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El mundo, ¡que bello lugar!

En este escrito, he querido ver el mundo un poco color de rosa para compensar que hay muchos que lo ven en blanco y negro. Aunque no olvides que lo mejor es contemplarlo siempre tal cual es, con su infinidad de delicados matices, con sus sombras y con sus luces.

Curiosamente y contra lo que se suele pensar habitualmente, al contrario de aquel verso escrito por Jorge Manrique: « cualquier tiempo pasado fue mejor»; el mundo en el pasado raramente y excepto quizás en algún lugar puntual y efímero, fue mejor que ahora.

En este texto quiero realizar un somero repaso a algunas aportaciones que gracias a unas pocas personas, han alumbrado a la humanidad y que pese al actual pesimismo globalizado, la han llevado a cotas de bienestar inimaginables en otros tiempos.

No pretendo que sea este artículo una oda a la autocomplacencia y mucho menos a la inactividad o el conformismo. Pero sí me gustaría que sirviera de acicate para impulsarnos un poco a todos en la tarea diaria de mejorar el planeta así como la existencia de cuantos en él habitamos.

Recordad y tened presente que unas pocas personas  impulsaron el progreso pero fueron muchas las que hicieron posible cada cambio, cada mejora, cada avance.

Vivimos en la actualidad una cierta desidia generalizada y desconfianza hacia todo, en especial a quienes nos dirigen y nos rodean. En cambio, nos mantenemos  ajenos a ciertos hechos y realidades otrora bastante habituales.

Trasladémonos imaginariamente a cualquier época del pasado y miremos a nuestro alrededor, os invito a imaginarlo vívidamente.  Veremos gracias a nuestros” poderes” (entiéndase poderes como imaginación) que la población mundial no ha pasado de los mil millones de personas antes del siglo XVIII y que a pesar de esto, con siete veces menos población que ahora, los grupos humanos de entonces se pasaban el tiempo en guerras constantes.

Repararemos en el atroz sufrimiento de millones de personas como resultado de esas guerras, de enfermedades, de tratamientos inadecuados, de ideas genocidas y autoritarias, de creencias absurdas y de inspiraciones mágicas.

No existía la anestesia como la conocemos hoy;  un simple dolor de muelas era una tortura, pero además podría decirse irónicamente que  la tortura era algo extendido, habitual y aceptada por casi todos.

No se conocían los antibióticos por lo que millones de personas morían inexorablemente de infecciones y epidemias.

Imaginad una época donde el simple acto tan normal en nuestros días de afeitarse cada mañana llevara aparejado un riesgo de defunción nada desdeñable.

La higiene no se relacionaba con la salud y en la práctica, el mismo médico que atendía a un moribundo de cualquier enfermedad era el que ayudaba a traer los niños al mundo sin ni siquiera lavarse las manos.

La media de vida, al contrario de lo que mucha gente cree, no se refiere a que antes no hubiera personas que vivieran setenta u ochenta años. Se refiere a que gran cantidad de los recién nacidos morían casi al instante. Veamos como se  hace la media para que se entienda fácilmente; si dos personas nacen y una llega a los setenta años y otra fallece a los cero años, sumamos el total de las dos edades (setenta más cero) y lo dividimos entre dos (dos personas) para calcular la media, que en este caso sería treinta y cinco años.

Un pasado en el que alimentarse no estaba asegurado y en el que resguardarse del frío y encontrar cobijo no era algo a dar por supuesto.

Reflexionemos un poco, volvamos al presente. En unos doscientos años (que en la escala de nuestra existencia es muy poco tiempo) la población mundial no se ha duplicado, se ha septuplicado.

Sigamos razonando, tenemos siete veces más personas, pero ahora casi todos comemos, el dolor físico, en la mayoría de los casos nos pasa de largo o se mitiga bastante.

Una enfermedad no es en general sinónimo del final de nuestra vida.

Aunque aún hay guerras y conflictos,  robos y asesinatos, la sociedad no los  percibe igual que en el pasado y para la mayoría, la vida humana posee un gran valor. Teniendo en cuenta que somos siete veces más bocas que alimentar, personas que atender, individuos que organizar y resguardar, en el mundo hay menos hambre, menos dolor y quizás menos maldad que en el pasado.

Hasta aquí llegaré en esta ocasión con el optimismo.

De otro lado, ahora todo es global. Las dos mayores guerras de la historia se han producido en el siglo pasado y solo estamos al comienzo del XXI.

Nunca el ser humano poseyó el poder de fulminar el planeta en el pasado.

Grandes retos tenemos por delante, también en el pasado los tuvieron otros.

Unas pocas personas,” esclavas” de su época como ahora lo somos los que leemos este artículo, porque ninguna persona escapa a su tiempo, marcaron entonces la diferencia y gracias a su esfuerzo y constancia, mejoraron el mundo.

 ¿Qué vamos a hacer nosotros? ¿Seguiremos sentados frente al televisor o el ordenador, quejándonos y perdiendo lo más valioso que tenemos, nuestro momento?

¿Nos prepararemos y formaremos a la vez que vamos haciendo desde ya lo que podamos para construir una realidad mejor? ¿Esperaremos a estar perfectamente preparados antes de empezar a riesgo de que nunca llegue ese momento por causas ajenas a nuestra voluntad?

¿Qué vais a hacer vosotros? ¿Qué vas a hacer tu?…

Sucot para noájidas

En pocas horas más los judíos estarán celebrando la festividad de Sucot, de las cabañas.
Esta festividad es netamente judía, una de las celebraciones particulares que el Eterno ha concedido a la nación de Israel. Y específicamente es una festividad de corte histórico-nacional, pues se vincula a los sucesos maravillosos que acontecieron a los hebreos a la salida de Egipto y durante su estancia en el desierto, previo a la entrada a la Tierra de Promisión.
Por esta herencia celestial, y por este encadenamiento al pasado nacional, los noájidas NO deben celebrar Sucot al estilo que SÍ lo deben celebrar los judíos.
Un gentil que pretenda conmemorar Sucot como los judíos, está incurriendo en apropiación indebida del patrimonio nacional y espiritual ajeno, está desobedeciendo la divina Voluntad, y está dañando su pureza espiritual con alimento que no le es apto.

