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Solamente otra persona en el mundo que busca la verdad.

Alejándonos de nuestro Mizraim mental

 

 

 

 

 

 

 

Hablar de la Torá en términos teóricos sin una guía adecuada para entenderla es tan peligroso como tomarse tomarse un veneno. La Torá no es un veneno, jamás, pero si no se toma con la receta correcta sí puede intoxicar a las personas, pues para leerla se necesitan una serie de conocimientos y guía adecuada para ello. El leer la Torá es una irresponsabilidad si no se hace con la guía adecuada, pero más irresponsable aun es el tomarla y pretender interpretarla sin siquiera tener el conocimiento básico para ello.

Pésaj celebra la libertad y esa libertad va aparejada de responsabilidad, pues de lo contrario sería libertinaje. El hablar del estudio de Torá sin la guía adecuada, entiéndase un judío conocedor del tema, es asegurarse problemas en el futuro. No es cualquier judío tampoco quien puede servir de guía, pues muchos son judíos por nacimiento pero no practican el judaísmo y en muchas ocasiones están más extraviados que un gentil. Quien no sabe es como quien no ve y debe de tener la humildad para reconocerlo, debe de saber que cuando no sabe tiene que preguntar a quienes sí saben, pero nunca, y se reitera la palabra nunca, debe de enseñar sino comprende bien las cosas, porque se llevará en banda a muchas personas que saben menos que él.

Ese refrán que dice que en pueblo de ciegos el tuerto es rey no aplica cuando se trata de explicar la Torá, porque es mucho el daño que se le puede hacer a las personas. Lo que se debe de hacer es aprender y poner en práctica y ello lleva todo un proceso de conversión al judaísmo y la aplicación de los preceptos judaicos, no solamente de forma acomodaticia, como hacen muchos en la actualidad, sino con un verdadero ahínco y deseo de seguir esos preceptos divinos.

La libertad e independencia, para citar los términos acuñados por Fromm, son la antítesis del narcisismo exacerbado, por lo que en Pésaj se recuerda no solo la liberación, es decir, la bienvenida y llegada de la libertad, sino que, al otro extremo está el tema de dejar atrás el narcisismo en las tierras de Mizraim donde el Mar Rojo se cierra para hundir los EGOS y dejar que las esencias auténticas de las personas surjan. Pésaj es una celebración de resorte exclusivo del pueblo judío pero sus enseñanzas aplican a toda la humanidad.

En suma, no se debe de estudiar la Torá si no se tiene un maestro idóneo para ello. Quien lo hace sin el estudio correspondiente estará envenenándose, y no porque la Torá sea un veneno, todo lo contrario, la Torá es fuente de vida, el problema es que quien la estudia sin una guía idónea no la entenderá y caerá en las trampas del EGO. Pésaj celebra la libertad e independencia y esto implica que nos liberemos de nuestra prisión mental desde donde nos encuevamos y vemos a nuestra sombra como si fuera nosotros mismos. Al ser la libertad e independencia la antítesis del narcisismo exacerbado, es nuestro deber el recordar que nuestro EGO no es nuestro Yo Auténtico  y que muchas veces las distorsiones que causa es porque no nos damos cuenta de que es él el que actúa y no nuestro Yo Auténtico. Dejemos de lado el narcisismo exacerbado y enfoquémonos en salir del Mizraim mental en el que nos encontramos. Jag Pésaj Sameaj y que todo sea de bendición para ti en esta maravillosa celebración.

¿Yom Kippur para noájidas?

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El fenómeno del enfoque en los aspectos materiales de los planos existenciales, nos ha llevado a que como sociedad, suplamos nuestros vacíos existenciales con la adquisición de bienes y servicios. En otras palabras, cuando la mayoría de las personas nos sentimos mal, lejos de buscar la introspección y el acercamiento espiritual, acudimos a lo que nos es “más fácil” y cercano, el aspecto material.

Los efectos fenoménicos de la materialización de la existencia se echan de ver en la manera en cómo hemos venido arruinando la naturaleza, bajo un paradigma económico de crecimiento continuo en boga, donde el enfoque se da en trabajar muchas horas a costa de nuestros sueños y de nuestra familia, para así adquirir más bienes y más servicios.

A las personas se les mide por cuánto tienen o cómo se ven, no se les mide por su bondad y su espiritualidad, aspectos que parecieran ser más bien motivo de reproche más que de felicitación, pues nuestro mundo está patas arriba y resulta ser que lo digno de encomio es tenido por oprobio y lo que debería de ser motivo de oprobio es utilizado para encomio.

Te voy a poner un ejemplo práctico, la forma de medir el éxito de las personas en las compañías es con base a la productividad absoluta, no así en cuanto a las relaciones humanas ni cómo su buena disposición haya influido en el buen humor de los trabajadores, los cuales se desempeñaron mejor por esa buena disposición producto del buen trato recibido por parte de ese trabajador de buen talante, el cual, pese a no ser el más productivo directamente, contribuyó a la productividad general del grupo como tal.


Efecto fenoménico de la cuantificación material de los procesos bioquímico-neurológicos y la imposibilidad de la cuantificación de las emociones, aplicado analógicamente al plano de inmanencia espiritual.

Ahora bien, resulta ser que, como el plano de inmanencia espiritual está ahí presente y no ha desaparecido pese a la materialización de la existencia, entonces las personas, como seres con espíritu y alma que somos, nos vemos en una encrucijada: Compramos bienes que no necesitamos, adquirimos servicios innecesarios, pero al final del día nuestro ser sigue estando vacío y esos bienes y servicios adquiridos en pos de suplir nuestras falencias existenciales, no lograron más que disminuir nuestros ahorros o, acaso peor, aumentar nuestro saldo debido en la tarjeta de crédito.

Cuando el origen de una creencia con apariencia espiritual parte de un concepto material, no es posible obtener espiritualidad óntica sino tan solo ontológica de algo engendrado desde el plano material. Te pondré otro ejemplo para entenderlo mejor: Si alguien toma una piedra y la talla y la nombra dios, y consigue a un grupo de personas adoradoras de esa piedra, no porque le hayan dado carácter de deidad a un simple trozo de piedra, ello implique que la piedra vaya a transformarse por arte de magia y volverse dios o generar milagros. ¿Por qué se da esto así? Por un aforismo que dice que “el que puede lo más puede lo menos pero no al revés”.

Es decir, una piedra es un objeto inerte, carece de vida, tiene ojos pero no puede ver, tiene oídos pero no puede oír, tal y como dijera el salmista, por tanto, no se le puede pedir lo imposible a una piedra, no se puede pretender que se vuelva un dios o que adquiera vida, pues para que esa piedra adquiriera vida requeriría de la intervención de Dios, pero la piedra por sí sola no va a adquirir vida, precisamente por ser una piedra.

Como podemos observar, el ejemplo de la piedra puede aplicarse de manera analógica a otros credos basados en leyendas, con semihombres o semidioses, dependiendo desde cuál perspectiva se les quiera ver, pero que al final de cuentas tienen el mismo problema que el culto adorador de la piedra, pues la base óntica del ser supuestamente divino pero producto de la creación humana es un objeto inerte al cual, ontológicamente hablando se le da un valor, una vida artificial, pero esta vida artificial no es más que un atributo ontológico, una adjetivación de la naturaleza inerte del ser, por lo que nunca dejará de ser una piedra, un semidios, una estrella, o cualesquiera formas humanas o materiales sean, por medio de las cuales los seres humanos le han dado el calificativo de dios.

