Noajismo es ponerse en los zapatos del otro, pero no robárselos

En el contexto de la lógica occidental existen premisas mayores y premisas menores. De hecho se maneja por medio de un silogismo donde se dice que “Si es A, entonces B.” y se determina con una conclusión “C”. Utilicemos un ejemplo sencillo para entenderlo mejor. “Soy un ser humano (Premisa mayor, o sea, “Si es A”), entonces padezco de hambre (premisa menor, o sea, “entonces B”), por eso necesito comer, o sea, conclusión “C”.  Esto se conoce como un silogismo, palabra que significa inferencia, es decir, un argumento lógico que se infiere a partir de dos premisas precedentes, una mayor y otra menor.

La inferencia lógica del silogismo recién utilizado es indiscutible pues nosotros los seres humanos padecemos de hambre y saciamos esa hambre comiendo. Ahora recurramos a lo que suena como un silogismo pero no lo es. “Soy un ser humano, tengo necesidades básicas; por eso robo.” Nótese que el silogismo sigue la misma línea, hay una premisa mayor sucedida por una premisa menor y ésta a su vez resulta en una conclusión ilógica y falsa, pues no porque alguien sea un ser humano con necesidades básicas ello implica que tenga que robar. ¿Qué acaso no existe el trabajo? A este tipo de conclusión falsa se le conoce como una falacia lo cual implica un error en el razonamiento que usualmente obedece a un mal concepto o presunción.

Ahora bien, como hemos podido ver, existen inferencias lógicas que son acordes con la realidad y existen falacias que pese a sonar lógicas no lo son. Si tomamos esto como punto de partida podremos analizar un caso que se ha presentado y que merece de atención por el peligro de confusión en que se coloca contrario a un razonamiento lógico y fundado.

Como bien mencionó nuestro querido Moré hace unas semanas con respecto a unas preguntas que se realizaran de parte de los miembros de este sagrado hogar, la historia de la Torre de Babel va más allá de lo que nosotros los noájidas comprendemos y es por ello que el estudio del ámbito espiritual de nuestros planos de inmanencia queda bajo la autoridad de los judíos y no de nosotros los gentiles que como bien sabemos tuvimos nuestra oportunidad de aceptar la Torá cuando Dios nos la ofreció pero que la rechazamos para seguir en nuestras sandeces.

Luego nos queda muy bien sentarnos e intrigar de manera solapada contra nuestros hermanos judíos envidiándoles su patrimonio cuando bien tuvimos la oportunidad de haberlo aceptado nosotros. Es algo así como la historia de las parejas donde uno se hace el de rogar y no aprecia a la pareja y solo cuando ya la perdió y ésta se fue con otra persona es que nos damos cuenta de lo que perdimos.

Por ello el hablar de la difusión del hebreo como punto para la unificación del noajismo es una falacia por varias razones: En primer lugar porque a nadie le consta que Noé hablara hebreo, segundo, porque de haberlo hablado lo hizo debido al momento y lugar donde se encontraba, o sea, es como decir que yo hablo inglés en Estados Unidos y que si se viniera un cataclismo y solo mi familia y yo sobreviviéramos que entonces años después dirían que el idioma de la humanidad era el inglés porque resulta ser que yo lo hablaba, pero nadie se puso a pensar que probablemente lo hablaba por el tiempo y lugar donde estaba y que quizás también hablaba castellano.

En tercer lugar, el hebreo, siendo lengua de la Creación y, por ende, inherente al plano espiritual, le pertenece a los judíos, pues recordemos que dijimos que es a los judíos a quienes se les asignado la tarea de la guía del plano de inmanencia espiritual y no a nadie más.

La Torre de Babel

Aunque como noájidas no es de nuestra incumbencia el auscultar en el estudio de la Torá, patrimonio sagrado y herencia exclusiva de los judíos, a veces sí se hace necesario tener que recurrir a estudios de versados en el tema para poder desmentir las falacias presentadas al público y que podrían engendrar confusión y caos sino se lidia con ellas a tiempo.

