El Mundo del Guer pronto en castellano

cover_spanish_half“El Mundo del Guer” (Chaim Clorfene & David Katz) muy pero muy pronto estará disponible para el mundo hispano: http://www.worldoftheger.net/

“El Señor Quien es nuestro Dios, pero no el Dios de las naciones, será un Señor en el futuro, como dice en Tzefoniá 3:9, ‘Porque entonces yo pondré un habla pura sobre los pueblos de manera que puedan clamar al Nombre del Señor’; y dice en Zejariá 14:9, ‘En ese día el Señor será Uno y Su Nombre Uno’.”
— Comentario de Rashí (Rabí Shlomo ben Yitzhak, 1040-1105)
La Ley Judía (halajá) jamás ha considerado a este ‘gentil del futuro’ porque no es la manera de los rabinos establecer legislación sobre una “davar shelo ba l’olam”, una cosa que no ha sucedido aún en el mundo. Pero hoy en día, este gentil evolucionado existe, quizás por primera vez desde la destrucción del Templo de Salomón hace más de 2500 años. “El Mundo del Guer” trata sobre este gentil.

Lección de vida

Moshé era de la familia real egipcia.
Durante un tiempo tuvo importante cargo de gobierno en el imperio más poderoso de la época.
Por derecho de nacimiento, además, era miembro de una estirpe noble, directo descendiente de los patriarcas de la familia fiel a Dios.
Fue escogido por el Eterno para ser Su portavoz, el encargado de presentarse ante faraón para pedir por la liberación de Israel.
Acompañó a los israelitas en su periplo por el desierto, por su intermedio el Eterno manifestaba milagros y hacía presente Sus mandatos y designios.
Fue quien conversó “face to face” con el Eterno, en un altísimo grado de profecía inigualado por cualquier otro profeta de la santa nación.
¿Había otro hombre más poderoso, importante, elevado, espiritual, en su época?

Cuando su suegro, Itró, le dio un interesante consejo para organizar socialmente e institucionalmente al naciente pueblo de Israel, Moshé podría haber impuesto su criterio, demostrado su poder, dejado en claro que Itró era parte del pasado y había sido superado por él.
Podría, también, expulsarlo brutalmente, hacerlo callar, amenazarlo, difamarlo, presionarlo, enviar matones para atormentarlo, ignorarlo soberbiamente e incluso podría haberse burlado sin temer por ello consecuencia alguna.
Sí, está claro que ante la intromisión de su suegro en el ordenamiento de Israel, Moshé podría haber reaccionado desde el EGO, ¿por qué no? Si estaba ante una situación de impotencia, sea real o sentida, ya que era patente que el sabio y coordinado era Itró y no él.
Sí, cualquier otro probablemente mordido por la ponzoña del EGO se habría dejado llevar por las herramientas del EGO, con tal de demostrar alguna especie de control, de ejercer aunque sea la apariencia externa de poder.

Pero, no fue así con Moshé, puesto que:

“Moshé escuchó el consejo de su suegro e hizo todo lo que él dijo.”
(Shemot / Éxodo 18:24)

¿Está claro?
Escuchó atentamente, comprendió, pensó, desecho las inquietudes del EGO para expresarse con coherencia y a favor del SHALOM.
Resaltó lo positivo, puesto que atendió a su brújula ética, que es la constante vocecita de la NESHAMÁ (que es la calmada voz del espíritu que resuena en cada uno de nosotros).
Por lo cual, privilegió la respuesta saludable, la que otorgaba dignidad a su suegro, beneficios a su pueblo y tranquilidad para sí por encima de cualquier sentimiento de inferioridad que le hubiese atacado en ese instante.
Será éste uno de los motivos que la Torá establece con rotunda firmeza que:

“Y el hombre Moshé era muy humilde, más que cualquiera de los hombres sobre la faz de la tierra.”
(Bemidbar / Números 12:3)

Tal vez ésta era la virtud suprema del líder de Israel.
No su nivel profético, no los tremendos milagros obrados por su intermedio, no ser el receptor de la Torá, o cualquier otra notable cualidad y acción.
Por encima de todo lo otro, o tal vez por debajo como firme base, estaba la verdadera y genuina humildad.

