EL PODER DESTRUCTIVO DE LA CRITICA .. Y COMO REMEDIARLO

En nuestro diario afán de mejorar a nosotros y a nuestro entorno, tratando casi cualquier tema que examinamos con nuestros semejantes nos damos cuenta enseguida que hay variedad de opiniones casi como el mismo número de participantes, por lo que lo raro sería esperar que hubiese un acuerdo unánime en cualquier asunto que se trate, el acuerdo se logra después de un debate puntual de estos exponentes, al haber una diferencia de opiniones, si estamos maduros y hay equilibrio en nuestros 5 niveles de nuestra persona no hay problema si hay pugnas por diferencia de opinión pues predomina el plano Intelectual y espiritual de la persona y no hay mayor diferencia que no se pueda arreglar si se encuentran en los mismos planos, pero muchas veces no todos están en esas frecuencias, y,  desafortunadamente  nos encontramos con un problema frecuente, que los podemos resumir así;
1.- Criticar. Que hay tendencia después de exponer nuestros argumentos apoyando nuestra posición en cuestionar con adjetivos fuertes, inadecuados, exagerados o  con burlonas frases.
2.- O que minimicemos o ignoremos los argumentos y o razonamientos de nuestros colegas  o adversarios.
3.- No ser buen oyente.
Todo esto provoca que no haya acuerdo, peleas y en variados ocasiones, un duelo de sordos.
Y es que no tomamos en cuenta que;
1.- La escala de valores de cada persona son normalmente diferentes.
2.- el criterio y juicio de cada uno son diferentes a los demás.
3.- La exposición de nuestras ideas varía de acuerdo a la definición personal de cada concepto que manejemos, por ejemplo; ¿Qué es el amor para cualquier persona?¿Cómo lo definiría?¿Hasta qué punto tiene prioridad sobre cada tema?
4.- Los conocimientos, la experiencia sobre el tema en cuestión y el carácter de cada uno son diferentes.
5.- Somos renuentes en aceptar cualquier crítica.
Si a todo lo anterior agregamos nuestros argumentos adjetivos y críticas a nuestros oponentes por lo que creemos que están equivocados, lo único que provoca es que cierren su mente a la idea del otro por la ofensa recibida y la respuesta es otra agresión y se desvían del tema principal.
LO POSITIVO DE UNA CRÍTICA EN UN DEBATE
Aunque muchos sicólogos sostienen que no hay crítica constructiva, sólo así podemos mejorar en actitudes, creencias, costumbres y errores que probablemente heredamos o interpretamos mal de nuestra familia o entorno.
Con la sabiduría de un maestro o de un libro o de un amigo que nos enseña, es saludable que al aprender, tengamos por fuerza, corregir lo enseñado.
En un debate como lo hacían los Sabios para formar el Talmud, hubo por supuesto discrepancias y aún dos versiones o más de un mismo tema de tal modo que al estudiante se le da las diferentes versiones de lo que no se logró el completo consenso de los Sabios, pero siempre hubo respeto aún en las diferencias de opiniones para interpretar un texto bíblico o al abordar un tema vital.
Por lo anterior, esa debe ser nuestro ejemplo para tratar cualquier debate.

