Triunfando en la tormenta

En el comienzo del octavo capítulo de Samuel 1 encontramos a los políticos de Israel que vienen a hacer un planteo a su líder, el caudillo y profeta Shmuel.
Ellos señalan que él está viejo, que sus hijos no pueden quedar a cargo de comandar al pueblo ya que no son dignos de tal puesto de poder y entonces los políticos reclaman que les imponga un rey para que los juzgue, tal y como ocurría con los pueblos vecinos.
Por uno u otro motivo a Shmuel le desagrada sobremanera la exposición y especialmente el reclamo por un rey.
Se siente enojado, amargado, lleno de palabras oscuras para derramar sobre los políticos, años de entrega y dedicación sirviendo al pueblo, cobijándolos, educándolos, preservándolos del mal, dando hasta lo imposible para sostenerlos y ahora le vienen con estos pedidos y excusas. ¡Por supuesto que tiene mucho de oscuro para derramar sobre ellos!
Pero, ¿qué es lo que hace?

Atendamos juntos:

"…Shemuel [Samuel] oró al Eterno"
(1 Shemuel / I Samuel 8:6)

Eso hizo y no otra cosa.
Rezó, que en hebreo el verbo implica:

  • reflexionar,
  • profundizar en uno mismo para desde lo intensamente auténtico conectarse con Dios,
  • encontrarse para conocerse,
  • mirarse al espejo del alma,
  • comunicarse con Dios,
  • estar plenamente conectado a sí mismo, al entorno y al Eterno.

Sí, el profeta y juez no se dejó llevar por el EGO, sino que buceó hasta dejar que fuera su Yo Esencial, su neshamá, la que respondiera al pedido que tanto le incomodaba.
Porque de haber dejado al EGO, habría gritado, se hubiera quejado, hubiera sido violento, hubiera rechazado el planteo y dado excusas, hubiera huido, en resumen, hubiera intentado manipular la situación para adquirir control allí en donde no controlaba ni debía hacerlo.
Pero, dada su grandeza, apenas un escaloncito por debajo de Moshé, él no dejó al EGO al timón.
Por el contrario, se tomó la pausa sagrada, el respiro necesario, el lapso indicado, el silencio oportuno, la charla divina reparadora, para que de esa forma la respuesta fuera de construcción de Shalom y no un mero jueguito de manipulaciones y tergiversaciones.

He aquí la enseñanza para ti.
Cuando algo te contraríe, no respondas desde las entrañas, no dejes que el piloto automático se encargue, sino que más bien interrumpe la ruta consabida para adentrarte al encuentro de tu neshamá.
Tómate unos segundos, respira con calma, borra toda reacción, no te quedes prendido a ninguna palabra o gesto, deja fluir tu ser para que te conectes contigo mismo, allí en tu esencia, para que de ese modo desde Arriba te brinden una respuesta más favorable y eficiente. Aprovecha para conocerte, haz una verdadera plegaria para recibir la iluminación, la calma, el Shalom.
Controla solo aquello que puedes controlar, y lo que está por fuera, déjalo fluir.

Ganas tú, gana el prójimo, ganamos todos.

No te prometo que sea fácil, más bien todo lo contrario. Te costará, pero es cuestión de entrenamiento y no de seguir en lo mismo una y otra vez y excusándose para no crecer.

Tienes el buen ejemplo, te toca decidir. Ahora y en cada ocasión que se te presente el EGO a tomar el timón de tu vida.

24 pensamientos en “Triunfando en la tormenta”

  1. Esta es una enseñanza que me tocó el corazón. Gracias Moré, justamente cuando más lo ocupaba. De veras que usted es toda una bendiición en la vida de muchas personas. Gracias amigo mío!

  2. Enseñanzas tan reales, tan certeras, tan hermosas, tan humanas…

    Y La verdad, es que muchas veces no le tomamos el verdadero valor que se merecen… queremos obligaciones, líderes, mandamientos, reyes, ritos y un sin fin de demases por pensar q las verdaderas enseñanzas no son lo que necesitamos…

    Por otro lado he aprendido aqui, una vez más, que cuando uno quiere enseñar con amor, se toma el verdadero tiempo de merece el hacerlo…

    Dentro de otras cosas.

    Gracias maestro…

  3. Moré, sabe que vengo aplicando esto desde que usted lo ha mencionado en otros post. Dejar fluir las cosas, aceptar, ser consciente que en un par de dias o un poco más, ya no será tan fuerte el sentimiento de impotencia.

    gracias!!!

  4. En resumen , que exista una comunicacion autentica , bajo los parametros del respeto , comprension , tolerancia , sin enfundar palabras que hagan daño. Gracias.

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