Sin embargo, es una fecha a tener bien en cuenta en el calendario de eventos noájicos, y para celebrar con altura y bendición.
Ahora te dará unas pocas pautas para que festejes correctamente el tiempo de Sucot.

Para comenzar, recordemos que en épocas del Templo en Jerusalén, durante esta festividad los sacerdotes judíos ofrecían 70 animales en honor al Eterno, en representación de todas las naciones gentiles de la tierra.
Es decir, se les daba a todos los noájidas un lugar de importancia durante Sucot, se los incluía ritualmente, se les representaba sacerdotalmente, porque todos somos hermanos, hijos del Eterno. Si bien los judíos son el pueblo sacerdotal, los noájidas son los hermanos que colaboran y contribuyen a la edificación del mundo y al predominio de la santidad en el universo.

Recordemos también que de acuerdo a la profecía de Zacarías (14), en la Era Mesiánica Sucot será la época universal para la peregrinación al Templo en Jerusalén. Judíos y gentiles a la par nos presentaremos a rendir nuestra devoción ante el Padre en la ciudad que Él escogió para asentar Su santo Templo. Judíos y noájidas, cada cual desde su rol propio, cumpliendo con la divina Voluntad.

En la práctica, tú actualmente puedes construir una pequeña cabaña si deseas, pero no tienes obligación de hacerlo. Recuerda que el mandamiento de morar siete días en una Sucá es exclusivo para los judíos (varones), y que tú solamente estarás actuando de buena voluntad, para promover tu crecimiento espiritual y el de tus allegados. Pero no puedes considerar que con este acto estás cumpliendo algún mandamiento que te compete, tenlo presente por favor.
En cuanto a medidas, formas, materiales, etc. para la edificación de tu cabaña, queda a tu mejor parecer como constructor. Lo interesante sería que pudieras emplear elementos naturales, palos, ramas, hojas, palmas, etc., como una manera de distinguir lo que proviene de la naturaleza, directamente por bendición del Padre, sin mediar mayormente la mano del hombre.
Este aspecto de apreciar lo natural en estos días, y a través de lo natural la obra del Creador, es una de las tareas que te competen cumplir como noájida. Ten presente que tú eres el encargado de desarrollar el mundo, de convertirlo en un lugar propicio para el ejercicio de la santidad. Tú eres el socio del Creador a la hora de transformar, de perfeccionar, de completar la obra de la Creación.

¿Qué haces luego de que te has construido tu chocita, o has ayudado a otro a hacerlo, o has participado en la construcción del tabernáculo comunitario?
En la cabaña puedes comer y pasar un rato, con la expresa intención de recordar como vivieron los judíos a la salida de Egipto, recordando que es festividad judía. Aprovechas así a vincularte emocionalmente con tus hermanos judíos, con el pasado de la nación santa; NO para creer que eres miembro de Israel, sino para reconocer que ambos son camaradas en la obra de completar el mundo, cada cual de acuerdo al rol específico que el Padre les ha dado.

Cuando el noájida pasa un tiempo en su cabaña, puede abrir el canal de su memoria para rememorar los milagros que el Padre ha hecho por Israel, el amor que ha tenido por el pueblo judío, y la hermandad de todos los humanos bajo las alas de la divinidad.
Y el provecho personal está en que el noájida aprenda de esta manera a valorar lo pasajero de la vida terrenal pero su importancia cardinal para adquirir buenos frutos para gozar en su eternidad.
Que el noájida aprenda el valor de cada cosa, dejando en segundo plano a lo secundario para que predomine lo realmente principal, De esta manera estará ejercitando su voluntad para la misión de construir un mundo más perfecto.

Está muy bien que se reúnan y canten salmos de alabanza al Eterno.
Porque es fiesta del Eterno, conmemoración de Israel, momento de crecimiento para todos nosotros.

Espero que puedas celebrar y que pronto peregrinemos juntos hasta Sión, a venerar al Santo.

La lección de Koraj

Hay un personaje en la Torá llamado Koraj, Coré en español.
Era un personaje judío, pero cuestiones de su vida sirven como moraleja para los noájidas.
Un modelo para conocer y NO seguir.

Nos cuenta la Tradición que Koraj era un hombre que poseía innumerables fortunas; mucho poder; gran astucia; renombre; familia; amistades; en resumen, Koraj podía considerarse el hombre más satisfecho y feliz sobre la tierra.
Pero, no lo era.
Estaba insatisfecho, y por eso, era infeliz.
Le faltaba una cosa, una pequeña cosa: humildad.
La humildad es reconocer con justicia el valor de cada persona, de cada cosa, de cada cualidad.
Humildad es esforzarse por convertir en realidad lo potencialmente positivo.
Humildad es tener confianza en que lo mejor es aliado de lo bueno.
Humildad es tener conciencia de que el fracaso justo no es humillación, ni el éxito es motivo para enorgullecerse y despreciar a otros.
Le faltaba humildad a Koraj.
Y cuando la humildad no está, entonces se vive insatisfecho.
La fortuna económica parece miseria.
La salud se vive como enfermedad.
Las amistades en lugar de apoyar, incitan a equivocarse.
La felicidad no se aprovecha.
Así que, pobre Koraj, teniendo todo y con la sensación de carecer de todo…

Y Koraj expresó su falta de humildad rebelándose contra Moshé y Aarón.
Él y sus malandrines acompañantes pretendían convertirse en los líderes de Israel, es decir, no aceptaban el liderazgo que el Eterno había dispuesto para Su pueblo.
Entre gritos y piquetes de los revoltosos, Dios pone en evidencia Su deseo, demostrando públicamente que el mando político debía permanecer en manos de Moshé, y el sacerdocio para oficio de Aarón y sus descendientes.
Fue Dios el que se encargó de poner las cosas en su sitio.