Surge una pregunta por parte del incrédulo:

“¿Por qué no habría un planeta, cosa que es evidentemente no creada por un humano, ser catalogado como una deidad? Evidentemente su lógica argumentativa es falaz, pues no porque un objeto haya dejado de ser creado por un ser humano, ello implique que fue creado por un dios, ya que sigue existiendo en el plano material, producto de las colisiones de distintos elementos en el espacio exterior que le dieron forma de planeta”.

La respuesta sigue siendo la misma, no puede ser una deidad porque la deidad se encuentra en el plano superior de la existencia, o sea, en el espiritual, no en el material, y desde el momento en el que puede ser concebido y comprendido por un ser humano deja de ser Dios, porque la premisa mayor de la creencia monoteísta inmaterial es precisamente que ningún ser humano puede entender la naturaleza de Dios, por tanto, Dios no puede pertenecer al plano material. El hecho de que elementos externos hayan dado forma a ese planeta, no implica que sea un dios, sino la obra de Dios.

Heidegger logró con sumo tino diferenciar lo óntico de lo ontológico, donde lo primero es la sustantividad del ser vista de forma pasiva por el espectador, en tanto que lo segundo es la adjetivación del ser, al cual se le dota de una serie de características para traerlo a la vida.

Los ateos y negadores de la deidad utilizan el argumento de la negación del ser en su absolutez para justificar la inexistencia de Dios, recurren también a las supuestas imperfecciones de la deidad para demostrar sus falencias, las cuales, por tanto, al evidenciarlo como un ser no perfecto, implicna que no puede ser dios, mucho menos Dios.

Los avances científicos y tecnológicos nos han llevado a determinar que en el debate de Nils-Bohr vs. Einstein, con respecto a la casualidad versus la causalidad, han hecho que el primero gane el debate pues la Ciencia ha demostrado la inexistencia del principio de causalidad, por tanto, impera la casualidad, es decir, el alea, y Einstein perdió el debate. Este hecho científico ha tenido profundas repercusiones a nivel filosófico y axiológico, ya que las personas justifican la aleatoriedad del universo como una verdad evidente y manifiesta acerca de la inexistencia de Dios.

Curiosamente, esto lejos de llevar a dar mayor tranquilidad a las personas más bien las ha llevado a un aumento de la zozobra, pues resulta ser que los seres humanos, los cuales somos animales de hábitos, nos encontramos ahora con que la Mecánica Cuántica ha demostrado que el universo es completamente aleatorio y esto implica que cualquier cosa nos puede suceder.

¿Qué sentido tiene la oración y a las buenas acciones si estamos regidos por el alea y no por la certidumbre?

Nuevamente aquí se evidencia otro problema entre el aspecto óntico y ontológico de la confección del pensamiento. Se toma como parámetro absoluto el material, con lo cual se entra en una disyuntiva paradójica, pues los defensores de la tesis de la absolutez material se contradicen a sí mismos ya que niegan la existencia de la causalidad, con base a los estudios subatómicos realizados, pero a la vez aceptan la existencia de las emociones y tratan de encuadrarlas dentro de la actividad neurológica del ser humano, para de esta manera justificar por medio de procesos bioquímico-materiales los estados de ánimo de las personas.

No se puede negar que dependiendo de la combinación bioquímico-material a nivel neurológico central, ello tiene una incidencia sobre las reacciones emocionales de las personas, pero dotar de materialidad a las emociones es un sinsentido, pues una cosa son las emociones y otra los gatillos materiales que las puedan potenciar.

Esto genera dos dudas: En primer lugar, el proceso autonómico generado por agentes alopáticos ha demostrado que las depresiones sentidas por las personas, muchas veces son inducidas y creadas de manera artificial por los medicamentos, con lo cual el ateo y el negador de Dios tendría la posibilidad de decir que las emociones son parte del plano material. En segundo lugar, el proceso decisorio-autonómico de las personas, ejercido por medio de la voluntad de cada quien, lleva muchas veces a que, por medio del libre albedrío, el cual es un proceso material, según los defensores de esta tesis, se den efectos a nivel material y emocional, por tanto, las emociones no pueden ser sino una extensión material de los procesos bioquímico-neurológicos, producto del ejercicio del libre albedrío, el cual también se encuentra en el plano material.

Nuevamente los dos argumentos presentan fallos intrínsecos desde su elaboración por las siguientes razones: La Ciencia no ha logrado tomar una emoción ni cuantificarla como tal, más allá del cálculo bioquímico-neurológico, del cual ni siquiera se han logrado dar con datos o fórmulas exactas, sino con aproximados, debido a las amplias variantes en los procesos de biodisponibilidad de las personas. Si utilizamos el argumento negatorio en la misma manera en que los ateos y negadores de Dios recurren a la ausencia de la absolutez de la causalidad o, en su defecto, de la supuesta perfección divina, comprobada por medio de la aleatoriedad evidenciada por la mecánica cuántica para demostrar la inexistencia de Dios, tenemos entonces que la falta de la cuantificación exacta de una emoción, más allá de los aproximados bioquímico-neurológicos, llevan a que no podamos hablar de una emoción dentro del plano material como tal, es decir, como un cuerpo que ocupa un lugar en el tiempo y en el espacio, por tanto, debe de existir, y de hecho existe, pero en un plano ajeno al material.

De manera analógica y utilizando el símil de las emociones para demostrar que éstas no se encuentran en un plano material, se puede aplicar de manera antonomásica que la existencia de un plano material tampoco puede cuantificar ni el plano intelectual ni el espiritual. Esto nos lleva a la primera conclusión, no porque algo no sea cuantificable a nivel material, ello implica que no exista. Aterricemos este concepto dentro del ámbito del título de este comentario, el cual atañe al Yom Kippur “noájida”.

Del por qué Yom Kippur no es una celebración para los noájidas

Antes de comenzar el abordaje de esta sección, es menester mencionar que las prohibiciones atinentes a Yom Kippur, no implican un desligue total por parte del noájida de la trascendencia de la celebración, sino simplemente la abstención de la celebración de esta fecha a la usanza judía, es decir, el noájida puede entender y apreciar el valor de la celebración, pero sin una participación activa, más allá de instar al judío no observante de cumplir con el mandamiento del respeto a Yom Kippur.

Es innecesario entrar en detalles de cómo celebran los judíos el Yom Kippur, pues dichas formalidades son ajenas al espíritu de este comentario, sin embargo, para dar mayor sustento a la tesis presentada, recurriremos a lo dicho en el acápite anterior.

Las leyes espirituales, tal y como lo dijera Aryeh Kaplan, se rigen por principios distintos a los de las leyes materiales. En tanto que la lógica lineal ha sido nuestra principal herramienta para el desarrollo del plano material, especialmente por medio de los avances científicos y tecnológicos, la lógica espiritual no se basa en conceptos geométricos y lineales como sí lo hace la norma y el pensamiento ingenieril, sea a nivel de construcción de edificios, de medicina o de leyes, tan solo para mencionar unas pocas disciplinas.