Después de acaecido el Diluvio, el mundo no estaba tan podrido y corrompido como lo estuviera previo al Diluvio, sin embargo el proceso de entropía del ser humano comenzó a darse y ello resultó en que los babilónicos, tomando ventaja de la unicidad lingüística de los seres humanos, se asentaron en la región Shinar en Mesopotamia en las llanuras fértiles en el Fértil Creciente y decidieron mantenerse allí. (Instituto Sefaradita, P. Noach, Pag. 4)

Los babilonios en su afán de satisfacer sus propios EGO´s comenzaron a construir zigurates para emular a las montañas y que éstos se impusieran por encima de los otros edificios en la región. Ellos creían que en la cima de los zigurates se encontraba el punto de encuentro entre el cielo y la tierra. (Ibídem)

En su bendición a Noé, Dios expresó el deseo que ellos “llenaran la tierra” y que la gente se esparciera asentándose en la tierra y formando diversas naciones. Cuando hablamos de diversidad hablamos de abundancia, de gran cantidad de cosas distintas, no de una sola cosa, no de una sola lengua ni de un solo punto de vista en cuanto a acciones que recaigan en los planos de inmanencia físico, intelectual, social y emocional.

Es más, nótese qué tan nociva era la unicidad lingüística en el contexto babilónico que a la humanidad como tal se nos subió la arrogancia y comenzamos a querer usurpar el lugar de Dios, cosa que es imposible pero que en nuestra finitud mental pensamos que en algún momento lo podríamos lograr.

De hecho a la hora de frustrar la construcción de la Torre de Babel, Dios repudió  la teología que subyacía en una sociedad cuyas normas eran antitéticas a las que promueve la Torá. La capital de Babel cayó bajo el más absoluto ridículo y, en efecto, la palabra Babel, escrita como Bab El, significa el pórtico de Dios, cosa que no ocurrió pues nótese que Dios no les reconoció su arrogancia extrema de querer ser el centro de control. (Ibídem)

La Torá dice que toda la magnífica ingeniería de la Torre demostró que el hombre devota su energía para su vanagloria y su orgullo infundado que aunado a la arrogancia resultaron en la bien merecida debacle para los babilonios.El hombre se enamora de sí mismo. (Ibídem)

Recordemos que el EGO tiene cuatro manifestaciones suscritas a dos vertientes, en la primera vertiente que es la vertiente activa se encuentran el lloriqueo, el pataleo y el griterío y en la vertiente pasiva se encuentra la desconexión de la realidad.

Asimismo los seres humanos existimos en cinco planos de inmanencia que son el espiritual, el intelectual, el físico, el emocional y el social, que vienen a diferenciarnos del resto de nuestros hermanos en la Creación que no poseen la capacidad del libre albedrío como sí la poseemos nosotros. En el plano físico aunque es necesario perseguir la prosperidad material, no podemos enfocarnos solo en ella y buscar agrandarnos y vanagloriarnos hasta el punto de desconectarnos de la realidad y pretender ser mejores que Dios.

Para poder lograr la consecución del materialismo exacerbado, el hombre utilizó la religión. Los constructores aspiraban a que la cúspide de la Torre alcanzara a “los cielos”  para que así avanzara su “reputación” y fuera un monumento para sí mismos, sacrificando la consciencia de la soberanía de Dios y el compromiso a una sociedad justa y buena (Ibídem)

Fue así como Dios vio la necesidad de derrocarles su ambición y creó diversas lenguas para que no pudieran seguir vanagloríandose de la forma en que lo hacían, es más, según dice el sagrado texto, ellos utilizaron la expresión “hacernos un nombre para nosotros mismos”, lo cual lleva una serie de expresiones del EGO y que, por lo tanto, llevó a que Dios les hiciera tener que bajar la cabeza y entregarle esa bendición de crear un nombre para sí mismos al linaje de Noé que siguió a partir de Sem y de ahí hasta llegar a Abraham, quien a su vez continuó con la descendencia hasta llegar a los judíos. Es más, Abraham, contrario a los arrogantes babilonios, construyó un altar para Dios “en el nombre de HaShem”. (Ibídem, Pag.5)

 

Sobre la unicidad lingüística

                Como ya hemos mencionado antes en este post y en otros muchos que se han publicado previamente, la Torá y su estudio corresponde de manera exclusiva al pueblo judío, pero cuando hay personas que se empeñan en no escuchar lo que los judíos les dicen, que dicha sea de paso, es para el propio bien de los noájidas, y siguen insistiendo en trillar temas que les han sido explicados pero que debido al EGO del receptor se distorsionan, es necesario que sus hermanos noájidas como es el caso de quien escribe, les hagamos ver el error en el que están y que también de esta manera no se continúe errando como se ha venido haciendo.