¿Qué pasó con Koraj, el que tenía de todo, pero le faltaba humildad?
¿Cómo terminó su vida el exitoso Koraj que siempre quería estar un poco más arriba?
Koraj y los rufianes que lo aconsejaban y seguían, en lugar de ascender y transformarse en la cabeza del Pueblo, fueron tragados por la tierra.
Tal cual lo dicho, hubo un temblor de tierra, entonces una gran zanja se abrió bajo Koraj y los suyos, y todos los descarriados por el hambre de poder y orgullo desaparecieron para no volver.

Este hecho ocurrido en la realidad, tiene su lectura educativa: si queremos elevarnos y superarnos, es imprescindible ser humildes y correctos, porque de lo contrario, en lugar de subir- bajamos.

Resp. 788 – mitología cristiana, religión, creencias erróneas?

ronal.ar nos consulta:
A manera de repaso únicamente quisiera sobre entender o sea entender aun mas porque los cristianos se inventaron el dichoso mito de que cuando el diablo fue expulsado del cielo, puso en desorden toda la creación, el universo y que la tierra el la vino a habitar el junto con sus demonios. Poniéndola en tinieblas y desordenada y Dios la tubo que ordenar y que se le fue dado a él todo lo que estuviera debajo de la tierra. (heredado) inventado que en la tierra esta el mismo inferno o cielo.
Ronald J. Gautemala, San Marcos, taxista, 27, noajida.

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Milagros y otros sucesos maravillosos (y no tanto)

milagro del mar rojoDebemos tener especial consideración por los términos que empleamos, para no confundir conceptos.
Muchas veces en el error de la palabra se esconde el posterior error de la acción.

El primer ejemplo de esto lo proveyó Eva, la primer hembra humana, momentos antes de ingerir de la fruta del árbol prohibido.
Con su error de palabra, añadiendo un mandamiento del Eterno que no existía como tal, abrió la puerta para el grueso error de la acción.

Pero, no nos desviemos del tema, sino que concentrémonos en definir claramente, y brevemente, los límites del vocablo “milagro”.

Milagro no es necesariamente algún hecho sorprendente o sobrenatural, sino un suceso en la realidad física/material que sirve para testimoniar la presencia y providencia de Dios.

Por lo general asociamos la palabra con acontecimientos fuera de lo común, con portentos o maravillas, tales como la apertura del Mar de las Cañas para que pasara el pueblo judío. Es correcto, eso fue un milagro.

A veces lo vinculamos con una batalla imposible de ganar, pero que se gana. Como en la primer lucha entre los judíos y los de Amalec. O, con innumerables relatos de sucesos durante la guerra de los Seis Días (no sé si reales o fantaseados, pero dignos de maravillarse).
Y sí, también pueden entrar dentro de los milagros.

Pero, el hecho de la vida misma es un milagro.
No lo advertimos, pues es corriente y “normal”, pero cuando profundizamos en su complejidad y misterio, no dejamos de encontrar el milagro allí, tal como desde hace mucho reconocen los místicos de la santa Tradición.

Entonces, repitamos la idea central: milagro es un suceso que testimonia la presencia y providencia de Dios.
Aunque, quizás el receptor del milagro no se dé cuenta, o nadie descubra al divino Autor detrás del hecho.
Aunque, aunque a veces el hecho a vista del observador superficial ni siquiera pareciera provenir de Dios, como por ejemplo en el TANAJ es la salvación de los judíos que celebramos en PURIM. Allí parece todo ser un juego palaciego, ausente de Dios y cosas “espirituales”, si hasta la palabra Dios no está en el texto. Pero, cuando analizamos con sabiduría y entendimiento el relato, descubrimos el milagro, pues a partir de lo acontecido los judíos retornaron a vivir a plenitud el judaísmo, los gentiles respetaron a los judíos y sus costumbres, etc. Estuvo Dios operando un milagro inmenso, pero sin demostraciones estridentes, sin perturbar el ciclo normal de los eventos.
Otro ejemplo, cuando alguna persona esta gravemente enferma y se cura siguiendo los procedimientos médicos indicados. Uno lo puede explicar como la ciencia ayudando al hombre. Pero, ¿podría ser que además, o por encima de las terapéuticas médicas, estuviera la “Mano” de Dios actuando?

Ahora bien, una cosa son los milagros, otra la charlatanería.

Una cosa los milagros, otra el ilusionismo y la sugestión hipnótica.

Una el milagro, otra el poder sanador del organismo humano, cuando se canalizan y focalizan apropiadamente sus fuerzas vitales/naturales.

Una cosa los milagros, otra la brujería (prácticas que si fueran explicados por la ciencia, serían “procedimientos científicos”, pero por estar aún en la sombra, se catalogan generalmente de mágicos o brujería, o superstición).

Hay gente que sinceramente se cura de algunos padecimientos, a través de algún proceso que todavía no cuenta con explicación científica.
Santeros, brujos, sacerdotes, pastores, manosantas, charlatanes variados, “médicos alternativos”, gurúes de toda pinta, falsos rabinos mesiánicos, adoradores del demonio, cabalistas mediáticos, etc. pueden llegar a inducir (habitualmente por manipulación emocional y sugestión hipnótica) un despertar del poder autocurativo del organismo.
Es un poder propio y natural del organismo (humano), que por el momento la ciencia no logra explicar por completo, aunque ya existen estudios que van encaminados en la línea de su descubrimiento.
(Si lo deseas googlea “placebo y nocebo”, por ejemplo.)
Cuando las neurociencias avancen, tendremos más novedades al respecto y entonces los milagreros de pacotilla, pero hábiles para el engaño, deberán inventar nuevas trampas para dominar, someter, robar, esclavizar a sus seguidores.

La estafa ocurre cuando el curado no reconoce el poder natural puesto en juego, y/o no agradece directamente al Eterno, y solamente a Él; sino que deposita su fe ciega en alguna religión o clérigo mediante el cual cree que recibió el milagro.

Pero nosotros, con corrección no los llamamos “milagros”, pues cuando ocurren hechos sorprendentes pero que no llevan a Dios, entonces son eso, hechos sorprendentes, explicados por la ciencia o aún no.

