¿QUÉ ES EL NUEVO TESTAMENTO?

Una discusión inevitable con los misioneros cristianos es la naturaleza del Nuevo Testamento. Cuando se trata de cristianos que asumen su cristianismo y su labor misionera sin ningún intento por ocultarse o disimularse, no es demasiado difícil llegar a un punto de acuerdo: el Nuevo Testamento es el texto sagrado de una religión -Cristianismo-, y toda la discusión se centra en la necesidad u obligación que un judío o un noájida puedan tener de creer.

 

Pero con los movimientos Mesiánico y Nazareno el asunto ha tomado otro matiz, principalmente porque se rehúsan a definirse como cristianos y como misioneros (pese a que todas las evidencias demuestran que lo son). En cambio, intentan comenzar por algo sutil: proponer que el Nuevo Testamento es un texto cien por ciento judío, y que su correcto entendimiento sólo puede darse desde la perspectiva judía. Siguiendo esa premisa, se puede demostrar que Jesús y sus seguidores nunca rompieron con el Judaísmo, y sus enseñanzas son perfectamente judías.

 

Obviamente, después de eso intentarán demostrar que un judío puede seguir siendo judío y reconocer al mismo tiempo que Jesús fue el Mesías.

 

Vamos, entonces, a comenzar con una serie de textos sobre la naturaleza del Nuevo Testamento, para dejar en claro una realidad evidente durante casi 19 siglos: que el Nuevo Testamento no es un documento judío, y que un judío -si pretende conservar su identidad judía íntegra- o un noájida -si entiende bien lo que es el Noajismo- no puede ni debe creer en el Nuevo Testamento.

 

La naturaleza de un Texto Sagrado

 

Vamos a hablar en términos completamente técnicos: todas las religiones tienen un texto sagrado. Es un elemento indispensable en las religiones que llegan a cierto punto de evolución.

 

Si resumimos la creencia universal respecto a los textos sagrados, podemos decir que son parte de una revelación dada por una divinidad, y puesta por escrito por los portadores o receptores de dicha revelación. Son, por lo tanto, textos que superan los límites de la naturaleza humana, y contienen una esencia trascendental.

 

Creer o no creer en eso, depende de la postura que cada uno asume. Pero ¿históricamente qué son los textos sagrados?

 

En realidad, son sólo una parte en la evolución de toda religión. Se empieza por conservar un acervo oral, que se va enseñando de generación en generación, y cuyos principales portadores son los “ancianos” del grupo. Se trata de un acervo que no sólo incluye relatos tradicionales (generalmente, un relato sobre la Creación del mundo, varios relatos relacionados con las fechas agrícolas, y uno o más relatos sobre la fundación o aparición del grupo tribal o nacional), sino también una serie de normas de convivencia que funcionan como código legal, y que regulan las relaciones interpersonales de los integrantes del grupo.

 

Cuando una sociedad llega a determinado nivel de sofisticación -generalmente relacionado con la vida sedentaria- todos estos relatos empiezan a fijarse por escrito, generalmente al mismo tiempo que se consolida la autoridad de una casta sacerdotal. La razón es simple: una vez que la sociedad ha evolucionado lo suficiente, es obvio que también las prácticas religiosas han evolucionado lo suficiente, y eso requiere de una normatividad cultual. La base siempre tiene que ser un texto escrito, lo que exige la definición de un grupo capaz de conservar ese patrimonio religioso y espiritual por escrito (es decir: gente que sepa leer y escribir), y que sea también capaz de aplicarlo en los rituales de manera correcta. Eso, en términos generales, define la necesidad de toda religión de que, en un momento dado de su historia, debe consolidarse una casta sacerdotal. Y por eso, a la par de la consolidación de este grupo dirigente, se consolida el texto sagrado.

 

Generalmente, los textos sagrados no perciben el proceso de este modo. Simplemente, se asumen como una revelación dada directamente por D-os, y no como el resultado natural de una evolución social. En ese sentido, la Biblia Hebrea es un caso sorprendente, porque -sin renunciar a la convicción de que allí está contenida la Palabra de D-os-, nos dibuja un proceso histórico muy claro en donde todos los detalles que conocemos sobre la evolución de las religiones se respetan a la perfección.

 

Veámoslo así: la base de nuestro texto sagrado es la Torá, y los que somos creyentes aceptamos que fue entregada por el Eterno a Moshé en Har Sinai, durante el proceso que llamamos Éxodo.

 

Pero no fue un revelación súbita y abrupta. En realidad, el Judaísmo entiende esta revelación de un modo perfectamente razonable: nosotros creemos que la Torá es eterna. Por lo tanto, aunque no estuviese puesta por escrito, todos los sabios anteriores a Moshé (entre quienes destacan nuestros patriarcas Avraham, Itjak y Yaacov) estudiaron y enseñaron Torá.

 

¿En qué momento de la Historia apareció Moshé? Dejemos las fechas tradicionales y por un momento usemos los datos que nos proponen los historiadores “serios”: Avraham habría vivido hacia el siglo XVIII AEC, y Moshé hacia el siglo XIV AEC.

 

Entonces, vemos que el Judaísmo reconoce que hubo un período de aproximadamente cinco siglos en el cual el conocimiento pasó de generación en generación, principalmente, por la vía oral (y esto va en perfecta coherencia con la convicción del Judaísmo de que la Torá también es oral).

 

Luego, es durante el Éxodo que suceden dos cosas al mismo tiempo: Moshé no sólo recibe la Torá en su forma escrita, sino también recibe la orden de establecer a su hermano Aarón y a sus hijos como cabeza de la casta sacerdotal de Israel. Entonces, está perfectamente claro para el Judaísmo que la elaboración (o como gusten decirle) del “documento sagrado” está íntimamente ligada a la consolidación de una dirigencia religiosa.

