Un viejo secreto para la buena vida

Muchos veneran a Miguel de Cervantes, aunque no sé cuántos lo han leído y comprendido.
Una de sus frases celebres reza así:

“El que larga vida vive, 
mucho mal ha de pasar. “

A primera vista, resulta deprimente… ¿o es solo mi parecer?
Te daré uno de mis motivos.
Si el que larga vida vive mucho mal ha de pasar,
significa que el “mal pasar” es una constante, o al menos una muy frecuente visitante,
por lo cual,
quien más vive, más sufre.
El sufrimiento está aquí, no hay escapatoria… mejor vive poco, así sufrirás menos… ese podría ser el corolario del pensamiento del Manco de Lepanto…
¿Estas de acuerdo con que así es la vida?
¿O quizás para Miguel era así, pues en su vida padeció mucho, o tal vez no supo disfrutar de lo bueno que tenía?
No lo sabemos…
Pero lo que sí puedes saber es si estás de acuerdo con que la vida es una hilera incesante de dolores y dramas…
(Yo no lo estoy, aunque a veces pareciera ser cierto. Me gustaría oír tu comentario al respecto).

Por su parte, Jean de La Bruyère nos regaló esta idea:

“No hay nada que los hombres más 
deseen conservar y menos cuiden 
que su propia vida.“

Resulta de cierta manera antagónica con la frase previamente citada.
Para el español aparentemente la vida es dolor y pena, para el francés aparentemente es un gran tesoro, anhelado y deseado.
Sin embargo, a nuestro entender tienen un punto en común: la tragedia. Para uno es la norma, lo que conlleva el vivir; para el otro es producto de la desidia, del olvido, de la desgana, de las conductas erróneas.
Si fuera Cervantes el acertado, estamos condenados a sufrir.
Pero si fuera de la Bruyère, tenemos a nuestro alcance la oportunidad de enfocarnos en lo positivo y conservar con cuidado el tesoro de la vida.
¿Tu qué crees?
¿Con cuál de los autores te afilias para debatir al respecto?

Ahora llamamos a un tercero para que opine, a Benjamin Disraeli quien nos dice:

“La vida es demasiado corta 
para que la hagamos mezquina.”

Bueno, tenemos un destino: la vida es demasiado corta; y tenemos la libertad de elegir: vivirla de manera mezquina o altruista.
Interesante el aporte del inteligente hombre inglés.

Ya que estamos con grandes muchachos de la vieja Europa, te presento a Leonardo da Vinci, a quien no se le ocurrió otra cosa que decirnos:

“El que no aprecia la vida 
no la merece.”

Quisiera extenderme en comentarios que tan condensada frase me motivan, pero prefiero abstenerme y darte tiempo y espacio a ti para que pienses, participes, aportes, evalúes tu propia vida.
¿Aceptas mi invitación?
Espero que sí…

Podríamos seguir recopilando citas por toda la internet, pero no te quiero aburrir, ni hacer el trabajo que tú también puedes hacer si te lo propones; por lo cual, te daré un mensaje más de parte de una celebridad.
Para variar, es una mujer la que tiene la última palabra en casa, Simone de Beauvoir:

“La longevidad es la recompensa de la virtud.”

Pero, señora mía, doña Simone, no quiero parecer malintencionado, pero o no le tradujeron bien la frase, o no la entendí en su esencia, o usted dijo algo como que no es así… ¡cuánta gente buena, pero buena de verdad, se ha muerto joven!
¿Usted cree realmente, doña Simone, que no hay tipos malos, pero realmente malos, que viven largas vidas y hasta llenas de riquezas, salud, placeres, etc.?
Porque, doña Simone, usted no dice (a no ser que no la hayan traducido correctamente) “La buena vida es la recompensa a la virtud”, usted dice “La LONGEVIDAD”, es decir, la larga vida.
Como que no cierra esta frase con lo que cualquier hijo de vecino, como quien esto escribe, se puede encontrar cada día.
En verdad, me encantaría que algún entendido (o entendida, por supuesto) tengan la amabilidad de darnos una luz al respecto de lo dicho por la sabia señora, a la que respetamos y valoramos, pero que en esta ocasión no comprendemos su cita.

