Cuida de mi, haz por mi, te culpo a ti

En el proceso de madurez espiritual está implícita la no dependencia de otra identidad espiritual.  “El rabino me cuida, el rabino hace o no hace por mi, yo culpo al rabino por lo que pase”.

Definamos tres términos:

– Dependencia: Aquellos que pregonan la necesidad del judio (rabino, moré, religioso, etc) para vivir noájicamente. Necesitan que el rabino los ayude. Su sentido de seguridad y protección proviene de la opinión del rabino. Cuando creen que dejan de caerles bien al rabino piensan que ha sucedido una catástrofe y corren a buscarse otro rabino que los consuele. Creen que el rabino debe pensar por ellos y resolverles los problemas de su vida.

-Independecia: Aquellos que pregonan la NO necesidad de oir la Verdad del noajismo que ha sido preservada de gratis por el pueblo judio. “Esos judios mentirosos lo único que quieren es dominarnos manteniendonos sumidos en ignorancia”, “Ellos esconden la Torá de nosotros para que no nos vaya bien”. Como consecuencia el independiente se traza su camino personal para alcanzar a Dios. Y para agravar la situación más, invitan a otros a transitar ese atajo. “Yo puedo estudiar Torá, Hebreo, Cabala”, “Yo me basto a mi mismo, no necesito a nadie que me diga qué hacer para agradar a Dios”. “Yo puedo elegir qué camino a seguir, y tú puedes venir conmigo”. Con sus propios medios pretenden servir a Dios, sin importar Su opinión.

-Interdependecia: “Nosotros podemos ser socios”. “Nosotros podemos hacerlo, nosotros podemos cooperar, nosotros podemos combinar nuestros talentos y capacidades para construir shalom”. Comprende que cada uno tiene su lugar en la Creación, pero que se puede trabajar juntos sin caer en el servilismo ni en el dominio del otro. Reconoce que como noájida es de gran valor y que su socio judio tambien lo es. Comprende que puede tener sus propios pensamientos e ideas, pero que puede combinarlos con los mejores pensamientos del otro.

El noájida que quiere depender del judio, dificilmente logrará ser independiente. Y mucho menos interdependiente, ya que no es dueño de sí mismo, prefieren que otro lo maneje.

Se puede decir que ser independiente es un tanto mejor que ser dependiente.  Lo malo de la independencia es definirla como lo que hago para que otro no me diga qué hacer.

El noájida independiente está en un mejor término que el dependiente. Aunque la autosuficiencia es un cuchillo de doble filo que si no se sabe usar terminará hiréndolo.

El noájida interdependiente usa su independencia para combinarla con la independencia del judio. Logra crear un lazo con la Eternidad: noájida + judio + Dios.

Tomemos consciencia que pretender ser noajidas y depender de lo judio es como jugar al tenis con un palo de golf, quizás posible PERO realmente desastrozo.

Que podamos entender nuestro rol como socios del pueblo judio en la construcción de Shalom.

 

6 pensamientos en “Cuida de mi, haz por mi, te culpo a ti”

  1. no me explico todavia comoe s que hay gente que buscan falsos salvavidas en su PROPIO EGO como es que nosotros si buscamos la verdad a veces me sorprendo de como no seguimos esas cosas como nos alejamos como es que buscamos el buen conocimiento sera que nuesta mente y razon despiertan y nos Apartan del EGO LA RZON POR ENCIMA DEL EGO y ahi vino el noajismo sin depender de lo que diga otros sea quienes sean hay que cuestionar y analizar primero antes de creer algo con seguridad

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