 

¿Sorprendente? Para muchos, tal vez. Pero mientras más se estudia el Judaísmo, más se percibe que se trata de una forma de ver las cosas -empezando por la religión misma- en la que se respeta plenamente la naturaleza humana. Sin ser sociólogos, sin ser discípulos de Max Weber o de Claude Levi-Strauss, los autores de la Biblia (usemos por esta ocasión ese ambiguo modo tan apreciado por los estudiosos no creyentes) elaboraron un relato en donde es claro que se conocían y respetaban los procesos evolutivos de una sociedad. Y eso, más de dos milenios antes de Weber y Levi-Strauss (disculpadme si ahora me pongo sentimental, pero justamente por ese tipo de detalles es que estoy más que convencido de que al hablar de la Torá y el resto del Tanaj, sí estamos hablando de una revelación de origen Divino).

 

El proceso no acaba con Moshé. En realidad, apenas empieza en su fase escrita. Según la tradición judía, el proceso para completar la revelación ESCRITA concluyó hasta el siglo IV AEC, cuando se escribieron los últimos libros proféticos. La Crítica Bíblica dice que, en realidad, el proceso se extendió todavía hasta el siglo II AEC. Bien: dejemos de lado esa controversia, ya que para nuestro objetivo inmediato, de todos modos está claro que el proceso para concluir la elaboración del Tanaj se extendió durante varios siglos.

 

Digámoslo en términos técnicos: en el Judaísmo está perfectamente reconocido que la revelación dada por D-os no es un asunto de un sueño, o un dictado, o una generación. Aunque la base es la Torá recibida por Moshé, es un hecha que ésta está cargada de un universo de conocimiento que supera, con mucho, las posibilidades de cualquier ser humano. Desde esta perspectiva, ¿qué representa el resto del Tanaj (los Profetas y los Escritos)? El lento proceso mediante el cual se empezó a entender todo lo que está implícito en la Torá. Proceso que, naturalmente, se extiende después -aunque en otro nivel- en el Talmud y en los escritos de los Geonim, los Rishonim y los Ajaronim, porque en realidad es inacabable. Pero, más allá de esto, el Judaísmo reconoce que hubo un nivel de revelación especial que se extendió hasta los últimos profetas, después del cual la labor ha sido de estudio de esa revelación.

 

Independientemente de cómo se quiera explicar este proceso, una cosa está clara: el Judaísmo, aún desde su perspectiva más tradicional, reconoce que un texto sagrado no sólo depende de una revelación de D-os (como lo es la Torá en Har Sinai), sino que tiene una etapa previa donde la base no está puesta por escrito (desde Adam Harishón hasta Moshé), y que luego pasa por un proceso perfectamente natural y acorde con las limitantes y necesidades humanas que se extiende durante siglos (desde Moshé hasta Malaji, el último profeta).

 

Así fue como se integró el Tanaj, expresado en términos simples y neutrales, válidos incluso para una perspectiva sociológica de la religión (ciertamente, los partidarios de la Crítica Bíblica proponen otras fechas, pero reconocen exactamente el mismo proceso; no es el tema de esta nota, así que dejaremos ese asunto para otra ocasión).

 

El Nuevo Testamento

 

El Nuevo Testamento es escritura sagrada para los seguidores de Jesús de Nazaret. De acuerdo a sus propias convicciones, es una revelación dada por D-os para completar lo que se había iniciado con el Tanaj (Antiguo Testamento, según la terminología cristiana).

 

¿Cómo se dio esta revelación? Según la perspectiva tradicional de los seguidores de Jesús, después de que este desarrolló su ministerio terrenal (hacia el año 30 EC), hubo un período de unos 20 años en los que la transmisión de sus enseñanzas fue oral. Luego, hacia el año 50 o 52, el apóstol Pablo empezó a elaborar sus epístolas, labor que se extendió hasta el año 62. Para esas épocas, muchos opinan que ya se había escrito el evangelio de Mateo. Otros -acaso la mayoría entre los especialistas- consideran que el primer evangelio en escribirse fue el de Marcos, un poco después del año 70. De todos modos, en general todos dan por hecho que los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas ya estaban escritos hacia el año 85, y que el de Juan se escribió unos cinco años después. En ese mismo lapso (entre los años 70 y 90) se escribieron el resto de los textos del Nuevo Testamento (las epístolas de Juan, de Pedro, de Judas, de Santiago, Hechos de los Apóstoles y la epístola a los Hebreos), salvo el Apocalipsis de Juan, escrito hacia el año 95.

 

¿Cuándo se estableció una casta sacerdotal en el cristianismo? Los que pretenden ser más puristas, insisten en que nunca. Según ellos, en el Nuevo Testamento sólo se habla de una suerte de dirigencia local, y los términos en griego para referirse a los obispos, ancianos y/o presbíteros no tienen ningún tipo de conotación jerárquica. Se refieren, simplemente, a aquellos que por su experiencia y conocimiento están en condiciones de guiar al pueblo de D-os.

 

Pero lo cierto es que sí se desarrolló una estructura jerárquica, aunque eso sólo sucedió hasta el siglo II. Fue en ese período que se establecieron las bases de la jerarquía eclesiástica cristiana de manera definida.

 

A inicios del siglo II, Ignacio de Antioquía -uno de los primeros “Padres de la Iglesia”- escribió varios párrafos en los que analizó el tema de la autoridad de los obispos. Es un tema recurrente en sus cartas, lo que evidencia que fue testigo del momento en el que el Cristianismo en general entraba en esta crisis: modernizarse y organizarse, o seguir con los rudimentarios moldes del siglo I. Ignacio fue de los más radicales defensores de la autoridad episcopal, aunque en ninguno de sus textos se deja ver que ya existiera una estructura similar a la que luego se desarrolló, donde el Obispo es aquel que está, jerárquicamente, por encima y como autoridad de los presbíteros de una zona geográfica determinada.