Pero por ahí, otro hijo de vecino tiene algo para contarnos.
Hace un año y poco fallecía a los 113 años de edad el hombre europeo más longevo con vida (en el 2009), se llamaba Henry Allingham.
En alguna entrevista que le hicieron dijo algunas cosillas interesantes acerca de su secreto para su longevidad.
Atendamos a sus palabras:

“Consultado sobre el secreto de su larga vida, el hombre en silla de ruedas dijo:
"No lo sé, pero te diría que trates de ser tan bueno como sea posible". ”

Ok, parece que este hombre fue el ejemplo literal de las palabras de la inteligente dama francesa.
El dice que vivió más de un siglo gracias a la nobleza de carácter, encare positivo, bonhomía, el ser tan bueno como le fuera posible.
Así que, aquí está la virtud que le dio larga vida a este buen señor (que en paz descanse, junto a los otros citados hasta ahora en este artículo).

Pero, don Henry tenía un datito más reservado bajo la manga:

‘A la pregunta sobre su receta para llegar a tan avanzada edad,  Allingham respondió una vez con un guiño:
"Tabaco, whisky y mujeres muy salvajes".
Después añadió, más serio:
"Hay que cuidarse y conocer  los límites propios".’ 

Bueno… esté… cómo seguimos ahora…

Creo que lo dejamos en “hay que cuidarse y conocer los límites propios”… ¿te parece bien así?

Mr. Henry llegó a vivir 113 años, hasta su último suspiro lleno de vitalidad, gusto por la vida y lucidez.
No era Don Perfecto, pero tampoco lo contrario.
Era una persona, común, como todos, porque hasta las celebridades y gente de poder somos comunes, pero en distintos roles.
Esto deberíamos recordarlo cada día, sea siguiendo a don Cervantes o a don de la Bruyère: puedes parecer importante, detentar una posición de preeminencia, ser admirado, ser elogiado, ser mimado, ser un conquistador con tus dotes y carisma, gozar de privilegios, pero no eres más que una persona común y corriente.
Son tus actos los que te ennoblecen o degradan.

Por lo cual, sería bueno tomar nota y no acostumbrar avergonzar al prójimo, sea persona de preeminencia o del llano.
Poner las cosas en su sitio, está muy bien.
Denunciar al estafador, no permitir que el perverso se apropie de lo que no le pertenece, clamar por justicia, poner límites, desenmascarar al prófugo de la Verdad, todo eso es correcto y no debe omitirse de realizarse, pero sin avergonzar al prójimo.
(De acuerdo a la halajá, la normativa judía, es lícito burlarse de la idolatría, así como señalar pública y claramente a aquellos que obran maldad y pueden causar daños a los que andan desprevenidos. Sin embargo, mejor es actuar con prudencia y moderación.)

Ten presente que si haces sonrojar a tus padres, a tus maestros, a los ancianos, a tus menores, a tu cónyuge, o a cualquier otro semejante, a cualquier persona inocente, no solamente estás procurando el mal sobre ella, sino que estás preparando un caldero de agua hirviente sobre tu cabeza, que en cualquier momento se derrama y te despelleja vivo…

Así que te aconsejo que te dediques a estudiar (y a aplicar) los principios de cómo relacionarte efectivamente con tus semejantes.
Cuando estés ante una persona simple de entendimiento, buscaba resaltar un pensamiento en común para que les sirva de encuentro y motivo de vinculación.
Si estás ante alguien más experto, calla, pregunta con humildad para aprender y aprovecha para aprender.
Cuando estés con un amigo, que te sea doblemente valioso su honor y el tuyo.
Si estás con tu cónyuge, valórala (valóralo) más que a ti mismo, pero sin desmerecerte en lo más mínimo.

Sé virtuoso, sé bueno, sé justo, conoce tus límites, se leal… entonces no sé si vivirás mucho o poco, pero cada día será una vida, de placer, de bendición, de santidad, de plenitud ((Vivir es nacer a cada instante.
Erich Fromm
Cada día es una pequeña vida.
Horacio
Sólo vive el que sabe.
Baltasar Gracián)).

