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Cambio de modelo

Una pequeña anécdota, bastante conocida, pero igualmente me interesa contártela, para que te alumbre tu vida cotidiana.

En los ’60 en el mercado de los relojes, Suiza era el líder, manejaba el 90% de la industria relojera.
Por aquel entonces, alguien inventó el mecaniso de cuarzo, que era más preciso que la fina relojería tradicional mecánica.
El invento le fue ofrecido a los suizos, quienes contestaron que no, que estaban bien con sus mecanismos conocidos, con la industria tal cual estaba.
¿Para que cambiar, si las cosas marchaban según ellos querían?

Hubo una importante muestra científica en la cual el mecanismo de cuarzo fue vendido a Citizen y a la Texas Instrument.
Ellos desarrollaron prontamente el reloj de cuarzo, tan común en la actulidad.
De hecho, este cambio sirvió como base para la tecnologia de los relojes y demás aparatos que disfrutamos hoy en día.

¿Cuál es el porcentaje de la industria relojera que manejan hoy los suizos?
Menos del 1%.

Ellos estaban seguros en sus creencias, inamovibles en sus paradigmas. Seguían con fe ciega un modelo anticuado, que temían criticar, que no querían cuestionar para mejorar. Suponían que si seguían por la senda conocida podrían detener el despertar de nuevas luces, que alumbraban con mayor claridad el camino al crecimiento.

(La paradoja, es que el inventor del mecanismo de cuarzo fue un suizo).

Cada vez que escuchamos algo distinto, diferente, algo que no nos gusta, ¿no tenemos nuestros cerebros y corazones enganchados con paradigmas, que en algún punto, nos terminan empobreciendo?
¿No será hora de aprender que todo lo que parece no es como creemos?
¿O, aunque sea, a otorgar el beneficio de la duda para lo diferente antes de ponerlo en la hoguera?

El despertar del noajismo ya es imparable.
Las religiones están cayendo, las mentiras de la fe están mostrando su verdadero rostro horrible, la idolatría está pudriéndose desde sus mismas hediondas entrañas.
Un nuevo inicio, un mejor amanecer está tocando a tu puerta.
El llamado del Eterno para los gentiles, el noajismo está resurgiendo de entre las cenizas.

¿Seguirás anclado a la mentira vacía de la religión?
Te espero aquí, para que sumes tu fuerza junto a los otros que somos constructores de Shalom.

La Realidad

 

Todos los visitantes se habrán dado cuenta de que el trabajo que se hace aquí, es por con convicción de ayudar al prójimo, no se percibe remuneración alguna, no se exigen determinadas condiciones para seguir trabajando, pero hay un mínimo de consideración que le debemos a nuestro prójimo que trata de ayudarnos, no es necesario que mencione nombres, todos sabemos que sucede aquí, entonces, hay gente trabajando en fulvida tratando de hacer de este un sitio de estudio y crecimiento.

Pero también esta la otra cara de la moneda, habemos (me incluyo) gente que no agradecemos esta labor que se hace aquí en fulvida, triste pero cierto, somos malagradecidos, porque no es otra cosa estamos consientes del trabajo invertido aquí, pero seguimos siendo indiferentes, nos importa muy poco lo que el otro haga, nosotros venimos a leer aquí, y siempre esperamos que haya cosas nuevas, pero pensamos ya lo hará el otro por mi.

En fin  las cosas así, y pues siguen así desde hace ya varios años, pero nosotros seguiremos pidiendo y exigiendo aunque nunca aportemos ni siquiera un comentario, esta indiferencia es un insulto al Noajismo, y decimos que ya despertamos “Mentira” no hemos ni siquiera abierto los ojos, aun estamos en ese letargo que no nos deja actuar, Los 7 Preceptos para las Naciones se escucha bonito, pero la verdad que alce la mano el que crea que los esta cumpliendo.

Y nos sentimos orgullosos de ser Noajidas, pero la verdad somos una vergüenza, solo demostramos ser  un movimiento mas del montón, donde están los 7, no hemos aprendido nada, las enseñanzas del Moreh se han esfumado, donde están todos ahora, solo aprendiendo y viviendo como personas egoístas, ya no recordamos cuando estábamos hundidos en el lodo, y que el Moreh de sus propios recursos nos ayudo a salir, de verdad somos ingratos.  

 Creo que lo único que nos va a obligar a reaccionar es el cierre del fulvida o el retiro del Moreh, todo por ser egoístas y hacernos de la vista gorda.

En fin creo que por el momento no tengo nada mas que publicar, ojala te llegue una reflexión antes de que perdamos todo.

