Archivo de la etiqueta: vivir

¡Despierta!

despertar

 

Despertar a la identidad noájida, no es  precisamente haber ganado la carrera.

Despertar para algunos puede resultar como  añorar una y otra vez esa des-conexión total de la realidad que le otorgaba el sueño (religión), y que le mantenía inmóvil e inconsciente del mundo real, éstos  son propensos a quedar nuevamente dormidos.  Hoy se llamaron noájidas, pero mañana… ya no les ves.

Despertar para otros también puede ser  “levantarse como  sonámbulos”, caminando pero aun aletargados por el sueño… intentando alcanzar “otro sueño”,  … otra religión, otro título, éstos  están en pie… pero NO despiertos.  En realidad nunca despertaron, y  aunque hubiesen hablado solo les viste pasar.

Finalmente esta aquel que despierta,  y  ¡Despertar!  es querer descubrir lo que significa estar vivo, sin añorar la muerte placentera que otorga el sueño, ni caminar como sonámbulo en busca de otra ensoñación.

¡Despertar!  en verdad es vivir a plenitud, sin miedo a conocerse,  sin temor de auto examinarse, sin miedo a equivocarse porque; el que así despierta sabe, que es en vida donde puede trabajar para corregirse y comprende que  viviendo es la única oportunidad que tiene para construir shalom de adentro hacia afuera.

Hagamos “ruido” para que más despierten.

¡Un abrazo!

¿…por qué Vivimos?

Porque “La vida es la única oportunidad para vivir, y en ello elevarnos.

 

Vivimos:

Para volver, para retornar, …

para dejar fluir lo auténtico mientras trabajamos por contener las herramientas innecesarias del Ego,  y al hacerlo optar por  lo permitido.

 

 

Vivir entonces es poder disfrutar “aquí”, trabajando para el “más allá”…

porque siempre tenemos esa única opción de retorno”.

 

Que éste inicio de año, recuerdes siempre porque vives.

 

Mis mejores deseos para este 5773, y que sean inscritos para un año bueno y dulce.

Un abrazo!

¿Cuándo vamos a aprender?

Es común creer que no hay solución para los problemas. Basta que nuestra comodidad se vea amenazada por alguna “gigante” crisis que nos haga perder el sueño. También es muy común que la gran mayoria de las veces la solución esté delante nuestro, pero no la vemos y cuando lo hacemos nos reimos por no haberlo hecho antes.

¿No crees que es curioso que el 99% de las veces que tuviste alguna contrariedad ha pasado igual? Y más curioso es que el 99% de las veces creíste que no existía solución. Siempre es lo mismo: Problema – Solución – Problema-Solución… ad infinitum.

En fin, por cada 99 problemas que surgieron, también hubo 99 soluciones, una para cada uno.

Piensa: ¿Cómo vas a actuar ante la próxima adversidad?

¿Qué te hace pensar que el problema que tienes carece de solución?

¿Por qué desconfias?

Hacer como si todo estuviera bien.

Pero, ¿qué hácer mientras nuestra capacidad de ver “más allá de lo evidente” se activa?

Procurar actuar como si nada malo estuviese pasando. En realidad nada malo está pasando, sólo sucede que lo bueno está ausente o viene en camino o ya llegó pero no lo ves todavia.

Piensa, ¿por qué no ves el bien que está delante tuyo?

Tres posibles razones:

1. Estás culpando a otros por lo que es tu responsabilidad

2. Estás haciendote la victima

3. Estás quejándote

Así es, tu actitud determina el momento en que tus ojos se abrirán y serás capaz de ver la tan anhelada solución.

Entiende que se hace necesario salirte de ti mismo,  es obligatorio que te des-en-si-mismes. ¿Cómo lo haces?

Sencillo: HAZ ALGO POR OTRO.

Ejemplo: En lugar de comparar tu vida con la del mendigo que se sienta todos los dias en la plaza a esperar que alguien lo ayude, es mejor que vayas a la panaderia, compres algunos panes y se los des a ese hambriento personaje.

Ejemplo: En lugar de llegar temprano a encerrarte en tu habitación a pensar en el problema, es mejor que llegues a hablar con los tuyos de cualquier cosa menos del problema.

Recuerda, la idea es que te salgas de ti mismo para que seas capaz de ver dónde está la solución.

Una cosa más

No esperes que la solución te sea enviada completa. Dios no es un repartidor de cajitas felices ni de combos.

Si el problema es falta de dinero y la solución es trabajar, es probable que el medio para llegar a obtener ese dinero sea un empleo y eso te sea enviado. ¿Captas cómo se resolverá la situación?

Hay miles de ejemplos, circunstancias y situaciones.

Finalmente, ¿has notado que cuando resuelves un problema no dejas de sentirte tonto (a) por cómo actuaste? Eso es porque acostumbramos a actuar tontamente cuando las cosas se salen de nuestro control.

¿Qué vas a hacer la próxima vez que tengas un problema por delante?

Te saludo con un fuerte abrazo!

