en el plomero que no hizo correctamente su trabajo, en el carpintero que no llegó a pintar las puertas en el día que se había comprometido, en el joven que tiene bajas calificaciones, en el arquitecto que no ha cumplido con el plan de construcción para un nuevo proyecto, y en casos más graves en un funcionario público que no ha hecho lo que prometió o que utiliza los recursos públicos para sus propios intereses.

Sin embargo plantearse qué es la responsabilidad no es algo tan sencillo. Un elemento indispensable dentro de la responsabilidad es el cumplir un deber. La responsabilidad es una obligación, ya sea moral o incluso legal de cumplir con lo que se ha comprometido.

La responsabilidad tiene un efecto directo en otro concepto fundamental: la confianza. Confiamos en aquellas personas que son responsables. Ponemos nuestra fe y lealtad en aquellos que de manera estable cumplen lo que han prometido.

La responsabilidad es un signo de madurez, pues el cumplir una obligación de cualquier tipo no es generalmente algo agradable, pues implica esfuerzo. En el caso del plomero, tiene que tomarse la molestia de hacer bien su trabajo. El carpintero tiene que dejar de hacer aquella ocupación o gusto para ir a la casa de alguien a terminar un encargo laboral. La responsabilidad puede parecer una carga, y el no cumplir con lo prometido origina consecuencias.

¿Por qué es un valor la responsabilidad? Porque gracias a ella, podemos convivir pacíficamente en sociedad, ya sea en el plano familiar, amistoso, profesional o personal.

Cuando alguien cae en la irresponsabilidad, fácilmente podemos dejar de confiar en la persona. En el plano personal, aquel marido que durante una convención decide pasarse un rato con una mujer que recién conoció y la esposa se entera, la confianza quedará deshecha, porque el esposo no tuvo la capacidad de cumplir su promesa de fidelidad. Y es que es fácil caer en la tentación del capricho y del bienestar inmediato. El esposo puede preferir el gozo inmediato de una conquista, y olvidarse de que a largo plazo, su matrimonio es más importante.

El origen de la irresponsabilidad se da en la falta de prioridades correctamente ordenadas. Por ejemplo, el carpintero no fue a pintar la puerta porque llegó su “compadre” y decidieron tomarse unas cervezas en lugar de ir a cumplir el compromiso de pintar una puerta. El carpintero tiene mal ordenadas sus prioridades, pues tomarse una cerveza es algo sin importancia que bien puede esperar, pero este hombre (y tal vez su familia), depende de su trabajo.

La responsabilidad debe ser algo estable. Todos podemos tolerar la irresponsabilidad de alguien ocasionalmente. Todos podemos caer fácilmente alguna vez en la irresponsabilidad. Empero, no todos toleraremos la irresponsabilidad de alguien durante mucho tiempo. La confianza en una persona en cualquier tipo de relación (laboral, familiar o amistosa) es fundamental, pues es una correspondencia de deberes. Es decir, yo cumplo porque la otra persona cumple.

El costo de la irresponsabilidad es muy alto. Para el carpintero significa perder el trabajo, para el marido que quiso pasarse un buen rato puede ser la separación definitiva de su esposa, para el gobernante que usó mal los recursos públicos puede ser la cárcel.

La responsabilidad es un valor, porque gracias a ella podemos convivir en sociedad de una manera pacífica y equitativa. La responsabilidad en su nivel más elemental es cumplir con lo que se ha comprometido, o la ley hará que se cumpla. Pero hay una responsabilidad mucho más sutil (y difícil de vivir), que es la del plano moral.