 

Entonces, los textos de Ignacio de Antioquía (probablemente escritos hacia el año 110) son un buen ejemplo de los inicios de las controversias que, poco a poco, le dieron forma teórica a la estructura episcopal que luego se aprobó como oficial en la Iglesia de Roma.

 

Nuevamente, los “puristas” reclaman: esto se trata de una tergiversación de dicha Iglesia, especialmente en la etapa imperial (a partir del siglo IV). Según ellos, la revelación dada en las Escrituras (entiéndase: el Nuevo Testamento) no incluye ningún tipo de jerarquización eclesiástica, razón por la cual debe rechazarse cualquier tipo de episcopalismo.

 

Y aquí empiezan los problemas: según vimos, el texto sagrado y la casta sacerdotal son instituciones religiosas que surgen a la par, porque uno no es posible o necesario sin el otro.

 

Aquí la pregunta inicial es simple: ¿realmente es posible que hacia el año 95 ya estuviera completo el texto sagrado del Cristianismo, sin que existiese -ni debiese existir- una jerarquía sacerdotal?

 

La respuesta fría y técnica es no. Es imposible. Está sobradamente demostrado por la experiencia humana que una comunidad religiosa con poco o nulo grado de evolución o desarrollo social no necesita una escritura sagrada, porque la base de su tradición espiritual se conserva y se transmite de manera oral. Sólo hasta que se empieza a consolidar una jerarquía sacerdotal, la necesidad de una reglamentación fija hace necesaria la consolidación de una “escritura sagrada”.

 

Incluso la Torá respeta esa realidad humana, y nos dice que la revelación en Har Sinai se dio en la misma etapa en la que se estableció el sacerdocio de Aarón y sus descendientes (tan es así, que el movimiento disidente Karaíta pretende que la única autoridad es lo escrito en el texto de la Torá, justamente porque pretenden recuperar el Judaísmo SACERDOTAL de la antigüedad).

 

Pero la perspectiva tradicional del Cristianismo (defendida hasta las últimas consecuencias por Mesiánicos y Nazarenos) pisotea por completa esta realidad, y propone que el texto sagrado surgió por sí mismo y totalmente desvinculado de cualquier modo de organización jerárquica sacerdotal.

 

¿De dónde surge esta idea? Simple: del Protestantismo. Nuevamente, como en cada uno de sus aspectos principales, Mesiánicos y Nazarenos sólo están reproduciendo las ideas del Protestantismo europeo y estadounidense.

 

La Iglesia Católica es más razonable en esta materia: para defender la idea de que la última autoridad reside en la Iglesia misma y no en el libro (Nuevo Testamento) como tal, defienden el hecho histórico de que el Nuevo Testamento es como es porque la Iglesia así lo decidió. Es decir, que el texto sagrado es producido por la comunidad de fe. Y, aunque sostienen la datación temprana de los libros del Nuevo Testamento, asumen que aunque todo ya estaba escrito hacia el año 95, el proceso de reconocer estos libros como “autoridad sagrada” sólo estuvo completo hasta finales del siglo IV, y sólo fue posible cuando LA IGLESIA sancionó dicha autoridad.

 

En cambio, el Protestantismo surge cuestionando este (entre otros) criterios de la Iglesia Romana. El lema de Lutero fue sola fide, sola scriptura (“sólo la fe, sólo la escritura”), enfatizando con ello que la autoridad espiritual final no está en la iglesia, sino en la Biblia (en ese sentido, una postura muy similar a la de los Karaítas).

 

Para el Protestantismo, el proceso es al revés: primero vino la revelación escrita, autónoma por completo, y fue sobre esa base que se construyó la Iglesia. Es la perspectiva antagónica: la Iglesia surge de la Escritura y no al contrario, como defiende el Catolicismo.

 

El estudio de la forma en la que evolucionan las religiones ha demostrado que se trata de un criterio erróneo. En el mejor de los casos, mítico. La realidad es que primero existe la comunidad de fe, y luego se genera la escritura sagrada, a la par que se establece una autoridad sacerdotal.

 

Entonces, la percepción tradicional del Cristianismo Protestante y Evangélico, asimilada al cien por ciento por Mesiánicos y Nazarenos, es que la Escritura no depende de los factores sociales propios de la religión, sino que tiene una autonomía total y, por lo tanto, representa la última autoridad. En consecuencia, el Nuevo Testamento -acabado hacia el año 95- no tiene nada que ver con la consolidación de las jerarquías sacerdotales que luego se afianzaron en la Iglesia de Roma.

 

Pero, tal y como veremos en los artículos siguientes, toda la evidencia documental demuestra que esta idea es totalmente falsa.

 

La realidad objetiva es que las jerarquías eclesiásticas del Cristianismo se desarrollaron durante el siglo II, y la evidencia documental demuestra que fue también en este período que surgieron los libros del Nuevo Testamento.

 

¿Es posible que el Nuevo Testamento sea un producto judío?

 

Para concluir esta primera nota sobre el tema, retomemos el razonamiento llano de los Mesiánicos y Nazarenos: Jesús fue judío. Sus seguidores fueron judíos. Por simple lógica, todo lo que ellos enseñaron y escribieron debió estar enmarcado en el pensamiento judío.

 

Parece simple, pero no lo es. Hasta ese punto, el razonamiento es correcto. Pero el problema empieza aquí: ¿realmente podemos asegurar que el Nuevo Testamento es LO QUE ESCRIBIERON LOS SEGUIDORES DE JESÚS?