Humilde, en sentido espiritual auténtico, es aquel que sabe su lugar, conoce su potencial, comprende sus limitaciones y desarrolla todo lo posible de sí mismo construyendo SHALOM (actuando con bondad Y justicia, siendo leal).
Éste era Moshé, nuestro rabino (maestro), aquel que había trabajado su Yo Vivido (personalidad) para sintonizarlo finamente con su Yo Esencial (NESHAMÁ), alcanzando así las alturas máximas conocidas por los hombres.
¡Tenemos tanto para aprender de esto!
Pero no como teoría, ni para regocijo mental, ni siquiera para ponerlo como artículo de “fe”, sino para involucrarnos en el trabajo de perfeccionamiento de nuestro ser, para llevar nuestro Yo Vivido a estar en armonía con el Yo Esencial.

¡Es una impresionante lección para todos!
Construye SHALOM, sé compasivo pero sin abandonar la justicia, sé justo pero sin dejar de lado la afabilidad.
Trabaja sin pausa por mejorar.
Comparte con el prójimo, y acepta lo que él comparte sanamente contigo y agradécele.
Rodéate de gente que te impulse a ser más positivo (en el sentido original y no en el prostituido de la New Age).
Sé espiritual y con ello estarás influencia a tu entorno a serlo también.

El resultado final, no depende de ti.

Todos tienen algo bueni

Hay algo bueno en TODOS los seres humanos.
Pero, es triste darse cuenta que hay tantos y tantos que se esmeran en hacernos creer lo contrario con sus conductas.
¿Entonces?

Construir SHALOM en todo momento, acciones de bondad y justicia.
Cada una de las dos en su adecuada medida. Si debe prevalecer la justicia en su aspecto más crudo, así deberá ser.
Porque SHALOM no es indiferencia, ni actitud de pacifismo inoperante, ni dejar que el mal se esparza sin contención.
SHALOM es una tarea constante, hay que buscarlo, seguirlo, conseguirlo y así incansablemente, a cada momento.

Eventualmente, en la Era Mesiánica, la NESHAMÁ por fin estará bien representada por el Yo Vivido.

Todos tienen algo bueno

Hay algo bueno en TODOS los seres humanos.
Pero, es triste darse cuenta que hay tantos y tantos que se esmeran en hacernos creer lo contrario con sus conductas.
¿Entonces?

Construir SHALOM en todo momento, acciones de bondad y justicia.
Cada una de las dos en su adecuada medida. Si debe prevalecer la justicia en su aspecto más crudo, así deberá ser.
Porque SHALOM no es indiferencia, ni actitud de pacifismo inoperante, ni dejar que el mal se esparza sin contención.
SHALOM es una tarea constante, hay que buscarlo, seguirlo, conseguirlo y así incansablemente, a cada momento.

Eventualmente, en la Era Mesiánica, la NESHAMÁ por fin estará bien representada por el Yo Vivido.

Filosofía de vida

“Todo el pueblo respondió a una, y dijo: -¡Haremos todo lo que el Eterno ha dicho! Y Moshé [Moisés] repitió al Eterno las palabras del pueblo.”
(Shemot / Éxodo 19:8)

Hay gente que filosofa.
Se entre-tienen pensando en cosas que podrían ser muy profundas, de trascendencia cósmica, de connotaciones rimbombantes.
Gustan de rondar ideas, hacer piruetas con el pensamiento, exponer sus creencias con voz de sapiencia, afirmar estructurados preconceptos entre signos de interrogación.
Sin dudas, es un pasatiempo para gente habilidosa e inteligente.
Entonces trotan alrededor de la pista, sin llegar nunca al banderín de llegada, con cuestiones, teorías, teoremas, y otras cosas por el estilo de:
¿Existe el libre albedrío?
¿Si Dios sabe el futuro, no somos como marionetas sin verdadero libre albedrío?
Si está escrito reiteradamente que a faraón le fue endurecido el corazón para que no deje salir al pueblo, ¿tenía de alguna forma cancelada la opción del libre albedrío?
¿Por qué el malo es exitoso?
¿Por qué el justo sufre?
¿Por qué existe el mal?
¿Cómo entender la Shoá?
¿Qué mal hicieron los niños que fallecen o nacen con graves deformidades?
Si existe el mal, ¿Dios es malo por haberlo creado?
¿Por qué hay gente y países tan excedidos en abundancia y otros miserablemente paupérrimos?
Si Dios es perfecto, ¿por qué creó un mundo que no lo es?
Si Dios es Todopoderoso, ¿por qué permite el mal?
¿Dónde estaba Dios en la Shoá?
Y así siguen las importantes e interesantes dudas y debates.

