Preparando a las personas en fase terminal para la muerte

En biología en la escuela nos enseñaron que los seres pasamos en la gran mayoría por cuatro fases, nacer, crecer, reproducirnos y morir. Así que el tema de la muerte no debería ser un tema tan controversial y aunque es claro que es lúgubre pues va aparejado de otra serie de sucesos, también hay que recordar que es algo natural a lo que todos estamos destinados. Lamentable es cuando la muerte llega a las personas por razones ajenas al curso natural de las cosas y se da de manera violenta como consecuencia de actos previos.

El pensamiento humano y nuestro libre albedrío son nuestros pilares para definirnos como seres humanos, sin embargo, puede ser que no comprendamos bien que esa libertad no implica libertinaje aunque dentro de nuestro amplísimo espectro de posibilidades está ínsiya la posibilidad de que actuemos en contra del curso natural de las cosas o en detrimento de otras personas. La vida nuevamente me pone en una situación para ayudar al prçojimo, pues la persona a la que me refiero y que sirve de motivo para este post, es una persona que apenas y vengo conociendo, está muy enferma, pero aun en lo peor de su enfermedad miente y es embustera, lejos de buscar mejorar o de irse en paz, prefiere mentir, manipular y como resultado de este mal actuar sus cosas empeoran.

Las palabras que alguna vez escuchara de cómo es que cuando se va en contra de la voluntad de Dios primero perdemos lo material, luego la salud y por último sobreviene la muerte, es una lista de cotejo para comparar la situación actual de una persona. Curiosamente y en apego a la matemática, si recordamos que nuestra misión en este mundo es ser los mantenedores de este planeta y de deleitarnos en la Creación reconociendo que fue Dios quien creó todo, entonces este es el punto de partida para determinar cómo nuestras acciones se apegan a estos dos principios o no.

La construcción de Shalom a través de acciones que preserven la paz, es un ejemplo claro de apego a esos principios, sin embargo, no es lo que yo considere que sea paz sino lo que realmente es paz, porque hay más opiniones que hechos reales, por eso se dice que toda historia tiene tres lados, la de los participantes activos y los hechos, es un aforismo periodístico que se aplica para siempre buscar la información de las fuentes más objetivas posibles. Igualmente pensar en estar predestinado y no poder salir de cierta situación es una de esas mentiras que hemos inventado junto con las patrañas que los diablillos en pijamas rojas y con tridentes son los responsables que nosotros hagamos las cosas mal, porque no tenemos la decencia ni el respeto hacia los demás y hacia nosotros mismos de aceptar nuestra responsabilidad.

Como somos el producto de nuestras propias acciones las cuales a su vez son producto de nuestro ejercicio del libre albedrío inclinándonos por opción A o por opción B con consecuencias C o D, entonces tenemos que tener mucho cuidado en lo que hacemos y en lo que decimos para no ir en contra de nuestra naturaleza de cuidadores y de observadores deleitados en todo lo que ha sido creado.

Lejos de pensar que el sexo sea algo malo, más bien se debe de disfrutar con la pareja porque es un momento de intimidad, pero de allí a disfrutar con la pareja de otro, puede haber intimidad y gozo momentáneo pero no durabilidad ni confianza porque la relación como tal nació del fruto de un árbol envenenado. Comer es muy rico y de hecho es delicioso y deleitante comer una cena bien preparada como la que una querida amiga hizo el otro día, pero de allí a atiborrarse como cerdos en una porqueriza, eso es otra cosa y así hay un sinfín de ejemplos que dejan claro que el problema no está en hacer cosas que nos deleiten sino en que esas cosas no vayan en apego a esos dos principios de cuidar y de disfrutar pero reconociendo que Dios es el Creador y que de ahí viene este deleite.

A ciencia cierta estoy casi seguro que si actuáramos con nuestro yo auténtico en vez de nuestro EGO, tendríamos una reducción de aproximadamente un noventa por ciento de nuestros “males” porque esos problemas son el producto de malas decisiones. Entonces cuando me tocó ver el caso terrible de esta persona que tiene una enfermedad terminal y ella me ha contado situaciones de su vida desde su óptica del EGO donde ella se pone como la víctima de todos sus problemas, es imposible no sentirse mal, no por los cuentos chinos que relata sino por cómo vive engañada y enceguecida al hecho que es por sus propias acciones que ella se encuentra donde está.

Desafortunadamente hay personas para las cuales la vida es mucho más dura que para otras, desde muy pequeños se dan cuenta de ello, no obstante, es responsabilidad de ellos mismos realizar las escogencias adecuadas porque al fin y al cabo los más perjudicados por estas cosas serán ellos mismos. Prueba de esto es que esta señora quien se encuentra con varias enfermedades y ya en fase intermedia de su enfermedad terminal, sigue haciendo las cosas mal y se miente a sí misma culpando a todos los que están a su alrededor en el tanto que es ella quien engendra negatividad con su forma de actuar, desde quitarse el yeso que el médico le puso y ahora estar a punto de perder la pierna, hasta la cirrosis que le aqueja por exceso en la ingesta de bebidas alcohólicas.