Por otra parte, si un suceso sorprendente ya diera validez a una religión, o estatus divino/mesiánico/profético a algún sujeto, entonces el tal Jesús y sus asuntos estarían al mismo nivel que la Santería, el Espiritismo, la Metafísica, los Yoguis, los “Sais” indios, Maradona, este moré Yehuda, los médicos carismáticos, entre infinidad de otros que realizan curas “imposibles”, o profetizan o manifiestan hechos maravillosos.
Así pues, los efectos especiales no demuestran nada, sino solamente que son efectos especiales…

Si un hecho sorprendente fuera explicado por la ciencia, pero igualmente manifiesta la presencia y providencia del Padre Celestial, no deja de ser un milagro.
Ejemplo, la vida misma.
Ejemplo, el retorno de Israel a su tierra hogar.
Ejemplo, el renacimiento de la conciencia noájica.
Ejemplo, la supervivencia el endeble pueblo judío a lo largo de la historia, a pesar de los pesares.
Estos cuatro podrían hallar alguna inteligente explicación científica, pero seguirían siendo milagros, para quien tiene los ojos, la mente y el corazón correctamente calibrados.

Ahora, con este conocimiento en ti, puedes expresarte más correctamente, al tiempo que buscar ser sincero contigo y con Dios.

Pesaj para los noájidas

A mis amigos y hermanos noájidas:

¡Shalom!

Introducción
Pesaj es la primera de las festividades en la historia de la nación judía.
En ella, los judíos no sólo recordamos, sino que vivenciamos en cierta medida, las penurias y la redención que gozamos.
Tal como está dicho:

En cada generación debe considerarse cada judío/a como si hubiera sido redimido/a de la esclavitud de Egipto
(TB Pesajim 116b, a partir de Shemot/Éxodo 13:8)

Esa redención nos la proveyó el Eterno, (Él y nadie más, ver Shemot / Éxodo 11:4), hace más de 3300, cuando Él nos libertó de la terrible esclavitud a la que estábamos sometidos en Egipto.

Este hecho es fundamental en nuestra historia, y en nuestra forma de ser, por tanto debemos a diario recordarlo y que jamás se pierda de nuestras conciencias: el Padre nos liberó y por eso, sin excusas o dudas, le debemos nuestra vida y nuestra libertad.
Es un mandamiento para los judíos preservar este recuerdo, tal como está dicho:

para que te acuerdes todos los días de tu vida del día en que saliste de la tierra de Egipto.
(Devarim / Deuteronomio 16:3)

No hay dudas de que es una fiesta nacional, además de agrícola y espiritual, de los judíos; pues somos nosotros los que fuimos liberados (Devarim / Deuteronomio 6:21), son nuestros antepasados los que fueron rescatados por el Mismo Padre de garras de la esclavitud. Es nuestra historia, y no de nación ajena.
Para que no queden dudas, el Eterno nos lo dice claramente en Su perfecta Torá:

Los Hijos de Israel celebrarán Pesaj a su debido tiempo.
(Bemidbar / Números 9:2)

No dice los gentiles, ni el que quiera, sino que dice: “los hijos de Israel”, es decir: los judíos1.

Por lo tanto, tú mi querido amigo noájida NO tienes que celebrar Pesaj, pues no es lo que el Eterno te demanda, ni lo que nutre tu espíritu.

Para los noájidas
Sin embargo, el gentil que se esfuerza por permanecer devoto al Eterno, puede (y le conviene) marcar estos días de Pesaj en su agenda, para vivirlos de una manera diferente al resto de las semanas normales.
Ahora bien, que esta vivencia no se transforme en usurpar la identidad judía, que no le corresponde, pues de hacer así, está siendo rebelde contra Dios, pues pretende ser más sabio que el Padre, atribuyéndose acciones que Dios no le ha conferido como propiedad.
Es decir, si toma para sí festividades o acciones que Dios ha dado en exclusividad a los judíos, en lugar de estar haciendo bien las cosas, está trayendo miseria y destrucción al mundo.

¿Por qué habrías tú, amigo noájida, de marcar estos días como especiales?
Te puedo ofrecer dos respuestas:

  1. Afirmar la redención universal de Mano de Dios
    Pesaj, en la historia universal, es la primera proclamación de la libertad de la persona, así como es la primer manifestación de la autodeterminación de los pueblos. No fue una arenga surgida por intereses del momento, o conveniencia política; fue una declaración del Padre de todos los seres. Por tanto, el mensaje de “liberación” de Pesaj se convierte en universal.
    Es la idea que debes hacer tuya, es la idea a la que debes dar vida en estos días, y para todos los días.
    Libertad para ti, para los tuyos, para tu prójimo y para la sociedad.
    Creo que es suficiente importancia como para acompañar el festejo judaico, con celebraciones noájidas, que tengan su propio carácter.

  2. Asociarse y colaborar en la obra de traer santidad al mundo
    Los noájidas son los socios “mayoritarios” de los judíos en la obra de atraer bendición y santidad al mundo. Por tanto, cuando los noájidas celebran Pesaj (a su manera), están ayudando y fomentando a que los judíos lo celebren (como Dios les ha mandado a los judíos). Colabora con tu vecino o conocido judío, como tú puedas y él pueda precisar. Quizás el judío no recuerda que es la festividad, o ni siquiera sabe qué es lo que se festeja, o no tiene medios económicos para adquirir matzá o vino, o puede estar involucrado en idolatría, o… ¡tantos factores en contra de la belleza espiritual para el judío! Entonces, ¿qué esperas para darle una mano? Recuérdale que es Pesaj, contáctalo con nosotros para que reciba información, dale caridad si no tiene medios, enséñale que está en tremenda idolatría si aún es de los “mesiánicos”, o… ¡tanto tienes para hacer como noájida!
    Y si tienes algún familiar o amigo gentil, que no está actuando correctamente, pues viola algunos de los mandamientos que Dios ha dado a los gentiles: háblale del mensaje de libertad para todos, de solidaridad, de amor sin condiciones, del trabajo en equipo, de la fidelidad al Eterno. Invítalo a participar de encuentros noájidas, date tiempo para que él se sienta valioso, pues es un hijo de Dios, es tu hermano…
    Este es otro de los motivos para que tú, mi amigo noájida, tengas a Pesaj como una fecha de singular valor en tu calendario anual.