LO NOCIVO DE UNA CRÍTICA EN CUALQUIER DEBATE
La crítica hecha a la ligera es inútil porque coloca a la otra persona a la defensiva y por lo común hace que ésta trate de justificarse.
La crítica insidiosa es peligrosa porque lastima el orgullo de la persona, disminuye su autoestima y despierta resentimientos.
Han Seyle sicólogo americano afirmaba; “Tanto como anhelamos la aprobación, tememos la condena”.
El resentimiento que engendra la crítica desmoraliza al oyente, amigos o la misma familia que va dirigida y no es exagerado decir que poco contribuye llegar a un acuerdo.
Dicho popular; “Las críticas son como palomas mensajeras, regresan a su nido.”
Cuando tratemos de corregir o criticar, consideremos esto;
Todas las personas son entes emocionales que les afectan negativamente según el tono, los gestos que  provoca enojo a la persona.
Cualquier persona puede criticar cualquier cosa…… y normalmente lo hace, pero se necesita carácter y dominio de sí mismo para ser comprensivo y ser capaz de corregir o cuestionar si herir al otro.
Para resumirlo brevemente, todos estos peligros al tratar mal un debate son fallas de la comunicación y refleja falta de sensibilidad y empatía.
Entonces, en lugar de censurar, debemos remarcar los puntos que estemos de acuerdo, debemos ser considerados con los demás aceptando que nadie nace sabiendo y que debemos asumir que intención de todos en el tema es para bien, somos en mayor o menor grado ignorantes de muchos temas, al tratar de imaginar porque razón piensa la persona en cuestión, podamos entender su punto de vista, teniedo así un buen ánimo para construir y llegar a un buen consenso.
Dale Carnegie en su libro Cómo Ganar Amigos e Influir sobre las Personas toma una cita interesante sobre esto;
“Si el mismo Dios nos juzga al final de nuestra vida, por qué entonces juzgamos a las personas hoy usted o yo?”
En este libro de Dale Carnegie  casi al principio del mismo escribe;
“En la mañana del sábado 15 de Abril de 1865, Abraham Lincoln yacía moribundo en el dormitorio de una pobre casa de hospedaje frente al teatro Ford donde William Booth había atentado contra él. El largo cuerpo de Lincoln estaba tendido diagonal en una vieja cama que era demasiada corta para él. Una mala reproducción del famoso cuadro “La Feria De Los Caballos”  de Rosa Bonheur pendía sobre la cama y una luz mortecina del mechero de gas iluminaba apenas.
Cuando Lincoln agonizaba, el Secretario de Guerra Stanton afirmó; “Aquí yace el más perfecto gobernante que ha conocido jamás el mundo”.
¿Cuál era el secreto de los triunfos de Abraham Lincoln en su trato con los hombres? Yo he estudiado durante diez años la vida de Abraham Lincoln, y dediqué tres años enteros a escribir y repasar un libro que titulé; “Lincoln el desconocido”. Creo que he hecho un estudio tan minucioso y tan detallado de la personalidad y la vida privada de Lincoln, como es posible que lo haga un ser humano. Realicé un estudio especial  del método de Lincoln para tratar a sus semejantes. ¿Se dedicaba a criticarlos?. Si pues. Cuando joven en el Valle de Pigeon Crest, de Indiana, no solamente criticaba sino escribía cartas y poemas para burlarse de los demás, y los dejaba en los caminos campestres, en la seguridad de que alguien los encontraría. Una de esas cartas despertó  resentimientos que duraron toda una generación.
Aún después de empezar a practicar leyes como abogado en Sprigfield, Illinoins, Lincoln atacaba abiertamente a sus rivales en cartas que publicaban los periódicos. Pero se excedió.