He aquí otro de los errores conceptuales en la aplicación y seguimiento de las leyes de la Torá por parte de los no versados en ella, pues la lógica lineal no es el medio idóneo para respetar los principios establecidos de manera espiritual y, como ya mencionamos anteriormente, no porque el plano espiritual no se pueda cuantificar a nivel material, ello implique su inexistencia, sino más bien todo lo contrario, precisamente por no poder darse la cuantificación del plano espiritual es que debemos de ser humildes y aceptar su existencia, pues en tanto no logremos desprobarlo, no podemos tampoco negarlo.

Ahora bien, resulta ser que dentro de la aplicación de la lógica lineal y del pensamiento geométrico del ángulo recto generado por la escuadra, que es, dicho sea de paso, desde donde proviene el concepto de las normas, no es posible para una persona el pensar que si hoy es el Día del Arrepentimiento y hoy se sellan a quienes fueron inscriptos en el libro de la vida y del sustento en Rosh Hashaná, que ahora exista un fuero de exclusividad para que el judío celebre el Yom Kippur pero el noájida no.

Visto desde un punto de vista material con una lógica lineal aplicada en el tiempo y en el espacio tridimensional, ello podría tener cierta validez, aunque inclusive en este plano hay varias falacias argumentativas, sin embargo, en atención al principio de inclinarse por la libertad, podría ser admisible hasta cierto punto la tesis, pues la aplicación exclusiva de la lógica lineal y de la escuadra, darían lugar a la duda y, por tanto, a la absolución.

Sin embargo, el argumento presentado a favor de la permisión de la celebración del Yom Kippur por parte del noájida lleva ínsito otro problema más, el mandamiento es de carácter espiritual y no de carácter material, por ende, encuentra su origen en el plano de inmanencia del espíritu, no así en el físico y, tanto a nivel óntico como ontológico, la lógica a seguirse debe de ser la del espíritu y no la del fuero material.

Es decir, así como el ateo y el negador de Dios no pueden probar la inexistencia de Dios por la no cuantificación de una emoción, y esto en ningún momento implica la negación de su existencia, así tampoco puede negarse la existencia de un plano espiritual, simple y llanamente porque no se puede cuantificar a nivel material.

Por tanto, si la regla emanada desde el plano espiritual dice que la celebración de Yom Kippur es para los judíos, el argumento en contra de este precepto no puede ser combatido con lógica material, pues lo congruente sería debatirlo con lógica espiritual, así llegamos a la segunda conclusión: remedios iguales para situaciones iguales, remedios desiguales para situaciones desiguales. Esto implica que no pueden aplicarse, ni remedios iguales para situaciones desiguales, ni remedios desiguales para situaciones iguales.

Con base a esto, queda claro entonces que la prohibición de la celebración del Yom Kippur para los no judíos, proviene de un plano espiritual, y como a situaciones desiguales remedios desiguales, el hecho de que los judíos celebren el Yom Kippur, producto del mandato divino, de manera exclusiva (aspecto espiritual), implica que, debido a la exclusividad, la cual es excluyente de manera absoluta, el noájida no puede celebrar el Yom Kippur, pues la exclusividad judía separa al no judío de la celebración de esta fecha.
Espero que esto aclare el punto, ya no solo para Yom Kippur sino para el resto de celebraciones de exclusividad judía. Te deseo una excelente semana y un muy próspero año nuevo.

Preparándonos para Rosh Hashaná: 5777

Estamos a cuatro semanas del comienzo del año nuevo universal, conocido en hebreo como Rosh Hashaná, lo cual se traduciría al castellano como la “cabeza del año”. Es por medio de lo aprendido en teoría así como de la observación constatada por este servidor, que me parece adecuado, con la ayuda de Hashem, Bendito sea, compartir con ustedes, amigos de Fulvida, Fundación B’nei Noaj y las respectivas filiales locales, unos consejos para que el 5777 sea un año de mucha prosperidad y bendición.

Teshuvá para regresar

La transliteración de este título sonaría redundante, pues el vocablo teshuvá en hebreo se traduciría como retorno, entonces el título vendría siendo algo así como “retorno para regresar”. ¿Será que realmente es una redundancia o hay algo más? En realidad no hay tal redundancia y en un momento explicaré por qué: En hebreo la palabra teshuvá se traduciría al castellano como arrepentimiento, pero el arrepentimiento no tiene que ser un acto de contricción y de tristeza sino más bien, ¡todo lo contrario!

Así es, no se trata de alegrarse del mal cometido, sino de alegrarse del hecho de que tenemos una nueva oportunidad para regresar, pero el regreso no se da por el camino de la tristeza sino por el camino de la felicidad.

En tanto que las religiones tradicionales cristianas y musulmanas asocian el arrepentimiento con castigos corporales, persecuciones por parte de la comunidad, auto-persecuciones y cargos de consciencia, el judaísmo y el noajismo no precisan de estos medios, los cuales más bien alejan a la persona del Eterno, sí, así cómo lo lees, ¡El Eterno no quiere mártires ni llorones que duren días, meses o años autorecriminándose cosas que ya pasaron!

Poco a poco te explicaré, Dios-mediante, el tema del por qué no te tienes que recriminar lo pasado, y con la ayuda del Eterno, Bendito Sea, te explicaré más a fondo esto que hoy compartimos.

Ya casi comienza Shabbat, lo cual no implica que los noájidas tengamos que celebrarlo al estilo de los judíos, pues una cosa es la heredad judaica y otra la noájica, sin embargo, se puede recordar el Séptimo con una rica cena y aprovechar para unir más a la familia, con el fin de que haya alegría en el hogar y felicidad.

¡Pero esto no tiene sentido!

Hay cosas las cuales no le parecen lógicas a nuestro intelecto, porque estamos viendo solo un lado de un prisma. Te voy a poner un ejemplo para entender esto mejor: Imagínate un cubo el cual tiene seis caras por ser tridimensional: Largo, ancho y profundidad.

Si el cubo está en cuarto oscuro y solo se le ve una de las caras, el observador pensará que no es un cubo sino un cuadrado, porque solo puede observar una de las caras, pero si se encendiera la luz del dormitorio, efectivamente podría ver que no era un cuadrado sino un cubo.

En el momento en el cual el observador pensó que el cubo era en realidad un cuadrado, era porque lo estaba viendo con base a una concepción bidimensional, es decir, largo y ancho, pero cuando se encendió la luz del dormitorio, él pudo observar que el cuadrado era en realidad un cubo.

Algo similar sucede con las leyes espirituales y las leyes físicas. Hay mandamientos que son solo para que el pueblo judío los realice, porque la composición espiritual es distinta a la de un no judío. Algún malintencionado por ahí podría decir: “Eso es una manipulación por parte de los judíos para que nosotros no cumplamos con las mitzvot de ellos y no tengamos la bendición que ellos reciben”.

¡Esto sería completamente incierto! Te diré por qué: Cada quien tiene una misión distinta en este mundo, lo cual nos permite trabajar en pos de lograr paz y armonía en la tierra. Cada identidad espiritual necesita alimento distinto, por tanto, no se le puede dar comida de adulto a un niño y no porque una persona sea un niño ello significa que se le desprecia por esto, ¡todo lo contrario! ¡Más bien sus hermanos mayores y los adultos tienen la obligación de cuidarlo y de enseñarle!

