El payasito y las supersticiones.

A veces el problema se encuentra escondido en donde menos lo sospechamos.

Os cuento lo que me sucedió:

Hablando con mi hija me confiesa que usa el mismo bolígrafo en todos los exámenes ya que le da suerte.
Le cuento lo absurdo de esto… pero me dice es cierto que todos los exámenes que hizo con este bolígrafo los ha aprobado.

Le explico algo que vivimos juntos… poníamos en el jardín, frente a la escultura de un payasito de adorno, pan para los pajaritos.
Un día cambiamos al payasito a otro sitio… pero el pan lo seguimos echando en el mismo lugar. Fue curioso ver como algún pajarito aterrizó junto al payasito y no donde habíamos echado el pan…

Al final le dije: ¿crees que apruebas por el bolígrafo o porque has estudiado? ¿Crees que aprobarías sin estudiar?

Mi hija pareció entenderlo… se fue a estudiar… pero yo me quedé pensando ¿cuántos payasitos habrá en mi vida?

¿Vamos a donde está el alimento o seguimos a los payasitos?

4 pensamientos en “El payasito y las supersticiones.”

  1. excelente anecdota y reflexion!

    una tarea pendiente para todo el q se atreva a buscar sus propios «payasitos»…

    lastima q no añades imagenes alusivas para complementar el post. a ver si te atreves a aprender como hacerlo ipintos querido.

    ahora, me voy un rato a buscar mis propios payasotes

  2. Hay unos q unicamente vamos donde esta el alimento cuando es algo que nos gusta o agrada de lo contrario ni nos acercamos a él… Y talvez no es porq no nos guste sino simplemente porque tenemos algun tonto prejuicio; no tenemos valor para alimentarnos de eso que presumimos es perjudicial para nosotros…
    Sabemos que debemos cumplir las 7 leyes noajicas, sin embargo cuando el Maestro Ribco dice algo q atenta contra nuestro criterio, ni siquiera tratamos la manera de buscar la verdad en sus palabras (digerir) simplemente hacemos caso omiso, como si la enseñanza no estuviera allí—

  3. mauricio, muy inteligente y preciso su comentario.

    mas d euno debiera leerlo y hacerlo carne. especialmente de esos fantasmas con apariencia de vivos q andan por ahi ofendiendo y lanzando diatribas por haber recibido una puesta de limites clara y justa.

    un abrazo, gracias

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