Verla rompe el corazón, porque al principio manipula y le hace creer a uno que es la víctima de la vida, sin embargo, cuando uno ya le va conociendo y se va dando cuenta de los intentos de manipulación, entonces la lástima surge del hecho que es por sus propias acciones que se encuentra en el precipicio, ya los médicos le diagnosticaron que no hay marcha atrás con su cirrosis, es un tema del avance del tiempo y de la muerte de ella, máxime por encontrarse en un estado tan avanzado la enfermedad, entonces en este punto lo que queda es cambiar y echar mano de la situación para tratar de mejorar el ambiente en el que se vive.

Si las personas estuviéramos conscientes que toda acción lleva una reacción sea buena o mala en consecuencia a nuestros actos, entonces las personas no seríamos tan tercas y buscaríamos hacer las cosas bien, porque ni los muñecos ni las estrellas ni nada nos va a eximir de pagar nuestras cuentas por acciones que hayamos cometido. Dios ha establecido un mecanismo objetivo de acciones y reacciones y por más que el EGO quiera hacernos creer que estamos exentos de ser sujetos a esas reacciones producidas por nuestras acciones, la verdad es que eso es una desconexión de la realidad pero no por desconectarnos de la realidad eso implique que la realidad deje de existir.

Por algo Dios me ha permitido conocer a esta señora, porque es mi misión como noájida consciente de mi identidad el buscar ayudar y construir Shalom, no solo de palabra sino con acciones. Les cuento esta historia para que mi experiencia sirva a otras personas que se encuentren en la misma situación que yo, tengan por lo menos una opinión y puedan echar mano de mi historia personal para lidiar con esa situación.

Mi estrategia será la siguiente

a)      Como lo principal es preservar la vida sobre la muerte, entonces debemos de revertir el proceso buscando que ella se vuelva una constructora activa de Shalom, para que recupere su salud y eventualmente pueda mejorar su situación económica aplicando teshuvá;

b)      Si las cosas están tan mal como para no recuperar su salud del todo y si en realidad tiene que morirse, entonces ayudarle a prepararse psicológicamente para ello, empezando porque aplique teshuvá y reconozca los errores que ha cometido, porque no los quiere reconocer y que comience por saber que las cosas que ha hecho están mal, que no solo es que esas cosas están mal sino que ella hizo esas cosas malas, reconocer que hizo esas cosas malas y que no dé excusas ni justificaciones burdas, que no obstante su enfermedad, busque enmendar las malas acciones cometidas y que por esas acciones es que está en el predicamento que se encuentra, hacer lo posible para no volver a cometer esas malas acciones, pedir perdón sincero a los agraviados y luego a Dios, comprender que su enfermedad es la consecuencia de sus actos y que lejos de sentirse atacada por la vida, que comprenda que su predicamento es el resultado de su propio actuar y que sea que sobreviva o que fallezca, es una consecuencia de sus actos y no de los de nadie más, comprometerse a no volver a realizar esas acciones en el futuro y finalmente perdonarse para que pueda continuar en su proceso.

El reto comienza desde hoy porque varias personas de su familia le vienen a visitar pues se ve en ella cómo la muerte se aproxima y el ambiente fúnebre impera en esa casa. No sé cuál será precisamente el resultado de este proceso, en lo personal la meta es revertirlo pues ella es una persona relativamente joven que en otras circunstancias no se estaría yendo tan rápido, sin embargo, yo no soy nadie como para decidir si alguien se queda o se va, pero sí creo que siendo que debemos preservar la vida a toda costa, que uno debe ir con la mentalidad de revertir el proceso para que haya vida y no muerte.

Hasta la oscuridad reina donde ella vive, la idolatría está por todas partes y la mala energía es tal, que hasta se siente en el ambiente. Es una verdadera lástima que las personas se dejen caer hasta esos abismos, pero lo importante es que salgan de ellos. Conforme las cosas vayan ocurriendo así se las iré contando. Que pasen muy buena semana.barren1

7 pensamientos en “Preparando a las personas en fase terminal para la muerte”

  1. es un texto muy bien redactado y con algunos apuntes sumamente interesantes.
    me permito una pequeña observacion del parrafo: «Por algo Dios me ha permitido conocer a esta señora, porque es mi misión como noájida consciente de mi identidad el buscar ayudar y construir Shalom, no solo de palabra sino con acciones.»

    como sabe q es Dios el q le permitio eso y q eso es lo q quiere?
    no seria mejor no meter a Dios en medio cuando no sabemos realmente si es asi o no?
    o hay forma de saberlo?

  2. Gracias Felipe por compartir esta experiencia con nosotros, quiera ella con tu ayuda poder salir adelante de su situación. Esperemos lo reconozca así pueda alivianar su alma.

    1. Hola Lau. No sé qué tanta ayuda pueda dar yo cuando la decisión de cambiar su vida depende de ella y no de lo que yo haga, a lo sumo puedo tratar de darle pautas pero el camino no tiene que recorrer ella. Mi responsabilidad está en mencionarle los hechos y la verdad, de ella dependerá si los acepta o no. Por cierto, no me llegó el documento que me ibas a enviar.

Deja una respuesta