Hay muchas personas quienes no quieren seguir estos principios y terminan enredándose en sus propias conclusiones las cuales luego los llevan, en muchísimas ocasiones, a desconectarse de la realidad. No hay nada malo en recordar el Séptimo día, pues fue cuando el Creador descansó, se puede descansar pero en el entendido de que se hace como una actividad lógica que nos permita recuperar fuerzas y no como un mandamiento, como sí está obligado un judío.

El Rabino David Miller, de bendita memoria, adujo que sería bueno que más personas descansaran en el Séptimo día similar a como lo hacen los judíos, pues un día de descanso absoluto de las labores le serviría mucho para la paz física y mental de las personas en general, además de la recuperación de energías que tanta falta nos hace, especialmente cuando hemos tenido fines de semana ajetreados y los lunes llegamos al trabajo más cansados que el propio viernes.

Eso sí, no nos confundamos, una cosa es descansar de las labores de manera similar a como lo hacen los judíos y otra es hacerlo igual a como ellos lo hacen. No se trata de encender velas ni de rezar los mismos rezos, etc., sino más bien de un momento para rezar ciertas oraciones que nos podrían acercar más a nuestro Creador. En esta página encontrarás más información sobre cómo se puede recordar el Séptimo sin caer en fanatismos ni emulaciones innecesarias, las cuales a la postre más bien terminan siendo perjudiciales.

Ahora que he mencionado este punto, el cual consideré de suma importancia para no caer en confusiones las cuales más bien generarían más mal que bien, procederé ahora a darte unos consejos para que esta semana venidera los apliques y de esta forma puedas prepararte mejor para Rosh Hashaná.

Confesión proactiva

Dice el gran filósofo y tratadista de la Torá, Moshé ben Maimon, conocido como Maimónides:

“1. Si una persona ha transgredido cualquiera de los preceptos de la Torá, ya sea afirmativo o negativo, deliberadamente o por inadvertencia, al arrepentirse y retornar de su error, debe confesarse ante Dios, bendito sea, pues está escrito: ´Cuando un varón o mujer cometiere… confesarán su pecado que cometieron´(Números V, 6-7). ¿Cómo ha de confesarse una persona? Ha de decir: ´¡Oh Dios! He errado, he obrado mal, me he rebelado contra ti, haciendo tal y tal cosa. Y ahora lo lamento, me avergüenzo de lo que hice y jamás repetiré ese acto. Ese es el principio de la confesión. Cuanto más amplia y detallada sea la confesión, mejor.” (Maimónides. Mishné Torá. Iad Jazaká. Editorial Sinaí. Tel Aviv, Israel. 2008. Página37).

El arrepentimiento es una herramienta de suma importancia con la cual contamos las personas para así poder corregir nuestros errores. El Rabino R S Arush, en su obra, “En el Jardín de la Fe” menciona un concepto muy interesante sobre la auto-confesión y lo expresa así:

“El hombre temeroso de Dios, ciertamente no dejará que el Creador lo juzgue por cada uno de sus pensamientos, palabras y acciones. Por consiguiente, el adelantará su ´Auto-Juicio´, se confesará u arrepentirá, pedirá perdón por todo, y corregirá sus acciones sin esperar un Juicio Divino”. (Arush, Shalom. En el Jardín de la Fe. Instituciones Jut Shel Jesed. Jerusalén, Israel. 2009. Página 319).

Te voy a explicar que, como ya casi estamos a las puertas del año nuevo, estas semanas previas en el mes de Elul deben de ser utilizadas para reflexión y arrepentimiento, pero no arrepentimiento de culpa y fustigación continua plagada de una auto-recriminación, sino de entender que no se puede llorar sobre la leche derramada y que ahora debemos de buscar rectificar nuestros errores y pedirle perdón a quienes hayamos lastimado y a nuestro Creador.

¿Cómo logramos esto? Muy sencillo, con fe, emuná, es decir, entendiendo, tal y como lo dijera R S Arush, que hay ciertas razones por las cuales hemos errado en el pasado:

1. Porque el Creador así lo quiso. Tengamos claro algo, una cosa es lo ocurrido previo al hecho y otra cosa la actitud tomada por nosotros después del hecho. Con esto lo que te quiero decir es que no vamos a usar como justificante el estribillo de que “El Creador así lo quiso” para andar haciendo daño por el mundo y luego justificarnos en la voluntad de Dios, porque ahí sí que estaríamos tratando de tergiversar las cosas y de burlarnos de Dios, de nosotros mismos y de nuestros semejantes, y esto no quedaría impune. Cuando hablamos de que el Creador así lo quiso es que erramos, sea con intención directa de errar, por no haber puesto atención o por pura negligencia, pero en cualquiera de estos casos debemos de tener en mente que ya lo pasado es pasado y no podemos echar marcha atrás. Eso es lo que quiere decir “porque el Creador así lo quiso”. Él, en su infinita Sabiduría nos permitió tomar esa decisión, porque algo teníamos que aprender.

2. Todo es para bien. Otro punto importante es el entender que aquello lo cual nos pueda parecer, en primera instancia, como algo malo, en realidad no lo es, pues todo en este mundo es para bien y eso incluye las buenas o malas acciones que tomemos. Por tanto, no nos debemos de desalentar ni de sentir tristes cuando ya las cosas han ocurrido, tampoco es que nos vamos a regocijar por el mal realizado, pues eso sería de malvados, pero no nos vamos a recriminar cual fiscales fuéramos, nuestros errores una y otra vez, los confesaremos y haremos lo posible para no volver a cometerlos, pero hasta ahí.

3. ¿Qué quiere el Creador de mí? No nos enojemos con los elementos externos de las circunstancias sino que, preguntémonos, ¿qué es lo que quiere el Creador de mí? Cuando voy a la oficina del gobierno y el empleado del mostrador me maltrata, no debo de arremeter contra el empleador sino que debo de entender que el Eterno me está enviando un mensaje a través del funcionario público. Si tu pareja se enoja y hace un berrinche, no debes de enojarte con ella sino de entender que, por algo el Creador quiso que tu pareja su molestara, que no es malo que esté molesta, aunque en el momento pareciera que sí y, luego, lo más importante es preguntarte ¿qué quiere el Creador de ti? ¿Qué te está tratando de decir a través del enojo de tu pareja?

Comienza por hablar con Dios una hora diaria, sí una hora, cuéntale tus problemas, háblale como a un amigo y él te escuchará. No cometas el error de las religiones que piensan que el Eterno es una máquina dispensadora de favores y que está obligado a depararnos lo solicitado, pues no es así, pero, si Él creó todo el Universo, incluyéndote a ti, ¿qué te hace pensar que hay algo imposible para él?

La ventaja de uno ir y confesarse proactivamente ante el Creador sin esperar a que nos castigue por nuestras transgresiones, implica que estamos siendo diligentes en el manejo de nuestra vida y que eso también implicará un mayor nivel de compromiso, no solo para con el Creador sino también para con nosotros mismos y nuestros semejantes.

Ya con esto cierro y te dejo para que reflexiones sobre lo compartido hoy. Mantente feliz y disfruta de este fin de semana, de la semana venidera y de las semanas que estén por venir. Si te mantienes feliz, las cosas te irán mucho mejor. Te deseo una excelente semana.