Si le prestamos a un amigo un libro y no lo devuelve, o si una persona nos deja plantada esperándole, entonces perdemos la fe y la confianza en ella. La pérdida de la confianza termina con las relaciones de cualquier tipo: el chico que a pesar de sus múltiples promesas sigue obteniendo malas notas en la escuela, el marido que ha prometido no volver a emborracharse, el novio que sigue coqueteando con otras chicas o el amigo que suele dejarnos plantados. Todas esta conductas terminarán, tarde o temprano y dependiendo de nuestra propia tolerancia hacia la irresponsabilidad, con la relación.
Ser responsable es asumir las consecuencias de nuestra acciones y decisiones. Ser responsable también es tratar de que todos nuestros actos sean realizados de acuerdo con una noción de justicia y de cumplimiento del deber en todos los sentidos.
Los valores son los cimientos de nuestra convivencia social y personal. La responsabilidad es un valor, porque de ella depende la estabilidad de nuestras relaciones. La responsabilidad vale, porque es difícil de alcanzar.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra responsabilidad?

El primer paso es percatarnos de que todo cuanto hagamos, todo compromiso, tiene una consecuencia que depende de nosotros mismos. Nosotros somos quienes decidimos.

El segundo paso es lograr de manera estable, habitual, que nuestros actos correspondan a nuestras promesas. Si prometemos “hacer lo correcto” y no lo hacemos, entonces no hay responsabilidad.

El tercer paso es educar a quienes están a nuestro alrededor para que sean responsables. La actitud más sencilla es dejar pasar las cosas: olvidarse del carpintero y conseguir otro, hacer yo mismo el trabajo de plomería, despedir al empleado, romper la relación afectiva. Pero este camino fácil tiene su propio nivel de responsabilidad, porque entonces nosotros mismos estamos siendo irresponsables al tomar el camino más ligero. ¿Qué bien le hemos hecho al carpintero al despedirlo? ¿Realmente romper con la relación era la mejor solución? Incluso podría parecer que es “lo justo” y que estamos haciendo “lo correcto”. Sin embargo, hacer eso es caer en la irresponsabilidad de no cumplir nuestro deber y ser iguales al carpintero, al gobernante que hizo mal las cosas o al marido infiel. ¿Y cual es ese deber? La responsabilidad de corregir.
El camino más difícil, pero que a la larga es el mejor, es el educar al irresponsable. ¿No vino el carpintero? Entonces, a ir por él y hacer lo que sea necesario para asegurarnos de que cumplirá el trabajo. ¿Y el plomero? Hacer que repare sin costo el desperfecto que no arregló desde la primera vez. ¿Y con la pareja infiel? Hacerle ver la importancia de lo que ha hecho, y todo lo que depende de la relación. ¿Y con el gobernante que no hizo lo que debía? Utilizar los medios de protesta que confiera la ley para que esa persona responda por sus actos.
Vivir la responsabilidad no es algo cómodo, como tampoco lo es el corregir a un irresponsable. Sin embargo, nuestro deber es asegurarnos de que todos podemos convivir armónicamente y hacer lo que esté a nuestro alcance para lograrlo.
¿Qué no es fácil? Si todos hiciéramos un pequeño esfuerzo en vivir y corregir la responsabilidad, nuestra sociedad, nuestros países y nuestro mundo serían diferentes.

Sí, es difícil, pero vale la pena.

Hipótesis

Una hipótesis se puede entender como una proposición, como una propuesta provisoria a cierto problema y que requiere ser demostrada con los datos obtenidos una vez que se ha ejecutado lo que esta propone, de esa manera la hipótesis se valida y se convierte en una especie de solución permanente en la medida que el problema se repita con el mismo marco de condicionantes, en el contexto anterior, existen las hipótesis correlacionales, es decir aquellas que vienen a relacionar dos o más variables en la forma de un enlace vinculante.

No es novedad que con el calentamiento global y los cambio climáticos que se observan en muchas partes del mundo, las poblaciones  enfrenten problemas de todo tipo, colapsan las infraestructuras, hay sequias o exceso de agua, los ciclos naturales se atrasan y en general las comunidades locales deben lidiar con la escasez.

