DISFRACES

Un día un ratón cansado por verse inferior, en una condición diminuta y cobarde ante el gato,

Decidió ir a una tienda de disfraces,  comprar uno que fuese  de un gato con aspecto fuerte y temible. Andaba frente a ellos con su cabeza en alto enseñando su supuesto señorío.

Pero la dicha no fue tanta, al pasar por un callejón dominado por robustos perros se sintió como aquel ratoncito, en una condición cobarde y diminuta. Entonces decidió ir a la tienda de disfraces y comprarse uno de un robusto canino. Igual que cuando era gato se paseaba campante al lado de los otros perros.

Pero la dicha fue muy corta, al ver a ese galante, melenudo y salvaje león pasearse sin ningún temor por las praderas, se sintió nuevamente como aquel ratoncito, en una condición cobarde y diminuta. Entonces decidió ir a la tienda de disfraces y comprarse un disfraz del león con el aspecto más salvaje. Igual como otras veces se paseaba muy garante por medio de los otros leones, mostrando supuestamente fuerza y poderío.

Pero su dicha nuevamente fue corta, pues no podía evitar temerle a ese inmenso elefante. De nuevo se sintió como aquel ratoncito, en una condición cobarde y diminuta, nuevamente decidió ir a la tienda de disfraces y comprarse uno de un gigante y temible elefante, decidido  pasearse por medio de ellos pero lo  detuvo una enorme estampida de elefantes  huyendo despavoridos por un grupo de ratones que les perseguían.

El vendedor de disfraces al ver la situación soltó una enorme carcajada  y acercándose al ratoncito le dijo: Aunque he sido  beneficiado por tu afán de ponerte disfraces para aparentar lo que no eres, quiero decirte que tu problema no radica en lo que ves afuera sino en lo que no ves dentro de ti,  el temor nunca se fue siempre estuvo ahí y todos sabían que estabas disfrazado,  pero nadie te decía nada pues los divertías haciendo el ridículo con tus apariencias, mientras los tuyos te esperaban para que juntos ahuyentaran los elefantes.

Tus eres así porque el Eterno te hizo de esta forma, tus caminos son diferentes a los del gato, el perro, el león o el del elefante y no por eso deja de ser menos importante.

El ratón comprendió las palabras del vendedor, luego lo vio marcharse a su tienda de disfraces la cual tenía un gigante aviso.

