4 comentarios sobre “El consejo diario 34”

  1. El decir o aceptar un compromiso con la PALABRA, es un hecho, es una acción en donde vocalizas, dices, hablas y emites sonidos de tu interior y en donde tu parte espiritual, como tu parte fisica, aceptan algo,  y como no eres hecho de la nada, eres semejanza, de UNO, que está en lo alto, pues, primero infriges los mandamientos, el de AMAR Y RESPETAR, segundo si llegas a faltar a la promesa involucras a todos a tu alrededor,  porque fue un hecho hablado, expresado, dicho. Y todo lo que salga de tu boca, debe servir de BENDICIÓN.

  2. talmidin, ¿cómo así? ¿ya no harás más promesas? jajaja
    bueno, yo pienso que uno debe evitar aquellas promesas difíciles de cumplir… o evitar las que no están a tu alcance…
    pienso que se pueden hacer promesas como: no te traicionaré, te seré fiel, te lo contaré todo.
    Porque, hagas o no promesas de ese tipo, si fallas (aunque no haya promesa) quedarás mal de todos modos.
     
    o no sé si estoy equivocado…

  3. Como quisiera haber sabido esa Maxima hace tiempo, bueno aunque no lo sabia, algo parecido hacia, A veces sabiendolo, se nos van las luces, pero cada vez menos y concientes de nuestras palabras, lo que nos permite «ponerle riendas a la vida», en lugar de que la vida nos ponga las riendas 

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