Pero siempre hay esperanzas de que las cosas cambien, hay personas algo más listas que planifican e intentan entender que las cosas cambian, y que las antiguas estrategias no están dando resultado, por lo tanto hay que tender a ser más flexibles y hacer cambios. Pero hay también personas religiosas, gente que estima que la divinidad que adoraban sus padres escuchará sus plegarias y posiblemente las cosas cambien, pero dentro de este último grupo, hay quienes creen que pueden hacer algunos ritos ancestrales  para agradar a la divinidad con tal que la esperanza se convierta en hechos a la brevedad.

Desde un lugar boscoso de la India, en Bijapur en el distrito de Chhattisgarh, se ha recibido una noticia que da la vuelta al globo gracias a la red internet, se ha sabido que una niñita de siete años, Lalita Tati, ha aparecido muerta después de estar un tiempo perdida.

Las investigaciones han revelado que Lalita fue muerta por sus tíos. La policía pensó en principio que Lalita fue asesinada por causas desconocidas o producto de una violación con asesinato, la investigación posterior evidenció que  Lalita fue asesinada, fue ritualmente degollada y luego extraído su hígado para ser ofrecido a dioses hindúes para  mejorar las precarias cosechas, los tíos de Lalitas son personas que practican cierto hábitos tribales fundamentados en su creencia religiosa.

El caso de Lalita no es nuevo en esas regiones de la India,  las prácticas de esa naturalezas están contenidas por las autoridades locales y nacionales pero tienen el potencial de aparecer  si ciertas condiciones contextuales cambian, claramente las cosechas no están buenas y las personas religiosas de esa región saben el “cómo”  mejorar las cosas.

El caso de Lalita no es una noticia que escuchemos todos los días, pero las condiciones ambientales  a nivel global están cambiando, hay problemas con las cosechas en muchas partes del mundo, no hay agua suficiente o la hay en exceso, el sol reseca los terrenos de cultivo,  aparecen insectos que evaporan las plantas tiernas u otros que se las comen justo antes de la cosecha, etc.  hay problemas, y aparece el espectro del hambre en la población, hay razones entonces para  acercarse a los dioses como en los viejos tiempos.

Lo de Lalita es una hipótesis correlacional  lanzada desde la ignorancia y la superstición,  probablemente los campesinos que la degollaron estén en la cárcel esperando resultados, según sus creencias,  si mejoran las cosechas  habrán contribuido a su comunidad y los años presos probablemente se reduzcan con el tiempo. Igualmente estarán esperando algunos parientes,  amigos y otros convidados, y tal vez en otros de lugares cercanos también esperen resultados, y quizás probablemente no sólo en la  India. Si a los dioses les gustó el espectáculo, el hígado aún caliente de la niña y la sangre que debe haber bañado la tierra seca,  podría haber  mejores cosechas, quizás manden más agua, regulen las lluvias, o  manejen algunos cálculos y le bajen la graduación al calor del sol, o mejor aún,  muevan  las nubes según  los deseos de la población, no lo sabemos, pero sabemos que si la hipótesis se cumple podría aumentar la oferta de hígados de niños.

La moraleja de esto es que el hombre enceguecido por sus creencias erróneas  es sorprendente, cree tener  ases bajo la manga que le permiten esperar mejoras rápidas manipulando la voluntad de sus dioses, de esa manera espera  soslayar la tarea de enfrentar racionalmente los problemas. Es de esperar por el bien de los pequeños amigos de Lalita,  de los niños pobres de la India y quien sabe de cuántos lugares más del mundo, que los falsos dioses que adoran sus tíos no hagan nada, que la hipótesis no se compruebe, porque en realidad nunca han hecho nada, nunca han sabido de cosechas, nunca han sentido el dolor de Lalita, nunca vieron su sangre escabullirse de su cuerpo inerte, es más, nunca han estado vivos,  sólo  viven en  las mentes enfermas de sus tíos.