En el primer capítulo del libro del Génesis se mencionan las bases más básicas que una persona debe de conocer con respecto a Dios, al ser humano y al mundo. Dios, Él solo, fue el Único que trajo todo en existencia por medio del Hecho Divino exactamente y de acuerdo a Su plan y propósito. Él se mantiene Supremo, por encima del orden creado fuera del tiempo y del espacio y no hay restricciones a Su voluntad. (Instituto Sefaradita, P. Bereshit, Pag. 1).

Él creó al hombre y el texto claramente menciona que no solo es al hombre como género masculino, sino también a la mujer como la cima de la Creación, y nos ha dado el más alto grado en valor. Cuando se habla que la humanidad fuimos ellos a imagen y semejanza de Dios, esto quiere decir que tenemos la facultad del pensamiento racional, libre albedrío y valor infinito. Dios nos ha bendecido y dotado del potencial de alcances prodigiosos. (Ibídem)

Como podemos ver por un lado Dios nos ha creado con características de raciocinio, autonomía de la voluntad y un valor infinito; pero a la vez nos ha enseñado a través de la historia de Babel que pese a ser la cima de la Creación, ello no implica que seamos la Creación. Somos una cláusula subordinada al Gran Plan Divino pero no somos Dios, somos parte de Él pero no somos Él.

Si no somos Dios sino simples elementos dentro de la Creación, ¿entonces por qué insistimos en creernos Él? Nótese que en la parsha Noaj, Dios es claro en someter a Babel por la arrogancia de esta ciudad, porque se creyeron Él, en otras palabras, porque contrariaron Su Santa voluntad y se enfocaron en hacer un edificio que alcanzara los cielos pero no en ayudar a su prójimo, no quisieron establecer cortes de justicia ni una sociedad justa, en otras palabras, en cumplir los Siete Mandamientos Universales.

El buscar unificar el noajismo por medio de la inclusión del idioma hebreo es similar a buscar construir la Torre de Babel, porque lo que se busca es la unicidad lingüística que bien claro ha sido mostrado, Dios no permitió porque si no se nos sube la arrogancia más de lo que ya la tenemos. Puedo decir con toda certeza que del cuadro de hechos que hemos presentado, es evidente que una actitud unificadora de la lengua bajo los términos y condiciones que vimos en el post y dentro del contexto chovinista con que su autor se refiere a una querida amiga que le realiza ciertas preguntas en aras de aclarar la situación, en ningún momento reflejan amor ni noajismo, es más, reflejan babelismo, porque uno actitud desdeñosa hacia el prójimo cuando éste le pregunta es reflejo de una fase activa del EGO.

¿Dónde se encuentra el verdadero noajismo?

La regla dorada dice que no debemos hacer a otros lo que no querríamos que nos hicieran a nosotros y este debe ser el punto de partida para poder entender todo lo demás. El verdadero noajismo no se da con armas ni con términos militares en hebreo. Para quien suscribe estas líneas, en algún momento de mi vida me ha tocado lidiar con el aspecto militar aunque no como soldado. El aspecto militar ofrece algo muy bonito que es la disciplina que ayuda a conseguir el resto de las metas y los avances tecnológicos que de ellas se derivan, pero nadie en su sano juicio puede decir que el aspecto bélico es placentero.

Aunque si nos ponemos a pensar al respecto, sí hubo un pueblo que disfrutaba de la guerra, Amalek, pero también recordemos que Amalek es la antítesis de Israel. Un día en una reunión de FULVIDA en Costa Rica estaba con mis queridos amigos y hablábamos de las artes marciales y les decía que es más grande el hombre que cura que el que lastima, pues lastimar es muy fácil pero sanar no.