¿Es necesario, útil, provechoso filosofar o basta con vivir construyendo SHALOM?
¿Construir SHALOM cancela la posible utilidad de reflexiones especulativas?
¿Se trata de teorizar y querer descorrer el velo inamovible, o de experimentar a pleno de lo permitido y apartarse de lo que ha sido prohibido?
¿Al construir SHALOM (por medio de acciones/palabras/gestos de bondad Y justicia) estamos habilitando nuestra conciencia para captar las reales profundidades del universo?

No, New Age no, aunque se haga llamar “Kabbalah”

No, el universo no se organiza misteriosamente para enviarte problemas que te sirvan de aprendizaje.
No, el universo no tiene una voluntad metafísica que te prepara artificiosamente retos y traspiés que te eduquen y así te conviertas en la mejor versión de ti mismo.
No, el universo no tiene conciencia de tu presencia ni actúa en modo alguno particular hacia ti y tu infinita naditud terrenal.
No, esa impotencia que sientes, por lo pequeño o lo inmenso, nada tiene que ver con razones o motivos del universo.

Sin embargo, cada reto que atraviesas es una excelente oportunidad para desarrollar tu Yo Vivido y ponerlo en sintonía con tu Yo Esencial (NESHAMÁ, espíritu).
Porque ante la impotencia sentida, puedes reaccionar desde el EGO y permitir que la violencia automática te invada y esparza su influjo negativo; o hacerte cargo de tu sentimiento, admitirlo, reconocerlo y luego actuar de manera racional, coherente, responsable, constructiva de SHALOM siguiendo la orientación espiritual y no la banalidad religiosa o parlanchinera.

No, Dios no está esperando a que le dictes órdenes, ni hará la parte que te corresponde exclusivamente a ti.
No, Dios no trabaja para beneficiar los deseos que te nazcan, ni siquiera para darte una mano en lo que crees justificado.
No, Dios no hace negocios contigo ni se interesa en darte ganancias si tú donas dinero a un clérigo, te esmeras en rezar, repites versos de textos sagrados, o te esfuerzas en ser excesivamente ritualista y metódico en el cumplimiento de cada acción fanática que consideras sagrada.
No, Dios no es tu esclavo, ni tus pensamientos “positivos” se verán premiados con mágicos milagros que resolverán tu vida.

Sin embargo, Dios te ha dado mandamientos que te corresponden y es tu deber cumplirlos. De ellos obtendrás satisfacción, pero no es esto el objetivo de su existencia ni el fundamento para acatarlos.
Él sostiene el universo, lo dota de vida, es su sentido; Él te ha creado con tu luz y tu sombra; Él te diseñó con NESHAMÁ y con EGO, así como todo el resto que te compone tanto como cuerpo como fuera de él.
Él es el Rey, tú el siervo.
Él es el Padre, tú el hijo.
Compórtate acorde a tu rol.
Siéntete de acuerdo a tu noble ser.

El infinito limitado

La NESHAMÁ (espíritu, Yo Esencial) está íntimamente vinculada al infinito, es una chispa de divinidad.
Es la que nos vincula al todo, al universo, en toda época, en todo lugar; y aún así no ocupa ni tiempo ni lugar. Es una realidad incomprensible, inimaginable, impensable; pues, no entre dentro de ninguna etiqueta del mundo que conocemos, inventamos o compartimos.
Es la identidad más sincera de nuestro ser, que al mismo tiempo no nos “pertenece” y ni siquiera es una entidad individual.
La NESHAMÁ, como podemos comprender de la breve presentación, es un enorme misterio y paradojalmente es la presencia más clara y constante que nos vivifica.

Por Voluntad Divina es que durante un brevísimo lapso de tiempo, en un confinado espacio, la NESHAMÁ se conecta con un cuerpo determinado, en un específico momento.
La conexión infinita nunca se corta, no hay apartamiento de Dios, ni una cancelación de la identidad espiritual a causa del lapso de encarnación.
Seguimos siendo esa entidad misteriosa para los conceptos terrenales, y siendo “eso” lo ignoramos por completo y no lo llegamos a percibir a través de nuestros sentidos.
A veces hay rayos de conciencia, sea intuición, profecía o alguna otra manifestación que hace presente nuestra esencia.

