Archivo de la categoría: educación

Para responder a tu pregunta

Es un error muy frecuente entre los estudiantes responder a las preguntas según lo que ellos hubieran querido que la pregunta fuera.Entonces, no es extraño que si se les consulta por un “para qué”, la respuesta desarrolla un “porqué”. Muchas veces es a causa de una dificultad para procesar la solicitud, como un choque cultural […]

Reprender al sabio

«No reprendas al burlador, porque te aborrecerá; corrige al sabio, y te amará»(Mishlei/Proverbios 9:8) El primer sentido del texto del inspirado proverbista es simple: hay gente que está sometida al EGO, vive en sombras, agobiada por sus impotencias (reales o sentidas). Esto los lleva a conducirse como Si quieres profundizar más de manera gratuita y […]

El no creativo

En las sociedades de bienestar en las que vivimos a veces, muy habitualmente, pareciera un pecado (o algo peor) que los padres o maestros digan la terrible palabrita “no”, a sus hijos o alumnos. Como si con el no les fueran a amargar el presente y arruinar el futuro. Para seguir leyendo, tienes el resto […]

El deber del maestro y del alumno

Hoy conversando con un amigo de hace muchos años surgió el tema de la espiritualidad. Resulta que el buen amigo (gentil) concurre en su ciudad a un sitio que (supuestamente) brinda clases, conferencias, información de índole judaica. Me dice que son varios los gentiles que tienen hambre de espiritualidad, y por ello buscan en cuestiones […]

Mi comprende

El hebreo actual no es totalmente idéntico al del TANAJ, como no soy experto en lenguas no diré más, aquel interesado: http://hebrew-academy.org.il.Solamente brindaré el ejemplo de unas pocas palabras que solían comprenderse con un significado alternativo al actual.Tal vez el significado que empleamos hoy día ya estaba en la mente de los ancestros, pero no […]

¿Hijos tiranos?

Entras al supermercado y ves a un niño tumbado en el suelo dando patadas a su madre que intenta levantarlo a pesar de los insultos que recibe. La mamá terminó claudicando y comprándole al niño lo que pedía. Optó por la solución más fácil.
La educación de los hijos es el mejor negocio que pueden tener unos padres. En la vida actual no hay tiempo para escucharles, mostrar interés por sus cosas, exigirles y darles criterio.

Los padres a veces quieren imponer sus criterios a gritos. Mal asunto. La convivencia se pone tensa como las cuerdas de una guitarra. Ni los padres ni los hijos conviven; ambos -cuando mucho-, se toleran.

Un psiquiatra, el Dr. Carlos Hecktheuer, para contrarrestar estas conductas les escribió a sus hijos estas consideraciones: “Los amé lo suficiente como para haberles preguntado a dónde iban, con quién iban y a qué hora volverían. Los amé lo suficiente para no callarme y decirles -aunque no les gustase-, que aquél amigo no era buena compañía.

Los amé lo suficiente como para dejarles asumir la responsabilidad de sus actos, aunque las consecuencias eran tan duras, que me partían el corazón. Los amé lo suficiente para decirles “no”, cuando sabía que ustedes podrían odiarme por eso”.
Luego, ya mayores, los hijos lo recordarán: “A los doce años, nuestros amigos podían regresar tarde por la noche. Nosotros tuvimos que esperar hasta los dieciséis para hacerlo, y encima, papá o mamá se levantaban para saber si la fiesta había estado buena. (En el fondo, para saber en qué estado nos encontrábamos al volver)”.

“Por culpa de nuestros padres nos perdimos inmensas experiencias en la adolescencia. Ninguno de nosotros tuvo problemas con la droga, robos, ni estuvo en la cárcel por ningún crimen”. Todo fue “culpa” de ellos. Eran unos “padres malos”.

Ahora que somos adultos, honestos y educados, estamos haciendo lo posible para ser “padres malos” como fueron los nuestros. Yo creo que uno de los males del mundo de hoy es que no hay suficientes “padres malos”.

No es fácil hablar claro y exigir. El perdón no anula la justicia, ni el cariño excluye la fortaleza. Los hijos nos necesitan, saquemos tiempo.

Enseñando con el ejemplo

¿Existe forma alguna de exigirle a los hijos que permanezcan fieles a su identidad espiritual? Si nos demandamos fidelidad a nuestro noajismo entonces los hijos recibirán ese ejemplo. Pero si nuestros hijos reciben un noajismo flojo, débil, cambiante, teórico, lejos de la vida práctica y permisivo, entonces no nos sorprendamos si para ellos el noajismo es un asunto mucho más élástico todavia.

En cierta ocasión, llegó un hombre con un Sabio de la Luz y le comentó que acababa de tener un hijo y le preguntó a partir de qué edad tenía que empezar a educar a su hijo.  Hace 20 años, le contestó el Sabio.

El hombre se quedó sorprendido de la respuesta y el Sabio continuó explicando: si hace 20 años, cuando eras joven, te hubieras educado a ti mismo, no tendrías ahora el problema de cómo educar a tu hijo, ya que el ejemplo hubiese sido la mejor educación.

Antes que todo trabajemos en nosotros mismos, seamos activos en nuestro noajismo, fieles a los Siete Mandamientos, a los consejos de nuestro Moré, seamos originales en nuestra identidad, para que nuestros hijos vean nuestro ejemplo y tengan menos dificultades que las nuestras.