En el Otoño de 1842 se burló de un político irlandés, vano y batallador que se llamaba James Shields. Lincoln lo censuró crudamente en una carta anónima publicada en el Sprignfield Journal. El pueblo entero estalló en carcajadas. Shields, sensitivo y orgulloso, hirvió de indignación. Descubrió quien había escrito la carta, saltó a su caballo, buscó a Lincoln y lo desafió a un duelo. Lincoln no quería pelear. Se oponía a los duelos, pero no podía negarse sin menoscabo de su honor. Tuvo la elección de las armas. Como tenía brazos muy largos, escogió  sables de caballería, tomó clases de esgrima de un militar de West Point y en el día señalado él y Shields se encontraron en un banco de arena de Missisippi dispuestos a luchar hasta la muerte. Por fortuna, a último momento intervinieron los padrinos y evitaron el duelo.
Ese fue el incidente personal más significativo en la vida de Lincoln. Resultó para él una lección de valor incalculable en el arte de tratar a los demás. Nunca volvió a escribir una carta insultante. Nunca volvió a burlarse del prójimo. Y desde entonces casi nunca criticó a los demás.
Una vez tras otra, durante la Guerra Civil, Lincoln  puso un nuevo General frente del Ejército del Potomac, y cada uno a su turno; McClellan, Pope, Burnside, Hooker y Meade, cometió un error que provocaba que Lincoln recorriera  su despacho, a grandes pasos presa de la desesperación. Media nación censuraba acremente a esos generales incompetentes, pero Lincoln, “sin malicia para nadie y con caridad para todos” conservaba la calma. Una de sus máximas favoritas era; “No juzgues si no quieres ser juzgado”.
La batalla de Gettisburg, se libró los primeros días de julio de 1863, en la noche del  4 de julio, Lee comenzó su retirada hacia el Sur, en tanto que una gran tormenta inundaba de lluvia la tierra. Cuando Lee llegó a Potomac con su ejército en derrota, encontró un río hinchado, embravecido, imposible de pasar, ante sus tropas, y un ejército unionista victorioso detrás de ellos. Lee estaba como en una trampa. No podía escapar. Lincoln lo advirtió. Ahí se presentaba la oportunidad como enviada del cielo. La oportunidad de copar al ejército de Lee y poner término inmediato  a la guerra. Así pues, con un hálito de gran esperanza, Lincoln ordenó a Meade que no convocara a un consejo de guerra, que atacara inmediatamente a Lee. Lincoln telegrafió estas órdenes y envió a un mensajero especial a Meade para instarlo a la acción instantánea.
¿Y qué hizo Meade? Exactamente lo contrario de lo que se le pedía; Convocó a un consejo de guerra, en directa violación a las órdenes de Lincoln. Vaciló. Esperó. Telegrafió toda clase de excusas. Se negó rotundamente a atacar a Lee. Por fin bajaron las aguas y Lee escapó a través del Potomac con todas sus fuerzas.
Lincoln estaba furioso, “¡Qué es esto? -gritó a su hijo Robert- ¡Gran Dios!. ¿Qué es esto? Los teníamos al alcance de  nuestras manos, sólo teníamos qué estirarlas para que cayesen en nuestro poder, y sin embargo nada de lo que dije o hice logró que el ejército avanzara. En estas circunstancias, cualquier general hubiera vencido a Lee, si yo hubiera ido, yo mismo lo podría  haber derrotado.”
Con acervo desencanto, Lincoln se sentó a escribir esta carta a Meade. Y recuérdese que en este periodo de su vida era sumamente conservador y remiso en su fraseología. De modo que esta carta, escrita por Lincoln, equivaldría a su reproche más severo.
“Mi querido General.”
“No creo que comprenda usted la magnitud de la desgracia que representa la retirada de Lee, estaba a nuestro alcance, y su captura hubiera significado en unión con nuestros triunfos recientes, el fin de la guerra. Ahora la guerra se prolongará indefinidamente. Si usted no consiguió con fortuna atacar a Lee el lunes último, ¿cómo lo logrará ahora al sur del río, cuando sólo puede llevar consigo uno pocos hombres no más de dos tercios de las fuerzas que contaba usted ?. sería irrazonable esperar, y no lo espero, que ahora pueda usted lograr mucho. Su mejor oportunidad ha desaparecido y estoy indeciblemente angustiado a causa de ello.”
¿Qué habrá hecho Meade a leer la carta?
Meade no vio jamás esta carta. Lincoln no la despachó. Fue hallada entre los papeles de Lincoln después de su muerte.