Esto podrías hacer…
¿Qué puedes hacer como noájida para que tu vida tenga un calidad diferente en la época de Pesaj?
Paso a enumerarte algunos actividades e ideas, que no son obligatorias, sino pautas de positivo influjo para tu vida:

  1. Los días previos a la festividad, haz una limpieza general en tu casa.
    Para los judíos esto se debe hacer para eliminar todo rastro de jametz, alimento fermentado. Pero tú no tienes obligación de mantener tu casa limpia de estos productos.
    Sin embargo, es parte de la vida noájida el mantener un ambiente, un hogar, un cuerpo limpios y saludables. A veces no tenemos tiempo para limpiar a fondo nuestras residencias, pues bien, ahora tienes la oportunidad para hacerlo.
    Y mientras sacas lo que no usas (recuerda que hay muchos indigentes que pueden beneficiarse con algunas cosas de aquello que tu no quieres más), en tanto estás esforzándote, acuérdate de cómo los antepasados de los judíos fueron esclavos durante siglos, como padecieron de innumerables tormentos, pero que finalmente encontraron la libertad por directa intervención del Padre.
    Y mientras meditas en esto, no olvides que en nuestro corazón y en nuestra mente suelen haber pesadas manchas, a las que dejamos allí por mucho tiempo. Entonces, aprovecha la época previa a Pesaj para limpiarte a fondo tu alma, tus pensamientos. Libérate de esas esclavitudes que te dominan: adicciones, malas relaciones, religiones contrarias a Dios, malos hábitos, etc.
    Es tu momento para limpiarte, por tanto, para liberarte.

  2. En la primera noche de Pesaj, convida a familiares y allegados (todos gentiles, por favor) a una cena festiva en tu hogar.
    Que haya ricos manjares, y ten a disposición vino (una copita por persona como máximo), y algunas matzot. Recuerda, ustedes no tienen obligación de comer matzá, que ni siquiera cruce por tu mente esa idea; pero tendrán ambos alimentos como símbolos: el vino para que celebren la libertad (una copia libera, una botella esclaviza); el pan ácimo para que tengan presente la pobreza de los judíos en Egipto, que solamente comían ese pan miserable. Alegría y miseria a la mesa, para que en nuestras vidas aprendamos a celebrar en los momentos de gozo, y a aceptar con entereza los tiempos de dolor. Ambos momentos sobrevendrán a nuestras vidas, y debemos celebrar así como padecer cuando corresponde.
    Pero además, sirve para que tengamos presente a los que sufren, a los que se alimentan miserablemente, a nuestro prójimo abatido, al necesitado de dinero o afecto; para que hagamos lo que tenemos a nuestro alcance para llevarles un bálsamo y verdadera esperanza.

  3. Que la cena o reunión familiar (o a veces comunitaria), presente claramente el motivo del convite: estamos para celebrar la vida, la libertad, la fidelidad a Dios, el amor al prójimo, el respeto a Israel.
    Si entre tus invitados hay misioneros (o personas que tienen fe en falsas deidades, en particular los que son muy militantes: los de Jesús), debes advertirles con tajante nitidez que no permitirás ni un intento para profanar la velada con sus imprecaciones tendientes al error.
    Por ejemplo: que ningún trasnochado diga que el vino es sangre y el pan ácimo el cuerpo de alguna mitológica deidad. O por ejemplo: que nadie se atreva a mencionar que la redención viene por tener fe en falsos dioses, cuando sabemos que Pesaj celebra precisamente todo lo contrario, que solamente Dios (el que libertó a Israel) es el único que “salva” (Ieshaiá / Isaías 45:22).

  4. El marco físico se ve engalanado si se tiende un mantel blanco sobre una mesa solemne, llena de manjares y saludables bebidas. NO se abstengan de comer leudado, aunque sí sería conveniente limitar (aunque no eliminar totalmente) los alimentos que son considerados impuros en el kashrut.
    No olviden agradecer brevemente al Uno y Único, proveedor de sustento antes de ingerir el alimento.

  5. En el transcurso de la cena se debe proceder a lo esencial, que es el conversar acerca de los relatos de la redención de Israel de la esclavitud, y el largo y tortuoso camino que lo llevó finalmente a poder despojarse de las cadenas espirituales que cargaron incluso décadas después de romper las cadenas físicas.
    Es importante que como material de referencia NO se utilicen Biblias, esas que surgen de la fantasía enviciada de los ajenos al judaísmo; ni comentarios o interpretaciones que no sean las provistas por maestros judíos idóneos; ya que (nuevamente lo digo) a veces por querer hacer lo bueno, uno tropieza con la tentación conducente de lo negativo.
    Les recomiendo que usen los textos publicados en este sitio, serjudio.com, y en nuestro sitio hermano fulvida.com .

  6. Sería excelente que todos los invitados pudieran participar, haciendo preguntas pertinentes y no capciosas, y relatando lo que hayan aprendido acerca del evento de la libertad de Pesaj, o que expusieran conceptos prácticos acerca de “la libertad”.
    Por otra parte, aprovechen la oportunidad para disfrutar de la conversación con amigos y familiares; sin apuros, sin la molestia de la TV o radio, sin teléfonos, sin traer a la mesa temas de polémica innecesaria.
    Bonito sería que la conversación girara en torno a temas altruistas, elevados, de inspiración, y de concordia familiar.
    Y por supuesto, que no se abstengan de alabar y agradecer al Eterno por los bienes (pocos o muchos) con los que les ha bendecido en sus vidas. Que sea un trago de libertad en medio de la vida ajetreada… por favor…

  7. Si hay niños, haz lo posible para que ellos participen y se interesen en el tema.
    Prepara juegos, dales material de lectura previa, enséñales canciones, etc.
    Que sea un momento de encuentro familiar, ¿qué más bello hay?