Un viejo secreto para la buena vida

Muchos veneran a Miguel de Cervantes, aunque no sé cuántos lo han leído y comprendido.
Una de sus frases celebres reza así:

“El que larga vida vive, 
mucho mal ha de pasar. “

A primera vista, resulta deprimente… ¿o es solo mi parecer?
Te daré uno de mis motivos.
Si el que larga vida vive mucho mal ha de pasar,
significa que el “mal pasar” es una constante, o al menos una muy frecuente visitante,
por lo cual,
quien más vive, más sufre.
El sufrimiento está aquí, no hay escapatoria… mejor vive poco, así sufrirás menos… ese podría ser el corolario del pensamiento del Manco de Lepanto…
¿Estas de acuerdo con que así es la vida?
¿O quizás para Miguel era así, pues en su vida padeció mucho, o tal vez no supo disfrutar de lo bueno que tenía?
No lo sabemos…
Pero lo que sí puedes saber es si estás de acuerdo con que la vida es una hilera incesante de dolores y dramas…
(Yo no lo estoy, aunque a veces pareciera ser cierto. Me gustaría oír tu comentario al respecto).

Por su parte, Jean de La Bruyère nos regaló esta idea:

“No hay nada que los hombres más 
deseen conservar y menos cuiden 
que su propia vida.“

Resulta de cierta manera antagónica con la frase previamente citada.
Para el español aparentemente la vida es dolor y pena, para el francés aparentemente es un gran tesoro, anhelado y deseado.
Sin embargo, a nuestro entender tienen un punto en común: la tragedia. Para uno es la norma, lo que conlleva el vivir; para el otro es producto de la desidia, del olvido, de la desgana, de las conductas erróneas.
Si fuera Cervantes el acertado, estamos condenados a sufrir.
Pero si fuera de la Bruyère, tenemos a nuestro alcance la oportunidad de enfocarnos en lo positivo y conservar con cuidado el tesoro de la vida.
¿Tu qué crees?
¿Con cuál de los autores te afilias para debatir al respecto?

Ahora llamamos a un tercero para que opine, a Benjamin Disraeli quien nos dice:

“La vida es demasiado corta 
para que la hagamos mezquina.”

Bueno, tenemos un destino: la vida es demasiado corta; y tenemos la libertad de elegir: vivirla de manera mezquina o altruista.
Interesante el aporte del inteligente hombre inglés.

Ya que estamos con grandes muchachos de la vieja Europa, te presento a Leonardo da Vinci, a quien no se le ocurrió otra cosa que decirnos:

“El que no aprecia la vida 
no la merece.”

Quisiera extenderme en comentarios que tan condensada frase me motivan, pero prefiero abstenerme y darte tiempo y espacio a ti para que pienses, participes, aportes, evalúes tu propia vida.
¿Aceptas mi invitación?
Espero que sí…

Podríamos seguir recopilando citas por toda la internet, pero no te quiero aburrir, ni hacer el trabajo que tú también puedes hacer si te lo propones; por lo cual, te daré un mensaje más de parte de una celebridad.
Para variar, es una mujer la que tiene la última palabra en casa, Simone de Beauvoir:

“La longevidad es la recompensa de la virtud.”

Pero, señora mía, doña Simone, no quiero parecer malintencionado, pero o no le tradujeron bien la frase, o no la entendí en su esencia, o usted dijo algo como que no es así… ¡cuánta gente buena, pero buena de verdad, se ha muerto joven!
¿Usted cree realmente, doña Simone, que no hay tipos malos, pero realmente malos, que viven largas vidas y hasta llenas de riquezas, salud, placeres, etc.?
Porque, doña Simone, usted no dice (a no ser que no la hayan traducido correctamente) “La buena vida es la recompensa a la virtud”, usted dice “La LONGEVIDAD”, es decir, la larga vida.
Como que no cierra esta frase con lo que cualquier hijo de vecino, como quien esto escribe, se puede encontrar cada día.
En verdad, me encantaría que algún entendido (o entendida, por supuesto) tengan la amabilidad de darnos una luz al respecto de lo dicho por la sabia señora, a la que respetamos y valoramos, pero que en esta ocasión no comprendemos su cita.

Pero por ahí, otro hijo de vecino tiene algo para contarnos.
Hace un año y poco fallecía a los 113 años de edad el hombre europeo más longevo con vida (en el 2009), se llamaba Henry Allingham.
En alguna entrevista que le hicieron dijo algunas cosillas interesantes acerca de su secreto para su longevidad.
Atendamos a sus palabras:

“Consultado sobre el secreto de su larga vida, el hombre en silla de ruedas dijo:
"No lo sé, pero te diría que trates de ser tan bueno como sea posible". ”

Ok, parece que este hombre fue el ejemplo literal de las palabras de la inteligente dama francesa.
El dice que vivió más de un siglo gracias a la nobleza de carácter, encare positivo, bonhomía, el ser tan bueno como le fuera posible.
Así que, aquí está la virtud que le dio larga vida a este buen señor (que en paz descanse, junto a los otros citados hasta ahora en este artículo).