El hecho cierto es que nuestra vida terrenal es una tremendísima confinación para nuestro Yo Esencial.
El espíritu aspira al infinito, a ser lo que es.
Pero no puede en la limitación constante del mundo/cuerpo.

Esa limitación es parte del proceso de aprendizaje, de experimentación, que la NESHAMÁ cumple en su pasaje terrenal.
Porque, ser infinita y estar conectada al conocimiento total igualmente no permite sentir, experimentar, disfrutar prácticamente; sino solamente ser/poseer un contacto teórico.
Es el la vida mundana la que aporta la experiencia, la sensación que pasa a dotar de cualidades al frío saber ideal.

El Creador nos dotó, al igual que los animales, de mecanismos naturales para reaccionar automáticamente ante las amenazas a nuestra supervivencia.
Nosotros le denominamos EGO, palabra que se usa con diferentes y variadas definiciones.
En la nuestra, es la que en la Tradición se conoce como IETZER HARÁ; como hemos dicho, mecanismos naturales, saludables, automáticos, normales, que se disparan cuando se siente que está en riesgo la vida o la integridad.
Sí, el EGO se activa cuando sentimos impotencia que llevaría a la muerte o daño.

Ya enseñamos en numerosas ocasiones que el problema es cuando el EGO está en el dominio de la persona en situaciones de impotencia pero que no conllevan un posibilidad real de muerte o de grave perjuicio.
Esas impotencias son constantes, a cada rato surge, o imaginamos, impotencias.
Por tanto, vivimos en un estado de estrés, reaccionando de manera incorrecta y perjudicial.

Así mismo, el EGO ocupa un lugar de deidad y es el generador de TODAS las religiones, de todas las épocas y lugares. Este tema lo trabajamos varias veces y no diremos más ahora, pero añadiremos algo.
A través del EGO es que generamos/inventamos respuestas a nuestro anhelo de infinitud, porque, recordemos somos chispas del infinito.
¡Cuánto trabaja el EGO cada vez que la NESHAMÁ añora su infinitud a pleno!
Es una tremenda sensación de impotencia saberse infinito pero estar confinado a un estrechísimo retacito del universo tiempo/espacio.
Entonces, se pueblan las mentes con imaginados dioses, demonios, brujos, superhéroes, héroes míticos, entidades sobrenaturales, alienígenas, magia, astrología, superstición, religión, amuletos, palabras mágicas y todas las otras fantasías que se producen para hacernos sentir menos limitados, menos olvidados en un oscuro rincón del universo. Porque, todos esos seres y poderes (fantaseados) se ocupan para relacionarse con nosotros, conocernos, tratarnos, humillarnos, castigarnos, matarnos, abducirnos, criarnos, educarnos, legislarnos, depender de nuestros sacrificios, estar a nuestro servil servicio, etc.
Y así, de manera irreal nos sentimos impotentes pero con el poder de dominar a esas entidades poderosas.

Ni judaísmo, ni noajismo, son religiones, aunque muchísima gente las llame así, las confundan con ellas, o las vivan como si lo fueran.
Judaísmo es el camino apropiado para la identidad espiritual judía, tal como el noajismo es para la identidad espiritual de los gentiles.
Al profundizar en el camino espiritual que nos corresponde, estamos fortaleciéndonos, debilitando el lazo del EGO, permitiendo a la LUZ de la NESHAMÁ alumbrar de manera benefactora.
Pero, cuando se convierte al judaísmo o noajismo en achacosas burlas de lo que son, por vivirlas como religiones, se está bloqueando el influjo de la LUZ y añadiendo manchas oscuras que nos atormentan con más impotencia.

Ahora, una pregunta: ¿es posible realmente limitar el infinito?
Depende lo que comprendamos por infinito es la respuesta que obtendrás.