Resp. 150 – Literatura apta

Estimado moré, primero felicitarlo por este nuevo sistema. Yo soy un literato que ocasionalmente escribe en la red. Mi pregunta es que mensaje le es licito transmitir según la pureza del noajismo, al escritor, sin caer en la inmoralidad y la fantasia pretensiosa. Existe algo así como una “literatura kosher” y que pautas se recomiendan. Gracias y mis mejores deseos siempre. Paz.
Atte.
Oncoy Bustamante, César.
Lima, Perú.

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Cuatro niveles de sincero arrepentimiento

Es importante tener presente que hay muchas cosas que aprender y mucho que andar y compartir en la vida que el Señor nuestro Dios nos da en este mundo, por ello doy gracias primeramente al Eterno por la sabiduría y sencillez que ha puesto en las enseñanzas del More Yehuda Ribco quien con esa pluma sencilla trae a nuestras vidas la enseñanza de un camino al cual Hashem nos llama a andar como Justos, por ello pido al Eterno grandes bendiciones que multipliquen la sabiduría para tratar cada asunto de la vida que comparte con todos aquellos que hemos visto la Luz del Eterno a través de sus enseñanzas, Publicado con autorización del More Yehuda Ribco

II.- CUATRO NIVELES DE SINCERO ARREPENTIMIENTO
GENESIS 44:23
Lic. Yehuda Ribco Shabbat: Tevet 7, 5766; 6/1/06
Un comentario a la Parashá Vaigash
Esencia y máscaras
En la parashá de esta semana, los hermanos, más específicamente Yehudá el líder, recuerdan que Iosef, en su personificación del mandamás egipcio, había dicho:
«‘…Si vuestro hermano menor no viene con vosotros, no veréis más mi cara…'» (Bereshit / Génesis 44:23)
En cierta manera, estas palabras eran su reto, su prueba hacia los hermanos.
Pues, ellos debían demostrar que existía el tal hermano menor que ellos habían mencionado, pero que estaba ausente. Además, debían exhibir que eran capaces de viajar con suficiente armonía como para traerlo en paz hasta Egipto. Que habían cambiado y que ya no eran los hermanos pendencieros y envidiosos que lo habían lanzado a él al oscuro pozo y a la dura esclavitud.
Además, era también una manera para poder reconocer que el padre y el hermano menor confiaban lo suficiente en ellos como para admitir este viaje en conjunto. Pues, si padre o hermano menor desconfiaban de la honorabilidad de los hermanos, difícilmente el hermanito viajaría con ellos.
En cierta manera, la frase que citamos era también algo así como su amenaza hacia los hermanos. Pues de no traer al hermano, no habría realmente comida.
Además, ellos estarían demostrando que no eran dignos de confianza, pues decían algo y luego no lo cumplían. Y además, era la clara amenaza de que terminarían en prisión de por vida, o algo peor, si aparecían nuevamente en Egipto sin Benjamín.
Pero, en cierta manera este enunciado de Iosef era también una profunda enseñanza hacia sus hermanos (y de paso para nosotros). Tal como si les estuviera diciendo:
Ustedes que no supieron comportarse correctamente con el hermano menor en el pasado, tienen ahora la oportunidad de redimirse mediante la teshuvá -el sincero arrepentimiento-. Pueden revivir aquella situación, y tomar ahora una decisión errónea como antaño, o una acertada que cambiará para siempre sus vidas.
Si escogen bien, se limpiarán de una enorme carga, de mucho resentimiento y dolor.
La decisión depende exclusivamente de ustedes, son ustedes los que escogerán si me volverán a ver como hombres íntegros o si continuarán cargando su pesada culpa de por vida.
Cuando dijo «…no volveréis a ver mi rostro…», la idea era que eventualmente volverían a ver al príncipe egipcio, que era la careta más imponente que ocultaba la verdadera personalidad de Iosef; pero, para volver a ver a Iosef el hermano, al Yo Auténtico, ellos debían hacer teshuvá, y ese era el mensaje oculto de la frase.
Y he aquí una gran enseñanza para nosotros. Si nos concentramos en lo esencial y hacemos lo correcto para obtener bendiciones de paz, la serenidad insuflará vida a en nuestras vidas. Si nos enfocamos en nuestro Yo Esencial o Auténtico para comunicarnos con el Yo Auténtico del prójimo, sin dejarnos engañar por los Yoes Vividos1, por las caretas que nos ponemos por miedo, entonces lograremos un enlace vital que nos fortalece. Si hacemos que nuestro hermano menor, aquel que no está contaminado por los valores pasajeros, por las modas, por los adoctrinamientos, ese hermano menor que permanece casto y puro, si hacemos que él vaya con nosotros, que se manifieste, entonces podremos hallar el verdadero rostro de nosotros y de nuestro semejante.