 

Veamos el asunto a partir de la sociología de la religión: si Jesús fue judío y sus seguidores fueron judíos, no tuvieron ninguna necesidad de elaborar una escritura sagrada, porque para ese momento el Judaísmo ya tenía consolidado el Tanaj (incluso, desde hacía cuatro siglos). En ese momento, el Judaísmo ya estaba en la fase de elaborar textos DE ANÁLISIS, como lo es el Talmud, no textos DE REVELACIÓN, como lo es el Nuevo Testamento.

 

Entonces, el Nuevo Testamento NO CORRESPONDE a la fase de evolución espiritual del Judaísmo del siglo I EC.

 

Mesiánicos y Nazarenos pretenden presentar al Nuevo Testamento como un texto donde se expone la exégesis correcta de la Torá. Pero es falso. El Nuevo Testamento se presenta a sí mismo como UNA NUEVA REVELACIÓN: “D-os, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otros tiempos a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo…” (Hebreos 1:1-2).

 

Eso sólo tiene lógica en el contexto de una NUEVA RELIGIÓN en su fase de organización. Es decir, con el Cristianismo del siglo II, pero de ningún modo con el Judaísmo del siglo I.

 

Por eso, a ningún historiador serio le quedan dudas respecto a que el Nuevo Testamento y el Cristianismo son inseparables, y que -por consecuencia- es imposible definir al Nuevo Testamento en términos judíos. Es, simplemente, la escritura sagrada del Cristianismo, surgida en el contexto de las necesidades propias del Cristianismo.

 

En la próxima nota, empezaremos a analizar la distancia histórica que hay entre los hipotéticos seguidores de Jesús (del siglo I), y los libros del Nuevo Testamento tal y como los conocemos. Para hacerlo, empezaremos por analizar algunos elementos muy significativos de un documento cristiano de inicios del siglo II, en donde queda expuesta la realidad de que, para ese momento, NADIE conocía lo que hoy llamamos Nuevo Testamento (ni siquiera los evangelios).

 

Irving Gatell

32 pensamientos en “¿QUÉ ES EL NUEVO TESTAMENTO?”

  1. Riquisimo articulo, solo el señor Gattel sabe hacerlos. Parece que el profesor Ortiz no esta equivocado, pues una religion sin una comunidad con tradición oral, textos o gerarquía que surga basicamente de la nada, perfectamente pude clasificarse como La Versión Antigua de Harry Potter, escrita por algún sediento de poder publico.

  2. Muy buen análisis, se muestra como la manifestación de Di-s a la humanidad se lleva a cabo teniendo en cuenta su naturaleza como individuos y miembros de una colectividad, su evolución social – religiosa y antropológica.

  3. Solo puedo decir «chapeau» al artículo de Irving Gatell, añadiría, no obstante, un matiz que creo importante a la hora de definir textos: las fuentes y… su idioma.

    ¿Qué fuentes tenemos del NT y en que idioma se encuentra escritas? Griegas y en griego koiné, ergo… ahí hay un indicador de su génesis.

    Por cierto que una de las mejores versiones de esos textos originales es la colección Nestle-Aland.(Novum Testamentum Graece).

    Será manía mía pero opino que siempre nos lleva todo al lenguaje, a la semántica.

    Por poner otros ejemplos, el Canón Pali está escrito en pali, el Corán en árabe, cada texto… responde a su contexto, forma y contenido se funden, pero no quiero irme por la vía filosófica.

    Reitero las felicitaciones a Irving y un saludo a todos

  4. Algunas puntualizaciones a este largo post.
    1) El nuevo testamento ni es único ni es todo judío. El primer nuevo testamento fue creado por Marción en el siglo II. Es gnóstico y solo reconoce la predicación de Pablo que es anti-judía.
    2) El evangelio de Mateo si que es completamente judío, si bien se basa en la traducción griega del Tanaj, llamada septuaginta.
    3) Es imposible saber lo que hubo antes del siglo IV, porque todo fue unificado y manipulado por Eusebio de Cesárea por orden de Constatino.
    4) Si el cristianismo siguiera la doctrina del evangelio de Mateo sería una rama más o menos herética del judaísmo; pero resulta que se apoya, más que en él, en las epístolas paulinas.
    5) Las epístolas paulinas han sido manipuladas y falsificadas. En ellas Cristo es un ser divino que fue creado antes que todas las cosas a semejanza de Dios. Solo tomó apariencia humana.
    Reniega de la ley judía hasta el extremo de llamar hipócritas a los cristianos que viven de acuerdo con la Tora. Algún manipulador, para hacernos creer que Pablo creía que Cristo era un hombre de carne y hueso, añadió a la epístola Gálatas una mención al hermano del señor. Pero en ese añadido escribe Jerusalén con una ortografía distinta al resto de la epístola y contradice lo dicho en el capítulo 9 de Hechos. Luego, al hablar del Nuevo Testamento no se sabe muy bien de qué se habla, pues ha sufrido millares de manipulaciones durante la historia. Por ejemplo, el libro de Henoc se ha incluido y excluido varias veces.

  5. en resumen, un chapucero intento de recopilar algo que de sentido a la farsa de jesus.
    otra herramienta del imperio romano para dominar, cosa q ha logrado hasta el dia de hoy en parte merced a este librillo y sus misioneros.