  8. Es muy bueno si los invitados se comprometieran (de ahora en adelante) en el esfuerzo por atraer la redención al mundo, por el único medio humano posible: el cumplimiento de los mandamientos que Dios le ha dado a cada quien.
    Como parte de este compromiso, que cada cual procure acercar a más gentiles al estilo de vida que les es propio y saludable: el noajísmo.

  9. Durante cada día de los siete de Pesaj, estaría muy acorde que te tomaras un par de minutos para alabar al Eterno por la liberación de Israel, y para rogarLe por la pronta venida del Mashiaj con la consecuente redención final de todas las naciones de la tierra.

  10. Es muy bueno que aumentes las cantidades destinadas a tzedaká -caridad, contribuciones económicas a pobres o instituciones de educación judía-, pues es uno de los modos de asociarse con Dios en la tarea de redimir al mundo (no olvides que Pesaj es, en rigor, la celebración de la libertad de los padecimientos materiales).
    Puedes hacernos llegar tus aportes, que nos serán de gran ayuda para continuar con nuestra labor educativa y libertadora; haz clic aquí por favor.

  11. En todo momento debe quedar absolutamente claro que el gentil se está refiriendo a la historia de Israel, que no le es propia, y a los milagros, hechos maravillosos, y liberaciones que el Eterno proveyó a los judíos.
    En todo momento el gentil debe guardarse de no tomar para sí mandamientos rituales que son exclusivos de los judíos, y que no le reportan bendición al gentil que se los atribuye arbitrariamente.
    Tenlo siempre presente, para Pesaj y para cada día.

  12. Por último, sería hermoso si pudieras conseguir la invitación de judíos piadosos para que pasaras con ellos alguna de las dos cenas festivas (en la diáspora) del comienzo de la festividad.

Creo que con estas actividades e ideas, tú y los tuyos estarán en el camino de los que actúan con fidelidad al Eterno, y con amor al prójimo.
No romperán las normas de Pesaj, y crearán un ámbito de paz, libertad y verdadero desarrollo espiritual.

Un gran abrazo a todos mis hermanos, noájidas y judíos, que a pesar de las dificultades aman intensamente a Dios y desean servirLo y por tanto aman a su prójimo y le ayudan.
Y un gran abrazo a ti, hermano y amigo, que todavía estás bajo el liderazgo equivocado pero que sabes que pronto te liberarás y nos acompañaras en el Camino del Bien y de Luz.

Shalom, cuídense y gocen de lo permitido

Moré Yehuda Ribco
(Publicado originalmente en serjudio.com, en vísperas de Pesaj 5766
Republicado por primera vez en FULVIDA en el 2007)

Notas:

1- Para los que siempre buscan “peros”, para hacer lo que se les antoja y no lo que les corresponde, les aclaro que lo que está escrito en Bemidbar / Números 9:14 refiere a conversos al judaísmo, y no a gentiles; o a moradores temporarios en la tierra de Israel.

Parashá Tzav 5770 : Construcción de Shalom

Esta semana en el pueblo judío se lee públicamente del rollo de la Torá la sección denominada TZAV, que se encuentra en el libro Vaikrá o Levítico.

Como hacemos habitualmente, encontremos perlas preciosas de conocimiento y espiritualidad que nutran el alma de todo ser.

En esta porción de Torá se enumeran distintos tipos de sacrificios que eran llevados por los judíos de antaño al santo Templo.
El último de los mencionados es el “Korbán Shelamim”, que se puede traducir como “sacrificio de paces”.
Veamos qué nos enseña la famosa obra “La Voz de la Torá”, del Rabino E. Munk, en su comentario a Vaikrá 7:37.

El Midrash acentúa el hecho de que los sacrificios de shelamim (de paces) son colocados al final de la enumeración y este hecho se reproduce en Bemidbar 29:39, después de la enumeración de los korbanot tzibur (sacrificios públicos).
La paz (SHALOM) aparece así como el supremo objetivo, dado que los shelamim están destinados a restablecer la paz entre la creatura y el Creador, entre el hombre y su prójimo, entre el individuo y su conciencia.
Para nuestros Sabios, la paz no es un simple don de la creación ni una ley de la naturaleza. No es solamente una doctrina moral del pacifísmo a ultranza, que busca la paz sin importar a qué precio, aun a costa de sacrificar principios sagrados del hombre y la renuncia categórica del uso de la fuerza.
La paz, la verdadera paz, presupone por el contrario un esfuerzo permanente del hombre para llegar al estado en el cual los antagonismos, los conflictos y las contradicciones de la sociedad al fin se pasan y cuyos elementos de base se convierten en los componentes de un vasto sistema de armonía universal, coronada por el Reino de Dios en la tierra…
Rabí Iehoshua ben Levi la compara con el fermento en la pasta, la considera como el elemento promotor del movimiento y del progreso en el seno de la sociedad.
Después de que la paz y armonía que reinaban en el Paraíso fueron eliminados, como consecuencia del primer pecado, los hombres tienen la tarea permanente de reconstituirlos en su esplendor inicial y de consagrar a esta tarea lo mejor de ellos mismos.
La paz continúa siendo el gran ideal universal, cuya realización depende de la voluntad de los hombres y de la bendición Divina.

Nosotros humildemene hemos acuñado un lema, una misión, una meta: CONSTRUIR SHALOM a cada instante.

Que sepamos hacerlo y lo consigamos.

Noajismo y equilibrio Mundial

Amigos apreciados ¿que les parece el Noajismo?, la herencia que nuestro antepasado Noaj recibió por parte del Todopoderoso después del diluvio, las 7 leyes que dan al mundo estabilidad y verdadero progreso además de ser la voluntad del Eterno para con las Naciones del mundo, ¿Qué les parecen estas sencillas pero profundas y benditas leyes?