Pero, don Henry tenía un datito más reservado bajo la manga:

‘A la pregunta sobre su receta para llegar a tan avanzada edad,  Allingham respondió una vez con un guiño:
"Tabaco, whisky y mujeres muy salvajes".
Después añadió, más serio:
"Hay que cuidarse y conocer  los límites propios".’ 

Bueno… esté… cómo seguimos ahora…

Creo que lo dejamos en “hay que cuidarse y conocer los límites propios”… ¿te parece bien así?

Mr. Henry llegó a vivir 113 años, hasta su último suspiro lleno de vitalidad, gusto por la vida y lucidez.
No era Don Perfecto, pero tampoco lo contrario.
Era una persona, común, como todos, porque hasta las celebridades y gente de poder somos comunes, pero en distintos roles.
Esto deberíamos recordarlo cada día, sea siguiendo a don Cervantes o a don de la Bruyère: puedes parecer importante, detentar una posición de preeminencia, ser admirado, ser elogiado, ser mimado, ser un conquistador con tus dotes y carisma, gozar de privilegios, pero no eres más que una persona común y corriente.
Son tus actos los que te ennoblecen o degradan.

Por lo cual, sería bueno tomar nota y no acostumbrar avergonzar al prójimo, sea persona de preeminencia o del llano.
Poner las cosas en su sitio, está muy bien.
Denunciar al estafador, no permitir que el perverso se apropie de lo que no le pertenece, clamar por justicia, poner límites, desenmascarar al prófugo de la Verdad, todo eso es correcto y no debe omitirse de realizarse, pero sin avergonzar al prójimo.
(De acuerdo a la halajá, la normativa judía, es lícito burlarse de la idolatría, así como señalar pública y claramente a aquellos que obran maldad y pueden causar daños a los que andan desprevenidos. Sin embargo, mejor es actuar con prudencia y moderación.)

Ten presente que si haces sonrojar a tus padres, a tus maestros, a los ancianos, a tus menores, a tu cónyuge, o a cualquier otro semejante, a cualquier persona inocente, no solamente estás procurando el mal sobre ella, sino que estás preparando un caldero de agua hirviente sobre tu cabeza, que en cualquier momento se derrama y te despelleja vivo…

Así que te aconsejo que te dediques a estudiar (y a aplicar) los principios de cómo relacionarte efectivamente con tus semejantes.
Cuando estés ante una persona simple de entendimiento, buscaba resaltar un pensamiento en común para que les sirva de encuentro y motivo de vinculación.
Si estás ante alguien más experto, calla, pregunta con humildad para aprender y aprovecha para aprender.
Cuando estés con un amigo, que te sea doblemente valioso su honor y el tuyo.
Si estás con tu cónyuge, valórala (valóralo) más que a ti mismo, pero sin desmerecerte en lo más mínimo.

Sé virtuoso, sé bueno, sé justo, conoce tus límites, se leal… entonces no sé si vivirás mucho o poco, pero cada día será una vida, de placer, de bendición, de santidad, de plenitud ((Vivir es nacer a cada instante.
Erich Fromm
Cada día es una pequeña vida.
Horacio
Sólo vive el que sabe.
Baltasar Gracián)).

Nunca olvidemos, que la maldad que provocamos contra otra persona termina retornando como un bumerang, y a veces duplicada o multiplicada en sus daños.
Si tratas con honra al prójimo, aunque sea tu adversario, encontrarás el camino para una buena vida…

Vivir Con Sincera Alegría

Decía Mahatma Ghandi:  “La alegría sobreviene cuando tienes armonía entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces”.
Interesante enseñanza de un sabio de las naciones.
El pacifista más famoso fue persona para valorar en su contexto y admitir sus inteligentes enseñanzas, así como para criticar otras cosas y no recibir las prédicas que contradicen al Eterno y Sus mandatos. ((Recordemos: es correcto valorar y asumir las enseñanzas de los sabios de las naciones, pero no cuando refieren a espiritualidad, pero sí al resto de la existencia.))

Vivir con regocijo de todas las cosas, sean grandes o pequeñas, es una gran virtud.
El estar sinceramente alegres, a través de lo que contenta al alma,  es una meta valiosa para todo ser humano ((De hecho, es una orden del Eterno para los que son judíos, uno de los 613 mandamientos de la Torá para el pueblo judío.
Ver: http://serjudio.com/bereshit/vaieshev66.htm entre otros links de nuestros sitios al respecto)).
Estar sinceramente alegres, por tanto, es una pauta para andar por la senda divina ((“Alegría sincera” y “alegría” a secas, no son siempre lo mismo. Tampoco felicidad y alegría son sinónimos)).

