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Seguimos explicando…

Muchos aún no conocen a profundidad lo que es el noajismo, algunos siguen pensando que es una nueva religión y otros estan llegando apenas a ver de qué se trata esto.

Pues, es por esto, que he escrito esto (originalmente publicado en forocomunidea).

“Si seguimos la maduración de la idea monoteísta en sus consecuencias ulteriores sólo llegaremos a una conclusión: no mencionar para nada el nombre de Dios, no hablar acerca de Dios.

Dios se convierte entonces en lo que es potencialmente en la teología monoteísta, el Uno sin nombre, un balbuceo inexpresable, que se refiere a la unidad subyacente al universo fenoménico, la fuente de toda existencia; Dios se torna verdad, amor, justicia. Dios es yo, en la medida en que soy humano.”

(Erich Fromm en “El Arte de Amar”)

Esta maduración de la que habla el filósofo antes citado, es la que mueve el eje central del noajismo. No hay más secreto que éste. Dios se ha dejado de llamar Religión, el hombre ya no necesita, para saber que ama a D’’s, de prácticas ritualísticas y complejos sistemas teológicos que pretenden explicar lo inefable.  

D’’s se ha dejado de ver desde el punto de vista patriarcal, así como también desde el punto de vista matriarcal, podría decirse que ahora no ocupa un lugar, sino que lo abarca todo; cada resquicio de la vida de la persona, en esta “madurez” ahora esta sanamente invadido por una profunda conciencia y acciones que identificamos con Él.

El Noajismo, como se ha explicado en numerosas oportunidades, no es algo nuevo; si lo vemos desde el punto de vista estricto, su origen se remonta a la época post-diluviana inmediata; y su duración (enseñanza y práctica consecuente) podemos seguirla hasta la época pre-sinaítica (Los Sabios explican que los hijos de Israel que vivieron antes del Éxodo, así como los Patriarcas de Israel, fueron noajidas, pues en este tiempo no se habían revelado los Mandamientos que dio a Israel como heredad eterna). Luego de que D’’s se revelara a Israel, entregándoles Su Torah y dándole atribuciones “especiales”, vemos como progresivamente el mundo noajida aparece en otros términos; ya no como aquellos seguidores fieles del Eterno, sino como “descarriados”.

Podemos concluir de esto, que, históricamente, el noajismo como práctica hereditaria, es decir, como Tradición de las setenta naciones descendientes de Noé, fue mermando, hasta desaparecer casi completamente. Las posibles consecuencias de esta desaparición pueden tener un trasfondo bastante intrincado de averiguar, ya que pudieron haber influido varios factores, como el nacional-imperialismo, el auge de la magia y las artes ocultas, el egoísmo por parte de algunos gobernantes y su desmedida ambición por convertirse en “dioses”, o “semi-dioses”, el ascetismo, el desequilibrio a favor de una excesiva intelectualidad, el perversionismo, y pare usted de contar…

Sin embargo, y volviendo al origen del noajismo, podríamos concluir que tal herencia/cualidad (noajica/integralista) proviene desde tiempos primigenios, o sea, nació con el ser humano; ya que Adam no tuvo más que seguir principios integrales de vida para tener una sana relación de “amor” con D’’s y construir “shalom/paz”

 

Esos principios podemos desglosarlos de esta manera:

 

  • Equidad y Juicio Recto
  • Sanidad y Equilibrio Sexual
  • Moderación Alimenticia/Consideración con el entorno natural.
  • Armonía con el prójimo (esto enmarcado dentro de las leyes: no matarás y no robarás)
  • Creencia en Un solo D’’s, amor incondicional hacia Él únicamente (Percepción real de la Unicidad del Eterno, deslinde de “costumbres y tradiciones” que empañan la relación)
  • Moderación al hablar/Introspección constante (podríamos llamarlo rezo u oración, simplemente es esa palabra que brota espontáneamente de nosotros y en la cual nos quitamos las máscaras y nos acercamos a nuestro YO esencial).

Creo que las he sintetizado bien.

Estas son las leyes básicas que un noajida debe seguir, abandonando, claro está, todo vestigio que empañe el libre y fluido desarrollo de los principios que nos acercan a D’’s.