Para quien ha saboreado la estabilidad el confort que da el cumplir con estos Mandamientos, podrá decir que es realmente edificante y constructivo cumplir con estas leyes además que su efectividad para dar equilibrio a la existencia es por demás notable, pero para aquel que aun no pondera realmente el significado de estos Mandamientos y por lo tanto no los cumple podrá decir que son incompletos hasta inútiles, obviamente esto es causa de una opinión nacida de la ignorancia y de un prejuicio basado en una idea relacionada con conceptos religiosos que ha diseñado el hombre a través de los tiempos, por supuesto que estos preconceptos no son atinados ni mucho menos ciertos, pero tomemos un ejemplo para dar claridad a esta afirmación y ver realmente lo que pasa a nuestro alrededor y darnos cuenta de que realmente estas 7 leyes aplicadas a la vida cotidiana es lo que compone y rectifica el Mundo.

Tomemos el caso más típico que vemos por aquí:

Personas tratando de ser alguien que no son, tomando algo que no les pertenece, por ejemplo judíos mesiánicos (así dicen llamarse) son personas gentiles que bajo argumentos poco creíbles pero bien elaborados justifican su proceder en algunos pasajes de la Tora o el Tanaj, y toman para sí mismos modos Judíos y se apropian de algo que de ninguna manera les pertenece, amenazando la integridad incluso la misma existencia de un pueblo que ha sido elegido para ser Luz de las Naciones el Pueblo de Israel, personas que adoran a un hombre(jesus) como un Dios pero que disfrazan su creencia en algunas cosas Judías para darle buen rostro a la espantosa mentira que predican.

Y platicar con ellos puede resultar complejo hasta cansado pues arguyen se justifican algunos afirman incluso que Dios mismo les habla para indicarles lo que deben hacer bueno el ego amigos puede hacer que la persona llegue a creer lo mas ilógico de esta tierra, pero su error más grande radica en el incumplimiento de uno de nuestros potentes Mandamientos.

Para comprender esto solo hay que razonar algo muy sencillo, una operación entre particulares, un traspaso de propiedad, que se hace de parte del dueño hacia el nuevo propietario de dicho bien, entonces el dueño actual traspasa el bien mediante un título de propiedad, con el cual el nuevo propietario acredita la legal posesión de dicho bien.

Lo mismo pasa con la Tora, pues esta tiene un depositario alguien que vela por su contenido y de quien el mismo fue otorgado en posesión para ellos hace miles de años.

Para sostener esto atendamos las eternas palabras de la Tora de Israel:

Moshe [Moisés] nos prescribió la Torá, es heredad de la congregación de Iaakov [Jacob].” 

(Devarim / Deuteronomio 33:4)  El subrayado es mío

Estas palabras fueron dictadas por ¡Dios mismo!, el Dueño de todo de absolutamente todo dijo que LA TORA ES ¡HEREDAD! DE ISRAEL no dice de las Naciones o de los mesiánicos o de los cristianos, dice claramente DE ISRAEL.

Y bueno ahí tenemos un “TITULO DE PROPIEDAD” otorgado por el Creador del Universo para con el Pueblo Judío, y es que en estas situaciones de herencias divinas solo las palabras del Rey de reyes son las que valen pues el Dueño de todo de absolutamente todo es Dios mismo, y solo Él puede decir esto es tuyo y esto es de él, nadie puede venir y decir esto es mío y esto es tuyo de acuerdo a su propia voluntad, sobre todo tratándose de asuntos divinos donde Dios pues simplemente es Dios, se comprende?

Entonces ya vemos que el Pueblo Judío tiene el “Titulo de propiedad” de la Tora otorgado por el mismísimo Eterno, entonces que pasa cuando ALGUIEN “NO JUDIO” TOMA PARA SI una letra un ápice de lo que es de Israel, ¿Cómo se le llama a eso? ¿Cómo se le llama cuando alguien toma para sí algo que NO ES DE EL?

¿Cómo se le llama?

Fácil, se le llama ¡ROBO!      

Y el robo es una de las seis prohibiciones de nuestros Mandamientos curioso ¿no?

Para que exista orden, equilibrio, estabilidad y armonía entre todos solo hace falta respetar 7 Eternos Mandamientos que fueron entregados a nuestro ancestro Noaj por parte de Dios mismo.

Si estas personas respetaran lo que no es de ellos, si cumplieran con el Mandamiento “NO ROBAR” este gran mal no existiría, apreciados, si Dios no es humano para equivocarse, y si dio 7 Mandamientos es porque eso es lo que edifica y construye.

Pero cuando la persona cree que Dios es humano o lo enuncia falsamente pensando que puede morir o está sujeto a nuestras leyes, ya está en camino de transgredir los 7 Mandamientos trayendo así caos y miseria a su vida y al mundo entero.

Pero cuando la persona cree en Dios el verdadero Dios que se revelo así mismo a través de la Torá, entonces respetara Su voluntad atrayendo así orden armonía verdadera paz y  bienestar para todos en este Mundo y en el que viene.  

Hasta aquí queda demostrado como los grandes males de la humanidad son a causa del incumplimiento de los 7 Mandamientos, y podríamos escribir miles de hojas para demostrar como las transgresiones a los Mandamientos son lo que originan que la miseria el sufrimiento el miedo sean el pan de cada día de millones de seres humanos, pero si Dios quiere ya habrá oportunidad.

Este texto tiene dedicatoria especial a aquellos que predican en sectas como “judíos mesiánicos”,  “judíos en jesus”, “efraimitas”, “tribus perdidas”, “Israel espiritual” o cualquier otro disparate que se le haya ocurrido a algún trasnochado y extraviado predicador de estas sectas, para demostrarles que andan en el fango y no están haciendo otra cosa más que robar y robar y robar, y que solo hunden a los pobres ingenuos que les creen y los siguen tomando algo que Dios dijo que no es de ellos si no de la santa Nación de Israel, que es Luz de las Naciones, como vemos con nuestro querido More Yehuda Ribco que nos enseña a caminar bajo la Luz del Eterno cumpliendo con nuestros Mandamientos y mejorando así en forma verdadera nuestra existencia y las de los que nos rodean.           

Abrazos para todos mis hermanos Noajidas que respetan sus 7 Mandamientos y que se con certeza que creen en el Uno y Único Dios que creo los cielos y la tierra, y así dan confort a sus vidas verdadero sentido de existencia además de una paz que desborda de su interior hacia el exterior creando así un halo paradisiaco de bondad que los rodea y se percibe ahí en donde quiera que se encuentren.