Sistema de creencias y sectas

Tu sistema de creencias forma las imágenes que tu consideras la realidad.
Todo pasa por ese filtro modificador, los estímulos internos así como los externos, poblando nuestra mente a su imagen y semejanza.
Si hemos creado una creencia de impotencia, de fracaso, de debilidad, de no puedo; ¿cuál crees que será la respuesta, la reacción, ante las dificultades que constantemente asaltan nuestras vidas?
Por lo general, los sistemas de creencias no son trabajados por el pensamiento creativo, ni asumen la crítica, ni admiten el análisis constructivo, sino que se mantienen y se replican, sosteniendo a la persona encerrada en celditas mentales que realmente son endebles, pero con una fuerza aparente impresionante.
Esto ya es un motivo de sufrimiento individual y social, pues la NESHAMÁ (espíritu, Yo Esencial), se ve encajonada y su LUZ oscurecida a causa de estas perturbaciones.
Y se acrecienta a grados mayores cuando se usan por grupos de manipuladores, que obtienen algún tipo de ventajas (dinero, poder, seguidores, fama, etc.) al hundir a sus seguidores en oscuros sistemas de creencias.

Veremos a continuación algunas de las características de grupos manipuladores y/o de personas que se someten a su sistema de creencias.

Si estás detrás de la puerta de tu prisión, tu visión del mundo es limitada. No solo físicamente, sino emocional y mentalmente.
El sistema de creencias atrapa y mantiene fuera lo que puede perturbar su dominio. O evita. U oculta, tapando rápidamente para llevar al olvido o el malentendido.
O interpreta de tal forma lo alternativo que lo transforma en el pensamiento en un componente más de la ideología adoctrinada.
Así, lo torcido se considera recto, lo perverso es bondadoso, lo terrible es necesario, lo injusto manifestación de algún destino, lo libertador es opresivo, y por el estilo, siempre acomodando el estímulo para que se adecue al sistema de creencias.
Está controlado el pensamiento al someterlo al comando de las creencias.
¡Cuánto más cuando la persona se encuentra envuelto en sectas, organizaciones cerradas y de pesada ideología, religiones que impulsan al fanatismo, lugares de encierro que evitan el contacto con opciones alternativas, se rechaza activamente lo diferente, etc.!
¿Qué hacer?

Es común que las creencias impulsen el pensamiento irracional, pre lógico, místico, metafísico.
Al mantener los pensamientos en una mínima expresión, se debilita la oportunidad para cuestionarlos y quebrarlos.
Cuanto más ridícula una creencia, mayor será el empeño en sostenerla y demostrarla; o al menos abrazarse a ella con la excusa de la fe que supera cualquier explicación racional.
Esto ocurre en supersticiones, religiones, facciones partidarias, grupos de fanáticos, así como en cualquier otro ámbito en donde se vive de acuerdo al sistema de creencias sin alternativas viables.
Se manejan lemas, los cuales se deben memorizar y repetir de forma automática; se adiestran a responder con respuestas pre armadas, se busca el conflicto pero evitando la exposición racional y que pretende el acercamiento a la verdad.
Porque, se debe de mantener el sistema de creencias por encima de cualquier otro postulado.
Una brecha, por más pequeña que sea, en el muro del sistema, implica una seria amenaza que se suele vivir como una catástrofe terrible.
¿Cómo elevar el pensamiento y dotarlo de relativa autonomía y sentido ético que le dé fuerzas?

Por lo anterior, la persona es impulsada (por el grupo de referencia o por sí misma) a considerarse en “pecado” (sea en sentido teológico o no), en falta, lo cual amerita castigos de todo tipo.
Para evitar un castigo mayor o para aligerarlo, es necesario humillarse, auto flagelarse, realizar algún acto de penitencia doloroso y/o una confesión pública hiriente.
Por supuesto que este saberse, o sentirse, pecador, ubica a la persona en el lado oscuro de la existencia, por lo que debe esforzarse en alcanzar el beneplácito de su voz interior (la del EGO) que le absuelva, o de alguna figura de supuesta autoridad que lo haga.
Esta exposición de sus flaquezas y sumisión a la voluntad de otro, mantiene a la persona en su estado de impotencia y eleva a sus opresores a roles de amistad, confiabilidad, bondad que son irreales y solamente sirven para seguir esclavizándolo.
A mayor sentimiento de pecado, mayor necesidad de conseguir ese bálsamo esperanzador que le proveen falsamente sus opresores. Entonces, se va cayendo cada vez más profundamente en la celdita mental, en las creencias que desvían de la senda del bienestar y la santidad.
¿Será posible romper el lazo de sentirse pecador sin por ello recurrir a absoluciones mágicas que provienen de poderes falsos?