Parashá Koraj: Ínfulas de grandeza

Arrogante Nota
La parashá se dirige a los noájidas para tomar conceptos judaicos y aplicarlos a nuestras vidas, pero no a la usanza judía sino respetando nuestra identidad. El estudio de la Torá debe de ser para lo que ataña a nosotros y no debe de ahondar en temas vedados. Asimismo, no se recomienda que las personas estudien sin la guía de un maestro idóneo.

Esta semana el pueblo judío leyó en la diáspora la parashá Koraj (Coré), la cual, al igual que la de Shelaj Lejá, tiene en común el ilustrar que el EGO no solo ataca a personas sin educación o con demasiada educación, espirituales o no espirituales, sino a todos en general.

El yetzer ha rá, el impulso hacia lo negativo, surge en el momento menos esperado y ninguno está exento de sus ataques. En la parashá de la semana pasada fueron los espías quienes se sintieron minimizados por haber sido ignorados por los habitantes de la tierra prometida, y esto los llevó a mentir sobre lo visto, con la nefasta consecuencia de retardar la entrada del pueblo israelita a la tierra prometida por cuarenta años.

Ahora le corresponde el turno nada más y nada menos que al primo de Moshé, Koraj, quien comienza una diatriba sin mucho sentido para reclamar el hecho de no habérsele dado el lugar correspondiente, de acuerdo a su propia percepción, pues por medio del espíritu santo (Ruaj HaKodesh) en él, Koraj observó que sus descendientes serían grandes hombres de mucho prestigio y él se sintió ignorado y puesto a un lado.

Las ínfulas de grandeza no solo afectaron a Koraj, nos afectan a todos a diario, judíos y no judíos, creyentes o ateos. La razón es muy sencilla, ninguno de nosotros está exento de los ataques del EGO. Hay algo muy interesante en la reacción de Koraj, su ímpetu e ínfulas se dieron porque presenció un acontecimiento futuro, o sea, se desconectó de la realidad, dejó de vivir en el aquí y en el ahora y al perder consciencia del presente, se enfrascó en un futuro del cual no tenía parte en los términos que él deseaba, mas su sed de grandeza y ansias de rendición de pleitesía por parte del pueblo, pudieron mucho más que el sentido común y el agradecimiento al Eterno por las bendiciones dadas por Di-s a este personaje; después de todo, Koraj era uno de los hombres más ricos de la nación.

En muchas ocasiones nos enfocamos en lo no tenido y olvidamos lo que tenemos. Ignoramos intencionalmente las bendiciones de tener un techo, un plato de comida y una familia que nos ama, y nos obcecamos con el auto de modelo más reciente del vecino, los cinco centímetros más de estatura de nuestro primo, la casa más grande de nuestro compañero de trabajo y las parejas de portada de revista de los miembros de la farándula.

No obstante que el mundo material está lleno de contradicciones, nos aferramos al absurdo de lamentarnos por lo faltante a nivel físico, a pesar de tener lo necesario para vivir y obviamos lo que sí tenemos. Si Koraj erró por soberbio, muchas veces nosotros no nos quedamos muy atrás de él.

A pesar de que todos estamos sujetos a los ataques del EGO, quien es líder tiene una responsabilidad mucho mayor para con su pueblo, pues si ocupa una posición de liderazgo se supone es porque posee las destrezas para ello, incluyendo la consciencia de ser un mandatario y no un mandante, o sea, el líder es un apoderado, es a quien se le ha encomendado una tarea, y sus jefes son el pueblo el cual le delegó ese poder, no al revés.

Muchos en posiciones de liderazgo ostentan el poder y lo ejercen despóticamente en su propio beneficio y atropellando al pueblo. Si queremos paz y armonía, debemos de comenzar por exigir líderes de calidad, personas sin ínfulas ni aspiraciones faraónicas, para de esta manera asegurarnos que quienes nos guíen lo hagan con compromiso hacia el pueblo y no de manera egoísta, como ha sido la norma a lo largo de la mayoría de la historia, pero, para lograr ese objetivo, debemos dejar nosotros mismos nuestras ínfulas de lado.

Si tenemos a faraones gobernándonos es porque los hemos colocado ahí, pues nosotros mismos aspiramos algún día a ser faraones y esto se refleja en la manera y tipo de personas a quienes delegamos el poder para gobernarnos, ya que el acto de colocación de un déspota en el poder es una conducta refleja de nuestro verdadero sentir como individiuos. Te dejo con esta reflexión del autor José Ingenieros:

“Un ventrudo sapo graznaba en su pantano cuando vio resplandecer en lo más alto de las toscas

    a una luciérnaga. Pensó que ningún ser tenía derecho de lucir cualidades que él mismo no poseería jamás. Mortificado por su propia impotencia, saltó hasta ella y la cubrió con su vientre helado. La inocente luciérnaga osó preguntarle: ¿Por qué me tapas? Y el sapo, congestionado por la envidia, sólo acertó a interrogar a su vez: ¿Por qué brillas?”

¿Qué enseñanzas se pueden extraer de esta fábula? ¿Por qué la envidia nos surge cuando observamos a alguien a quien consideramos mejor que nosotros? ¿Qué podemos hacer para evitar ser como Koraj o el sapo de la fábula? Me encantaría que compartas tu punto de vista en la sección de comentarios. ¡Feliz semana!

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Shelaj Leja – La autoestima y la auto-percepción

La semana pasado se leyó la parashá de Shelaj Lejahyacinth-1 que significa “envía para ti”. A diferencia de otras secciones de la Torá, heredad del pueblo judío, la cual, dicho sea de paso, no debe de ser leída sin la ayuda de un maestro idóneo, pues de lo contrario podría caerse en confusiones y veneno por no tener las llaves adecuadas para interpretarla, se habla de los espías que fueron a explorar la tierra prometida, pero no por un mandato divino sino por la racionalización humana.

Cuando regresaron de su viaje, los espías no dieron una versión acorde con lo que ellos habían visto, sino que su versión fue la de buscar disuadir al pueblo israelita de entrar en la tierra prometida, aduciendo la existencia de gigantes quienes vieron y despreciaron a los espías, entre otras inconsistencias en sus testimonios.

Varios maestros, incluyendo al Moré Yehuda Ribco, se han pronunciado sobre este acontecimiento lamentable que retrasó la entrada de los israelitas a la tierra prometida, cuarenta años. Al final de cuentas, el problema fue de percepción y de autoestima, pero evidentemente resumir el contenido de la parashá a solo esto sería frívolo, pues las enseñanzas dentro de la lectura son muchísimas.

Sin embargo, en esta ocasión solo nos referiremos al tema de la autopercepción y cómo es que ésta puede afectar nuestro entorno con base a cómo nos vemos, lo cual nos lleva a actuar de determinada manera en el plano externo que termina generando determinadas conductas las cuales son percibidas por los demás.

No se trata entonces de percibirnos de cierta manera y de actuar de otra forma completamente distinta, múltiples son las ocasiones donde en los programas cómicos el tipo feo se ve al espejo y ve a un adonis, en tanto que el resto de las personas observan a un adefesio. El desfase entre la percepción del personaje de sí mismo, sus acciones que son tendientes a evocar la forma en que un tipo bien parecido actúa, y su incongruencia con la realidad, nos han deleitado muchas veces por la risa que eso genera, pero el trasfondo de estos hechos es lamentable, pues denota una desconexión con la realidad, lo cual es una de las manifestaciones pasivas del EGO (yetzer ha ra).

