Hacedor de tu destino

Ser noájida es, entre otras cosas, tener la capacidad de liderar nuestras vidas. El noájida consciente de su identidad es aquél que tiene la capacidad de decidir cómo responder ante los estimulos de todo aquello que lo rodea.

Ser noájidas no es solamente tener iniciativa, sino hacer que las cosas sucedan. El noájida constantemente decide qué hacer y cómo lo quiere hacer.

Ser noájidas no es sentarse a esperar que otros solucionen lo que nosotros podriamos solucionar. El noájida no tiene problemas en asumir responsabilidades ajenas, y más aun cuando éstas serán en beneficio de él y de los suyos.

Ser noájidas es prepararse y disponerse a la acción aunque no tenga un equipo que lo respalde. El noájida trascendente forja su propio equipo y lo encamina hacia la consecución de metas que redunden en beneficio de la sociedad en que está inmerso.

Ser noájidas es tener conciencia de poseer el potencial para llevar a cabo grandes proyectos. El noájida dueño de su vida sabe que posee el respaldo de Arriba para iniciar, desarrollar y mantener sueños que han permanecido dormidos pero que al despertar cambiarán su historia, su destino.

Ser noájidas es ver más allá de lo obvio. El noájida hacedor de su destino se adelanta y crea la solución a los problemas mucho antes de que estos lleguen.

Ser noájidas es convertirse en creadores de cambio, no solo en anticipadores del mismo. El noájida integral no se conforme con migajas, aunque éstas lo satisfagan momentaneamente, él sabe que existe una mesa repleta de exquisiteses y que tiene licencia para sentarse y disfrutar con los suyos.

Ser noájidas es estar plenamente identificado con las Siete Leyes, y emprender acciones basadas en ellas, estando así dispuesto a afrontar el cambio y si es posible generarlo.

En resumen, el noájida hacedor de su destino es quien:

– Hace cosas diferentes, o actua diferente. Se destaca.

– Anticipa y previene problemas.

– Emprende la acción y se lanza a pesar de la incertidumbre.

– Persevera, no se rinde, e insiste en sus esfuerzos.

– Consigue resultados tangibles, puesto que sus acciones están orientadas a resultados.

– Se marca objetivos efectivos orientados al cambio.

Ser noájidas es ser causa y efecto al mismo tiempo.

La sabiduria popular ha llamado a todo lo anterior pro-actividad. En nuestro caso es pro-actividad basada en Siete Leyes inamovibles, invariables, eternas, bondadosas, justas y verdaderas.

Eres noájida, sé hacedor de tu destino!

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