Es un hecho que todos cargamos con algún resentimiento, más o menos profundo, más o menos consciente, más o menos activo y perjudicial. Desde incluso antes de nacer nos van depositando sentimientos, ideales, sueños, agresiones, libretos que no son nuestros, pero que se van convirtiendo en una máscara que encubre nuestra auténtica identidad. Nos vamos familiarizando con las máscaras de aquellos que nos rodean y vamos por la vida creyendo que las máscaras que presentamos son nuestra identidad. ¡Pero ciertamente que esto no es así! Nuestra identidad esencial no se ve disminuida o crece con los influjos externos, es un núcleo estable y permanente (incluso nos sobrevive luego de la muerte a Este Mundo). Pero tristemente la mayoría vivimos una vida de engaños, voluntarios pero en general involuntarios, y provocados por enfocarnos en las máscaras en vez de en la identidad esencial. Como esas máscaras nacen a partir de las máscaras de los otros, nuestros sentimientos de los sentimientos de otros, nuestros pensamientos negativos de pensamientos negativos de otros, etc., debemos hacer un profundo proceso de reparación, de teshuvá, para retornar a nuestra esencia y de esa manera hacer nuestra parte para redimir al mundo.
«Teshuvá», en el contexto de valores y ética se traduce generalmente como «arrepentimiento». También puede ser entendida como «respuesta» o como «reparación».
Todas estas acepciones que de cierta manera ya hemos usado hasta ahora, pero de hecho, la traducción literal es «retorno». ¿A qué o quién retorna el que retorna, el que hace teshuvá? Pues, retorna a su auténtica identidad, a su Yo Esencial, a la chispa de divinidad que nos da vida. Retornando, reencontrando cada uno de nosotros nuestro Yo Esencial, estamos también encontrando el camino para cumplir cabalmente el mandamiento que nos dice:
“… [Haz de saber que] Yo soy, el Eterno tu Elokim que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud…» (Shemot / Éxodo 20:2)
En nosotros está continuar liberarnos o seguir siendo los esclavos del sentimiento adverso, y así ir por la vida como un derrotado, que no está libre para gozar y crecer. Padeciendo esclavitud emocional, mental y espiritual, que nos llevará a in-cumplir de cierta manera el precepto que nos ordena:
«…No tendrás dioses [poderes] ajenos delante de Mí…» (Shemot / Éxodo 20:3)
¿Cómo es esto? Pues, el que está esclavo de «poderes ajenos», que es adicto a todo tipo de dependencias (personas, cultos tóxicos, Jesús, drogas, Internet, fama, dinero, etc.), está ante-poniendo su «droga» al Eterno. Por ejemplo, el ambicioso que está fervientemente detrás de la adquisición de dinero, ¿acaso es íntegro de corazón y acciones para con el Eterno? Quizás sea una buena persona, excelente ser humano y hasta alma caritativa, pero si su fervor está puesto en el dinero, está esclavo de su dependencia. Tal como este esclavo, son todos los otros que dependen (en un sentido profundo y existencial) de valores, objetos o personas que no son el Eterno.
Aprendamos entonces que está en nosotros el optar por dejar el pesado pero conocido camino del dolor, para comenzar el del retorno, y posterior crecimiento.
Aprendamos a vivir menos nuestras máscaras, y menos a juzgar las máscaras de nuestro prójimo, para poder re-encontrarnos un poco más con el prójimo verdadero y con nuestro Yo verdadero.
Para lograrlo, primero debemos hacer caso al salmista:
«…Apártate del mal y haz el bien…» (Tehilim / Salmos 37:27)
Cuatro son los niveles para comprender este profundo consejo, tal como cuatro son las etapas para desarrollar este versículo a plenitud en nuestras vidas4:
En nuestro interior así como en el mundo, el mal está mezclado y confundido con el bien. Recordemos que el fruto del árbol del Conocimiento se llamaba «del bien y del mal» (Bereshit / Génesis 2:9), es decir, de ambos confundidos en un sólo elemento. Si hubiera sido solamente fruto para conocer el mal, el Eterno no se habría avergonzado de mencionarlo así… Siendo que la luz y la oscuridad se funden en un abrazo caótico (Bereshit / Génesis 1:4), ¿cómo discernir a simple vista cuál parte del fruto es para bien y cuál no lo es?
El primer paso para crecer es darse cuenta de este hecho: a veces lo que llamamos «bueno» es tan solamente una apariencia de bien, y lo que consideramos «malo» en su esencia tampoco lo es. Cuando no podemos discernir lo que es luz de lo que es oscuridad, no hallamos oportunidades de crecimiento, estamos varados y en caos (Ieshaiá / Isaías 57:20). Por eso es imprescindible aprender a diferenciar realmente lo bueno de lo que no lo es, sin engaños, sin trampas al solitario, sin mediatintas. Saber esto, es el primer paso.