Quizás el ejemplo más notorio de esto sea la serie de la BBC “Keeping up appearances” (Manteniendo las Apariencias), donde la personaje principal es una mujer de clase media que se cree de clase alta y busca actuar como tal, pero a leguas se le nota lo ordinaria que es, y por eso ella trata de compensar su palurdez con actividades sociales de las cuales todo el mundo se quiere escapar.

Al final de cuentas, la parashá nos enseña algo muy importante, lo cual no es un análisis intelectivo mío sino una mera reproducción de lo discernido por los sabios desde la antigüedad: Debemos de tener mucho cuidado con el tema de las percepciones sobre nosotros mismos, porque a la postre si nos percibimos de determinada manera pero actuamos de otra distinta y transmitimos ese mensaje a nuestros semejantes, no solo podríamos vernos excluidos de las actividades de la alta sociedad, sino que, tal y como le pasó a los espías, podríamos llevarnos en banda a un pueblo entero.

¿Un mundo moderno en decadencia?

nonsense_logo_messyUn sabio moderno dijo que vivimos en un mundo convulso donde resulta ser que la involución parece ser la norma, los necios están en el poder y los sabios están arrinconados, cuando vierten sus palabras de sabiduría, las personas los hacen a un lado y todo es una aparente contradicción.

Pero, ¿será que esto realmente es algo nuevo? En el libro de Kohelet –Eclesiastés- Salomón realiza una serie de enunciados sobre el tema de estas inconsistencias, veamos:

“¡Absurdo de absurdidades!- Dijo Kohelet- Absurdo de absurdidades, ¡todo absurdo!”

Para quienes hayan leído el libro de Kohelet, sea en hebreo o en castellano, eso sí, de un maestro judío serio, y recomendamos no utilizar versiones no judías, pues las palabras tienden a ser tergiversadas para adecuarlas a doctrinas ajenas al pensamiento judío y noájico, las cuales confunden a los lectores pues son redactadas sin el cuidado ni la profundidad que tienen los textos judíos, se habrá dado cuenta que Kohelet, del cual se cree que fue el mismo Shlomó (Salomón) el que lo escribió, habla sobre un mundo contradictorio, plagado de absurdos que desconciertan al lector superficialmente, pues pone en evidencia como todo es contrario a lo que debería ser.

¿Cómo es esto posible? Porque en el mundo impera el yetzer ha ra, es decir, el impulso hacia lo negativo que nuestro querido Moré ha denominado como EGO, con letras en mayúsculas, para diferenciarlo del ego de la psicoanalítica. ¡Absurdo de absurdidades! ¡Claro que sí! Basta con ver cómo un homosexual religioso quien no aceptaba su sexualidad, asesinó hace unos días a cincuenta homosexuales, arrogándose el derecho de quitarle la vida a otros, simplemente porque su religión torcida le ordena odiar a todo a quien sea distinto a él.

Otro ejemplo que Kohelet utiliza para poner en evidencia estas absurdidades es el siguiente:

“Hay absurdidad que se hace sobre la Tierra. Porque hay justos a quienes les alcanza, cual acción de los impíos mientras que hay impíos a quienes les alcanza, cual acción de los justos – Pensé que también esto es absurdo”.

Uno de los misterios que más ha desconcertado a los sabios es el por qué los justos sufren y los malvados no, por eso es que Kohelet vuelve a hablar del absurdo de absurdidades, pues está poniendo en evidencia que la ley de premios y castigos no es absoluta.

A través de la historia hay muchísimos ejemplos de esta absurdidad del sufrimiento de los justos y el gozo de los impíos, por lo que esto no es algo nuevo. Sucede que con el avance de las tecnologías de la comunicación, la información se transmite de una manera mucho más expedita y también se transmite una cantidad de información mucho mayor, por lo que estamos mucho más al tanto del acontecer mundial y local en comparación a nuestros padres, tan solo con unos veinte años de diferencia.

¿Será que realmente hay una involución en el ser humano en la actualidad? Sí y no, si bien es cierto que la mayoría de las personas está enajenada en la tecnología moderna, hay muchas personas quienes están investigando y desarrollando nuevos avances científicos y tecnológicos para mejorar nuestras vidas. En sí, ni las redes sociales, ni las computadoras, ni los teléfonos inteligentes, etc., son malos, lo malo es el uso y destino que la persona en particular les dé.

Ahora bien, volviendo al tema inicial de este comentario de si el mundo moderno es más malo que el antiguo, las estadísticas demuestran que no, pues a pesar de los daños al medio ambiente, la aparente decadencia social, entre otros aspectos, en realidad la población mundial en condiciones de pobreza extrema ha disminuido en los últimos cien años en casi un cincuenta por ciento, más gente tiene acceso a información que nunca antes, y la calidad de los puestos de trabajo ha aumentado en comparación con la Revolución Industrial.

¿Implica esto que debemos de conformarnos con lo que hemos logrado? ¡De ninguna manera! Para empezar, debemos de buscar la forma de incluir la espiritualidad dentro de la Ciencia, pues de lo contrario nos confundiremos y le daremos un mal uso a los avances científicos y tecnológicos, luego debemos de buscar la manera de despertar las conciencias de las personas para que no continúen en los sistemas idolátricos que les confunden y producen efectos adversos, en especial cuando impera el fundamentalismo religioso, excluyente y promotor del odio.

Un sabio moderno dijo algo muy interesante sobre el tema de las generaciones, la monserga de pensar que todo lo pasado es bueno, es estulticia pura por una razón muy sencilla, nuestras mentes humanas tienden a suprimir los malos recuerdos mucho más rápido que los buenos, el ejemplo típico es el de la relación de pareja que haya terminado, donde al tiempo se recuerdan solo las cosas bonitas que pasaron pero no se cae en razón sobre los hechos que llevaron a la separación en primer lugar, así sucede también con la añoranza al pasado que siempre se considera mejor.

Kohelet dice que generación va y generación viene pero la tierra permanece. Según este sabio moderno, esto quiere decir que estamos ante un cambio constante, la generación anterior sustituye a la posterior y que, por eso la generación anterior no debería de despreciar a la posterior, pues más bien el trabajo de la generación previa es la de educar a la siguiente para que ésta asuma el liderazgo y desarrollo de las ideas, que a la postre implicará que esa generación nueva a la que la anterior educó, recibirá a su vez a otra generación para repetir el ciclo.

El conocimiento humano no se escapa del ciclo evolutivo, afortunadamente, pues así como hemos emigrado de un cerebro primitivo a uno de avanzada, así el conocimiento va creciendo y desarrollándose cual árbol fuera, para fortalecerse y dar su fruto.

No es que el mundo moderno sea un lugar decadente próximo a un apocalipsis como el descrito por los libros religiosos sino que, esta supuesta pérdida de espiritualidad, la cual en realidad es un apartamiento de la religiosidad, que ha llevado a muchas personas al ateísmo, sobre todo a las jóvenes, constituye los dolores de parto de la evolución de los seres humanos en la actualidad, quienes con toda la información a su disposición, ya no creen en cuentos ilógicos como sí lo hacían las generaciones precedentes.

