Un viernes por la noche

Un día hace algunos años,
conciente en medio de la inconciencia,
peleé con mi realidad…

Bueno supuestamente…
Respetado quizás…

Desperté en medio del escenario,
aquel que yo mismo había creado
para darme cuenta
de que todo lo que tenía era nada,
de que había una dimensión
de la que apenas sospechaba,
aquella que siempre había negado.

La pregunta existencial nunca me había abandonado:
ahora me llamaba a cuentas…

En medio de la vacuidad y de caminos complicados,
rebuscados para raspar la Realidad,
me encontré postrado ante su Existencia.

Un día hace algunos años,
conciente en medio de la inconciencia,
peleé con mi realidad…

Empecé a retornar.
Inconciente en medio de mi conciencia
buscando a tropiezos dónde está.

Mis piernas lastimadas por los golpes
no podían, sin embargo,
dejar de caminar…

Conciente en mi conciencia,
encontré finalmente
que el camino no era complicado,
que la Fuerza de mis piernas estaba en todas partes
y que sólo bastaba desear caminar.

Un viernes por la noche,
me reenrumbé a Casa.
Su Paz me esperaba,
siempre estuvo ahí.
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Publicado originalmente en
Opinión Noájida

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