Archivo de la categoría: El consejo diario

El consejo diario 424

Entrénate para reconocer los factores que ayudan a elevar el nivel y sé tú un propulsor del crecimiento.

¿Cómo?
¿Que no sabes cómo hacerlo?
¿Que no tienes idea de cómo entrenarte en esto, ni reconocer lo que favorece el mejoramiento, ni dejar de reaccionar para pasar a ser proactivo?

¡Bien!
Saberlo es un gran primero paso, te felicito.
Ahora si quieres puedes dar el segundo: http://serjudio.com/nosotros/sesiones-online

El consejo diario 423

El optimismo genuino a veces no trae hechos consigo, porque la realidad no lo permite, y sin embargo sigue siendo positivo.
Igualmente afecta efectivamente a la persona y su entorno, en una acción interna, modeladora, alumbradora, aunque tal vez no provea de una actividad externa.

La fantasía nociva es el delirio disfrazado de optimismo,
la parálisis arrogante que espera milagros sin asociarse a ellos,
la que pretende doblegar a Dios y el cosmos
según el capricho del momento.

El consejo diario 422

Está de moda la creencia de que el pensamiento positivo todo lo arregla,
esto no es pensamiento positivo,
ni es sinónimo a optimismo,
y por supuesto que no tiene base en la Torá.
De hecho, tampoco se podría decir que es pensamiento,
sino simple repetición de un lema fantástico.

Es solamente una ilusión del EGO
para generar la parálisis de la razón,
el cáncer de la justicia,
la falsificación de la verdad.

Es una peligrosa la fantasía de controlar lo incontrolable,
de manipular al cosmos y hasta al mismo Creador.
¿Puede haber algo más perjudicial?

El genuino optimista mantiene sus pies firmes en la tierra, mientras su cabeza imagina, crea, analiza, coteja, evalúa, confía, reza.
En medio, está el cuerpo entero dedicado a la acción necesaria y modificadora de la realidad.
Con esperanzas sustentadas en hechos,
con deseos limitados por la experiencia,
con la actividad constructora de shalom sin pausa.

El consejo: evita las fantasías de dominación, para obtener una claridad del pensamiento que te lleve a la acción positiva.

El consejo diario 421

Al nacer no tenemos nada que sea propio, ¡ni siquiera el cuerpo!
Lo que somos en ese momento es lo aportado por el ADN de nuestros padres, más lo que fuimos recibiendo como nutrientes a través del cordón umbilical. Fueron procesos automáticos los que permitieron crecer y desarrollar nuestro organismo, sin que interviniera en nada nuestra voluntad o la de otras personas.

Nuestra neshamá, el espíritu, tampoco es nuestro, ya que proviene directamente de Dios.

El consejo: con lo que te regalaron haz tú propia vida, de la que puedas estar satisfecho y en paz, contigo y con tu prójimo.

Cuando partas de este mundo, devuelves el cuerpo, la neshamá sigue siendo de Dios, pero tu vida es lo que legas y lo que disfrutas en la eternidad.

El consejo diario 419

¿Cuál sería el resultado si insistes a tus hijos para que se sometan siempre ante el autoritarismo,
anulen sus deseos,
callen sus sufrimientos,
nieguen sus sentimientos,
desprecien las sensaciones placenteras,
persigan denodadamente la aprobación ajena so pena de ser defectuosos o perdedores
y que solamente tengan en mente el llenarse de compromisos y obligaciones sin fin y sin sentido?

El consejo, valora comprensivamente la pregunta y define una conducta saludable como respuesta.

De paso, ¿tú cómo fuiste criado?

El consejo diario 417

¿Tú que quieres ser un tzadik (justo, ser de especial sensibilidad y actitud),
al menos sabes ser tú mismo,
en armoniosa sintonía entre tu Yo Esencial y el Yo Vivido?

El consejo sería, aprende a conocer tu esencia espiritual,
aprende a quererte,
vive de acuerdo a esa realidad pura,
entonces podrás alcanzar la plenitud sin necesidad de aparentar nada ante nadie.

El consejo diario 416

¿Cuál sería el resultado si insistes a tus hijos para que reclamen constantemente por sus “derechos” y que obtengan beneficios sin merecerlos,
pero eres indiferente y hasta contrario a que cumplan con sus reales obligaciones?
El consejo, valora comprensivamente la pregunte y define una conducta saludable como respuesta.

De paso, ¿tú cómo fuiste criado?