Cuando la persona aprende a vivir con sincera alegría, encuentra allanado el camino hacia la armonía (interna y externa), estabilidad, integridad, lo que hace que sea una pauta significativa y trascendental.
Por eso cuando hablamos de plenitud, bienestar, bendición, Shalom, necesariamente debemos incorporar la participación activa de la sincera alegría en el corazón de la persona.
Cuando falta la alegría sincera, ¿cómo se puede sentir plena, bien, bendita, en paz e íntegra una persona o una sociedad?
La alegría sincera es ese poderoso elemento que activa el fluir de lo positivo.
Y no solamente lo decimos como un consejo filosófico, intelectual, moralizante, sino que está igualmente comprobado que tiene efectos poderosos en el organismo humano, en la regulación de los humores, en el sistema de inmunidad, en la salud mental, entre otras ventajas ((Por ejemplo: http://www.centrodesalud.net/%c2%bfque-es-la-inteligencia-emocional/)).

La sincera alegría opera como medicina, en tanto que el abatimiento enferma, o al menos empobrece, nuestra vida y entorno.
Recuerdo como en aquellas viejas épocas de mi juventud, y la de mi padre, en la revista “Selecciones del Reader’s Digest”, se encontraba la inefable sección “La risa, remedio infalible”.
Hace mucho que no la leo, hay algunas antiguas ediciones aún en casa, pero estaba bien pensado y fundamentada su inclusión y su titulación.
Yo no sé si cura todo, si es tan infalible, pero ciertamente que la sincera alegría surte efectos gloriosos.
Si bien la risa no es lo mismo que la sincera alegría, bien vale su mención.
De paso, también recuerdo a nuestro querido amigo venezolano Andrés Cordovés, quien se alejó para construir su propio camino personal y profesional, que animaba a la “Risoterapia”.
Como también no puedo dejar de mencionar a quien fuera un apreciado socio, Alfredo Zambrano, quien se alejó para retomar viejas creencias y actitudes pero adoptando muchísimas de nuestras enseñanzas positivas (muchísimas, que con gusto le regalamos y esperamos sepa cuidar y difundir sin mezcolanzas), el cual en más de una ocasión refería acerca de la alegría.

Quien quiera mantener a raya a las enfermedades, superarlas, o padecer menos, necesariamente deberá aprender a quejarse menos y gozar con sincera alegría mucho más.
Te doy un pequeño y familiar ejemplo.
La otra noche, en la cena de Shabbat, mi hijita estaba haciendo monerías en tanto hacía de cuenta que comía (comer no es una de sus aficiones). Entre bromitas y piruetas, se mordió la lengua… ¡cómo duele! La madre, pediatra ella, no le dio importancia, pero yo en mi ignorancia sí… la niña estaba haciendo “pucheros”, gestitos de ponerse a llorar y patalear por el dolor o la impresión (o la realizada impotencia)… ¿cómo no poner cara de preocupado y empezar a preguntar, revisar, etc.? Pero intenté otro método: el de Patch Adams… y me puse a bailotear y a hacer payasadas. Como si fuera un “milagro”, la niña soltó la risotada, se le hermoseo su bello rostro y las carcajadas ocuparon el lugar que estaba siendo conquistado por el desanimo y la pesadumbre.

Puedes probarlo, no te va a defraudar…
Tampoco es para ir haciendo chistes en un funeral, aunque haya gente que lo haga y no solamente como forma de escapismo, ni de reírse de caídas, tropezones, desgracias, torpezas, etc. de otros o de uno mismo: eso no es alegría, ni mucho menos sincera alegría…
Pero, puedes encontrar la manera de disfrutar, de tener confianza, de crecer incluso en las peores situaciones… pruébalo y luego nos cuentas, ¿te parece?
(De paso, si ya tienes experiencias al respecto, con gusto te las leeremos en la zona de comentarios, aquí debajo).

Tenlo presente: hacia donde te enfocas, se dirige tu corazón.
Si vives pendiente de penurias, miserias, culpas, quejas, humillaciones, rencores, rencillas, el pasado tormentoso, el futuro oscuro, esclavitudes, etc., ¿cuánto espacio dejas a tu alma para la dicha?
Aprende a disfrutar, a hacer de cada momento uno lleno de sincera alegría.

Si persigues la alegría, ésta te escapará.
Está en ti aprender a descubrir los modos para llenar de ese placer tu alma.
Un método es el que enseñó Ghandi y usamos como introducción a nuestro texto: armonía de pensamiento, palabra y acción.
Otro, nos lo brindan los Sabios de la Luz: “Dichoso es aquel que se complace con su porción”  (Pirkei Abot 4).
Seguramente que hay otros caminos correctos, ¿te animas a compartirlos con nosotros?

¿Te has dado cuenta de que la serenidad placentera de la alegría sincera hermosea el rostro, tonifica el cuerpo, brinda lucidez a la mirada, firmeza a la postura?
Los cosméticos ayudan a resaltar la belleza, a ocultar signos no deseados, a ofrecer lozanía en tinturas.
Las cirugías plásticas, levantan, cambian, achican, modelan, reducen, aumentan, etc..
¿Sabes cuánto dinero, tiempo, riesgos, etc., se pueden evitar si la persona aprende a estar alegre con sinceridad?