En los grupos manipuladores se presentan escaleras de perfeccionamiento, por medio de las cuales se induce a la persona a esforzarse en ir escalando posiciones que a la postre resultan inalcanzables. Algo parecido ocurre con aquella persona que es obsesivo por el control, por dominar más, que es dirigida por la creencia de que es posible tener un control total. El fracaso es sentido de manera trágica, como un pecado, que debe ser extirpado a costo de la felicidad y libertad del “pecador”.
Porque sí, el sentimiento de culpa es usado sin miramientos por los manipuladores, sean éstos personas o el propio EGO de cada uno de nosotros.
Para el sentimiento de culpa no hay acción reparatoria, puesto que en realidad no hay nada que reparar. La libertad se consigue al reconocer la futilidad de esa creencia y dejarla correr hasta que desaparezca. Pero obviamente que esto no ocurrirá fácilmente en un medio donde se privilegia la manipulación, el sometimiento. Entonces, se proponen castigos alternativos, expiaciones místicas que reemplazan otro tipo de castigo, pero que en verdad solamente ayudan a que la persona se mantenga esclavizada, sometida, embotada y sin comprensión ni consciencia.

Por supuesto que se impone que las creencias son sagradas y no pueden ni deben ser reemplazadas. No están a la orden de la persona, sino la persona a su servicio. No es permitido cuestionar, ni atreverse a romper el mandato. Las divergencias, aunque pequeñas, son perseguidas y castigadas, generalmente junto a humillación y escarnio público.
Es que, el dolor que se aplica a otro, fácilmente disuade de no ponerse en el lugar del rebelde que se atreve a ir a contramano del sistema de creencias.
Esto que se visualiza de manera clara en los grupos de manipuladores, también se encuentra en las conductas del individuo que está sometido a su propio sistema de creencias.
No pensemos que lo que acontece en sectas es algo alejado de lo que está pasando ahora mismo en la cabeza de cada uno de nosotros, porque, el dominio del EGO es generalizado.

Encontraremos que las personas sometidas a grupos manipuladores usan un lenguaje extraño, a veces con palabras o expresiones divergentes de lo corriente. A veces palabras comunes encuentran significados ocultos, que representan algo en particular exclusivamente para los que se encuentran en el pacto de la secta.
Así mismo, el individuo presenta sus propios rasgos de lenguaje de acuerdo a su sistema de creencias.
Las palabras usadas como claves para reconocerse entre “hermanos”, pero también como sistema de comunicación velado para mantener mensajes ocultos pero a la vista de los neófitos. Al mismo tiempo se estructura el pensamiento a partir de este lenguaje codificado y a la sombra de los sistema de creencias.

Así, los discursos, ideas, presentaciones que provienen de los “ajenos” choca contra varios muros, lo que permite al secuestrado por el sistema de creencias seguir en esta situación precaria pero imaginada como salvífica. De cierto modo es necesario fantasear con poder, con majestad, con potestad, con algún rasgo de distinción que haga resaltar a los miembros del sistema de creencias. Y los de afuera son almas perdidas, condenadas, fracasadas. ¡Cuánto más aquel que estuvo dentro y se “corrompió” saliendo del rebaño de los santos iluminados!
Sí, es terrible lo que se le desea y provoca a quien tenga el atrevimiento de quebrar con el sistema de creencias.

Vemos como se aplican sin pausa ni piedad las herramientas básicas del EGO ante situaciones de impotencia. Estamos ante la presencia de llanto, grito, pataleo y desconexión de la realidad en diversos formatos, pero todos ellos con una misma finalidad: tratar de tener algo de poder y evitar así el hundimiento en el terrible sentimiento de impotencia.

¿Podemos hacer algo para modificar la esclavitud a la que nos somete nuestro sistema de creencias?

¡MAZAL TOV!

¡MAZAL TOV!
Es una expresión ya clásica que emplean algunos judíos como saludo festivo.

La idea que muchos tienen al pronunciarla es un el deseo de: “buena suerte”, sin más vueltas ni filosofías. Una manera afable de manifestarse, que tal vez pudiera encontrar otros canales más racionales y apropiados.