  6. Apreciado DavidF,
    La septuaginta en un principio contenía solamente la Torá, pero durante varios siglos se fue incorporando a ella todo los demás. Te copio la cronología:

    El filósofo judío Aristóbulo, quien vivió en Alejandría durante el reinado de Ptolomeo VI Filometor (181-145 a.C.), confirma este dato al referirse a ella en una carta al rey en los siguientes términos: “[…] la completa traducción de todos los Libros de la Ley (el Pentateuco), en los tiempos del rey Filadelfo, ancestro vuestro […]”

    Aunque no se conoce exactamente la fecha y el lugar de estas traducciones, los estudiosos proponen que una escuela de traductores se ocupó de verter el Libro de los Salmos de David, en Alejandría, hacia el año 185 a.C. Más tarde tradujeron los Libros de Ezequiel y Jeremías, así como el Dodecaprofetón, o Libro de los XII Profetas [Menores]. Más tarde tradujeron los escritos históricos: (Josué, Jueces y Reyes), y, luego, finalmente, el Libro de Isaías. El Libro de Daniel fue traducido alrededor del año 150 a.C. Los Libros de los Macabeos, Sabiduría y Eclesiástico, fueron incorporados en el curso de los Siglos II y I a.C. Algunos eruditos sitúan en Palestina, durante el Siglo I de la Era Cristiana, la traducción al griego de los libros de Ester, Rut, Eclesiastés, Lamentaciones, y el Cantar de los Cantares, acaso por Aquila.

  7. lo q se añadio NO ES la septuaginta.
    la septguagina es la obra original de traduccion de los «70» sabios judios q tradujeron la tora, los cinco libros de moises.
    lo q viene despeus com otraduccion se llamara septuagina, pero no lo es.
    de hecho, habia una estricta prohibicion para los judios de traducir los libros del tanaj, a excepcion de la tora segun algunos sabios.
    y es lo q ud ha puesto juan, la septuaginta es el pentateuco, el resto no.
    como sea… un libro «divinamente inspirado» q precisa de una traduccion, se llame como se llame, para existir?
    es poquito el nuevo testamento, pero q poderoso en manos dle imperio!

  8. «El nuevo testamento» es una pretendida mezcla de lo mejor de lo mejor con lo peor de lo peor, se pretende unir dos conceptos de vida antípodas, es decir se pretende tomar del Tajan para matizar las también ancestrales creencias y costumbres paganas, dándoles un «toque de legitimidad», pero de todo esto no resulto mas que una especie de «Moustro de Frankenstein» literal, que con mucha sutileza, mezclo verdades con mentiras haciendo una aberrante mezcla cual elixir del engaño. !Haaaa! pero incapaz de sostenerce por sí sola como verdad. lo difícil es lograr que los seguidores del cristianismo logren quitare las «gringolas» y ver lo que acontece en las vidas de la gran mayoría de los miembros: Doctrinas que promueven la idolatria en diversas formas, manipulacion economica y mental, los mas pobres no salen de la miseria, las ayudas son cuestionadas por eso de que «El justo por la fe vivira» (amenos que vayan dirigidas a los lideres), relatos mentirosos, Se declara a Di-s abiertamente como incompetente, se declara al «Satan» como dios de este mundo, se promueve implicitamente la adoracion a mitra , se juega con la enfermedad, se induce al creyente a una vida de temor (Miedo, panico), se induce el sentimiento de culpa, mezcla perfecta para la manipulacion colectivar.

  9. Hola a todos,

    Efectivamente, la septuaginta, como bien dice Yehuda, es solo la Torá, es el resto son añadidos, hasta tal punto mal traducidos que en los siglos II y III EC se tuvo recurrir a otras versiones en griego como la de Teodicion -de la que solo tenemos referencias-. Así solo cabe concluir que la septuaginta exclusivamente es la Torá, el resto no forma parte de la misma. Otra cosa es que existan intereses en «meter» esas traducciones como sea ¿por qué? pues para apoyar la «interpretatio» del NT, que, como dice Humber, no se sostiene por lado alguno.

    No es cierto que Mateo sea un texto hebreo, es otro bulo en pro del NT -es a lo único que favorece-, cualquier versión de Mateo «antigua» se encuentra en griego koiné ni un solo rastro de arameo o hebreo de ese texto -hablo de fuentes documentales no de posibles traducciones recientes-.

    Y sí el gnosticismo, que no es cristianismo, tiene mucho que ver en el «corpus» neotestamentario.

    Un saludo

  10. gracias.
    es bueno tener a la «academia» como referencia, cuando tiene material para aportar.
    muy amable!
    de paso, como le esta yendo en el sitio de «noajidas mesianicos», ya le han maltratado un poco o aun estan haciendo marketing? interesante experimento el q inicio amigo

  11. Gracias a todos los que me habéis aclarado lo de la septuaginta. Pero hay que tener en cuenta que el significado de las palabras lo da su uso. Por ese motivo en español llamamos «acuario», del latín aqua, a un lugar que tiene peces y llamamos piscina, del latín piscis, a un lugar que NO tiene peces. En álgebra se llama matriz a un arreglo de números, y en anatomía se llama así al útero de una hembra. Por eso se dice que el lenguaje depende del contexto. Pues un rabino llamará septuaginta a la traducción de la Torá, pero si hay papanatas que llaman de la misma manera a jun coctail de traducciones, si queremos entendernos hay que darle un significado u otro según el contexto.
    Dicho esto, vemos por qué le doy a la palabra septuaginta el significado que le dan los papanatas. En el Nuevo Testamento se cita el Tanaj desde esa traducción que los papanatas llaman impropiamente septuaginta. Pues mientras no exista una palabra para designarla la podemos llamar septuaginta extendida, o septuaginta falsificada, o como queráis, pero de alguna forma hay que llamarla.