Recuerda, hacia donde te enfocas va tu corazón.
En los últimos días ha insistido sobre este tema el querido amigo Mario Hinestroza, en varios artículos por él publicados (perdón el resto de los columnistas y comentaristas, pero no puedo mencionar a tanto gran amigo y socio en este pequeño post, igualmente ¡gracias por todas sus enseñanzas!).
No es de extrañar que para una persona afligida haya dificultades y enojos. Cuando una persona está triste, todo lo percibe desde detrás de sus anteojos de confusión y caos; siente que está todo mal y que el camino está plagado de rocas y pozos, imposibles de superar.
Pero, para aquél que ha aprendido a regocijarse con la alegría sincera, habrá placidez y bienestar. Pero para aquel que está bajo el manto protector de la sincera alegría, encuentra más facilidad para acceder a otras perspectivas, abrirse a opciones alternativas, no arredrarse ante los desafíos ni achicarse ante los retos del día a día.

Ojo, no es vivir auto engañándose, ni negando la realidad, ni siendo torpemente optimista lo que te estamos indicando… ¡nada que ver!
Es ver la vida de frente, con confianza, con serenidad, sin temor, sin preocuparse por llevar el control de aquello que está fuera de tu dominio.
Es aceptar tu porción, no para derrumbarte en el conformismo que anestesia y mata, sino en el reconocimiento de las propias virtudes y defectos, conociendo tu potencial y actuando para llevarlo a su plenitud, sin por ello apurar los tiempos.
¿Comprendes la idea?

La vida sin alegría sincera se torna oscura, confusa, devaluada, sedienta de EGO y víctima de sus debilidades.
Pero aquél que aprendió a disfrutar del bálsamo de la alegría sincera, es invitado a fiestas y palacios de belleza celestial.

Te invito a que profundices en este tema, tienes mucho y buen pan en FULVIDA.com y SERJUDIO.com.
Puedes ser el líder en tu avance, en tu crecimiento integral.
No depende de pastores, maestros, “líderes”, santos, fe, religión, Cabalá, misticismo, hebraísmo, sectas… depende de tu enfoque, conectando lo espiritual con lo material, haciendo realidad la pauta de vivir con sincera alegría ((“Puesto que no has servido a el Eterno tu Dios., con regocijo y con bondad de corazón: por exceso de todo.” Devarim/Deuteronomio 28:47)).

Resp. 789 – música, idolatría a la mujer, veneración.

ronal.ar nos consulta:
Qué hay de la música que se le dedica a las mujeres en tono de idolatría, es lujuria, es veneración, consagración es algo pecaminoso elevar a planos muy sublimes a la mujer con música, dedicándole el hombre su vida a ella como si fuera un Dios? con versos demasiados típicos y sublimes: \”sin ti yo no podría\” vivir,Algo que es demasiado absurdo entre parejas y más para H’ ya que este tipo de canciones persiste en todos los tiempos como ve H’ esta música y a nosotros los noajidas que haremos?
Ronald J. Gautemala, San Marcos, taxista, 27, noajida.

Seguir leyendo Resp. 789 – música, idolatría a la mujer, veneración.

Parashat Sheminí 5770: ni para aquí ni para allá

equilibrioLuego de un lamentable suceso en el cual fallecieron dos de los cuatro hijos de Aarón haCohén, la Torá anuncia:

Entonces el Eterno habló a Aarón diciendo:
-Ni tú ni tus hijos contigo beberéis vino ni licor, cuando hayáis de entrar en el tabernáculo de reunión, para que no muráis. Esto será un estatuto perpetuo a través de vuestras generaciones, para hacer diferencia entre lo santo y lo profano, entre lo impuro y lo puro, y para enseñar a los Hijos de Israel todas las leyes que el Eterno os ha dicho por medio de Moshé [Moisés].”

(Vaikrá / Levítico 10:8-11)

Si bien podríamos dedicar bibliotecas enteras a este párrafo, con tu permiso, quisiera detenerme en un pequeño punto del sagrado texto, para comentarlo humildemente y hallar una enseñanza ética para nuestras vidas.

Allí en donde dice: “vino y licor”, el excelentísimo comentarista tradicional, RASHI, brevemente cita del Talmud (TB Kritut 13b):

Vino como para emborracharse

En otra de nuestras fuentes se afirma:

el vino que alegra el corazón del hombre
(Tehilim / Salmos 104:15)

Aquí apreciamos dos fuentes que se complementan sabiamente.
Se está haciendo claramente una distinción entre el motivo y la cantidad de vino tomado.
La copa de vino que se bebe para santificar el día de Shabbat, por ejemplo, es apropiada.
En un lejaím, brindis, para celebrar una mitzvá o feliz acontecimiento, está muy bien.
Esa copita de vino que dicen los médicos que es provechosa para la salud del corazón, sería bienvenida.
El vino bebido moderadamente, en su justa medida, sirve para alegrar el corazón de la persona.

PERO, cuando se bebe “para olvidar”, para huir, viciosamente, torpemente, para agraciar socialmente, por aburrimiento, porque es fin de semana, por enfermedad, como un borrachín, entonces deja de ser un acto saludable y en armonía con el Cosmos, para ser un acto terrible, de caos y confusión.
Cuando el límite se quiebra y se ingiere como para emborrarse, deja de ser alegría y regocijo y se transforma en tortura y pesar.