En la práctica es hacer el esfuerzo consciente para cumplir los preceptos «de no hacer» y cumplir los «harás», sin dar excusas ni justificaciones para no cumplir unos u otros.8 – 47:27
1. Por ejemplo: darte cuenta que puedes estar guardando rencor en tu corazón y que por consiguiente no estás amando realmente a tu prójimo como a ti mismo2.
2. El segundo paso es apartarse de lo negativo ANTES de proceder a hacer lo bueno. Es como tener un campo para arar y sembrar pero que está plagado de malas hierbas, que absorberán todos los nutrientes que destinemos a nuestro sembradío y no le darán oportunidad de vivir.
Así pues, en ocasiones la destrucción es imprescindible paso previo para le construcción. La crítica es indispensable para el crecimiento.
El extirpar nuestras cualidades nocivas como antesala para poblar nuestro ser de virtudes. Renunciar a pensamientos, palabras y acciones negativas que nos perjudican sin sentido y dañan sin motivo verdadero al prójimo. En la práctica es esforzarse por cumplir los preceptos de «no hacer» y complementarlos de inmediato con los «harás». Por ejemplo: no guardes rencor en tu corazón para que ADEMÁS puedas efectivamente amar a tu prójimo como a ti mismo.
3. Cuando hemos evolucionado un poco más, estamos en condición de vivir esta frase de otra manera, con más dulzura en nuestros juicios, reconociendo que no estamos libres de errores, lo que significa que si cometemos un error o pecado no por ello somos malos. Si llegamos a ser auténticos en esta vivencia, tampoco juzgaremos severamente a nuestro prójimo, y encontraremos la manera de encauzarnos y encauzarlo sin entrar en penosos conflictos o altercados personales.
Mala es la acción, no la persona que la comete (Kohelet / Predicador 7:20).
De esta manera, hacemos bien y en esta acción constructiva nos estamos apartando del mal, pues «…incluso una pequeña luz dispersa una gran oscuridad…» (Jovat HaLevavot 5:5). Al mismo tiempo, cuando actuemos bien no nos henchiremos de falso orgullo, ni nos sentiremos en falta o culposos si no alcanzamos la meta, pues sabemos que el mal siempre está presente, pero vive solamente si nosotros le damos vitalidad. Este tercer nivel no es fácilmente accesible para la persona que no ha desarrollado una personalidad centrada, humilde, pues no es común que se nos enseñe a juzgar con equilibrio ni a ser gratificadores con mesura. Pero si lo alcanzamos, el mal pensamiento, la mala palabra, la mal acción, el mal sentimiento no tendrán mucha fuerza para obstaculizarnos al hacer lo que es bueno. En la práctica es cumplir los preceptos «harás» de tal manera que ya casi no se tenga que necesitar con urgencia ciertos preceptos de los de «no hacer» (especialmente los de índole ética, en relación al prójimo). Por ejemplo: como amas a tu prójimo como a ti mismo con tanta autenticidad y vigor, entonces ya CASI ni siquiera sientes que algún rencor pueda guardarse en tu corazón.
4. Por último, el cuarto nivel es propio de una persona que alcanza a vivir como un tzadik, una persona que hace que su vida gire en torno a la justicia compasiva. Quizás no lleguemos a este nivel, pero podemos actuar algún día con el ánimo de alcanzarlo. ¿Cómo se interpreta y vive el «apartarse del mal para hacer el bien» para este nivel? Es hacer un proceso de conversión o reciclaje, para decirlo en un término moderno. En este nivel se desprende la chispa de divinidad que está en lo malo3, o se descubre la finalidad positiva. Se recicla el desecho en material productivo. Se descubre el valor de lo despreciado. Se usa el poder para el bien. Se confía en el Eterno y no en dependencias endebles que son ídolos vanos. El apartarse entonces no es un alejarse, sino un desvanecer el mal para convertirlo en bien. En este nivel la conciencia está tan limpia de juicios duros, y tan apegada al Eterno, que no ofende ni teme. Cumple con los preceptos de la Torá con integridad y vive a plenitud.
Es, sin dudas, una persona verdaderamente libre. En la práctica es cumplir y ayudar a cumplir los preceptos de «no hacer» y los «harás», porque así el Eterno lo demanda. Por ejemplo: ayudar al que te guarda rencor en su corazón a liberarse de esa carga oscura y deprimente para que ambos puedan amarse mutuamente.
Notas:
1- El Yo Esencial o Auténtico de cada uno es uno y único, una chispa de divinidad que nos forma. Los Yoes Vividos son múltiples en cada persona.
Incluso aquella persona que se aferra a una sola máscara, a un solo Yo Vivido, no deja de estar oculto detrás de diversos antifaces pero que se han amalgamado defectuosamente en uno que representa su personalidad.
2- «…No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Eterno…» (Vaikrá / Levítico 19:18).
3- Recordemos que el mal también es una creación del Eterno, por tanto su finalidad siempre es para bien. A veces no se puede desarrollar la chispa de divinidad en lo negativo, y permanece en oscuridad esperando ser redimida.
4- Cada una de estas etapas o niveles está como rectificación o complemento para cada una de las cuatro personalidades básicas, lea aquí para tener una idea al respecto.
Preguntas y datos para meditar y profundizar:
El Rav Elías Schwartz cuenta en uno de sus textos:
La primera vez que el tren vino a su pequeña aldea, los jasidim decidieron mostrarle a su Rebbe este avance de la civilización moderna. Mientras el Rebbe se aproximaba a la estación, divisó una larga línea negra, fría, anónima y apática de coches encadenados unos con otros. La maquina estaba al frente, fiera en su plenitud de fuego y calor. Su impetuoso humo se elevaba entre las altas nubes. De pronto, con un estruendo poderoso y una bocanada monumental de humo la locomotora comenzó a andar, y la larga línea negra de coches se movía a su paso. Los jasidim entonces preguntaron con curiosa gracias reverente a su maestro: «Rebbe, Rebbe, ¿qué opina usted de esta maravilla?». El sabio hombre hizo un gesto con sus hombros y dijo: «No es muy novedoso… ¿no les resulta familiar que haya uno fuerte y lleno de fuego interior arrastrando tras de sí a una larga fila de sujetos oscuros, fríos, dubitativos y apáticos?».