**TIENDA DE DISFRACES EL EGO**

Confesiones

Creo que hay momentos en los cuales es conveniente detenerse para realizar un análisis autocritico y critico. Valorar las experiencias vividas, los conocimientos adquiridos y en esto ultimo me ciño a los conocimientos en el plano religioso. Decía el sabio Rey Salomón que en la multitud de sabiduría hay dolor. Gran verdad, por algo lo diría. Nos dice que dedico mucho tiempo de su vida a adquirirla, a estudiar a observar y analizar, hasta llegar a algunas conclusiones, entre ellas que todo es vanidad y que al hombre poco le vale lo que haga bajo el sol, en esta vida. En mi caso me he dado a investigar desde hace ya varios años en el tema de las religiones y la divinidad. Creyente desde siempre en un Creador, un Ser cuya inteligencia y estructura es incomprensible para el limitado intelecto humano, pero que es real y se preocupa por su creación. Alguien que debe ser servido con dignidad y reverencia, pero según sus reglas, no según las nuestras. Hoy día las opciones para practicar el conocimiento de la divinidad son muy variadas, hay para todos los gustos y paladares espirituales. Grandes grupos religiosos como el Islam y el Cristianismo, que reclaman ser los dueños absolutos de la verdad. Grupos religiosos o mas bien filosóficos como el Budismo o el Taoismo; imposible e innecesario describir todos los grupos aquí. Donde mas incursione fue en el Cristianismo, viví dentro de su útero muchos años, pero resulte ser un aborto espiritual para sus doctrinas, pues salí de el, en cierta forma muerto y vivo. La investigación y el buscar no acaba, sigues adelante, preguntando, leyendo y analizando día tras día, hora tras hora, rogando hallar la verdad, la verdad de Dios, su única verdad para proceder en tu vida como El quiere que hagas, según sus directrices no las tuyas. Pero te encuentras con la abundancia del pensamiento humano individualista, donde todos quieren tener la verdad, y no de una forma serena y clara, sino de una forma inquisitoria, acusatoria, difamatoria y humillante. ¿ Quien dio a ciertos grupos o a ciertos individuos la potestad de decidir sobre el destino del otro? ¿Quien lo proveyo de tanta sabiduría para llegar a cuestionar a sus hermanos que enfocan las cosas de distinta forma? Han inflado su EGO de tal forma que no pueden ver mas allá, se convierten en personas narcicistas y elitistas que reclaman para si toda la atención y casi una especie de reverencia por parte de sus seguidores o talmidim. Su narcisismo les lleva a comportarse de manera muy segura y resuelta, para ocultar así su vacio interno. Desarrollan una imagen artificial sobrevalorada, que llega a niveles patológicos. Cuando encuentran una persona mas lista o que capta sus artimañas, o que pueden valer mas que ellas, se convierte esa persona en una amenaza para su personalidad artificial, entonces se comportan con ellos de forma manipuladora y hasta perseguidora. El narcisista no se plantea dudas en cuanto a su personalidad ni a sus ideas, aunque sean estas un cumulo de tremendos errores. Hago este pequeño análisis de personalidad, pues hay veces en la vida que te encuentras con personas así, y debes ser cuidadoso para no herirlas pues padecen de un problema, pero tampoco puedes permitir que te hagan daño. Llegado a este punto lo mejor es alejarte de ellas, y esperar, si, esperar el desarrollo de los acontecimientos.  Entendí que el cristianismo en todas sus vertientes, y el mesianismo, netzaritas y falsos judíos, eran los unicos idolatras y sectarios, pero descubro gracias a la sabiduría de algunas personas, que el noajismo es una secta que lleva a la perdición. Es con cansancio y hastío que escribo estas lineas, a base de especulaciones no se puede matar el trabajo de aquellos que luchan en contra de la idolatría. Estas situaciones para nada edifican, solo traen profunda tristeza, separación y desasosiego. No somos dueños de nuestra vida ni de nuestros actos, el tiempo es corto y hay mucho por hacer, pero nos damos el lujo de atacar a todo aquel que por un momento puede discrepar en algo, aunque sea una tontería. Esta no es la primera vez que me encuentro con estos pretorianos de la fe, personas que creen que su grupo o creencia es la única que posee la sabiduría de los tiempos, la verdad absoluta, y se sienten con derechos para pisotear de forma grosera no solo las creencias de los demás, sino también su condición de persona, de ser humano, desean que los demas sean simples autómatas en sus manos y no toleran que aparezca una voz que reclame justicia y equidad, pues esta actitud tal vez podría arrojar por tierra sus delirantes pretensiones.  Hace miles de años que el varón justo llamado Noe, hallo gracia delante de la presencia de Dios, como noajidas, llevando adelante nuestra tarea y cumpliendo los 7 preceptos, tengamos por cierto que también hallaremos gracia.

Sacrificio…

Siempre es posible hacer un esfuerzo extra para alcanzar una meta ¿Por qué no hacerlo para servir mejor a los demás?El valor del sacrificio es aquel esfuerzo extraordinario para alcanzar un beneficio mayor, venciendo los propios gustos, intereses y comodidad.

Debemos tener en mente que el sacrificio –aunque suene drástico el término-, es un valor muy importante para superarnos en nuestra vida por la fuerza que imprime en nuestro carácter. Compromiso, perseverancia, optimismo, superación y servicio, son algunos de los valores que se perfeccionan a un mismo tiempo, por eso, el sacrificio no es un valor que sugiere sufrimiento y castigo, sino una fuente de crecimiento personal.

¿Por qué es tan difícil tener espíritu de sacrificio? Porque estamos acostumbrados a dosificar nuestro esfuerzo, y a pensar que “todo” lo que hacemos es más que suficiente. Dicho de otra forma: debemos luchar contra el egoísmo, la pereza y la comodidad.

Todos somos capaces de realizar un esfuerzo superior dependiendo de nuestros intereses: las dietas rigurosas para tener una mejor figura; trabajar horas extra e incluso fines de semana para consolidar nuestra posición profesional; quitar horas al descanso para estudiar; ahorrar en vez de salir de vacaciones… El problema central, es que no debemos movernos sólo por intereses pasajeros, debemos ser constantes en nuestra actitud.