Esto es una regla general.
El exceso, más allá de lo que está delimitado por las leyes (naturales o espirituales), incluso de lo que pudiera parecer bueno, alegre, saludable, justo, puede llegar a ser negativo.

La búsqueda de la justicia, es excelente; el exceso de justicia puede llevar a la amargura y falta de compasión.
La búsqueda de placer, es muy buena; su exceso puede convertir la vida en vacía y sin sentido.
Las acciones generosas, son buenísimas; su exceso puede llevar a empobrecer a la persona y dejarla furibunda.
El cuidado del cuerpo, es necesario y de bendición; dedicarse solamente al cuerpo es de personas huecas.
El EGO es maravilloso como siervo; pero espantoso como amo.

Así podríamos ir enunciando una a una actividades o actitudes positivas, pero cuando caen en la desmesura pasan a ser negativas, para uno, para el otro, para la creación.

¿Cuál es nuestra moraleja del día?
Dejemos que la resuma y añada LUZ el maestro de los maestros, Maimónides:

“El camino recto es el término medio en cada pensamiento y proceder que el hombre se propone como línea de conducta. Y es la acción que está alejada de ambos extremos (exceso positivo y exceso negativo o defecto), sin tender ni a uno ni a otro.”
(Capítulo 4 de “Shmoná Perakim”)

“No debe el hombre decir: ‘Puesto que la envidia, la ambición y la codicia son malas consejeras y arruinan al hombre, me apartaré al otro extremo y me abstendré de todo: no comeré carne ni beberé vino, no tomaré mujer ni viviré en una casa confortable, no usaré lindas ropas sino una bolsa de arpillera; me mortificaré como los sacerdotes paganos.’
También esa es una conducta equivocada y no se la debe imitar.”
(Mishné Torá, Pensamientos 3:1)



Voces a la vista!

Esto enseño el Maestro:

La Torá declara: “Todo el pueblo veían las voces…
(Shemot / Éxodo 20:15)

Está escrito que veían las voces.
Tenemos dos inconvenientes con esta frase:

  1. ¿Ver voces?

  2. ¿Voces y no Voz de Dios?

Respuestas:

  1. Veían las voces, porque no sólo las oían y/o escuchaban, sino que inmediatamente las asimilaron, las hicieron parte de sí mismo. Dándoles un lugar en su vida, de acuerdo a lo que ellos, cada uno de ellos, era, captaba, y podía.

  2. Muchas voces, porque la Voz de Dios (que no tiene materialidad, por lo que “Voz” es una figura alegórica) era percibida por cada uno de acuerdo a sus capacidades y potencialidades.
    Es decir, Dios es un educador sabio, sin dudas, le daba a cada uno, de acuerdo a su nivel.


Mi querido y apreciado lector, apartir de este momento te expongo mi humilde acotación para más luz en tu vida.

De aqui aprendemos algo importante que debe ser sumamente tratado en nuestra vida como fieles a Dios.

1 – Es nuestro deber no solo escuchar las voces sino hacerlas partes de nuestra dichosa vida. No solo escuchar o hablar de los Siete, sino hacerlos parte de nuestra vida a cada momento y circunstancia.

2 – Es importante entender que nadie es igual al otro, que cada uno es un mundo o universo diferente y complejo. Por lo tanto cada uno desarrollara segun su nivel y es su deber procurar tomar lo positivo del otro y crecer para ser mejor constructor de Shalom en la sagrada tarea de hacer de este mundo una morada para Dios.

Vivir cumpliendo los siete, ello es vivir una vida. El gozo, la dicha y la plenitud te estan esperando, a ti querido amigo que no has dado lo mejor ni el paso que falta para una vida con sentido. En cuanto a aquel que vive comprometido y activo, dichoso de él que hace lo que Dios quiere, que aporta, que crece, que mejora y se perfecciona en el área que diseño Dios para la dicha del humano.

En cuanto a ti:

¿Haras caso a las voces, las haras parte de tu vida?

Cariños!

“Si aún no eres parte de la comunidad de Fieles a Dios, eres la pieza del rompecabezas que falta”