Para otros se trata de obligar la “buena suerte” a que se manifieste.
Esto se pretende por medio de la palabra mágica, la cual traspasa realidades y por medio de complicadas ecuaciones astrológicas y metafísicas, impone su deseo.
Tal como si los cuerpos celestes tuviesen algún influjo misterioso sobre el “destino” de las personas y la conducta.
Con cálculos de supuesta sabiduría y aparente verdad, se mostrará cómo la persona está dominada por astros y seres invisibles, los cuales desde órbitas místicas, de seudo Cabalá, y mucho de superstición podrán aporta al bienestar.
Por supuesto que esto cae por completo por fuera del judaísmo, aunque tristemente muchos judíos, incluso algunos con presencia dignataria, se aferran a estas creencias ajenas y nocivas.

Otros, quizás para ocultar la evidente contradicción con principios fundamentales del judaísmo, hacen intervenir otros conceptos, que también podrían estar apartados.
Como por ejemplo, argumentar que el mazal en realidad es aquello que heredamos de vidas pasadas (como si la reencarnación fuera real y tuviera alguna incidencia), y que por tanto estamos deseando que lo que nos toca reparar en esta vida (de lo mal realizado en otra supuesta vida anterior) pueda ser reparado.
Sin más comentarios.

En lo personal, modestamente aporto, lo empleo como en el primer caso, como un mero formulismo sin mayor intención ni rebuscar en misterios que no son tales.
Pero, a la hora de ponerme a pensar, tal vez podría considerar que los antiguos que inventaron la creencia del mazal, por ahí estaban tratando de definir algo real pero que no podían expresar a causa de la limitación del lenguaje y falta de conocimientos.
¿Qué tal si ellos, los inventores de la idea, estaban queriendo atrapar con la voz mazal la idea del potencial de cada persona?
El mazal sería aquello que tenemos en potencia en nosotros y que está esperando por manifestarse, siempre y cuando hagamos lo necesario para que ello ocurra, y contemos con el entorno apropiado para realizarlo.
Entonces, al decir mazal tov, estamos incentivando a que la personas se conozca más y mejor, que profundice en sí misma, que encuentre aquello que está dormido en su interior y a la espera de ser desarrollado.
Por ejemplo, mazal tov a alguien que pudiera ser un excelente músico, pero nadie se ha dado cuenta aún, para que un día se den las confluencias que hagan brotar su identidad oculta.
Mazal tov para la pareja recién casada, para que sepan usar la comunicación auténtica, construir shalom, descubrir lo bueno del otro para crecer juntos en bendición y santidad.
Mazal tov, en cada situación, para alejarnos de creencias ridículas, aunque tengan la apariencia de sagradas; para mejor extirpar las confusiones del EGO y afianzar la realidad de nuestra NESHAMÁ y de nuestros genotipo en sus rasgos positivos.

Mazal tov, en tu construcción de SHALOM.

Me cuesta entender…….

Me cuesta entender…….

Me cuesta trabajo entender como, los tres días que Yoshke estuvo muerto, demuestra amor y salvación?

Imagina que tu jefe te llame a su oficina y te diga…..Este año, porque en vez de darte un aumento de sueldo…..yo mato a mi hijo favorito en tu honor.

Mi hijo regresara a mi en tres días. No se enojara, ni me lo tomara en cuenta que lo envié a el, para que por “su” sufrimiento yo te demostrare el gran amor que yo te tengo, ya que evito así que seas despedido. Se que mi hijo no protestara, pues el sabe que como somos uno y que todo su sufrimiento, lo sentiré yo.

La muerte de mi hijo y su sufrimiento es como si yo mismo sufriera y me suicidara por ti, pues mi hijo y yo somos uno.

Como mi hijo y yo somos uno; Estaré por lo tanto esos tres días trabajando aquí en mi oficina, pero esos tres días estará muerto mi hijo en la tumba.

No dudes de mi amor, sufrimiento y sacrificio pues si dudas serás despedido y echado afuera sin pensarlo dos veces y te perseguiré y te matare, sin compasión alguna y nunca tendrás salvación……

Pues serás para mi un pagano hereje por dudar de mi sacrificio por ti por medio del dolor y muerte de mi hijo. Serás un mal agradecido y no mereces que seas salvo de mi ira.

La mente de un Judio en acción analista ve esto….Los cristianos por su ceguera no lo ven…

Shalom

Magda Colón