Conforme las personas avanzan por la senda del conocimiento, surge un deseo de conectarse con su Creador, Nikola Tesla era profundamente espiritual, era ateo porque no creía en las idolatrías del mundo pero no era que no creyera en un Ser Supremo, en efecto, todos sus avances e inventos se debieron a que logró trascender a la Ciencia de la materialidad tridimensional para migrarla a la espiritualidad.

Todos aquellos quienes no creemos en los ídolos, somos ateos ante la sociedad sobre la cual las creencias religiosas basadas en ídolos están construidas, lo cual no implica que en realidad seamos ateos absolutos, sino simplemente buscadores de la espiritualidad como parte de nuestro plano existencial, pues comprendemos que todas estos absurdos de absurdidades no son más que dos caras de una misma moneda, y como bien concluye el sabio moderno, esto nos viene a demostrar que la materialidad de este mundo es absurda, por lo que no debemos de aferrarnos a ella como única herramienta de vida sino que, debemos de buscar la espiritualidad también.

Encontrándole tu sentido a la vida

Quizás muchos de los lectores en esta página estén familiarizados con Victor Frankl y la logoterapia, a como haya muchos que no. Hasta hace unos días atrás yo pertenecía al segundo grupo, sin embargo, y por recomendación de un amigo, leí el libro “El Hombre en Busca de Sentido” del Dr. Frankl, el cual ha sido uno de los libros más enriquecedores de los que he leído hasta el momento, su impacto ha sido tal, que he deseado compartir contigo, querido amigo, varias de las enseñanzas que extraje de esa excelente obra literaria.

Antes de que comencemos a aprender un poco acerca de logoterapia, y cómo una persona que vive libre de las ataduras de las religiones debe de actuar, te haré una pregunta muy directa, una vez que la hayas contestado con toda honestidad, sigue leyendo lo que he escrito. ¿Cuál es tu razón de vivir? ¿Tienes una razón para vivir, o no sabes por qué estás aquí?
Si no pudiste contestar a las preguntas anteriores, no te sientas mal, pues de lo que este ejercicio se trata es de que aprendamos juntos y que compartamos la experiencia de dotar de sentido nuestra existencia. Mucha gente anda por la vida sin saber qué quieren hacer, te compartiré mi experiencia personal.

Por muchos años de mi vida cambié de carreras en la universidad porque no me hallaba en ninguna de las que escogía, hasta que me incliné por la abogacía y me hice abogado. Habrá quien se incline por la medicina, por la pintura, por la talabartería, en fin, hay tantas cosas que pueden darle un significado a nuestra vida, y no necesariamente tienen que ser de índole laboral, puede ser la familia, tu pareja, tus hijos, un libro que quieras escribir, etc.

Para el Dr. Frankl, cada quien debe ser el que dote de significado su vida, no existe una receta general o una fórmula para decir qué es lo que hace que tu vida tenga sentido, y solo tú puedes dotar de existencia tu vida porque solo tú sabes lo que quieres, el que no hayas descubierto aún lo que quieres, no significa que no esté ahí para que lo descubras, como un regalo que el universo te da, pero que no has encontrado aun.

Mucha gente huye de su existencia vacía porque no saben por qué viven, muchos de los delitos y crímenes que se cometen se dan por ese vacío existencial de las personas y en tanto que no reconozcamos ese vacío existencial, no podremos resolver los problemas sociales. Paradójicamente la postura del liberalismo que se enfoca en el individualismo es uno de los vehículos para la resolución de los problemas sociales, porque si dotamos a las personas de las herramientas para que encuentren la razón de vivir, muchas de ellas buscarán seguir el camino para alcanzar esa razón y no se distraerán en cosas que los aparten de esa meta.

Un tema importante es la frustración existencial que se puede ver de tres maneras distintas:

1- Como existencia propiamente dicha, es decir, un ser humano que ocupa un lugar en el tiempo y en el espacio.
2- El sentido de la existencia.
3- Afán de encontrar un sentido concreto a la existencia personal, que el Dr. Frankl denomina como la voluntad del sentido.

Curiosamente, sin importar las circunstancias, la bondad humana se encuentra en todos los grupos; si nos adscribimos a la tesis del Dr. Frankl, inclusive en grupos como en el Estado Islámico hay gente buena, que serán muy pocos y una minoría, pero las hay. Por ende, hay dos razas de hombres en el mundo, y nada más que dos: Los hombres decentes y los indecentes. Ambas razas se encuentran en todas las esferas sociales, desde los políticos megalómanos que roban al pueblo, a sabiendas de que empobrecen a las personas, hasta los maleantes en prisión. Pero también en la clase alta hay gente muy decente, a como la hay en los arrabales de las ciudades.

Entonces, el término “vida” no es una definición abstracta o desapegada a las personas, sino que, más bien es algo muy real y concreto, y configura el destino de cada persona, pues cada persona es distinta y única en cada caso. Ninguna persona ni ningún destino pueden compararse con el de otra persona o destino.

Aquí aplica aquello que dice el Talmud de que cada persona es un mundo y que si se salva a una persona, es el equivalente a como si se hubiere salvado al mundo entero. Con base a esto, debes de recordar que eres único e irrepetible, pero que el ser único e irrepetible, no obstante que te hace especial, no te hace mejor que los demás, sino especializado, en el sentido de que tienes algo por qué vivir, algo que es solamente tuyo y que nadie más puede hacer, solo tú.

La única persona que puede dotar de sentido a tu existencia eres tú, por ende, es tu responsabilidad el responsabilizarte por ti mismo y dar lo mejor de ti para que puedas realizar tu potencial, no se trata de la autorrealización por sí misma, sino de la autorrealización como un producto secundario de tu búsqueda por dotar de sentido tu existencia.

8fd0121b-3ec9-4423-a930-8acca444c858 Que tengas una bella semana, de lo que resta, y espero que este documento te sirva para avanzar en tu búsqueda de encontrarte a ti mismo y de dar sentido a la razón por la cual estás en este mundo.

¿Noajismo secular?

El noajismo no es una religión, es una filosofía y un estilo de vida que antecede al judaísmorodin-the-thinker

El ateísmo está de moda, ¿o es que realmente la gente es atea? No me queda la duda de que muchos sí serán ateos y que no creen en un dios, sin embargo, hay muchos que arremeten contra un dios que dicen que no existe, pero parten de una hipótesis que “si existiera…, pero como no existe, entonces…”. La negación de algo muchas veces puede constituir la afirmación inconsciente de que uno sí cree en lo que afirma negar.

La mente es tan complicada, que muchas veces por medio del lenguaje no verbal se conoce mucho más a la personas que por lo que la persona exprese con palabras. Si bien es cierto que el noajismo fue preservado por los judíos, puesto que ninguna otra nación lo hizo, y que ahora son los judíos los que comenzaron a hablar del tema nuevamente desde hace un par de décadas atrás, por medio de la difusión masiva, lo cierto del caso es que las reglas noájicas como tales, llámeseles como se les quiera llamar, no son, ni han sido, religiosas en ningún momento.

Es cierto que hay muchas personas que asumen al noajismo al modo religioso aunque para sí mismos digan que no es una religión, empero, la forma en que abordan al noajismo es igual como si fuera una religión, lo único es que monoteísta, pero eso no le quita que se dé con resabios evidentemente religiosos.