De amores

La trampa mortal de las religiones es que lo único importante es ocuparte del otro. ¿Es realmente asi? Se usa como discurso algo que supuestamente es bueno para generar algo realmente malo que es: olvidarte de ti mismo.
Calvino califica de «peste» el amor a sí mismo. (Calvino, Institutes of the Christian Religion (versión inglesa de J. AIbau), Filadelfia, Presbyterian Board of Christian Education, 1928, cap. 7, parte 4, pág. 622.
Tenemos el ejemplo del sacrificio, El sacrificio siempre es extremo, no hay vuelta atrás del mismo, el sacrificio es completo; abandonando todo hasta la vida misma ( no hace falta que nombre al nefasto), todos se ocupan del “otro”. Que genera, la “tranquilidad” de haber dejado todo, de haber cumplido.
Esta seudotranquilidad, en realidad se manifiesta en exigencia continua para con los demás, evidentemente el que conoce el juego (lider) es el que termina beneficiado por los sacrificios del otro, y el que no lo conoce (el juego) es victima perdiendo por goleada emocional y yendo al descenso en todos los ámbitos de su vida. Tiene una lógica comercial, con estafa incluida, de transacciones emocionales, en donde la mayoría embutida en la ilusión del sacrificio por el otro se olvidan de cada uno de ellos mismos, con lo cual nadie recibe , excepto el líder. Con la ilusión de emular a su ídolo, piensan que reciben y solo dan todo, con el resultado de lideres poderosos y seguidores dominados.
¿Hay una contradicción básica entre el amor así mismo y el amor a los demás? ¿Es el amor a sí mismo un fenómeno similar al egoísmo,o son opuestos?
En principio definimos amor, gracias a Yehuda, en http://serjudio.com/dnoam/rap39.htm
Amor es: hacer por otro.

Hacer es: HACER.
Una práctica (cotidiana) sobre la realidad.
La transformación de lo inoperante o negativo o latente en positivo, actual, floreciente.
Una ingerencia en la materialidad de la vida.
Hacer es proceder de acuerdo a lo que se debe y está permitido.

Por es: POR.
Sin intereses superfluos.
Sin doble discurso.
Sin esperar retribución.
Sin nada que no sea “hacer por”…otro.

Otro es: OTRO.
No por mí.
Ni para nosotros.
Ni para mí.
Ni por nosotros.
POR (y para) OTRO.

En el supuesto amor de la religión del sacrificio completo, lo que se oculta son los deseos de ser grande, de poder, del que lo ejecuta, porque donde no hay medida del dar, no puede haber un genuino amor, en esta acción el único deseo real, es recibir. Si el amor a otro minimiza el amor a uno mismo no hay amor, hay dominio. Los sentimientos y pensamientos derivadas de estas acciones destinadas a este ídolo evidentemente dejan secuelas y confusion para quien no entiende su juego. Para el entendido solo queda la perversidad, sabiendo cuanto destruye en pos de su beneficio. Eso es el completo ego, no hay amor a uno mismo, ni a los demás. No se actua según lo reglamentado, hay intereses, y el “otro” en si deja de existir ya que todos los “otros” interactúan igual, sacrificándose ciegamente.

Para ver el contraste con el noajismo leamos en http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/ama-a-tu-projimo-como-a-ti-mismo este fragmento de nuestro moré:

“amar a tu prójimo como a ti mismo” (Vaikrá / Levítico 19:18).
Por supuesto que si el amar fuera un elemento netamente emocional, sería imposible que se nos ordenará tal cosa, puesto que no tenemos el control directo sobre nuestra emotividad.
Por tanto, deducimos fácilmente que el amar es algo distinto, algo que quizás incluye en cierto aspecto el sentimiento, pero que no se reduce solamente a él.
El amar, como ya hemos enseñado en otra oportunidad es:
hacer algo positivo por otra persona,
de manera voluntaria, desinteresada y que no nos ocasione ningún daño,

Remarco estos elementos

Orden de amar —— Acción——-Mandamientos Noajicos
Projimo
Uno mismo
Ausencia de daño para las partes——-beneficio mutuo

Para el noajismo, en el cumplimiento de sus leyes no existe la exclusión de alguna de las partes, amando a nuestro prójimo mediante el cumplimiento de las leyes, estamos amándonos a nosotros mismos. Amarme a mi mismo y amar al prójimo van de la mano. Es importante ver al otro como a mi mismo. Y algo muy importante, es verme a mi mismo como al otro, ayuda a dominar el ego, el deseo de dominio se va anulando continuamente con la practica, y el veneno de la idolatría disminuye.
?
Experimentando continuamente, el falso amor, hoy en la libertad y la luz, es normal que se sientan frustrados muchos de los que salen de la idolatría, sienten que se quedan sin emoción, sin “amor “, sin “comprensión” , porque el contraste es notorio entre lo que han vivido y a lo que pueden vivir ahora.
Este es uno de los grandes desafíos, con el que se encuentra una persona que está dejando la idolatría y se suma a las filas de la Luz, ya que sus emociones son la “guía” ya que su pasado en la idolatría esta signado allí en este plano,un extasis vacio de contenido real.
En realidad sucede que se va instalando con el transcurso de la practica en los mandamientos noajicos, en el verdadero amor, los sentimientos adecuados. Pasamos de sentimientos adultos y dejamos los infantiles. En este proceso de cambio, al principio, podemos llegar a concebir al cumplimiento de los preceptos en una lógica religiosa de sacrificio porque pensamos nuestras acciones deben estar abocadas al prójimo pura y exclusivamente , con excepción de las que tiene que ver con D-os.
Esta actitud sigue dominada por el ego, entonces nuestro servicio se transforma en servilismo, mendigando compasión, temiendo perder “buena reputación” y “entendimiento” entre pares, etc. Y mientras tanto seguimos hambreándonos en todos los planos a nosotros mismos.
Pero a no desesperar, porque esto es un proceso dinamico, quizás un tiempo de maduración, donde nadie tiene comprado nada, pero con esmero en lo que nos toca cumplir tenemos el éxito asegurado. Solo continúemos trabajando en lo que nos toca hacer. Si hoy estas en la Luz, aquí en Fulvida, no te marches, no vuelvas al falso amor.