Saludos!!!!!         

Dos caminos un mismo destino (frases cortas de Noajismo)

Solo dos veces en la historia de la humanidad el Todopoderoso se ha presentando a instruir Su voluntad en esta tierra, en cada una de ellas se presento al núcleo conservador de la sociedad o sea la familia y a partir de ello se establecieron dos identidades en este mundo,  una identidad es la Noajica que es la más antigua y por demás potente otra de gran bendición es la Judía y que a través de ella se esparce la Luz por el mundo, ambos caminos fueron diseñados por el mismo Creador del mundo por lo tanto son infalibles.

Tu deseo del Mashiaj

Según dicta la Tradición, los judíos deben esperar con confianza plena la llegada de la Era Mesiánica.
A diario pedir los judíos por el entronamiento del rey de Israel sobre el trono de Israel en la tierra de Israel para el pueblo de Israel.
Muchos lo hacen, con gran pasión y entrega esperan.

La pregunta que podríamos hacer con justicia es: ¿PARA qué esperan la Era Mesiánica?

Veamos:

El Eterno hará que sobreabundes en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tus animales y en el fruto de tu campo, en la tierra que el Eterno juró a tus padres que te daría.
Él te abrirá su buen tesoro, los cielos, para dar lluvia a tu tierra en su tiempo y para bendecir toda la obra de tus manos. Tú darás prestado a muchas naciones, pero tú no pedirás prestado.”

(Devarim / Deuteronomio 28:11-12)

Están los que anhelan la tranquilidad material, el retorno al hogar, la prosperidad, el tranquilo transcurrir de los días, la amplitud, la certeza del desahogo y placer.
En la base profunda del sionismo laico se encuentra este anhelo de redención mesiánica, el retorno del individuo a su tierra original, el arraigo a una patria, el sentirse independientes y fuertes en su propios límites.

Cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera. Y no habrá quien los amedrente
(Mijá / Miqueas 4:4)

Están los que añoran una vida placentera, de comodidad, de seguridad, de fin de las persecuciones antisemitas, de terminar con el vagabundeo por la diáspora. No se prioriza el aspecto territorial, ni de disfrutar de una patria, de un seno materno nacional, sino el simple y sencillo gozo de no seguir en el desamparo, en la perpetua duda de si el día de mañana se estará aquí o nuevamente será exilado o exterminado el judío.

Él juzgará entre las naciones y arbitrará entre muchos pueblos. Y convertirán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.”
(Ieshaiá / Isaías 2:4)

Están los que sueñan con un ideal de independencia política, de renombre nacional en el concierto de las naciones, de liderar como nación el auge de una nueva era de plenitud mundial.
Su patria mesiánica es un paso indispensable para levantar la bandera de la humanidad unida, de encontrar nuevos rumbos a la vanguardia de las naciones verdaderamente unidas.
Sueñan con la paz internacional, con los prodigios de la ciencia y la técnica al alcance de todos, con el final de la hambruna y de los negociados multinacionales. Sueñan con un mundo unido sin imperialismos, ni ideologías que pudran las entrañas de las personas y las sociedades.

Pues no saldréis con apresuramiento, ni iréis huyendo; porque el Eterno irá delante de vosotros, y el Elokim de Israel irá a vuestra retaguardia.”
(Ieshaiá / Isaías 52:12)

Están los que calculan los beneficios personales o colectivos de la Era Mesiánica. No se detienen en una patria o tierra como hogar, ni en el descanso del exilio, ni en un mundo de belleza y plenitud pacífica; sino que analizan y especulan sobre la temática.
Abundan en datos, estudian posibilidades, se esfuerzan por comprender y por penetrar el manto de secreto del futuro tiempo, pero como si fueran desprovistos de emociones.
Es un tema de estudio y no mucho más; aunque, entre los más prácticos, es también una propuesta para realizar humanamente.
Idear mundos utópicos para ser construidos por el ser humano y no por estar asociados con Dios en la redención de la Era Mesiánica.
Podrían pretender fabricar la Era Mesiánica por caminos netamente humanos, tales como los grandes soñadores filantrópicos de todas las épocas.
Llenos de ideas e ideales, pero ausentes de la realidad espiritual.
Los que confían en el hombre, y solamente en él, pueden tener buenas intenciones morales, ser muy humanistas, pero cuando dejan fuera de la fórmula al componente principal, a Dios, entonces no están construyendo con buenos fundamentos.
Apresuran una venida del Mashiaj de un modo alternativo y no consagrado.

Porque éste será el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Eterno: Pondré Mi Torá en su interior y la escribiré en su corazón. Yo seré su Elokim, y ellos serán Mi pueblo.
Ya nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: ‘Conoce al Eterno.’ Pues todos ellos Me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice el Eterno. Porque Yo perdonaré su iniquidad y no Me acordaré más de su pecado.’

(Irmiá / Jeremías 31:32-33)

Están los que trabajan ahora por construir shalom, por ser socios del Eterno para el advenimiento de la Era Mesiánica.
No buscan ventajas personales, no desean premios, no demandan beneficios, sino simplemente se reconocen como siervos del Eterno y buscan la Era Mesiánica para que los bienes materiales faciliten el conocimiento del Eterno, el desarrollo de una vida de servicio al Eterno por medio del cumplimiento de Sus mandamientos.
Trabajan por vivir en una Era de plenitud en todos los planos, pero no para regodeo del EGO, sino para servicio del Eterno.

Tales cinco tipos de personas que a su modo se vinculan con el ideal mesiánico.
También entre los gentiles existe el deseo del Mesías, en parte como copia de la creencia judía; pero en parte por el “recuerdo del futuro” marcado en los espíritus de todas las personas que impulsan al anhelo de un mundo mejor.
¿Con cual de los tipos que mencionamos puedes identificarte?
¿Con el que espera para su provecho material;
con el que espera para su beneficio emocional;
con el que espera para el beneficio social;
con el que espera para el beneficio mundial;
con el que espera para servir a Dios, tal como le corresponde como noájida fiel en un mundo de fidelidad?