Es de suponer que el guardar la dieta, hacer ejercicio, pasar las horas con una lectura de particular interés o por nuestra mano dar mantenimiento al automóvil, suponen un esfuerzo personal -y dependiendo de su naturaleza un beneficio propio-, colaboran a vivir el valor del sacrificio, pero también es sacrificio saber dejar a tempo nuestras aficiones, aplazarlas y darles su momento, para servir a los demás y no descuidar nuestras principales obligaciones.

Efectivamente hay personas que cumplen con sus deberes y obligaciones de forma extraordinaria, pero pocas veces llevan ese mismo esfuerzo en todos los aspectos de su vida: Pensemos en quien sólo asiste en casa los fines de semana pero se niega a convivir con la familia, salir de paseo o dedicar un tiempo a los hijos, argumentando cansancio y deseos de liberarse de la presión del trabajo. Pese a la realidad de esta situación, su sacrificio está delimitado por la rutina de la oficina, ¿no es esto algo extraño?. El valor del sacrificio contempla dar ese “extra” también en casa, en ese horario y con esas personas que desean gozar de la compañía generalmente ausente de cualquiera de los miembros.

En muchas ocasiones caemos en actitudes que restan mérito a todo lo bueno que hacemos: expresar constantemente nuestro cansancio o echar en cara lo mucho que hacemos y lo poco que los demás nos comprenden. Esta forma de ser demuestra poco carácter y fortaleza interior, cuando no, un medio para evadir algunas responsabilidades.

Son muchos los ejemplos de sacrificios comunes y corrientes, pero pocas veces se notan cuando no existe la intención de demostrarlo: salir a trabajar habiendo pasado mala noche, o tal vez con ciertos síntomas de enfermedad; sonreír a pesar de nuestro estado de ánimo, sea de enojo o tristeza; colaborar en los cuidados de un enfermo; limpiar el piso de la oficina que se ensució por descuido; no asistir a la reunión semanal para llevar a los hijos a un evento deportivo.

Por otra parte, algunas situaciones son bastante fáciles de prever, como el compañero que siempre hace bromas pesadas; el bebé que una vez más necesita cambio de ropa; el platillo que nos desagrada; hacer fila en el supermercado… Son muchas las cosas que nos desagradan y no podemos esperar que todo sea a nuestro gusto. El verdadero valor del sacrificio consiste en sobrellevarlas, intentando poner buena cara, sin quejas ni remilgos.

Con todos lo ejemplos mencionados, podemos darnos cuenta que la mayoría de nuestros sacrificios están orientados a servir a los demás; tal vez, ni siquiera nos habíamos percatado de la importancia que tienen esos pequeños detalles para formar una personalidad firme y recia.

El espíritu de sacrificio no se logra con las buenas intenciones, se desarrolla haciendo pequeños esfuerzos. Por eso es necesario que tengas en mente:

– Aprende a darle un tiempo prudente a tus aficiones y descansos.

– Procura no hablar de tus esfuerzos, ni poner cara de sufrimiento para que los demás se den cuenta de lo mucho que haces.

– Haz un poco más de lo habitual: juega más con tus hijos; limpia y acomoda algo en casa; recoge la basura de los pasillos; convive con los compañeros de la oficina…

– Controla y modera tu carácter y estados de ánimo.

– Este último punto contempla de alguna manera a todos los anteriores: Haz una lista de las cosas que te desagradan y las que te cuestan más trabajo, elige tres y comienza a luchar en ellas diariamente.

Todo aquello que vale la pena requiere de sacrificio, pues querer encontrar caminos fáciles para todo, sólo existe en la mente de personas con pocas aspiraciones. Quien vive el valor del sacrificio, va por un camino de constante superación, haciendo el bien en todo lugar donde se encuentre.