Creo- y esto es sólo una opinión- que después de escribirla Lincoln miró por la ventana y se dijo; “Un momento. Tal vez no debiera ser tan precipitado. Me es muy fácil, aquí en la quietud del despacho de la Casa Blanca, ordenara aMeade que ataque, pero si hubiera estado en Gettisburg y hubiese visto tanta sangre como tal vez ha visto Meade en la última semana, si mis oídos hubiesen sido horadados por los clamores, los gritos de los heridos y de los moribundo, quizá no habría tenido tanta ansia de atacar. Si yo hubiese tenido el mismo tímido temperamento de Meade, quizá yo hubiese hecho lo mismo que él. De todos modos, es agua que ha pasado debajo del puente. Si envío esta carta, calmaré mis sentimientos, pero hará que Meade trate de justificar sus actos. Haré que él me censure a su vez. Despertaré resquemores, disminuiré su utilidad futura como comandante, y lo llevará acaso a renunciar al ejército.”
Y Lincoln dejó a un lado la carta, porque por amarga experiencia había aprendido que las críticas y reproches acervos son casi siempre inútiles.
Thedore Roosevet decía que  cuando presidente, se veía ante un grave problema, solía reclinarse en su sillón y mirar un gran cuadro de Lincoln que había sobre su escritorio en Casa Blanca, y preguntarse entonces; ¿Qué haría Lincoln si se viera en mi lugar? ¿Cómo resolvería mi problema?
La próxima vez que sintamos la tentación de reprocharle y criticar a alguien, saquemos un billete de 5 dólares de nuestro bolsillo, miremos el retrato de Lincoln y preguntemos; ¿Qué haría Lincoln si se viera en mi lugar? ”
Algo que aprendemos aquí en una situación similar es la manera cómo abordar a la persona para corregirla en forma propositiva. Añado a continuación un ejemplo histórico en un asunto que a pesar de que empezó mal, la misma persona corrigió el error y pudo vencer el problema:
Tomado del mismo libro de Dale Carnegie;
En 1909 el príncipe  Von Bullow era Canciller Imperial de Alemania y el Trono estaba ocupado por Guillermo II, Guillermo el altanero, Guillermo el arrogante, Guillermo el último de los Káiseres de Alemania, empeñado en construir una flota y un ejército que se envanecía  él serían superiores a todos. Pero ocurrió una cosa asombrosa. El Kaiser pronunciaba frases, frases increíbles que conmovían al continente y daban origen a una serie de explosiones cuyos estampidos se oían en el mundo entero. Lo que es peor, el Kaiser hacía estos anuncios tontos, absurdos, ególatras en público; lo hizo siendo huésped de Inglaterra, y dio su permiso real de que se publicara en el diario Daily Telegraph. Por ejemplo declaró que era el único alemán que tenía simpatía por los ingleses, que estaba construyendo una flota contra la amenaza del Japón; que él y sólo él había salvado a Inglaterra de ser humillada en el polvo por Rusia y Francia; que su plan de campaña había permitido a Lord Roberts vencer a los Boers en África del Sur y así por el estilo.
En cien años ningún rey europeo había pronunciado palabras tan asombrosas. El continente entero zumbaba con la furia de un nido de avispas. Inglaterra estaba furiosa. Los estadistas alemanes, asustados. Y en medio de esta consternación el Kaiser se asustó también y sugirió al príncipe Von Bullow, el Canciller principal, que asumiera la culpa. Sí. Quería que Von Bullow, anunciara que la responsabilidad era suya, que él había aconsejado al monarca decir tantas cosas increíbles.
-Pero Majestad –protestó Von Bullow-, me parece imposible que una sola persona, en Alemania o en Inglaterra, me crea capaz de aconsejar a Vuestra Majestad que diga tales cosas.
En cuanto hubo pronunciado estas palabras comprendió que había cometido un grave error. El Kaiser se enfureció.
-¡Me considera usted un borrico –gritó- capaz de hacer disparates que usted no hubiera hecho jamás! Von Bullow sabía que había que haber elogiado antes de criticar, pero como ya era tarde, hizo lo único que le quedaba, para remediar su error elogió después de haber criticado. y obtuvo resultados asombrosos como sucede tan a menudo.
