Archivo de la categoría: El consejo diario

El consejo diario 419

¿Cuál sería el resultado si insistes a tus hijos para que se sometan siempre ante el autoritarismo,
anulen sus deseos,
callen sus sufrimientos,
nieguen sus sentimientos,
desprecien las sensaciones placenteras,
persigan denodadamente la aprobación ajena so pena de ser defectuosos o perdedores
y que solamente tengan en mente el llenarse de compromisos y obligaciones sin fin y sin sentido?

El consejo, valora comprensivamente la pregunta y define una conducta saludable como respuesta.

De paso, ¿tú cómo fuiste criado?

El consejo diario 417

¿Tú que quieres ser un tzadik (justo, ser de especial sensibilidad y actitud),
al menos sabes ser tú mismo,
en armoniosa sintonía entre tu Yo Esencial y el Yo Vivido?

El consejo sería, aprende a conocer tu esencia espiritual,
aprende a quererte,
vive de acuerdo a esa realidad pura,
entonces podrás alcanzar la plenitud sin necesidad de aparentar nada ante nadie.

El consejo diario 416

¿Cuál sería el resultado si insistes a tus hijos para que reclamen constantemente por sus “derechos” y que obtengan beneficios sin merecerlos,
pero eres indiferente y hasta contrario a que cumplan con sus reales obligaciones?
El consejo, valora comprensivamente la pregunte y define una conducta saludable como respuesta.

De paso, ¿tú cómo fuiste criado?

El consejo diario 415

Relájese y sea feliz.

No se angustie por cosas que no son reales, que son producto de la imaginación (propia o ajena),
que se usan para manipular y dejarle en estado de impotencia, sumisión, a merced del manipulador.

Acostúmbrese a soltar el peso muerto, a no cargarlo más, a  no atesorarlo como si fuera un tesoro.
Relájese, permítase ser feliz.

Aquello que ensombrece su alma no tiene más realidad que las sombras.

Pero, haga lo que sea necesario para mejorar en las cuestiones que son reales, una de las cuales es empobrecer su vida a causa de la manipulación.

El consejo diario 410

¿Te animarías a reenfocar tu vida, si fuera necesario?

Porque, puedes continuar evaluando a través del cristal del ideal imaginado y jamás asequible,
y por ello ser ingrato, quejoso, amargo, ansioso, agitado y agotado;
o podrías aprender a usar la visión del real optimismo,
por el cual se agradece, se crea, se proponen alternativas, se construye shalom con los elementos que se tienen a mano.