El noajismo no precisa siquiera de creer en Dios, sino que lo que precisa es que la persona se comporte de manera que no se haga daño a sí misma y que pueda vivir en sociedad, no precisa de rezos, cánticos, alabanzas, celebraciones sabáticas, etc., cosas que son del judaísmo, que es distinto al noajismo, pero que parece que las personas que dicen haber adoptado un modo de vida con leyes noájicas, confuden muchas veces la sencillez del noajismo con la complejidad del judaísmo, y mezclan las dos filosofías para crear una especie de sucursal del judaísmo, con elementos judaicos, pero con la holgura del noajismo, cosa que no debería de ser así, pues, o se es judío, o se es nóajida, pero no se puede ser las dos cosas.

Al existir tanta amplitud dentro del noajismo, no se precisa de reglas estructuradas a la usanza de una religión sino que, por el contrario, la libertad y la autonomía del noájida, hace del noajismo una forma atractiva de vida, pues aunque los judíos enseñan desde la Torá muchos conceptos de vida que los noájidas utilizan, no es preciso ni obligatorio que un noájida estudie la Torá, es más, es recomendable que no lo haga, salvo que tenga la supervisión de un judío docto en Torá, pues de otra forma sería igual que ir a clases de ingeniería y que un abogado las imparta.

Así pues, hay noájidas que caen en el aspecto religioso y que no han comprendido que el noajismo no es religioso, no puede ser una religión porque no precisa de los elementos estructurales de una religión y, por lo tanto, no debe de ser visto como tal. Para los que nos adscribimos a la corriente más secular, el noajismo es atractivo precisamente porque no nos impone siquiera creer en un dios, simplemente que hagamos las cosas bien, contrario a las religiones que sin importar su denominación, son impositoras de preceptos y costumbres que se deben de seguir, so pena de quedar fuera de la comunidad religiosa.

No se necesita entonces ser prosélito con el noajismo, porque al no ser una religión sino un modo de vida, las personas son las que deciden si lo siguen o no. Evidentemente que las personas de mayor capacidad intelectual escogerán respetar las reglas acuñadas en el noajismo, por el simple hecho de que son sencillas y completas y satisfacen en gran medida, los principios básicos que deben de servir para estructurar un ordenamiento jurídico justo y equilibrado.

Las fantasías infantiles de las varitas mágicas y los decretos de prosperidad

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El EGO puede jugarnos malas pasadas cuando nos hace creer que somos todopoderosos o por lo menos brujos al estilo de Harry Potter.

Es muy común ver ahora en las redes sociales y en ciertos grupos “esotéricos” o “espirituales”, la declaratoria de que van ser multimillonarios, que tendrán a determinada pareja, etc. Ahora las redes sociales están inundadas de esos “oráculos” y “magos” que piensan que con “oración” y concentración máxima obtendrán las cosas como si se tratara por arte de magia.

A veces la realidad puede ser tan dolorosa y difícil para las personas, que piensan que con pociones mágicas y hechizos van a poder lograr las cosas; dejan de lado el hecho de que si quieren una buena relación de pareja, deben de comenzar por mejorar ellos mismos, que si quieren tener dinero, deben de trabajar muchas horas y sacrificar muchas cosas para poder tenerlo, y no se ponen a pensar, que inclusive el tener dinero no es que haga la vida más sencilla, pues a la par del dinero vienen las envidias de las personas, los estafadores que buscarán despojar a las personas de sus bienes, etcétera.

Hay quienes se van al “Feis” y “decretan” treinta días, trescientos sesenta días… de prosperidad y abundancia, como si con esas soluciones instantáneas realmente se lograran las cosas. Luego nos preguntamos el por qué hay tantos divorcios, asesinatos, estafas, etc. La gente anda frustrada por la vida porque vive en un ensueño, piensan que eventualmente obtendrán la felicidad absoluta, y no se dan cuenta que esa felicidad absoluta no es sino un ideal que nunca se podrá alcanzar, y que mientras tanto los años pasan y la vida se les va de entre las manos.

Está bien que quieras ser feliz, está muy bien que quieras ser próspero, pero lo que no está bien es que pienses que hay caminos rápidos a la prosperidad, o que ya porque “decretas” todas esas maravillas en tu vida, que entonces se van a dar.
Amigo lector, no caigas en esos juegos pueriles de quienes viven desconectados de la realidad con altas dosis de Disney y pocas dosis de realidad. Su vida se basa en idealizar personas u objetos perecederos, que cuando cumplen su función y dejan de existir o simplemente se van, las personas caen en estados de depresión severísimos y piensan que el mundo se les vino encima.

No existe una panacea ni una pomada canaria para vivir una vida de felicidad eterna en este mundo, lo que sí existe es la actitud que nosotros adoptemos hacia las circunstancias. Tampoco se trata de suprimir las emociones o ignorarlas, porque eventualmente saldrán, quizás no por medio de unas lágrimas sinceras, pero podrían darse sintomatizaciones a nivel corporal, como úlceras, infartos, etc.

En vez de buscar soluciones rápidas y conyunturales, busca soluciones a largo plazo, trabaja en ti mismo con esfuerzo y dedicación y no caigas en el juego del EGO de buscar la cultura del microondas, que lo que busca es generar vacíos en las personas para que sean llenados con bienes y servicios que quizás no ocupemos en realidad, pero que por esas falsas necesidades que el sistema y nosotros mismos nos creamos, contribuimos a seguir incrementando la cultura del microondas.

¿Quieres ser columnista para el nuevo formato de FULVIDA?

Mensaje de la Presidencia de FULVIDA Internacional

La Presidencia de la Fundación Luz de Vida se complace en invitar al público en general, para que postulen aplicaciones para la redacción de una columna semanal sobre diversos temas. Los columnistas deben de reunir los siguientes requisitos:

1) Ser profesionales o personas con experiencia comprobada en el tema que vayan a desarrollar.
2) Haber participado en temas de Fulvida por al menos dos años.
3) Tener pensamiento abierto y ser tolerantes.
4) Presentar tres personas que puedan recomendarles.

Las columnas tratarán sobre los siguientes temas:

A) Historia
B) Puntos jurídicos de las Siete Mitzvot
C) Tecnología y avances científicos que se puedan aplicar al noajismo.
D) Israel y temas de Medio Oriente.
E) Identidad noájica en América Latina

Las personas que estén interesadas en aplicar, deben de enviar un correo electrónico con su hoja de vida, profesión u oficio, una carta de presentación donde indiquen el por qué son los indicados para ser columnistas, nombres de tres personas de honorabilidad comprobada que puedan recomendarles.

Se les recuerda a los candidatos que la información que proporcionan será revisada y comprobada por los medios a nuestra disposición para asegurarnos de la veracidad de lo indicado por los candidatos.
Los interesados deben de enviar esta información a más tardar para el día 15 de noviembre antes de las 2359 horas, hora de América Central, a la dirección electrónica fulvidacr@gmail.com.

No se admitirán solicitudes que se envíen después de esa fecha. De las personas que apliquen, se hará una selección para una entrevista posterior, y después de esta entrevista se escogerán a los cinco columnistas.
Nos interesa que participes y que formes parte del grupo de generación de ideas que cambiarán al mundo.

Sinceramente,
Felipe G. Flores
Presidente de Fulvida Internacional