-Lejos estoy de pensar eso – respondió respetuosamente- Vuestra Majestad me supera en muchas cosas, no sólo claro está en conocimientos navales y militares, sino sobre todo en ciencias naturales. A menudo he escuchado lleno de admiración cuando Vuestra Majestad explicaba el Barómetro, la telegrafía o los rayos Rongten. Me avergüenzo de mi ignorancia en todas las ramas de las ciencias naturales, no tengo ni siquiera noción de la Física o la Química y soy incapaz del todo explicar el más sencillo de los fenómenos naturales. Pero en compensación, poseo unos conocimientos históricos y quizá ciertas habilidades que son útiles en la política especialmente en la diplomacia.
Sonrió encantado el Kaiser, Von Bullow lo había elogiado. Von Bullow lo había exaltado y él se había frenado. El Kaiser podía perdonar cualquier cosa después de eso.
¿No he dicho siempre – exclamó con entusiasmo – que nos complementamos espléndidamente? Debemos actuar siempre juntos y así lo haremos.
Estrechó la mano de Von Bullow, no una vez, sino varias veces. Y ese mismo día exclamó con los puños apretados; “ Si alguien me habla mal de Von Bullow, le aplastaré la nariz de un puñetazo”.
Von Bullow se salvó a tiempo pero, a pesar de ser un astuto diplomático, cometió un error; debió empezar hablando de sus defectos y de la superioridad de Guillermo, y no dando a entender que el Kaiser era un imbécil que necesitaba un alienista.
Si unas pocas frases para elogiar al prójimo y ser humilde uno mismo, pueden convertir a un Kaiser altanero e insultado en un amigo, imaginemos lo que podemos conseguir con la humildad y el reconocimiento en nuestros contactos diarios. Si lo utilizamos con empatía logramos resultados buenos.
Y para finalizar una Fábula de Esopo, sobre el mismo tema;
LA PARABOLA DEL SOL Y DEL VIENTO
Muy arriba del bosque y ocultas detrás de la densa pantalla de las nubes, el sol y el viento sostenían su discusión desde mucho tiempo atrás sobre cuál de ambos era el más fuerte.
__¡ Claro que lo soy yo!  –Insistía el sol–, Mis rayos son tan poderosos que puedo chamuscar la tierra que puedo reducirla a negra yesca reseca.
—Sí, pero yo puedo inflar mis mejillas hasta que se derrumben las montañas, se astillen las casas convirtiéndolas en leñas y arranco grandes extensiones del bosque.
–Pero yo puedo incendiar los bosques con el calor de mis rayos – dijo el sol.
—Y yo hacer girar la vieja bola de la Tierra con un solo soplo, insistió el viento.
Mientras seguían esgrimiendo nuevos argumentos allá arriba, salió del bosque un granjero. Vestía un grueso abrigo de lana y tenía calado sobre las orejas un sombrero.
–¡Te diré lo que vamos a hacer! – Dijo el sol–. El que pueda, de nosotros dos, arrancarle el abrigo de la espalda al granjero, habrá probado ser el más fuerte.
–¡Espléndido!—Bramó el viento y tomó aliento e hinchó las mejillas como si fueran dos globos.
Luego sopló con fuerza…. Y sopló…..  Y sopló. Los árboles del bosque se balancearon. Hasta el gran olmo se inclinó ante el viento, cuando este lo golpeó sin piedad. El mar formó grandes crestas en sus ondas y los animales del bosque se ocultaron de la terrible borrasca.
El granjero se levantó el cuello del abrigo, se lo ajustó más y siguió avanzando trabajosamente.
Sin aliento ya, el viento se rindió desencantado. Luego, el sol se asomó detrás de la nube, viendo la azotada tierra navegando el sol por el cielo miró con rostro cordial y sonriente el bosque que estaba allá abajo. Hubo gran serenidad, y todos los animales salieron de sus escondites. La tortuga se arrastró sobre la tierra que quemaba y las abejas se acurrucaron en la tierna hierba.
El granjero alzó los ojos, vió el sonriente rostro del sol, y con un suspiro de alivio, se quitó el abrigo y siguió andando ágilmente.
–Ya lo ves – dijo el sol al viento — A veces, quien vence es la dulzura.

