El consejo diario 222

Dar, es algo divino.

Los humanos podemos dar o recibir.
Algunos solamente desean recibir, y recibir y recibir.
Dan porque no tienen más opción, o porque espera recibir alguna compensación.

El único que da sin recibir absolutamente nada a cambio es Dios.
El da, y da, y da.
Nunca recibe.

Las personas podemos dar y recibir.
Cuando damos, estamos compartiendo esa cualidad divina, de Dios.
Cuando abrimos nuestra mano con el necesitado, con el difusor de judaísmo/noajismo, con la causa de bien, estamos asociándonos con el Eterno, haciendo lo que Él quiere que hagamos.

Abre tu mano para dar.
Comparte, sé solidario, contribuye, apoya, participa.
Demuestra que eres creado a imagen y semejanza del Eterno, y no que eres un terrón de tierra con movimiento.

8 pensamientos en “El consejo diario 222”

  1. estamos en veremos jonathan
    habia una idea de remodelar todo el sitio, el bueno de uriel se ofrecio a pagar para conseguirlo, pero no resulto suficiente el trabajo del tecnico. asi q veremos ahora q haremos…
    lo bueno es dar sin obligacion, sino por etica
    en fin…

  2. Moré,
    Para mí, la recompensa viene de ver que la ayuda fue efectiva. Por ejemplo, ayudaste a una abuela a cruzar la calle. La señora está del otro lado de la calle sin problemas. Esa es la recompensa.

  3. Moré,
    Otra. Una señora desesperada porque su gatito se subió al árbol. Venís con una escalera y subís:
    a) bajás el gatito. La señora contenta, abraza a su felino. Para mí es misión cumplida: la ayuda es efectiva. Fuí útil.
    b) el gatito se asusta y sube más alto. No lo podés bajar. ¿Te sentirías recompensado por ayudar? Yo no. Fuí inútil (o útil para el caos).

    La ayuda debería tender al orden, a lo bueno, a lo ético, hacia la luz, en fin, encontraríamos un sinnúmero de variantes (positivas) de lo que es «ayuda».

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