    En cuanto al evangelio de Mateo contienen bastante desconocimiento del judaísmo como para saber que no lo ha escrito un hebreo; pero «va dirigido a los judíos». En el los malos son los romanos, luego es un panfleto de propaganda para convertir judíos.. Por el contrario, en el de Lucas los malos son los judíos y los buenos los romanos, ya que era un panfleto de propaganda para convertir gentiles.

  12. Hola de nuevo,

    Bueno, pues aún no sé cuanta paciencia tendrán conmigo puesto que no la he puesto a prueba todavía, aún ando extasiado de las «maravillas» de la sincresis, creáme que es bastante increible la de veces que sale el «Señor Jesús» y todos disfrazados de judíos -hasta hay un rabino-, es muy curiosos, gente disfrazada de judíos alabando a otros que se disfrazan de noajidas, es como asisitir al teatro, eso sí, creo que la obra no es muy buena.

    Facior, ya existe una manera de referirse a eso, se llama «textos añadidos a la septuaginta», ligeramente alargado pero explicativo, que es lo que importa, la confusión de términos solo sirve al confusionismo -simple opinión-. Respecto a Mateo discrepo con usted, es tan prorromano como Lucas, mire sino el papel que juega Pilatos en ambos, totalmente increible -aún más cuando sabemos por otras fuentes, Josefo mismo, lo poco «misericordioso» que era el prefecto en cuestión-. Y, en última instancia, todo texto de Mateo conocido está escrito en griego koiné, algo dirigido a los hebreos estaría o en arameo o en hebreo. Mire usted el idioma original de un texto y le dirá su procedencia.

    Saludos

  13. Solo agrego algunas palabras…Gracias señores!!!! Me salvaron de debatir todos estos temas!!!! Gracias Irvin, Drungario y facior.

    «¿Qué fuentes tenemos del NT y en que idioma se encuentra escritas? Griegas y en griego koiné, ergo… ahí hay un indicador de su génesis.

    Por cierto que una de las mejores versiones de esos textos originales es la colección Nestle-Aland.(Novum Testamentum Graece).

    Será manía mía pero opino que siempre nos lleva todo al lenguaje, a la semántica.

    «Por poner otros ejemplos, el Canón Pali está escrito en pali, el Corán en árabe, cada texto… responde a su contexto, forma y contenido se funden»
    Excepcional, me cansé de repetirlo ante cristianos fervorosos aparecidos por este sitio.

    Gracias Señores por su calidad académica!!!!! Gracis porque sólo hay hechos historia y «semantica» como dice Jorge
    Solo leo cosas de jesus de Irvin de drungario o de Facior, otra vez gracias porque están exentas de ideología eclesiástica.
    Yo también espero que lo traten bien, y pueda llevarle a la señorita un poco de luz para, que al menos pueda tener unas cositas en claro. Quien sabe, a lo mejor….

  14. Hola Caudia,

    Gracias por su buena opinión, acabo de estrenarme en el lugar, ahora andan liados con el tsunami de Japón buscando señales en él de la llegada del Señor Jesús, les he dicho que tsunamis hay muchos y que colocar la autoria de una catástrofe a D_os me parecia un tanto irreverente cuando tenemos el vulcanismo y la tectónica de placas para explicar esos fenómenos, vermeos que dicen…

    Un saludo

  15. jorge, luego nos tiene al tanto del experimento? sera interesante… gracias.

    juan, usar el termino incorrecto para denominar al libro incorrecto no es precisamente aportar a q brille lo correcto.
    si los rebledes llaman al tanaj «antiguo testamento», yo le digo «el enfermizamente denominado antiguo testamento», o algo parecido, pq no admitire ese «error» q conlleva a cuestiones cada vez mas graves.

  16. Me gustan estos aportes, y la calidad de los comentarios, denotan conocimiento, La riqueza de fulvida es realmente grande, ..

    Quizás muchos hemos asomado a todo ese proceso intelectual, en nuestra carrera por alcanzar la verdad, aunque a veces no es muy entendido por muchos, o quizás no resulta tan interesante para otros, se hace necesario, sobre todo cuando te encentras con quienes defienden sus equivocados conceptos haciendo alarde de conocimiento,

    Claro que también me ha pasado, que al intentar trasmitir datos como el de éstos aportes, hay quienes miran, asientan con la cabeza, te dicen sí y parecen ir contigo en lo que estás hablando, pero mientras lo haces a veces es posible percibir que no han comprendido nada, porque quizás no les interesa, lo ven difícil, y por ello no prestan atención, pero un día quizás de otra forma lo entiendan.

    Mil gracias a Irving, y a todos los comentaristas, un abrazo.

  17. Apreciado Yehuda,
    Si los de Villaconejos a los perros los llaman gatos grandes, si quieres que te entiendan lo correcto es llamarlos gatos grandes cuando nos referimos a Villaconejos. Lo que hace que un término sea correcto es el uso, de ahí que la Real Academia de la Lengua no hace más que reconocer que un término se usa.
    El otro día me decía usted que la Real Academia a la palabra judío se asignaba el significado de usurero. Pues será un maldad que se use con ese significado, pero si se usa la Real Academia lo tienen que reconocer, que no otra es su misión. De hecho en España la gente lo usa con ese significado. En Suecia al tacaño lo llaman holandés. Pues resulta que cuando la Academia Sueca concedió el Noble de física al holandés G. ‘t Hooft, alguien comentó que no se gastaría un centavo porque los holandeses son unos usureros. Llegó el comentario a oídos de ‘t Hooft. La academia le pidió una foto para colgarla de la pared como hacen con todos los Nobel. Pues G. ‘t Hooft se la envió contra reembolso de 50 céntimos, para burlarse de ellos.
    No hay lenguaje más riguroso que el de las matemáticas. Pues cualquier artículo de investigación está plagado de definiciones que solo son válidas para el artículo en cuestión. Pues estoy acostumbrado a ello y no pongo reparos a el uso que sea de cualquier término.

