Siete, ni más, ni menos

Las 7 mitzvot no estan para manosearlas. Es completamente prohibido agregar una octava mitzva como el quitar cualquiera de las 7. Pero que tiene de malo agregar una mitzva a las 7?
El maguid(narrador) de Dubno explica esto con una historia. Un hombre pidió prestada una cuchara de plata a un vecino, y varios días despues devolvió 2 cucharas, explicando que la primera había dado a luz a la segunda; por lo tanto la segunda era cono todo derecho propiedad del que la había prestado. El vecino aceptó la idea, y cuando el hombre pidio prestadas otras cosas, muy feliz accedió. Cada vez que el que pedía prestado devolvía dos, explicando que la primera había dado a luz a la segunda. El prestado estaba encantado con este golpe de suerte, y quedo extasiado cuando el que pedía prestado le pidió su uando candelabro de plata.
Cuando, después de varias semanas, el candelabro no le fuera devuelto, el que lo había prestado lo fue a pedir, y el prestatario le dijo: «Debo contarte la terrible noticia. Tu candelabro murió».
«¡Que! Estas loco?. Un candelabro no puede morir», dijo el prestador.
«Que extraño, nunca tuvistes problemas en aceptar que los otros objetos que me prestabas dieran a luz. Si estos podían dar a luz, un candelabro puede morir»; dijo.
Que nos enseña este gran sabio con esta parábola, pues muy sencillo amigos, que si somos capaces de agarrar nuestras perfectas leyes y manosearlas agregandoles algo, llegaremos eventualmente a asumir que tambien las podemos disminuir.
Que Hashem nos cuide y nos permita ver la llegada de su Santo Mashiaj, pronto en nuestros días.

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