NH3

Uno de nuestros miedos básicos es al abandono, hacemos hasta lo indecible para que no se convierta en realidad.
Literalmente lo indecible, cosas rebuscadas y sin mesura, con tal de mantener lejos el desamparo.
Pero, como todo miedo, es irreal, una fantasía proyectada al futuro que nos quita energía vital ahora. Lo cierto es que el miedo es una estrategia del EGO para mantenernos en impotencia, vulnerables, a su merced. A mayor miedo, menor energía disponible para construir, menor libertad, menor placer, menos ánimo para vivir a pleno y no bajo su yugo.
Lo cierto es que, llegado el distanciamiento, la situación real seguramente no será como lo fantaseado en nuestro miedo, a no ser que actuemos como personajes de teatro el guión que nuestro miedo nos ha escrito.

Tarde o temprano llega el momento en que se concreta la ruptura con alguien que ha sido significativo en nuestra vida. Por abandono, pelea, distanciamiento, desinterés, otros proyectos que convierten en incompatibles las antiguas relaciones, hastío, crecimiento y darse cuenta de lo tóxico de la relación, muerte, cualquiera sea la causa o causas, en nuestra vida habrá gente que se vaya (seguramente para no volver), así como nosotros seremos gente que se fue para otros.

Por supuesto que es un tiempo de impotencia, aunque la separación sea lo necesario y saludable, aunque sea lo lógico y razonable, aunque finalmente sea una victoria, sin dudas que cuando esa persona significativa parte de nuestro lado, es momento de sentir una impotencia real.
De manera similar si somos nosotros los que partimos, y lo hacemos convencidos y ejerciendo un cierto poder y no como víctimas, también estaremos sintiendo la impotencia, porque algo se ha terminado, un ideal no alcanzado, proyectos rotos, un fracaso social, dudas acerca del futuro, el abrazo espantoso de los miedos, o cualquier otro que sea el factor de debilidad que nos ha dejado en ese trance.

Pero, toda ruptura es la oportunidad para un nuevo comienzo.
No aferrarse a imposibles, admitir el proceso, vivirlo, dejar fluir lo que no se puede ni debe controlar, perdonar, pedir perdón, perdonarse, construir SHALOM.

3 pensamientos en “NH3”

    1. mi querido amigo, ud habla con un dedo de su brazo, con su vientre, con la punta de su nariz, con su glandula suprarenal? supongo que no.
      tampoco es razonable hacerlo con el EGO, q basicamente es una porción en nuestro cerebro y ademas conductas aprendidas alojadas en otras partes del cerebro.
      se entiende?

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