Palabras

En la búsqueda incesante de la luz de la Torá para la vida del gentil justo, en el estudio presentado por el more Yehuda encontramos un interesante consejo para todos aquellos que buscamos el conocimiento de lo que Hashem quiere que hagamos como gentiles justos de este mundo al cual nos llamo a juntamente con el pueblo de Dios “Israel” un mundo mejor.
Espero podamos aprovechar estos fundamentos pilares y sobre todo veamos las ventajas de lograr cuidar nuestra lengua, pronunciando así bendiciones simplemente y dándole de esta forma el uso adecuado.
Gracias al More Yehuda por permitir la publicación del presente y que podamos hacer de esta Palabra “PALABRAS” una buena adaptación a la vida gentil.

Comentario de la Parashá Matot
PALABRAS
Lic. Prof. Yehuda Ribco // Tammuz 18, 5765 – 25/7/2005
El tema que da comienzo a esta parashá es el valor que tienen los votos o juramentos que la persona hace:
«Cuando algún hombre haga al Eterno un voto o un juramento asumiendo obligación, no violará su palabra; hará conforme a todo lo que ha salido de su boca.» (Bemidbar / Números 30:3)
Si bien la Torá específicamente habla de éstos, y del deber de preservarlos, el sentido es más amplio e incluye a todas las palabras que decimos.
Como sabemos, desde su mismo comienzo la Torá pone un énfasis particular en las palabras, no en vano se nos narra que el Eterno creó el Universo por medio de la palabra creativa, tal como dice:
«Entonces dijo Elokim: ‘Sea la luz’, y fue la luz.» (Bereshit / Génesis 1:3)
No en vano la bendición verbalizada (así como su contraria) tiene un considerable lugar, tal como vemos en el versículo que reza:
«Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga maldeciré» (Bereshit / Génesis 12:3)
Ciertamente la primera palabra, la del Eterno, es fuente de todo, de bienes y también de pesares:
«¿No es Mi palabra como el fuego y como el martillo que despedaza la roca?, dice el Eterno.» (Irmiá / Jeremías 23:29)
Así mismo, pero a su respectivo nivel, es la palabra humana: capaz de generar/atraer lo bueno como lo letal.
La palabra de la persona ordinaria, no solamente de los grandes espirituales -de los tzadikim-, es poderosa y puede provocar calamidades innumerables o re-crear mundos armónicos.
Es por esto que la persona no debiera maldecir, ni tampoco decir cosas negativas sobre otros y especialmente de sí mismo. Pues, el poder creador y destructor de la palabra es inimaginable.
Cuando una persona piensa que su palabra es inefectiva, es que realmente no conoce el poder que está detrás de ella. Toda palabra, breve o ampulosa, premeditada o impulsiva, amorosa o letal, toda palabra cuenta con un enorme poder. En nuestra cara Tradición, desde incluso antes de la entrega de la Torá en Sinaí, se conoce el poder y valor de la palabra, y se lo continúa reconociendo. La palabra santifica el vino del kiddush de Shabbat y lo hace un objeto de santidad en lugar de un elemento de perdición. La palabra santifica el enlace matrimonial en los kiddushin cuando el novio se consagra y consagra para sí a su novia.
La palabra pide paz antes de salir a la guerra (ver Devarim / Deuteronomio 20:10).
En un resumen hecho por el más sabio de los mortales:
«Las palabras de la boca del sabio son agradables, pero los labios del necio causan su propia ruina.» (Kohelet / Predicador 10:12)
Actualmente, y al parecer sin contacto con nuestra Tradición, en el conocimiento profano existe una cada vez más poderosa corriente que reafirma sin dudas el poder de la palabra, por ejemplo: la PNL, la escuela de Palo Alto, el psicoanálisis de Lacan, entre otros. Al parecer los modernos buceadores del ser humano están encontrando el camino hacia lo que nuestra Tradición ya enseñaba desde hace milenios: el poder de la palabra.