11 pensamientos en “EL PODER DESTRUCTIVO DE LA CRITICA .. Y COMO REMEDIARLO”

  1. Hay dos tipos de debates. Aquellos donde se discuten asuntos opinables o cuestionables y aquellos en que no. Si por ejemplo discutimos si puede existir vida en Neptuno (no hay pruebas a favor o en contra) todo lo que has dicho es cierto.

    Pero si alguien dice que la tierra es plana y yo le digo que eso es falso y además le pregunto ¿como es posible que crea semejante aseveración?  no sería correcto que esa persona me dijera que estoy haciendo una critica destructiva.

    Sobre el Kaiser, no se mucho de él, sólo que perdió la guerra y fue el último Kaiser. Luego vino la Republica de Weimar y luego el nazismo.

    Sin embargo pongo como ejemplo el caso de Stalin. Dictador sanguinario e implacable que, sin embargo, le pedía consejos a sus generales y aceptaba su criticas. Y no tomaba medidas contra ellos en situaciones de guerra.  Al ejército de Hitler le propinó sus primeras derrotas y logró llegar a Berlín antes que el resto de los aliados. Y todo por oir criticas (por supuesto, que después de la guerra, se cobró esos comentarios de los generales, pero al menos esperó que la guerra terminara).

    Como dice el dicho latino “Veritas odium parit”. Creo que una cosa es ser cortés, pero otra muy distinta es conciliar en aspectos que no son discutibles, solo para crear un efecto psicologico. Eso no es honesto, aunque si muy útil.

    Por cierto, las criticas no son nocivas. No dañan. No hieren. No matan. Lo nocivo son los pensamientos que cada uno de nosotros elige tener sobre las criticas.

    Saludos
    Alvaro

  2. Como a mi me gusta criticar, me han brindado una buena oportunidad para criticar este post.

    1. Seria bueno que cuando cite comentarios de terceras personas, cite la fuente completa, pues no es correcto exhibir opiniones que no son suyas sin darle el debido credito. Esto es una clara violacion del precepto relacionado con el robo.

    2. Titula usted su post : EL PODER DESTRUCTIVO DE LA CRITICA…Y COMO REMEDIARLO. Parte usted de una premisa falsa: que la critica tiene un poder destructivo. De cual critica habla? la destructiva, la constructiva. la insidiosa? Yo creo que la critica no tiene poder destructivo, porque entonces todos los que hablan de este fenomeno lo hacen en terminos destructivos. Y eso no es cierto. Un ejemplo: cuando algunos distinguidos amigos cuestionan a Harley, lo hacen en terminos destructivos? 

  3. Javier, me volvieron a dar ganas de leer el Libro de Dale Carnegie, yo me leí la versión original y una versión editada ,ajustada de los 90’s,  en el prólogo de la 2da, argumentaban que la nueva versión se acomodaba a el contexto moderno, honestamente y aunque no viví en los 30’s que fue cuando se publicó la primera edición, el original, supera ampliamente a cualquier otro intento de acomodo, bueno, luego supe que Carnegie se volvió el nombre de una universidad, liderada por su esposa, que estudia p?incipios de éxito y coaching en Nueva York .
    De cualqueir modo es muy interesante el mensaje que planteas aquí.
    Adicional, hay cierta controversia en los métodos de Carnegie (no estoy diciendo que no son válidos, en general), y se refiere a que darle la razón o ceder terreno, insinceramente,  es contraproducente y apunta más hacia objetivos egoístas, vale aclarar que en el libro, él reconoce, y llama la atención sobre esto que menciono, en varias ocasiones. Gracias.