  18. no estoy de acuerdo pq me parece q esta mezclando cosas.
    una es la definicion arbitraria q se hace de terminos en un idioma.
    la mesa se llama asi pq a alguien se le ocurrio.
    otra es una obra literaria, o su traduccion, q no se puede irle sumando añladidos y pretender q es lo mismo, o es la obra original.
    el termino para la septuaginta la dieron los autores, los «70» sabios judios q la tradujeron, o el sr. q les obligo a hacerlo. q tradujeron? la tora.
    eso amerita a seguir el juego de los rebeldes q insisten q es todo el tanaj y por ello llaman a todo septuaginta? no.
    «antiguo testamento» es un invento, nocivo y falso.
    q es algo muy difernete a atribuir q «el antigo testamento» esta traducido en la septuaginta.
    no es tan dificil de entender, creo…
    pase buen dia.

  19. Apreciado Yehuda,
    No está usted de acuerdo conmigo porque no ha entendido nada de lo que he dicho. Le propongo un símil.
    En lenguaje matemático una fracción se compone de numerador y denominador. Pero, me decía un maestro, que enseñando a ciertos grupos de alumnos atrasados, les tenía que decir «lo de arriba» en lugar de nominador y» lo de abajo» en lugar de , denominador o de lo contrario no le entendían. Me puede decir usted, con razón que está mal expresado. De acuerdo, pero si quiere que le entiendan tienen que expresarse mal.
    Si visita esta web
    http://es.wikipedia.org/wiki/Septuaginta
    comprobará que hay infinidad de personas que llaman septuaginta a la traducción de la Torá mas el Tanaj. Es tan absurdo que los 70 traductores iniciales estaría ya enterrados cuando se añadió el Tanaj. Pues bien, es absurdo, pero si hay infinidad de personas que llaman septuaginta a eso, cuando les lea debe interpretar que cuando escriben septuaginta incluyen el Tanaj. Pues cuando se critica las citas del Tanaj del evangelio de Mateo comprobará que se refieren a Isaías, Zacarías etc. para entenderlo hay que dar a la palabra septuaginta el significado que le da el autor. ¿Que el autor usa un término inadecuado? Será inadecuado en ciertos contextos, pero en lenguaje coloquial y en el ambiente que escribe el autor lo consideran adecuado, de la misma manera que hablando con párvulos un maestro dice «lo de arriba» en lugar de numerador para referirse a una fracción.

  20. UN CHISTE MUY SERIO:
    Estamos en la edad media en casa de un general árabe. Llama a la puerta su hija. Entra llorando le dice al general. Padre!! Mi marido me ha pegado y humillado.
    El general al oír estas palabras coge un látigo y le propina una paliza a su hija que casi la mata.
    — ¡Padre!! ¿Por qué me castigas?
    — No te castigo; pero si él ha pegado a mi hija y he pegado a su esposa. Se ha hecho justicia.

    Este chiste ilustra la teoría de la redención: Si me habéis desobedecido como Dios, me habéis crucificado como hombre. Se ha hecho justicia.

    En este vídeo, se descubren muchos datos interesantes, si bien no es una ciencia exacta.
    Pero creo que vale la pena verlo.

    http://www.123people.es/ext/frm?ti=person%20finder&search_term=santiago%20oblias&search_country=ES&st=person%20finder&target_url=http%3A%2F%2Fwww.tu.tv%2Fvideos%2Fel-cristianismo-antes-de-cristo-misteri&section=bing&wrt_id=343

  21. Hola a todos,

    Acabo de ser informado que la responsabilidad del tsunami que azotó Japón es de D_os, ni más ni menos, aunque creo que se refieren a Dios Todopoderoso Uno y Trino que es otro. Ciertamente la diferenciación de conceptos es esencial, además creo que he sido corregido por un moté, para ser más exactos don Heriberto García Orozco ¡cosas tiene la vida! Dice que eso está en total armonia con la palabra de D_os, pero vuelvo a intuir que se refiere a otra deidad -también habla de un diluvio, debe ser meteorólogo-.

  22. Hola a todos,

    Acabo de enterarme de que la literalidad está por encima del texto de un texto, es una innovación de la semántica de considerable calado, debo suponer que los tropos, la metáfora, la alegoria, el signo, el significado y el significante carecen de valor, ¡cuan equivocado estaba! pero bueno expongo el texto clarificador a ver si alguna amable persona me aclara las cosas:

    «Me parece que se está entrando en discusiones realmente vanas. Quiero comentarle a Jorge que el Zohar puede decir muchas cosas, pero nadie puede verificar su infalibilidad, justamente porque se trata de interpretaciones místicas de la Torah; recordemos que es literatura de hombres. Lo primero que se debe tener en mente cuando se hace exégesis es no descuidar el sentido simple, o peshat, que es aquel que siempre persiste; de hecho los demás niveles de interpretación tienen que someterse a la existencia del peshat, porque de otra manera estaríamos ante interpretaciones espurias.

    El diluvio que ocurrió es el de Bereshit. No hay más. El Zohar puede irse en direcciones que sólo son algo claras para los estudiosos. No podemos hacer juicios basados en el Zohar, porque ello transgrede los principios fundamentales de hermenéutica. Si se quiere hacer un análisis filosófico de todos los eventos que la Torah nos transmite, entonces tengo que decir que este no es precisamente el mejor escenario.»

