El Ego…

Imagina uno de esos día en los cuales todo parece andar al revés, estás pegado en el tráfico a diez minutos de entrar a trabajar, el semáforo se pone en verde, pero sorprendentemente ninguno de los carros avanza; le das un toque a la bocina y parece que a nadie le interesa; la cólera empieza a llenar tu cabeza y ya sin aguantar más te pegas a la bocina y comienza a lanzarles improperios a todos los que para ti son ineptos, estúpidos, vagabundos y quien sabe que cosas mas. La gente alrededor te mira haciendo una cara de enojo mezclada con indignación. Cuando estás a punto de bajarte del carro para iniciar una guerra sin cuartel, ves algo que no puedes creer, un grupo de niños discapacitados estaba tratando de cruzar el paso peatonal y debido a sus necesidades especiales no les dio tiempo de cruzar en el semáforo rojo y los carros estaban esperando amablemente a que cruzaran. Por supuesto te sentiste peor que un gusano, deseando haberte quedado ese día en casa y no querer sentir más los ojos afilados de las personas que vieron tu actitud.
Pues para que sepas, acabas de conocer una faceta de tu alma; la mayoría la llama ego; en el idioma hebreo es llamada Ietzer hará (fuerza negativa), que es fuerza que nos lleva a buscar obtener lo que deseamos de forma inmediata y sin importar lo que haya que destruir o a quien haya que lastimar.
Los sabios nos dicen que el Ietzer hará cubre nuestra esencia como si fuera una cáscara o un grupo de velos; es puesto en nosotros al nacer y desaparece junto al cuerpo cuando desaparecemos de este plano terrenal.
Cada vez que estas enojado, celoso, triste, estresado, preocupado, etc., puedes estar seguro que eso proviene de tu ego. Cada desición del pasado que ahora pensamos que es estúpida porque lastimo a alguien, porque nos separo de alguien, porque nos hizo más perversos, fue con toda seguridad el ego haciendo de las suyas.
Pero, ¿porque algo tan negativo para nosotros debe estar tan cerca de nuestra alma, nuestra escancia Divina? Por una simple razón, así como nosotros solo podemos demostrar lo fuertes que somos en una área solamente con un adversario que nos ponga realmente a prueba, así nuestra alma necesita algo que la haga ver los problemas peores de lo que son para que los sobrepase y se fortalezca constantemente.
Para poder vencer al ego tenemos que darnos cuenta que todo lo que enfrentamos es una ilusión, el ego nos presenta una sombra gigantesca y el tonto huye despavorido; el sabio solamente mira con tranquilidad y busca el origen olvidándose de la sombra, dándose cuenta que lo que el observó como algo terrible era una pequeña figura.
Esa capacidad de los sabios para poder que todo es una ilusión viene de un simple principio milenario que nos dice: “Tu no eres un cuerpo teniendo experiencias espirituales, tu eres un alma teniendo experiencias físicas”.
El secreto está en que en cada situación que enfrentes logres identificar si es tu ego el que habla o es tu alma la que quiere experimentar en este mundo. Poder darse unos segundos y pensar si lo que vas a hacer es lo que quieres (ego) o lo que debes (alma).
Quiera D-is que podamos con el tiempo poder aprender a silenciar completamente el ego y dejar que el alma sea nuestra rectora de vida.

3 pensamientos en “El Ego…”

  1. excelente texto!!!!!

    el ejemplo del principio esta genial y tambien ameno, creo que varios hemos pasado situaciones similares,y lo que mencionas al final me parece muy razonable y de mucha utilidad.

    de este tipo de textos necesitamos pues el trabajo debe de ser interno para empezar, con estas contribuciones muchos se ayudaran para aprender a domesticar ese pulso negativo que es tan perjucioso si no se le da un uso edificante.

    el verdadero enemigo a vencer es el ego o tambien conocido como instinto hacia lo negativo.

    muchas gracias apreciado amigo.  
        

  2. Muy interesante e instructivo texto, bien expuestoy de mucho aprovechamiento, bneinoaj. Unicamente, que si puedes hagas párrafos más cortos, pues se hará aun de lectura más facil amigo. Gracias.

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