Este especial don de la humanidad, el poder del verbo, no debe ser usado impropiamente o con ligereza, por lo cual vamos a transcribir nueve principios dictados por el eminente sabio del siglo 18, el Jofetz Jaim, con respecto a shmirat halashon -cuidado de la lengua-:
1. Es maledicencia dar una imagen negativa de alguien, aunque sea cierto; y es una infamia cuando es una falsedad.
2. Es maledicencia dar información acerca de alguien que le pueda causar un daño físico, financiero, psicológico o espiritual.
3. Es maledicencia humillar a alguien, aunque sea en broma; también lo es el contar historias avergonzantes de personas que no están presentes.
4. La maledicencia no se limita al habla, incluye también la vía escrita, el lenguaje corporal y las insinuaciones.
5. Es maledicencia hablar contra de una comunidad, raza, grupo étnico o grupo etario.
6. No se debe hacer maledicencia ni siquiera con la propia esposa, los familiares o con los amigos cercanos.
7. No se debe repetir maledicencias incluso cuando sean conocidas por mucha gente.
8. Hay que abstenerse de chismosear: no repetir a la gente las cosas negativas que se han dicho respecto a ellos, pues esto puede llevar a innecesarios conflictos.
9. No se debe escuchar maledicencia o chismes. Se debe dar el beneficio de la duda.
Nuestra palabra, verbal o por otro canal, es nuestra conexión tanto con lo Alto como con el alma de nuestro prójimo. Lo espiritual no puede ser tocado por armas, puños, fuego u otros elementos materiales. Pero las palabras, así como el amor, o cualquier otro sentimiento manifestado penetra la capa de materia y se interna hasta lo más íntimo en el ser del prójimo.
La palabra es la que nos une realmente, o la que nos distancia realmente. Por esto, en Cterapia empleamos la herramientas conocida como «Comunicación Auténtica», de la cual ya hemos hablado extensamente en otras ocasiones. Sus cuatro pilares son:
1. Intentar ser auténticos.
2. No querer dañar ni recibir daño.
3. Respetar y querer ser respetado.
4. No dar nada por supuesto ni presuponer, sino averiguar con calma.
Los cuatro pilares están sustentados en una vasta teoría, pero sin dudas que encuentran un arraigo en la Tradición, prestemos atención a los versículos siguientes del capítulo 12 de Mishlei / Proverbios:
1. Intentar ser auténticos: «El labio veraz permanecerá para siempre; pero la lengua mentirosa, sólo por un momento.» (19)
2. No querer dañar ni recibir daño: «Hay quienes hablan como dando estocadas de espada, pero la lengua de los sabios es medicina.» (18)
3. Respetar y querer ser respetado: «En la transgresión de los labios hay una trampa fatal, pero el justo saldrá bien de la tribulación.» (13)
4. No dar nada por supuesto ni presuponer, sino averiguar con calma: «El insensato al instante da a conocer su ira, pero el que disimula la afrenta es prudente.» (16)
La ventaja de emplear esta herramientas es triple:
1. La persona va aprendiendo a expresar sus propios sentimientos a la vez que respetando los de su interlocutor.
2. La persona trata de entablar un diálogo y no meramente participar de un monólogo de a dos.
3. La intención de la palabra es de construir y nunca para destruir, en armonía con la divina Voluntad.
Sería realmente provechoso que más gente aprendiera el uso de esta herramienta, y de este modo dar a la palabra el lugar que le corresponde: de creación y crecimiento.
¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
¡Qué sepamos construir shalom! Moré Yehuda Ribco