Nunca olvidemos, que la maldad que provocamos contra otra persona termina retornando como un bumerang, y a veces duplicada o multiplicada en sus daños.
Si tratas con honra al prójimo, aunque sea tu adversario, encontrarás el camino para una buena vida…

12 pensamientos en “Un viejo secreto para la buena vida”

  1. En Costa Rica existe una novela corta llamada Cocorí, ha sido traducida a más de diez idiomas, la novela cuenta la historia de un pequeño negrito llamado Cocorí que vive en la costa, dónde sólo conoce las flores carnosas del trópico, un día conoce una niña extranjera quien viaja en un barco de paso, ella le regala una rosa. Cocorí se enamora de la rosa y de la niña. Cocorí trata de regresar al barco que lleva a la niña y descubre que este se ha marchado, pero en casa aún tiene su rosa que es como una extensión de la niña que se fue, corre hacia su casa sólo para descubrir que su rosa está marchita. Cocorí sufre mucho por sus pérdidas y se embarca en una aventura en la selva, para descubrir por qué los malvados viven vidas tan largas y su rosa que sólo vivía para compartir su belleza y su  delicioso aroma había vivido tan poco. Casi al final de la novela conoce a dos seres malvados Don Torcuato el cocodrilo y a Talamanca la serpiente quienes han vivido muchísimos años, rumiando malos pensamientos y haciendo el mal, así descubre que las vidas de los malvados pueden ser largas pero estériles en cambio su rosa durante su corta vida entregó todo lo que tenía, dando alegría a todo el que la miraba. Cocorí regresa a casa y descubre que su madre ha sembrado la rosa y ahora tiene un rosal completo. Esta novela la leí cuando tenía 11 años,  me encantó y su mensaje me llegó muy profundo, veinticinco años después aun recuerdo la frase dicha sobre los malvados: «sus vidas son horas en un día», así que seamos buenos de seguro cuando nos vayamos dejaremos todos un rosal tras de nosotros.

  2. gracisa ronald.

    es verdad, no lo se… y pq sera q esa TANTA gente no aprende a agradecer y a dar una mano…

    asi q el fundamento de mis enseñanzas no le llega a nadie: ser agradecido.

    y para peor, estan los q vienen, roban mezquinamente y luego lo usan para enriqeucerse y dominar a otros en tanto aprovechan para lanzar piedras e insultos en mi contra y en contra de fulvida…

    lamentable, no?

    asi q hay dos o tres agradecidos, un monto avido y desagradecido, y un puñadito de asaltantes y profanadores…

    mientras tanto,a  construir shalom y disfrutar de la vida!

  3. Y que de esta frase que acuña hoy nuestra juventud en pleno siglo XXI , por cierto muy popular.

    A beber (alcohol) y tirar (tener sexo) que la vida es corta«. Lamentable el pensamiento de nuestros futuros gobernantes».

    Mi padre un hombre de 80 años , tranquilo , que nada lo estresa , que actualmente trabaja. Parece de 55 , no lo digo solo yo , todos los que lo conocen.

    Es una prueba mas de que se puede vivir feliz sin hacerle daño en ninguna manera a los de mas , siendo util , como un servidor de esos que tanto escacean , que parecieran que estan en via de extincion , como aquellos jovenes que enuncie en el encabezado del comentario. Aun hay tiempo de enderezar el camino detodo  aquel que se encuentre torcido.

    Gracias maestro por tan vital alimento!

  4. «Hay que vivir la vida como si nos fueramos a morir mañana» todo lo que está a tu alcance, hazlo. Me acuerdo de un mensaje del rey salomón:

    Eclesiastés 11:9 Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. 

  5. Una canción dice «la vida es un carnaval», y es que cada quien cuenta la feria dependiendo como le vaya en ella.

    Cada quien tendrá su opinión de vida dependiendo de las circunstancias que ésta le presente y en la forma que el protagonista decida afrontarlas. Creo que es así.

    Pero hay a quienes se les presentan circunstancias más adversas/favorables que a otros, ¿a qué se deberá?

    Saludos,
     

Deja un comentario