Noajikids: La Vasija Agrietada

Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que él llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua. Cuando llegaba al final del largo camino, la vasija rota sólo contenía la mitad del agua.Durante dos años completos, esto sucedió diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pero la pobre vasija agrietada se sentía miserable y estaba muy avergonzada de su propia imperfección.
Después de estos dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: «Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo, porque debido a mis grietas sólo puedo entregar la mitad de mi carga».
El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente: «Cuando regresemos a la casa, quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino».
Así lo hizo la tinaja, pero de todos modos se sintió apenada, porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
El aguador dijo entonces: «¿Te diste cuenta que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado. Si no fueras exactamente como eres, con todos tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza».
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos como esa vasija, pero debemos saber que nuestro cargador, que es Dios, si se lo permitimos, puede aprovechar las grietas para obtener maravillosos resultados.

8 pensamientos en “Noajikids: La Vasija Agrietada”

  1. La primera vez que lei esta historia, pense que era cuestion de actitud. Me explico, todo depende de como se asuman las cosas, algo que nosotros creeemos negativo en realidad a la larga se convierte en algo positivo.

    Conversando con mi esposo, siempre dije que el dueño de la vasija no representa a Di-s, sino a nosotros mismos y lo que nosotros somos capaces de hacer. En este caso él sembro un jardin para que la vasija con sus grietas lo regara, pudo haberla desechado, pero decidió hacer algo postivo y hermoso a partir de una debilidad. nosotros tambien podemos hacer lo mismo por eso digo, todo es cuestion de actitud

  2. Muy lindo cuento! Me gusta mucho. Me puse a pensar en el recipiente del cual hablaba el rabino si nosotros somos la vasija y dejamos pasar la luz y si la vasija esta firme podemos absorberla toda (la luz) En este caso no es luz, es agua y el proposito en principio es el de transportar agua. Una se rompió o tuvo una grieta. Pero se llegó a la conclusión que esa vasija hacía algo más en el camino, regaba flores. Una grieta en el camino de la vida, en definitiva puede ser util para que crezcan flores. Esa vasija puede sanar, recomoponerse y despues cumplir el fin anelado, el de transportar agua o el de nutrir flores.

  3. bueno yo mas bien asocio lo leído con que a pesar de que muchas veces hagamos lo que nos corresponde, seguimos sintiéndonos apenados por nuestras limitaciones y defectos sin darnos cuenta de que a pesar de que estos estén ahí perfectamente podremos seguir «haciendo» «construyendo» ya que no son los defectos los que nos determinan; si no las acciones que realicemos en el camino, esas acciones que transmiten y nos dan paz.

  4. excelente cuento, uno no puede cambiar lo que es, pero si puede hacer de esos defectos una virtud, se necesita actitud, conocimiento en uno mismo, un proposito, buscar la belleza en todo lo que uno hace, no sentirse perfecto o agraciado solo ser uno mismo; solo hacer lo que te toca.

  5. Una invitación maravillosa para encontrar aquello que es valioso, para reconocernos y comprender que «absolutamente todo» tiene un orden y un propósito!

    Solemos ver a través del Ego, y ello puede «apocarnos o engrandecernos» al crear espejismos, aumentar nuestros miedos, querer hacernos potentes para lo que somos impotentes.

    Conocernos (como lo dice omarsanson) es importante, entender nuestro valor real y el accionar de nuestro ego, será entonces un gran paso para reconocer que El Artista, El Creador nos ha provisto de «todo» lo necesario para para hacer de nuestras acciones increíbles obras de arte, aunque en ocasiones el miedo apabulle, el ego aflore…

    somo vasijas con propósito, construir shalom desde lo que nos es lícito y hacer de éste mundo una verdadera morada para el Creador.

    Un abrazo!

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