Uno hace la diferencia- Lic. Yehuda Ribco

Tema publicado con la autorización del More Yehuda Ribco
UNO HACE LA DIFERENCIA
Lic. Prof. Yehuda Ribco // Tammuz 22, 5763 – 22/7/2003
Tomado de la Parasha Bemidbar Matot (“Tribus”)
Este corresponde leer la parashá llamada Matot («Tribus») junto a Masei («Etapas»), que son la novena y la última del cuarto tomo de la Torá, el sefer Bemidbar, conocido en español como «Números».
El mundo es tan diverso, son tantas las actividades humanas, variadas líneas de conocimiento nos cruzan, innumerables son los campos de estudio y acción, que difícilmente podemos tener una perspectiva general de lo que está aconteciendo. Seguir leyendo Uno hace la diferencia- Lic. Yehuda Ribco

Cuidado con los mercaderes de la KABBALAH

Hemos enseñado en varias oportunidades que el verdadero estudio de la CABALÁ está reservado para un pequeño grupo de estudiosos.
Varones judíos, de edad madura, saludables física y emocionalmente, casados, estudiosos profundos de Torá Escrita y Oral, que sean guiados por maestros de CABALÁ por las sendas correctas para su crecimiento.

Los motivos que tiene nuestra sagrada Tradición para estos férreos requerimientos no tienen nada que ver con mantener el conocimiento apartado de las personas, ni como método para que una elite se apodere de sitiales que no le corresponde, o por intolerante desprecio hacia los que no alcanzan estas pautas.
Son motivos basados en el anhelo de que el estudio de CABALÁ sea saludable y beneficioso, para el que trata de estudiarla, quien está enseñado, y el entorno.

Al respecto les quiero traer a colación una historia real.
Está consignada en el Talmud (Jaguigá 14b), y dice lo siguiente:

"Enseñaron nuestro maestros: Cuatro ingresaron al huerto  ((PARDES: Paraíso, huerto – nombre simbólico para indicar el conocimiento profundo de la Torá, lo que se conoce como CABALÁ)).
Ben Azai y Ben Zoma, Ajer y Rabí Akiva.
Cuando llegaron Rabí Akiva les advirtio: ‘Cuando vean piedras relucientes no digan "agua, agua"; porque allí no se admiten las mentiras ni los dobleces, es el mundo de la Verdad.’
Ben Azai contempló [en los misterios de la Creación] y murió.
Ben Zoma contempló y quedó desequilibrado mentalmente.
Ajer creyó vislumbrar y se apartó de la senda, haciéndose rebelde en contra del Eterno.
Rabí Akiva salió en paz e integridad."

Expliquemos muy rápida y brevemente.

Ben Azai no estaba físicamente apto para enfrentar el conocimiento profundo, algo en su cuerpo se lesionó (quizás su corazón, o la presión, vaya uno a saber) y pereció por no tolerar el impacto del conocimiento.

Ben Zoma no estaba preparado mentalmente, al punto que enloqueció. Quedó prisionero de sus trastornadas ideas. Confundido por el poderoso encuentro con el conocimiento profundo.
Ésta es una reacción muy frecuente en aquellos que pisotean sin derecho las riberas del conocimiento de la CABALÁ y pierden su cabeza. Comienzan a delirar, o quizás acentúan rasgos mentalmente enfermos que ya padecían.

Ajer (Elisha ben Abuiá) no estaba entrenado o maduro emocionalmente. No contempló realmente nada de la esfera profunda de la Torá, sino que proyecto sus propias creencias y deseos en la pantalla profunda de la CABALÁ. Esto lo llevó rápidamente por el camino del mal, de la herejía, de la rebelión, de la negación de la Divina Providencia.
Por desgracia, muchísimos de los que son embaucados por los modernos piratas-mercaderes de supuesta Kabbalah, están en esta misma categoría. Ansían el dominio de sus emociones, buscan remedios y soluciones a sus pesares emocionales, buscan respuestas a sus terrores internos, pero finalmente terminan siendo manipulados, maniatados, confundidos, llevados a la derrota espiritual a causa de su esclavitud emocional.
Se convierten en "ajer", ajeno, otro, alienado, lejano, miembros de sectas o grupos sumamente tóxicos y perjudiciales.
Éste es el más grave peligro, y tristemente el que más se está comprobando a diario.

Rabí Akiva, era un hombre maduro en todos sus planos, saludable, estudioso de la Torá con excelencia, judío que cumplía cabalmente con los mandamientos de la Torá; es decir, cumplía con los requisitos indispensables para ingresar al profundo mundo del conocimiento de la CABALÁ, aprender, aprovechar y salir enriquecido de este contacto.

Tenlo presente, por favor.

Libro para publicar de CABALATERAPIA

Querido amigo lector y visitante.
Es como siempre grato tener una conversación franca y amena contigo.

Como sabes dedicó mucho esfuerzo, tiempo y trabajo para mantener esta página actualizada, vital, llena de información y contenido.
No es fácil, pero es una manera de colaborar con mi prójimo, de compartir un poco de aquello que ha aprendido, reflexionado, etc.
Y como sabes, la página desde hace diez años que es totalmente gratuita.
Gracias a Dios he podido mantener esta página en funcionamiento y en crecimiento. En gran medida gracias a la colaboración de buenas personas que han abierto su corazón y mano de forma generosa y han contribuido con dinero para esta noble causa.

