Hablando de cómo ayudar al prójimo

                El otro día conversaba con uno de mis maestros de vida acerca de cómo el transmitir lo aprendido es una gran forma para aprender. Filosofábamos un rato acerca de lo interesante que es la vida en cuanto a la necesidad imperativa que tenemos los seres humanos de transmitir lo aprendido para comprenderlo de mejor manera y él, que es una persona con muchos más años de experiencia que yo, mencionaba que es un requisito indispensable el enseñar para aprender, claro está, que para poder enseñar hay que ser congruente con uno mismo, es decir, si todavía no se conoce el noajismo a un ciento por ciento y se sigue con ideas de que es un peldaño para llegar al judaísmo, que se es superior a los demás y, por ende, mejor esnob por “haber encontrado” la verdad, entonces lo mejor sería el no intentar transmitir esas ideas erradas.

Pero si se es una persona que está en consonancia con su ser en los distintos planos de inmanencia y se acepta a sí mismo como noájida activo, entonces, enhorabuena sería si comenzara a aplicar y a difundir esos conceptos de manera tal que ejerzamos una efectiva construcción de Shalom que vaya más allá de las palabras. Por eso decidí mencionar una forma de construir Shalom sin tener que recurrir a la Torá o a cualquier otro medio de identificación que pueda crear confusión con el judaísmo.

Usualmente y, a pesar de la foto que tengo como perfil, donde me veo serio y demás, soy una persona jovial y me encanta el humor. No es que sea un chabacano ni mucho menos, pero disfruto los programas de comedia y soy un amante de las cosas buenas de la vida, no necesariamente estrepitosamente costosas pero sí refinadas, desde buenas amistades, buenos libros, buenas películas, buen comer, pero sobre todo, buen aprendizaje. Quizás por eso es que, gracias a Dios, he logrado cosechar muchas amistades de personas que me aprecian y disfrutamos de nuestra compañía cuando estamos juntos.

Creo que hace un tiempo mencioné que cuando se es un noájida activo y puro, en consonancia completa, las personas tienden a notar que se posee algo más y quieren ser parte de eso. En la Universidad me pasó con profesores que ni siquiera me impartieron una lección, con compañeros universitarios, que hoy son muy buenos amigos, con compañeros y jefes de trabajo, etc.

Lo más interesante de acotar, es que, no fue sino, hasta que concienzudamente comencé a construir Shalom sin ataduras, que me ha sido posible elevarme de esta manera. No es que siempre se encuentre uno en un estado de felicidad completa, porque eso no es posible, contrario a lo que profesen los budistas, pero sí se puede alcanzar la felicidad la mayoría del tiempo, si se trata de hacer las cosas bien.

Entonces me he dado cuenta que las personas erróneamente han asumido que probablemente mi carrera es la que me ha llevado a obtener esa felicidad y que, por ende, ellos van a tener esa misma felicidad si estudian lo mismo que yo.

Y son muchas las personas que llegan a preguntarme acerca de escuelas para estudiar esta carrera y, al principio, no entendía por qué me preguntaban a mí, pero luego de sentarme a analizar las cosas, me di cuenta que quizás a ellos no les parezca que esa sea la carrera que quieren estudiar, pero por lo que ven en mí y en los demás noájidas que activamente participamos en la construcción activa de Shalom, entonces erróneamente asumen que debe ser el coche que conducimos, la carrera que ejercemos, el tipo de vestimenta que llevamos, el deporte que practicamos, el lugar donde vivimos, etc., que son los que nos hacen felices.

Estoy seguro que todos aquéllos noájidas activos en la construcción de Shalom y conscientes de su legado espiritual, comprenden a perfección lo que hoy menciono, porque estoy seguro que en algún momento a todos nos ha pasado. Así que, dos cosas se me vinieron a la mente, la primera era relacionada con el por qué estas personas estudiarían algo que no habían considerado y, la segunda, cómo se podría hacer para encaminarlos por la buena senda sin necesidad de tener que recurrir a textos normativos espirituales para poder ayudarles a encontrarse a sí mismos.

Fue así cómo se me ocurrió comenzar a interactuar con ellos y comenzar a contarles anécdotas interesantes, darles consejos en sus problemas y conforme más interactúo con ellos, más aprendo. Finalmente, después de un rato ameno, muchos de ellos me decían, yo quiero estudiar lo que estudias. Al principio no entendí por qué irían a estudiar algo que en principio no les agradaba mucho, pero luego entendí que no era que quisieran estudiar esa carrera per se, no es ese amor por lo que yo estudio lo que ellos tenían, sino que, a través mío lo que ellos veían no era el amor por mi carrera, que de hecho sí lo tengo, sino que, pensaban que eso era lo único que me hacía feliz.

Lo interesante de todo fue que un día, un muchacho se me acercó y me djio: “yo quiero estudiar lo que estudias.” Entonces yo le respondí, “¿y para que quieres estudiar eso?” Entonces el me dijo, porque mis amigos dicen que soy bueno peleando y argumentando. En ese momento fue donde me di cuenta que muchas de las observaciones que mis profesores universitarios y yo realizábamos en privado eran certeras y que mucha gente estudiaba esta carrera por razones que iban más allá del amor por la Justicia.