Camino al Paraíso

Uno puede saber mucho, pero sin la acción acorde de poco vale.
Tal como indican los Sabios de antaño:

“No es el estudio lo fundamental, sino la puesta en obra”
(Talmud, Abot 1:17)

Esta dirección es reiterada en la sagrada Tradición en numerosas ocasiones.
De hecho, el Santo bendito Sea, la primera ordenanza que históricamente impone al ser humano es actuar como preservador y corrector de mundo, según quedó declarado:

“Tomó, pues, el Eterno Elokim Dios al humano, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”
(Bereshit/Génesis 2:15)

Sí querido amigo, el Eterno ordena cuidar al mundo, trabajarlo, perfeccionarlo, hacer de este lugar un paraíso terrenal.
Y luego, una y otra vez, lo mismo y lo mismo.

No, no pide fe. Tampoco rituales.
Él no los precisa.
Quizás tú sí, y por ello están bien, dentro del marco adecuado.
Pero no te creas más “espiritual” por llenarte de rituales, palabras, signos, símbolos, idiomas, o cosas similares.

Mejor, llénate de lo que Él quiere: tus acciones como constructor de Shalom.

Por supuesto que nada de “sangre de salvadores”, “parlotear en lenguas”, “caerse al piso en un estado similar a la epilepsia”, “levantar la mano y clamar contra el Enemigo”… no… nada de eso… esos son cuentos de religosos, gente que carece de la llave para abrir las puertas de sus celditas mentales/emocionales.

Pero tú, tú que estás vivo y quieres seguir estándolo (vivo en tu multidimensionalidad), sabrás hacer tu parte en la tarea de construir Shalom.

Recuerda, el estudio no es lo fundamental, aunque sea necesario, pero solamente para actuar conforme a la Voluntad del Padre Celestial.
¿Queda clara la idea?
Espero que sí, porque es sumamente importante que la comprendas y te alinees con ella, puesto que es la clave para llevar una vida de plenitud, bendición, prosperidad, felicidad, espiritualidad.

Ahora que estamos de acuerdo, quiero añadirte un fundamento más.
Si la acción no está encuadrada por la ética espiritual, la de los buenos valores que se desprenden de los Siete Mandamientos Universales… se pierde todo…
Porque las buenas obras estarán, probablemente motivadas, por el EGO y no por el deseo de actuar conforme a la Voluntad del Eterno.
¿Comprendes?
Valores: ser bueno, ser justo, ser leal y todo lo que se deriva de esto, tal como honestidad, responsabilidad, fidelidad, trabajo, solidaridad, misericordia, etc.

Nuevamente te refiero la palabra de los Sabios de la Cabalá Verdadera y sagrada:

“Tres son los pilares del mundo: la justicia, la verdad y el shalom”
(Talmud, Abot 1:18)

Justicia, ser justo.
La verdad, ser fiel.
El Shalom, que podría ser el resultado, o también la bondad que pacifica.

Nuevamente, te repito la idea.
Estudia solo lo necesario para saber cómo actuar conforme a TUS mandamientos, y trata de que todas tus acciones sean éticas.

Te aseguro que Dios te dará mucho deleite por tus obras.
Eso es lo que Él mismo promete…

sobre Sananda Imanuel…

Shalom Yehuda Ribco, que la paz del Eterno este con usted.

Antes de empezar quisiera felicitarlo por esta pagina pues para muchos es un manantial puro en medio de un desierto de falsos mitos y creencias que la mayoria de gente tiene y agradezco a Hashem el haberme dado la oportunidad de haber conocido muchos judios que me han abierto los ojos y me han librado de la idolatria y de mi anterior ignorancia.
mi inquietud es la siguiente: navegando por la red he visto infornacion de un tal Sananda Immanuel el cual se dice que utilizaron su imagen para representar el rostro de ese tal Yeshua que muchas iglesias usan como el retrato de èste. Me gustaria que me brindases informacion a cerca de esto; informacion que por supuesto creo que puede ser valiosa para los muchos subscriptores de esta pagina.
Gracias

Cuando actuamos.

Cuando la idea se concretiza en la palabra y la palabra se materializa en la acción, transformamos la realidad. Al transformar la realidad, cambiamos el mundo y nuestras vidas en él. ¿De qué sirve existir si no hay acciones? buenas acciones…

…El sentido de la vida está en el accionar, si no hay accionar para transformar la realidad, el mundo se densifica cada vez más y opacamos nuestra esencia espiritual detrás de cascaras de pasividad y egoísmo… esa esencia espiritual que negamos día a día.

Shalom a todos.