No se trata de andar por el mundo difundiendo el noajismo con la espada, eso de intenciones buenas no tiene nada, es solo EGO, ganas de llamar la atención. El verdadero noajismo se enseña con amor y con paciencia; cediéndole el espacio en el bus a la persona discapacitada, no devolviendo insultos a los atorrantes, contribuyendo económicamente con FULVIDA y con las caridades, tratando bien a la familia, no dándole la vuelta a la pareja, comprándole las medicinas a la mascota, etc.; cosas tan básicas pero tan importantes.

Algo que me encanta del programa de Seinfeld es que su enfoque es en la persona común, no en el magnate, no en el súper héroe, sino en la persona común. Veamos el caso de la mayoría de los programas situacionales, no se habla de un colgado, no se habla de un profeta falso pero sí se habla de Dios y se habla de ser bueno, caritativo, respetuoso, etc. Eso es lo que Dios quiere de nosotros. Él no quiere que andemos robando, entonces ¿por qué la insistencia de tomar la lengua sagrada y buscar con ella construir Babel? ¿Por qué robar si robar está prohibido por los Siete Mandamientos Universales?

Sé que este post va a desencadenar el EGO de ciertas personas pero desgraciadamente no queda otra opción. No podemos quedarnos viendo cómo personas que pasan por este sagrado hogar y leen ciertos comentarios vayan a sufrir de confusión por la tergiversación que algunos le dan a la sacralidad de la Torá de los judíos. Ese sí debe ser un punto de defensa acérrima y obligatorio para nosotros los noájidas, así como los judíos por tres milenios defendieron nuestro legado noájida y lo cuidaron en calidad de depósito, así nos corresponde a nosotros defender el de ellos de los neobabilonios que buscan hacerse de lo ajeno mientras sonríen con una daga en una mano y un costal en la otra.

Que pasen una excelente semana y que El Eterno les bendiga.

17 pensamientos en “Noajismo es ponerse en los zapatos del otro, pero no robárselos”

  1. Babel no esta despues de Noe? Cuales son las partes permitidas de estudiar con alguien capacitado de tanaj? Todavia me queda esa duda sobre esta discusión, tenía entendido algo podemos leer, y estudiar con alguien capacitado. Gracias por el Post Felipe, tiene lindos logros, ya lo que paso en babel me supera a lo poco que conozco! =)

  2. Hola Nir, Babel estuvo después de Noé. Lo que se mencionó con respecto al linaje de Noé es que cuando los babilonios de manera arrogante construyeron la Torre de Babel para exaltarse su propio nombre, Dios no se los permitió e hizo que fuera el linaje de Noé, o sea, desde allí hasta Abraham, los que tuvieran el nombre y que inclusive Abraham, siendo el sabio que era, construyó un altar en nombre de Dios, pero no que Noé estuviera después que Babel. :)

  3. no hablaba de universalizar el hebreo para que afuerzas todos lo sepan, solo decia que se usase como pidgin de indentidad, con la grafia hebrea y el conepto Bnei noaj, el cual seria entendido por todos los fieles en el mundo sin importar su lengua.

    ahora lo demostrare :Por ejemplo, ¿alguien me puede decir que significa “jumala”?

  4. okis estas hablando de un logotipo, puede ser una imagen un logo no necesariamente en hebreo, pero entiendo ahora a lo que apuntas la forma no se si la utilizacion del hebreo es de lo mejorcito, ahora va tomando otra forma la idea, la grafia hebrea es tan poco internacional que imponerla no se si seria facil y lo mas atinado, quizas una imagen universal del concepto seria algo a hacer, se puede abrir un concurso de diseño de logos y votar!!

  5. A decir verdad, sigo bajo la postura que es mejor enfocarnos en dar caridad y dar el ejemplo con nuestra actitud que enfocar esfuerzos en estudiar un idioma bajo premisas un tanto cuestionables, pues pese a los cambios en criterio suscitados, éstos distan mucho de la idea transmitida originalmente, por tanto, muestro renuencia al respecto

  6. Buena reflexión, presenta enlaces interesantes. Quizás para quienes poco o nada conocemos de las historias de los textos hebreos, resulta difícil seguir la hebra. Sin embargo queda claro que la diversidad (en este caso sobre el lenguaje) es algo bueno, la naturaleza lo reafirma y lo hace en abundancia. Sobre el militarismo, creo que nada bueno hay allí, la misma palabra guerra debía ser borrada de nuestro vocabulario. Saludos.

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