La lógica del universo y la lógica humana

Sky PaletteCada aspecto del universo está diseñado para ser funcional, para que se obtenga algún provecho propio o colectivo.
Nada está demás, nada es sobrante, nada fue creado porque sí.
Cada conducta de los seres que pueblan la naturaleza busca un beneficio real, sin alentar segundas intenciones, malas intenciones, o sin intenciones.
Todo en su lugar, todo en pos de un beneficio real.
Pues, hay un Creador que ha diseñado con Sabiduría Su mundo.
Un Creador que no realizó nada torpemente, ni en vano, o sin trascendencia.*

Mira en tu entorno, capta la maravilla que te rodea.
Cada elemento busca un beneficio real, te reitero, del individuo o colectivo.
Nada en la naturaleza escapa a esto.
O casi nada.

Solamente se evade el único ser terrestre coronado con libre albedrío, el ser humano.
Es el hombre el único que no actúa en pos del beneficio real en toda ocasión, sino que da lugar a otros intereses, a beneficios enfermizos o irreales.
El ser humano puede seguir la lógica del universo y entonces actuar en todo momento buscando un beneficio real y saludable.
O puede seguir la limitada lógica humana, y dejarse llevar por el Ego.
Entonces, si ocurre lo segundo, se embarcará en tareas fatigosas e intrascendentes, arruinará el mundo para obtener riquezas, demolerá la belleza del entorno para adquirir banal dominio, mantendrá relaciones tóxicas con otros para someter o ser sometido, por el afán y la codicia actuará de mala manera, etc.
Al final, quizás alcance algún beneficio, pero no será real.
Te daré un ejemplo grotesco, pero que por ser extremo es sumamente claro.
¿Qué gana un asesino en serie cometiendo sus barbaridades?
Ningún beneficio real, nada en sintonía con el Cosmos.
Ah, pero su enfermo EGO recibirá las enfermizas caricias de gozar con el dolor y muerte de los inocentes.
¿Qué gana un drogadicto con su adicción?
Escapar, volar, disfrutar, cosas que puede él catalogar como beneficios personales, pero que no son reales.
Y así, sucesivamente con todas y cada una de las acciones faltas de beneficio y armonía del ser humano.

Pero, hay un detalle no menor en la lógica del universo, de la naturaleza: carece de compasión.
El león es ágil, veloz, fiel a su rol en la creación, actúa para obtener beneficios reales.
Al igual que el tiburón, el volcán, la tormenta, el terremoto, etc.
Pero no miden sus actos con una regla distinta a aquello que tienen programado en su “esencia”, que busca el beneficio (por supuesto que sin conciencia), sin miramientos segundos.

No así en el hombre.
Como dijimos, dotado de libre albedrío es capaz de cualquier barbaridad, necedad o banalidad, movido por su EGO.
Pero, también tiene el impresionante potencial de la compasión y de la generosidad.
En este caso, ya no vivirá con la lógica del universo solamente (actuar en pos de beneficio), sino que añadirá la lógica del Padre Celestial a la ecuación (actuar para beneficiar a otros).
No se regirá por el deseo sin límites, ni actuará exclusivamente motivado por un sano anhelo de beneficiarse, sino que su patrón estará en sintonía con el Creador.
Que es actuar con bondad y justicia: construir Shalom.

En la construcción del Shalom se encuentra el lazo exquisito que une la lógica del universo y la lógica humana, dotando a la existencia del hombre y de la comunidad de verdadero sentido y trascendencia.

En la lógica de la VIDA se actúa, piensa, habla y siente de acuerdo al manual de vida, que para los judíos se denomina TORÁ y para los noájidas se denomina Siete Mandamientos.
Entonces, depende de ti, ahora que conoces esto, evaluar cada acto que estás por hacer y no dejarte llevar ni por la rutina, ni por la pasión, ni por la presión social, ni por las excusas que encubren la realidad.
O vives con la lógica del constructor de Shalom, marcada por Dios y legislada dentro de los mandamientos que te competen,
o vives en la lógica del universo, buscando el real beneficio pero sin evaluar las consecuencias en el prójimo,
o vives según la lógica humana, a merced del EGO, que corrompe el orden y llena de caos la realidad.

El consejo es: ELIGE LA VIDA.

____
* Para profundizar al respecto sugiero al lector que lea con el asesoramiento idóneo el capítulo 25, del tercer tomo, de la “Guía de los Descarriados”, del maestro de maestros Maimónides. (El estudio de esta obra no es aconsejado para los gentiles que no cuenten con la diestra y directa instrucción de la misma por parte de un entrenado maestro judío.)