¿SUICIDA?, FULVIDA

Me disculpo porque puse una ilustración más grande que la torre Eiffel de Paris; perdón.

Sin embargo lo que he querido transmitir en esa mega ilustración el hecho que si alguien por casualidad mirara este texto y en ese momento tuviera inmensos deseos de quererse quitar la vida, que reciba la invitación de leer , afianzarse, reestablecerse a través de esta web. Que compruebe los testimonios que todos nosotros brindamos y cómo hemos hallado agrado a la existencia y ahora somos felices; completamente felices!.

Así que si El Eterno permite darle una oportunidad a alguien que se encuentre sumido en terrible desesperación le decimos que acá superaría tal angustioso  estado.

Repito la pregunta: ¿Usted siente deseos de suicidarse?, dele oportunidad a FULVIDA para que se le comparta a usted también el deseo de vivir y eliminar tales pensamientos nefastos.

El Eterno quiere que sea feliz, que aproveche Su inmensa bondad y misericordia.

6 pensamientos en “¿SUICIDA?, FULVIDA”

  1. Aclaro que esta situación vino al caso y por eso publiqué tal ilustración de google porque hace algunos años un señor originario de mi mismo pueblo expresaba en varias ocasiones que se encontraba deprimido y quería buscar un lugar donde poder expresar esos problemas que andaba viviendo.
    No encontró eco ni halló quien le brindara atención y un día por la mañana cuando su empleado abría las puertas de su negocio encontraba a su patrón que se había ahorcado.
    Desde entonces me propuse buscar a personas así como este señor que frustrados por no encontrar ayuda se quitaba la vida para ver si puede mediarse para su recuperación.
    Muchas veces podemos lograr salvar vidas si sólo nos damos a conocer nuestra disposición de orientar al afligido.
    Me cabe la satisfacción y menciono que en más de alguna ocasión tuve éxito en dicho cometido y logré darle palabras de aliento a gente muy destrozada por la preocupación.
    Me disculpo si he obrado mal, pero creo que valió la pena tal actitud.

  2. Debido al padecimiento de una enfermedad crónica, en mi pasado intenté y pensé en el suicidio. (Gracias a Dios, en la actualidad el padecimiento ha disminuido casi totalmente). Más tarde mi ex-mujer, al mes o pocos meses del divorcio, se suicidó. Fue tal el golpe y el dolor que causó su suicidio que se me quitaron de la cabeza totalmente las ideas de suicidio, ya que con ello es incalculable el dolor que siembras en los seres queridos.
    Independientemente, hay algo muy claro: entre las leyes básicas que Dios entregó a Noé y a todos sus descendientes está: «No asesinar».

    Saludos

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