La aceptación Tácita e Implícita

CONTRATO compra_venta

He llegado a pensar, y muchas veces de una forma ególatra, que como personas pensantes y consientes, no se debería aceptar ninguna verdad por “fe ciega”. Sin embargo, muchas veces, esas cosas que no entendemos, o esos “puntos ciegos” que a veces se nos presentan respecto nuestra identidad, por lo general, generan tanta impotencia que se cae en la trampa del EGO; es decir, justificamos esos inentendibles temas de la identidad de la persona, con alguna declaración de fe.

He de confesar que muchas veces mi “postura oficial” de dudar de todo, es una especie de escudo egolátrico que he desarrollado, para que no me saquen de mi zona de confort egocéntrica; o de mi zona de seguridad atea.

Por otro lado, cuando en mis horas de estudio me encuentro algo a que no le encuentro respuesta, automáticamente y de forma consciente, apelo a la fe, para no tener que esforzarme a preguntar, leer o estudiar un poquito más.

¡No imagina el lector el conflicto que muchas veces se me hace ¡

¡Muchas veces pienso que estoy a un pelo de mi barba de perder la razón ¡

Pero lo cierto es que no la he perdido (o al menos oficialmente no me la han declarado medicamente), y lo que quiero compartirles es uno de mis “puntos ciegos”.

Releyendo un antiguo artículo, un texto fundamental, me hice la siguiente pregunta:

¿Por qué Noé no aceptó expresamente el contrato ofrecido? ¿Por qué no dijo “sí acepto”?

Noten:[i]

“…Entonces Elokim dijo a Noaj [Noé]: ‘Ésta será la señal del pacto que establezco entre yo y toda carne que está sobre la tierra.’(18) Los hijos de Noaj [Noé] que salieron del arca fueron: Shem [Sem], Cam y Jafet. Cam fue el padre de Canaán…”

El relato cuenta que HaShem termino de explicar el pacto a Noé; y continua el texto con los hijos de éste.

Es omiso en indicar si lo aceptó o no a viva voz.

Pero quiero hacer la salvedad acá. No estoy cuestionando ni la validez del Código ni su desobediencia por parte de Noé.

Queda claro que él antes, durante y después del Diluvio lo sabía y cumplía, por lo que se gano el título de Justo y Cabal en su Generación (y a modo de corroborar lo anterior, léase: http://serjudio.com/personas/gentiles/lo-que-el-eterno-pide-del-gentil, http://serjudio.com/rap1501_1550/rap1536.htm, y http://serjudio.com/rap3151a3200/rap3173.htm )

En el caso de los judíos la situación pareciera que es distinta.

Al recibir su Código Legal, ellos lo aceptaron expresa y explícitamente.

Véase:

“…“¡Haremos todo lo que el Eterno ha dicho!… Todas las cosas que el Eterno ha dicho, haremos y comprenderemos.”(Shemot / Éxodo 19:8, 24:7)” [ii]

Posibles respuestas que le he dado:

Noe era una persona, no únicamente humano como el resto de su generación[iii]; por lo que su conciencia siempre le dictaminó tener un comportamiento moral propio de la persona humana[iv]; valiendo más las acciones propias que las formalidades legales, que de hecho ya las conocía.

Así; la moraleja sería que las acciones de la persona hablen más fuerte que sus palabras.

Por otro lado, Israel si requirió un consentimiento expreso por el compromiso que tenían de lo alto, y no tanto por las obligaciones que estaban por adquirir.

Israel en su historia siempre ha tenido enemigo que los han intentado eliminar; mas sin embargo, en su historia, nunca estuvieron en tanto peligro de extinguirse como lo estuvieron cuando estaban en Egipto. Todo el aparato estatal egipcio estaba comprimiendo a los judíos de tal forma que, inevitablemente, estos pasarían a la historia de la forma más baja para cualquier nación: siendo esclavos.

No existía fuerza humana capaz de revertir lo inevitable: la extinción de la familia hebrea. Así, solamente el auxilio de lo alto podía revertir la historia, como eventualmente pasó.

Así adquirieron un compromiso perpetuo con Dios, y no con otra nación ayudadora ni con algún héroe nacional. La envergadura de dicho compromiso necesariamente requirió un consentimiento expreso que obliga incluso al judío no nato[v].

Así las cosas, tanto los judíos como los noajidas tenemos un compromiso; los primeros para con Dios, para con Israel y para con la sociedad que requirió una formalidad legal adicional entre las partes; los segundos para con Dios, para con la humanidad y para con la sociedad que no requirió la formalidad legal por la naturalidad de las obligaciones legales.

En fin, muchas gracias amigo judío y Noájida por haberme leído hasta aquí, y por sus riquísimos comentarios.

Notas:

Lo anterior es en merito de la señora Analive Hernández Gamboa; paz a sus restos y consuelo a su familia.

También en merito de los Soldados de las Fuerzas Armadas de Israel. Que la paz llegue pronto a Israel.

Recomiendo ver este video: https://www.youtube.com/watch?v=2hXXjwQg1eE

 

[i] Tomado de http://fulvida.com/2008/03/27/un-texto-fundamental/

[ii] Tomado de http://serjudio.com/personas/conversion/parashat-mishpatim-5768

[iii] http://serjudio.com/rap2851a2900/rap2868.htm

[iv] http://fulvida.com/2007/12/16/solamente-un-poquito-diferentes/

[v] http://serjudio.com/personas/conversion/parashat-mishpatim-5768

9 pensamientos en “La aceptación Tácita e Implícita”

  1. Así, solamente el auxilio de lo alto podía revertir la historia, como eventualmente pasó.
    Es increible pero no encuentro otra razon para que los enemigos de isral no hayan acabo con ellos
    y oportunidades no les han faltado.

    Gracias por el video es informativo y si habia escuchado lo de combatir hasta que crean en ala y su mensajero.

  2. Interesante Luis, quizás Noaj aceptó por la misma razón que te agachas a recoger en tu casa un papel tirado en el piso y es porque vives allí, así sin más, está supuesto que eso es lo que hay que hacer aunque nunca nadie te dijese «debes recoger cualquier papel que esté en el piso, aceptas?» Lo haces y ya.

    Confieso que lei temprano tu articulo y me quedé pensando en aquello de «las acciones hablan mas fuerte que las palabras» entendiendo esto que es mejor hacer más y decir menos. Me enganché buscando incluso algun escrito donde se planteara alguna excepción a lo que parece ser una regla, es decir algun caso donde las palabras tengan más fuerza que las acciones, y no encontré nada en concreto. No lo traje a colación primeramente porque no es la esencia de tu articulo, pero si me queda la duda, en qué casos las palabras son mejor que las acciones.

    Saludos y gracias

      1. Si Moré.
        Estaba pensando tambien en aquellos casos en los que los hijos pasaron toda su vida esperando que papà o mamá les dijera «te amo», mas alla de haber estado con ellos toda la vida haciendo cosas por estos.

        Como la cancion aquella en que la mujer pregunta diez mil veces «me quieres?» Y él le dice todo lo que ha hecho por ella, pero a la final todo lo que ella quiere oir es un «si».

  3. Gracias Prof Ortiz por el aporte. Juzgando un poco el caso de padres/hijos que nos indicó, creo que es una excepción para la frase de las acciones vs palabras. En ese caso pareciera que deben de ser equitativas.

Deja una respuesta