Entonces le dije yo a este muchacho, “¿sabes tu que en la mayoría de los casos un abogado sirve más como mediador que como litigante?” No supo que decirme, entonces le dije “te ves ejerciendo las Leyes unos treinta o cuarenta años a partir de ahora y amando la carrera con felicidad?” Pensó un rato su respuesta y me dijo “no, me veo ejerciendo la música.” Entonces yo le dije, y “por qué no estudias música?” Él me dijo que sus padres lo percibirían como a un fracasado que no habría logrado nada en la vida.

Yo le dije, “¿cuántas veces no ha habido personas que se han salvado la vida porque quizás el que las iba a matar escuchó una canción que la apaciguó los ánimos? La pobreza y la riqueza son estados mentales –le dije- y por eso es que la persona feliz es la que está contenta con lo que tiene, claro está no es ser mediocre pero tampoco es obsesionarse con cosas banas.” Después de esto, me enteré que el muchacho se involucró con la música.

Una historia similar le sucedió a un amigo que estaba en el mismo predicamento, en este caso era un poco distinto, porque él es de descendencia judía cognaticia, pero aún así, tenía dudas acerca de lo que quería hacer, le di el mismo consejo y para mi alegría, sirvió muy bien.

Me sentí muy feliz cuando él me dijo que el próximo año se marcharía a Israel a hacer su maestría y doctorado en cierto instrumento y de hecho está intentando entrar a la Filarmónica de Tel Aviv. Dos extremos muy distintos, al primero le gusta la música popular y al segundo la música refinada. El primero se inclinó por estudiar guitarra eléctrica, el segundo por estudiar clarinete, pero ambos  tienen algo en común, hacen lo que quieren.

Esto me dio una idea para construir activamente Shalom, un hábito tarda de tres a cuatro semanas en formarse, entonces cuando alguien busque de un consejo, lo primero que hay que hacer es ver las circunstancias, pero de darse similares a las anteriores, la mejor forma de ayudar a nuestro prójimo (proximus) es guiándole para que realice su misión en este mundo y una forma de hacerlo es a través de los exámenes de aptitud.

Entonces para resumir, existen los exámenes de aptitud que son los que revelan cierta información acerca de la personalidad del individuo y que le permiten observar oficios o profesiones para las cuales éste sería compatible. La próxima vez que alguien se acerque a nosotros y nos diga que no se siente bien con su trabajo o su vida, quizás una buena forma de ayudarle sea el dirigirle a un profesional en psicología que le administre una prueba de aptitud para que el administrado pueda encontrar su Norte.

Este comentario, estoy seguro tendrá errores, por lo que me encantaría que me los hicieran ver para que todos nos ayudemos mutuamente.

Saludos,

Felipe G. Flores

10 comentarios sobre “Hablando de cómo ayudar al prójimo”

  1. Efectivamente querido amigo. Por eso es que hay que ayudarles a que encuentren su rumbo y la forma de lograrlo es un paso a la vez. Siento orgullo al mencionar que cada vez son más las que personas que me preguntan acerca del noajismo y cómo llevar una mejor vida. Parece increíble pero los resultados son palpables, las personas están sedientas de encontrar la verdad y es sumamente gratificante poder darles un empujón hacia la senda correcta.

    Ahora, todos tenemos que hacerlo, como bien decía usted. Vuelvo a tomar el ejemplo de Abraham, quien invitaba a los viajeros a su tienda y les trataba con todo el esmero, sin importar si se veían solventes o polvorientos y que luego comenzaba a hablarles del monoteísmo.

    Lo que es importante recalcar es que no andaba predicando e imponiendo su punto de vista, sino que, con su buen y loable actuar, demostraba ser un hombre de Dios y por lo tanto ellos mismos sentían esa paz espiritual.

    Nosotros, en un plano mucho más inferior, aún así podemos ayudar. Comenzando por dar un consejo verdadero a quien lo necesita y poco a poco adentrarlos en el maravilloso mundo del monoteísmo. Un paso a la vez, pero sin detenernos y siempre con firmeza mas no con altanería.

  2. Por cierto, cuando menciono que siento orgullo no es por saciar mi ego, sino porque me siento feliz de que las personas estén dejando de lado las máscaras para buscar y acoger la verdad, no por sentimientos egoístas sino por motivos superiores que van más allá de saciar un mísero ego entre siete mil millones más.

  3. Las personas tienden a asociar la palabra Noajidas como grupo religioso , lo cual es falso. Por lo general no utilizo este termino cuando comparto con alguna persona sobre el mismo. Comparto como los 7 pasos o reglas que debe adoptar todo gentil para «obtener beneficio» por asi decirlo , en el Mundo Venidero.

    Gracias Felipe a seguir trabajando mancomunadamente!

    Abrazos!

  4. Gracias por los tips, Felipe…

    Hay algo que se hace llamativo a los ojos del alma, ver al próximo siendo feliz con su identidad…

    entonces eso «que es llamativo» que quizás despierte múltiples reacciones producto del ego, (afinidad, interés, rechazo, crítica, molestia, …), un día, un buen día, será lo que todos alcancen, cuando venzan su ego y dediquen más tiempo a oír y acatar a su yo esencial.

    Pd: je je je yo también te imagino muy serio!, pero muy noájida!

  5. Je je je. Gracias Eli. Pues mi trabajo me obliga a ser más serio que los demás, no obstante, siempre hay un lugar para todo y una ocasión adecuada. Esperemos que las personas empiecen a encontrarse a sí mismas, el día que eso suceda habrá menos crímenes y más ayuda al prójimo.

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