    (continua)

  23. «Debemos dar claridad, no confundir. Aquí no presentamos los temas para que sean discutidos, como usted dice, según Leibniz ni otras personas de ese tipo; de hecho no nos interesa en lo más mínimo. Nuestro estudio, como acostumbro a decirlo en mi saludo de bienvenida, es sobre las raíces hebreas de nuestra fe. Las discusiones que nada tienen que ver con el crecimiento de nuestra neshamah no edifican. Y quiero decir que no desconozco ni el Zohar, ni el Talmud ni el Midrash, pero es mejor ayudar a la gente a salir de la oscuridad con explicaciones que realmente entiendan, y no sumirla en un mar de confusiones. Y algo más: las discusiones del Zohar, de acuerdo con los sabios de nuestro pueblo, sólo se deben dar entre personas que además de estar casadas y tener más de un hijo, tengan un profundo conocimiento de la Torah; si no se conoce la Torah a fondo, y ello con el trasfondo hebreo por supuesto, estamos cometiendo un grueso error involucrando el Zohar para responder cosas que son muy sencillas.

    Como siempre, estas palabras mías son para invitar a la reflexión, no para menospreciar a nadie ni para confundir; pero como en público se hace este tipo de apuntes, también en público es mi obligación hacer las aclaraciones pertinentes.

    Shalom.»

    Al parecer la cábala, la de verdad, es espuria y el Zohar y el Sepher Yetzirá son obras vanas, «vanitas, vanitatum et omnia vanitas» ¡que se le va a hacer!

    No obstante, diría que una cosa es el sentido simple y otra la simpleza.

  24. Apreciado drungario,
    Efectivamente si las palabras tuvieran in significado inequívoco cualquiera podría leer la Torá o la Teoría de Relatividad y la interpretaría correctamente. Pero las frases cuando entran en una mente, ésta les da forma igual que el agua toma la forma del vaso que la contiene. Por eso insisto siempre en que las palabras clave de cada mensaje es mejor definirlas. Cuando se escribe dios se puede entender la primera causa, el creador, el Universo (panteísmo), un ser antropomorfo como Zeus, o un hombre divinizado e infinidad de significados mas.
    Para que se tenga un idea de la importancia de lo que digo voy a poner un ejemplo. Cuando se menciona un número, digamos el 2, todo el mundo cree entender bien lo que significa. Pues yo le puedo dar a la palabra «dos» muchos significados según el contexto. Naturalmente quien no sabe álgebra no se los puede dar. Explico algunos para que se vea si hay variedad.
    1) El orden siguiente al 1,
    2) El orden precedente al 3.
    3) El cardinal de un conjunto.
    4) La clase de equivalencia de todos los conjuntos equipolentes con {a,b}
    3) El límite de una sucesión de la forma 1,9 1,99 1,999 1,9999 ….
    4) El único primo par.
    5) El ordinal siguiente al 1.
    Solo con estos ejemplos se puede ver que cuando leo 2 puedo interpretar que se trata de un ordinal, de un cardinal, de una clase de equivalencia etc. según el contexto.
    De manera análoga cuando leo «hombre», según el contexto puedo entender «ser humano», o varón, etc.,

  25. Hola facior,

    Tiene usted razón, es conveniente coordinar significados, pero me permitirá que caiga en la paradoja -es cosa que me agrada- de decirle que al tiempo no la tiene, ¿por qué? Porqué las palabras o los mensajes carecen de ontologia propia -¡ojo! digo «propia» no «original»- en esa carencia se basa lo deconstructivo por medio de lo cual se descubren nuevos significados y nuevas ontologías, sin embargo sí hay una ontología original, ahí entre la hermenéutica, fíjese, una de las grandezas de la Cábala consiste en lograr tenenr en cuenta tanto lo que concierne a la deconstrucción como a la hermenéutica, combinando ambas cosas en su método.

    En el mensaje que yo citaba lo que se me reprochaba, esencialmente, era que no considerase una ontologia original como la única «propia» y «valida» -dejo ahora a un lado otra paradoja, en ese caso del mensaje en cuestión, y es que el mensaje desconocía o erraba a la hora de definir esa ontologia original, creo que es ese tipo de yerros lo que venía a señalarle, en otro contexto, Yehuda-.

    Un saludo

    P.D: en el ejemplo matemático que usted pone, veamos se puede aceptar 1, 3, 6, pero no hay porqué aceptar 2, imagine que se establece como valido 1, 3, 6, 10 y no se acepta «2», lo anterior tiene una pauta pero se decide que no se acepta «2» cuando menos hasta que no se acaben las inferencias de la pauta; aún más sencillo: no existe limite alguno a la sucesión de la forma 1,9… porque tras el «9» se puede seguir poniendo «9» infinito

  26. Pues lo que quiero decir es que si lees mitología griega, cuando lees la palabra dios no puedes darle el significado de primera causa, ni creador ni nada parecido. Debes entender una especie de hombre inmortal y con grandes poderes, En resumen, según el contexto tienes que dar un significado distinto a ciertas palabras.
    Además si hablas con un francés y quieres que te entienda háblale en francés.
    Lo unico peligroso es si hablas con un tonto. Si para que te entienda imitas la manera de hablar de los tontos, entonces tienes todas las de perder; porque, en ese caso, tu eres un tonto aficionado; pero él es un tonto profesional. Es la única excepción que encuentro a la regla de usar las palabras-clave con el significado que tiene en cada contexto y en cada actividad.
    Por otra parte, cuando dije limite de la sucesión 1,9 1,99 la palabra límite no significaba ni frontera (geografía) ni el final de un proceso etc., hay que interpretarlo en el contexto de la topología de espacios métricos. La definición es esta: El limite de una sucesión es cualquier punto cada entorno del cual contiene a toda la sucesión excepto a lo sumo un número finito de sus elementos. Ya sé que es un definición monstruosa; pero no hay otra en análisis matemático.

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