  4. 1er punto
    Respuesta a Harley
    Nada hay sobre otros libros ademas de lo que cite a Dale Carnegie, y lo de la fabula de Esopo ¿habra que citar algún libro? Por lo que su correccion o crítica no tiene fundamento Harley.
    El objetivo principal de la crítica es remediar el error y proponer una nueva solucion al problema o disputa, Obviamente hay personas que son la Negacion de todo lo que se hace pues no ofrecen soluciones mejores sino sólo pone trabas a todo, y le doy una cita y la fuente; Zohar 1;
    “El principio del mal ha de ser ubicado en último término en el lado izquierdo, que es el principio de negación. Por sí mismo el lado izquierdo no representa al mal; su función es ofrecer un suplemento al absoluto principio positivo del lado Derecho, presentándole un antitesis, luego, un principio medio reconcilia a los dos. El principio izquierdo, negativo no se vuelve malo hasta que se coloca en el lugar del positivo lado derecho. Sólo entonces la izquierda se vuelve “el otro lado” una designación en el cual el Zohar abarca a todo lo que es enemigo de la existencia, hay así una oposición armoniosa y hostil entre los dos
    lados.” Fin de la cita
    Esta medianamente claro que aqui señala que vivir en la negacion constante es nocivo Harley si no va acompañada a buscar el bien.
    Sigo en lo dicho que en la mayoría de los casos la critica es destructiva a menos que lo refute mas detalladamente, de hecho este post se enriquece con criticas de todo tipo.
    2o. Punto
    Juan Pabo, yo tambien coincido completamente con usted, el libro de Dale C.  tiene fallas por ejemplo supone que da enseñanzas para influir a las personas para  que se hagan a lo que uno quiere y eso no es ético y das en el punto importante Juan Pablo, el libro persigue para el que no lo sabe apreciar, soluciones egoistas y asi en varios temas. Pero el proposito mio era poner lo rescatable del libro, pero por supuesto tiene fallas este post, sigan señalandolos por favor y aprovechemos lo que nos sirva.

  5. Interesante lectura, pero disiento de ella, creo que debemos estar abiertos a la critica y evaluar nuestros conocimientos con ella, aceptar que podemos estar errados traigo a colación las palabras de Kepler en su Comentario(1) a su “Dialogo con el Mensajero sideral” (El mensaje Sideral era de la autoría de Galileo, donde exponía sus descubrimientos astronómicos, la imperfección de la luna y el descubrimiento de las 4 lunas más grandes de Júpiter)  
     
    “…a Galileo… lo he alabado con mi sano juicio y por más que haya emprendido aquí la defensa de algunas creencias propias lo he hecho convencido de su verdad y con intención seria si bien prometo rechazarlas solemnemente tan pronto como alguien más sabio que yo me demuestre el error con un procedimiento legitimo”.
     
    Es precisamente la critica la que permite el desarrollo en las ciencias, ¿por qué privarnos de ella  en otras áreas?
     
    Debemos diferenciar entre las opiniones y las personas, no apasionarnos en nuestras posturas ideológicas y aceptar que la gente piensa de forma distinta a la nuestra.
     
    (1) es tomado de un libro titulado “el mensaje y el mensajero sideral Kepler y Galileo” recomiendo su lectura, (si mal no recuerdo es de Alianza editorial) espero mañana aportarle la bibliografía correcta

  6. Excelente post a mi modo de ver y entender, es muy claro. Gracias, es para tenerlo en cuenta. Aunque en vez de mirar el billete de cindo dólares y preguntarse  que haría Lincoln, yo me pregunto que haría o diría Di-s en mi lugar, seguramente haría lo más justo y correcto, pero lejos estoy todavía te entender el sentido verdadero del accionar de Di-s en el actuar de mi día. Estoy llena de impurezas aún no reflejo lo que el Eterno quiere de mí. Sé que a veces la crítica nos ayuda a crecer, lo malo es entrar en ofensas desgradables. Quién no quiere corregir lo que está mal en uno. Cómo construimos si no nos damos cuenta que estamos haciendo daño. En mi caso tengo que ser más humilde a la crítica y no saltar como leche hervida, porque lo que desparramo ya no lo puedo recoger.

  7. Muy buena aportacion Sr. Javier Nicasio.  Es de tener en cuenta.  Es de sabios equivocarse.  Existen formas de corregir al que se equivoca, sin hacer que la otra persona se sienta mal, ni humillarla; casi siempre la burla y la humillacion van de la mano; muchas veces las victimas pueden llegar a tener traumas psicologicos, sin darse cuenta.  Por ejemplo: si le decimos al niño ahi viene el “coco” el niño va a tener miedo cuando se le diga esa frase y puede crearse una serie de conflictos; le va a tener miedo a la oscuridad, se va a imaginar una serie de fantasmas, etc…
    Por eso hay que saber medir nuestras palabras, para no atropellar a nuestro projimo, ni crear conflictos a futuro.

Deja un comentario