Ahora ha llegado el momento de continuar compartiendo sabiduría, consejos, experiencias y bendición también a través de publicaciones, de libros.
Por lo cual escribí un tratado de CABALA-TERAPIA, del cual está terminado su primer tomo.
Es una obra dedicada a que cada uno comprenda diversos aspectos fundamentales de su vida, y encuentre caminos de bendición para solucionar conflictos, encontrar vías de crecimiento, acercarse a las personas amadas, etc.

El inconveniente es que precisamos dinero, el vil metal, que es imprescindible en este mundo para llevar a cabo hermosas obras de espiritualidad.
Podemos tener preparada una luminosa obra, plena de la sabiduría milenaria de nuestro pueblo, pero sin el dinero para publicarlo y distribuirlo no llegará a tus manos, no recibirás su brillante influjo.
Esto me apena mucho.

Pero, confío en que el Eterno tiene listos Sus canales por los cuales llegará este dinero para publicar y difundir el libro.
Tengo confianza de que tú también puedes colaborar, ser socio en esta hermosa tarea de traer Luz al mundo.
Por medio de tu aporte económico estarás siendo socio en la bella tarea de construir Shalom, de atraer bendición y satisfacción para ti y el prójimo.

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Puedes hacer tu colaboración para que incluyamos un recuerdo por algún familiar difunto, o para bendecir una nueva pareja o el nacimiento de un hijo.
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También puedes hacer tu colaboración como una forma de adquirir tu libro previo a su publicación.

Tu colaboración la puedes hacer llegar por diversos mecanismos, aquel que te sea más cómodo y sencillo.
Asóciate con 50, 100, 300, 1000 dólares, o con aquello que tu corazón generoso te enseñe.
Y recuerda que el que tendrá el verdadero beneficio eres tú y la gente que te rodea.

Estoy a la espera de ti.
Gracias.

Shalom y bendición

10 PRINCIPIOS PARA LOGRAR LA CONSOLIDACION

Esto son tan solo 10 puntos a considerar para lograr (desde mi perspectiva) la consolidación como personas y como grupo

  1. Debemos tener en primera instancia la colectividad del grupo, y que este logre sus objetivos planteados, sin que ello ponga en riesgo la integridad del iindividuo en sus 5 planos.
  2. Precisa establecer un método de enseñanza de retroacción que logre la especialización (aumento del acervo) en los temas y ayude a que mientras se logra esta no permita errores, sobretodo para quienes aún estan en pleno proceso de adaptación, esto último en el caso en que estas mismas personas encuentren a alguien más en las mismas condiciones y sea la unica via, que atravez de ellos se de a conocer los valores del noajismo.
  3. Solo se puede ir a prisa cuando todo ya es claro, mientras tanto se debe asumir la paciencia como herramienta de vida.
  4. Entablar la comunicación continua y certera para appoyar la consecución de objetivos y metas.
  5. La espera es buena; pero nunca en demasia, si buscamos respuestas hay que indagar, investigar y analizar, adoptar una posición activa y apoyar en el crecimiento.
  6. El beneficio es la consecuencia de un buen trabajo lleno de honestidad.
  7. El conocimiento no tiene limites para el hombre, ocuparnos en absorber lo más que podamos de él, nos ayudará a obtener un crecimiento sólido y correcto.
  8. El que sabe tiene poder para crecer y cambiar su entorno, de ahí la necesidad de información y la cooperación es la finalidad.
  9. Se necesita de la comunicación a travez de sus diversos medios para dar a conocer la existencia del noajismo y lograr ser una opción (sino se dice que hay algo nunca lo sabran),esto debiera hacerse de modo institucional para lograr una imagen de honestidad y respeto en la sociedad (uso de logos, frases) que no induscan a la idolatria pero que si sean referencia dentro de la sociedad de nuestra existencia.
  10. "El éxito es el resultado del esfuerzo constante y la perseverancia", no podemos conformarnos con metas pobres, ni debemos detenernos demasiado con los tropiezos.

Espero poder contribuir a la expansión del noajismo y encaminar a la sociedad hacia la adoracion del Uno y Unico Dios Verdadero.

Espero sus comentarios y observaciones, creo que juntos es como haremos historia,

H-S! los bendiga cada instante de sus vidas!!.

La otra parte de Sensibilizar…

Hola Jonathan!
Recuerdo perfectamente lo que comentaste acerca de lo que prefieres tú.
Me parece que esas cuatro preguntas para mi ya han sido respondidas: