Conocer tus limitaciones y admitirlas te hace más fuerte.
Vamos, descubre, acepta, integra, crece.
No luches contra lo imposible, no pretendas controlar lo que está fuera de tu control.
Conocer tus limitaciones y admitirlas te hace más fuerte.
Vamos, descubre, acepta, integra, crece.
No luches contra lo imposible, no pretendas controlar lo que está fuera de tu control.
Para abordar la cuestión del “yo” debe tenerse en cuenta que éste tiene muchos perfiles y que, dependiendo de en cual de ellos se entre, hablaremos de una cosa u otro. Eso tampoco es sorprendente, en mayor o menor medida toda palabra tiene polisemias y “polisignificados”, esto es, más de un posible sentido o acepción, pero, al margen de mencionar eso, nos centraremos en la cuestión del “yo” en cuanto “yo” personal.
Lo primero que diría es que es más fácil saber quién somos que qué somos ¿por qué? Por lo siguiente, lo primero incumbe a nuestro rol, a nuestro papel, eso es relativamente fácil saberlo; lo segundo es algo más difícil saber, porque nos sitúa ante la esencia y eso nos lleva a lo siguiente ¿tenemos esencia? Y, si la tenemos ¿es propia?
El “yo” personal, de entrada, es transitorio, es el “yo” que depende de nuestra mente, no es incorrecto ni pernicioso que así suceda, la mente -y ese “yo”- son instrumentos, bien empleados dan buenos resultados, mal empleados pueden llevar a la catástrofe -propia y ajena- .
Como cualquiera que usa un instrumento -y por pericia que se tenga en su utilización- en ocasiones se fallará, un proverbio latino reza “errare humanum est” y es bien cierto que de errores todos estamos llenos, pero, a cada error corresponde un aprendizaje y, también, su rectificación -en la medida que sea posible-.
El uso del “yo” personal que depende de la mente podría identificarse con el uso del intelecto, en ese sentido cabe entender que es potencialmente positivo, también cabe entender que tiene sus limitaciones: el “yo” personal, en cuanto intelecto, no puede identificar su propia esencia -aquello que indica el “qué”-, la razón básica es sencilla: no se puede ser juez y parte, pero tal vez se entienda mejor en el siguiente pasaje:
“Toda persona posee una ‘fuente de intelecto’ y los Sabios cabalistas consideran el alma como asidero de la mente. Ahora podemos entender por qué el hombre no puede captar por sí mismo la naturaleza de su alma, porqué ésta se encuentra por encima del nivel perceptible del ser humano, más allá de la mente. No obstante, aunque no podamos comprender su esencia, podemos reconocer su existencia”.
(Rabino Ijiel Bar Lev, “Estudio introductorio del Zohar”, El Zohar, volumen I, Hakdamá – Sección de Bereshit, Ia-29a, página 17, Ediciones Obelisco, Barcelona, 3ª edición, 2010).
La mente puede analizar muchas cosas, pero otras solo percibir o intuir, tengamos en cuenta otra cosa más: sólo se percibe o intuye… aquello que existe. Porqué la percepción es fenomenológica, es decir, es “atisbar algo fugazmente”, tan fugazmente que no podemos definirlo, pero, queda constancia de que “algo” hemos observado.
Yo sé quién soy, pero no sé qué soy, ahora… sé que hay un “qué” al cual respondo -y es ese “qué” aquello que me hará responsable de lo que haga-.
¿De qué manera podemos definirnos un poco más? Pues al nivel de los hechos -que tampoco podremos juzgar por nosotros mismos, nuevamente, no se puede ser juez y parte, eso sí, se puede y se debe ser autocrítico-. Ahondando un poco más en el proceso intelectivo podemos decir que en vinculado a él está la idea de “voluntad”, pero voluntad entendida como el conjunto de los siguientes pasos: a) el pensamiento-voluntad de hacer, b) el pensamiento-planeamiento de hacerlo, c) el materializar ese hacer (el hacerlo de hecho).
Será el último punto aquello que nos defina y… aquello que contará y de lo que seremos responsables, pues es lo que hacemos no lo que decimos de lo que debemos responder, porque se responde -para bien y para mal-… del pensamiento materializado en acción.
Pensando en que tenemos amistades/contactos en el facebook que siguen los conceptos de los caraítas, realicé esta pequeña recopilación para orientarles/ayudarles a que entiendan el valor que tiene la Torá Oral, que es el mismo valor que la Torá Escrita, que una no puede estar sin la otra, y de ésta manera conozcan los motivos por el cual se considera herejía las enseñanzas del caraísmo, que a veces es comparada con el cristianismo.
Sin ánimos de polemizar, ni hacer sentir mal, ni de imponer, ni de censurar nada.
Solamente tenderles una mano, una ayuda, que bien pueden aceptar o rechazar, tener en cuenta o hacer caso omiso. Como seres humanos tenemos libre albedrío, se puede obedecer al Eterno o a nuestro entendimiento.
Espero que estos textos les sea de utilidad.
¿Parashá para Noájidas?
Por: Jonathan Ortiz
http://fulvida.com/rap001/rap021.htm
Educacion para la justicia
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/ajenos/misioneros/educacin-para-la-justicia
El Sanhedrín y los 7 mandatos
Por: Yehuda Ribco
http://serjudio.com/dnoam/rap128.htm
Moré
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/fortalecimiento/pensamiento/more
¿Cuando un judío deja de ser judío?
Por: Jonathan Ortiz
http://fulvida.com/rap001/rap011.htm
Cauces que llegan al océano
Por: Yehuda Ribco
http://serjudio.com/rap701_750/rap704.htm
Cercos de la Torá
Por: Yehuda Ribco
http://serjudio.com/dnoam/rap29.htm
Divergencias no son peleas
Por: Yehuda Ribco
http://serjudio.com/rap1251_1300/rap1256.htm
Torá de Moshé
Por: Yehuda Ribco
http://serjudio.com/rap1601_1650/rap1611.htm
Según el ojo…
Por: Yehuda Ribco
http://serjudio.com/rap201_250/rap236.htm
Isaías 29:13
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/ajenos/misioneros/isaas-2913
Resp. 3661 – Amonestación a los falsos sabios
Por: Yehuda Ribco
http://serjudio.com/exclusivo/respuestas-a-preguntas/resp-3661-amonestacion-a-los-falsos-sabios
Hijos de Noaj: La religión, el peligro!
Por: Jonathan Ortiz
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/hijos-de-noaj-la-religion-el-peligro
Conversión al judaísmo y estudio de Torá para el gentil en relatos del Talmud
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/conversion-al-judaismo-y-estudio-de-tora-para-el-gentil-en-relatos-del-talmud
La Torá no es para el noájida
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/la-tora-no-es-para-el-noajida
Resp. 725 – El noájida que es comparado con el sumo sacerdote?
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/resp-724-el-noajida-que-es-comparado-con-el-sumo-sacerdote
Resp. 784 – quien puede guiarme para estudiar Torá?
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/resp-784-quien-puede-guiarme-para-estudiar-tora
Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que él llevaba encima de los hombros.
Este es una muy breve recopilación sobre una temática que se ha estado llevando a cabo en este sitio, tomando en consideración que a medida que va pasando el tiempo, tenemos más y más visitantes nuevos, o antiguos que vuelven, estos son algunas de las publicaciones más básicas para conocer del tema.
El Yo y el EGO
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=17359
Impotencia y EGO
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=15200
Reconocer al EGO
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=15402
Herramientas del EGO
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=15593
La Fe del EGO
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=17318
Los trofeos del EGO
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=16673
El EGO según Salomón el rey
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=17578
EGO y Yo en la parashá Toldot
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=17536
Ay el Ego
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=15291
En la base
Por: Yehuda Ribco
http://fulvida.com/?p=115
Las consecuencias del EGO
Por: Felipe G. FLORES
http://fulvida.com/?p=15730
Ese… es mi Ego
Por: Elizabeth Fernández
http://fulvida.com/?p=16466
Saliendo de Israel. El Ego y una esclavitud noajica.
Por: David Russomanno
http://fulvida.com/?p=15919
Ego una presencia constante
Por: talmidim
http://fulvida.com/?p=17410
El Ego…
Por: Jonathan Ovares Calvo
http://fulvida.com/?p=6536
Eres feliz? (ego- )
Por: Ricardo Rodríguez
http://fulvida.com/?p=17973
No olviden continuar leyendo la serie http://fulvida.com/series/ego-2
Abrazos para todos.
Antes de hablar de sensibilidad hay que distinguirla de la “sensiblería” que casi siempre es sinónimo de cursilería, superficialidad o debilidad. En realidad el valor de la sensibilidad es la capacidad que tenemos los seres humanos para percibir y comprender el estado de ánimo, el modo de ser y de actuar de las personas, así como la naturaleza de las circunstancias y los ambientes, para actuar correctamente en beneficio de los demás.
Para comprender la importancia de este valor, necesitamos recordar que en distintos momentos de nuestra vida hemos buscado afecto, comprensión y cuidados, sin encontrar a ese alguien que muestre interés por nuestras necesidades y particulares circunstancias. ¿Qué podríamos hacer si viviéramos aislados? La sensibilidad nos permite descubrir en los demás a ese “otro yo” que piensa, siente y requiere de nuestra ayuda.
No pensemos en esa sensibilidad emocional que se manifiesta exageradamente con risas o llanto y tal vez “sintiendo” pena o disgusto por todo. Ser sensible va más allá de un estado de ánimo, es permanecer alerta de todo lo que ocurre a nuestro alrededor. ¿Acaso ser sensible es signo de debilidad? No es blando el padre de familia que se preocupa por la educación y formación que reciben sus hijos; el empresario que vela por el bienestar y seguridad de sus empleados; quien escucha, conforta y alienta a un amigo en los buenos y malos momentos. La sensibilidad es interés, preocupación, colaboración y entrega generosa hacia los demás.
La realidad es que las personas prefieren aparentar ser duras o insensibles, para no comprometerse e involucrarse en cosas que califican como fuera de su competencia. Todas las penas y padecimientos de los demás resultan incómodos y molestos, pensando que cada quien tiene ya suficiente con sus propios problemas como para preocuparse de los ajenos. La indiferencia es el peor enemigo de la sensibilidad.
Lo peor de todo es mostrar esa misma indiferencia en familia, algunos padres nunca se enteran de los conocimientos que reciben sus hijos; de los ambientes que frecuentan; las costumbres y hábitos que adquieren con los amigos; de los programas que ven en la televisión; del uso que hacen del dinero; de la información que reciben respecto a la familia, la moda, la religión, la política… todas ellas son realidades que afectan a los adultos por igual.
¿Es que todo está bien? No se puede esperar que las nuevas generaciones construyan ese futuro mejor que tanto se espera, si nos da lo mismo todo y no estamos ahí para dar criterio, para formar hábitos y hacer valer las buenas costumbres.
Puede parecer extraño, pero en cierta forma somos insensibles con nosotros mismos, pues generalmente no advertimos el rumbo que le estamos dando a nuestra vida: pensamos poco en cambiar nuestros hábitos para bien; casi nunca hacemos propósitos de mejora personal o profesional; fácilmente nos dejamos llevar por el ambiente de los amigos o del trabajo sin poner objeción alguna; trabajamos sin orden y desmedidamente; dedicamos mucho tiempo a la diversión personal. Dejarse llevar por lo más fácil y cómodo es la muestra más clara de insensibilidad hacia todo lo que afecta nuestra vida.
Reaccionar frente ante las críticas, la murmuración y el desprestigio de las personas, es una forma de salir de ese estado de pasividad e indiferencia para crear una mejor calidad de vida y de convivencia entre los seres humanos.
Muchas veces nos limitamos a conocer el nombre de las personas, incluso compañeros de trabajo o estudio, criticamos y enjuiciamos sin conocer lo que ocurre a su alrededor: el motivo de sus preocupaciones y el bajo rendimiento que en momentos tiene, si su familia pasa por una difícil etapa económica o alguien tiene graves problemas de salud. Todo sería más fácil si tuviéramos un interés verdadero por las personas y su bienestar.
En todas partes se habla de los problemas sociales, corrupción, inseguridad, vicios, etc. y es algo tan cotidiano que ya forma parte de nuestra vida, dejamos que sean otros quienes piensen, tomen decisiones y actúen para solucionarnos hasta que nos vemos afectados. La sensibilidad nos hace ser más previsores y participativos, pues no es correcto contemplar el mal creyendo que somos inmunes.
Podemos afirmar que la sensibilidad nos hace despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social. Con sentido común y un criterio bien formado, podemos hacer frente a todo tipo de inconvenientes, con la seguridad de hacer el bien poniendo todas nuestras capacidades al servicio de los demás.
“No tendrás dioses ajenos delante de Mí.”
(Shemot / Éxodo 20:3)

Este es uno de los famosos mandamientos que componen el Decálogo, al que erróneamente se menciona como “Diez Mandamientos”, cuando en realidad son “Diez Frases”, con catorce mandamientos (para los judíos) en ellas.
Éste es uno de los 613 mandamientos para los judíos, uno bastante peculiar puesto que no requiere de acción o abstención de una, sino que remite al mundo de las creencias, de lo intangible.
Si bien no es mandamiento para los noájidas, es una regla a tener en cuenta, como derivado del mandamiento universal de “no adorar dioses que no son Dios”.
A primera vista es una norma fácilmente comprensible, pero cuando somos delicados en el análisis descubrimos la hondura.
Prestemos atención.
Ante todo, donde dice “dioses” en el original se lee “Elohim”, que es “dioses”, pero también EL Dios (Uno y Único), también poderosos, también gobernantes.
Ya con este conocimiento comprendemos que el mandamiento se complejiza.
¿De qué se está hablando?
De falsos dioses, de Dios pero que está “ajeno”, de dioses ajenos, de dioses que ajenos creen en ellos, de poderosos… ¿de qué?
El EGO toma el control en las situaciones de impotencia real, cuando no quedan otros recursos para implementar.
Esa es su función natural.
Sin embargo, en la mayoría de las personas continúa gobernando, usando y abusando de las otras herramientas y potencias con que cuenta la persona: intelecto, imaginación, emociones, relaciones, posesiones, etc.
Resulta necesario que la persona se vea sometida a la sensación de impotencia, sea real o fantaseada, para que el EGO siga al mando.
Por ello, casi a cada rato nos vemos involucrados en situaciones en las que sentimos no poder, en las que no tenemos recursos propios para resolver, en los que dependemos de auxilio externo, en los que se evidencia nuestra inoperancia, nuestra falla, nuestra debilidad, nuestra culpa, nuestra falta de sentido, entonces recurrimos a hundirnos en el EGO: huimos de la realidad, lloramos, gritamos, pataleamos (y todos los posibles derivados de estas herramientas básicas del EGO).
Que te quede claro, cuando dices “todo me sale mal”, “soy un inútil”, “nadie me quiere”, “soy un fracasado”, “no sirvo para nada”, “no puedo”, “tengo mala suerte”, “es mi destino”, “es el pecado original”, “solo un milagro me puede salvar”, “solo cristo salva”, “clamemos para sanación, trabajo, prosperidad, marido, etc.”, “recemos para que se cure”, o similares, estás expresando tu impotencia (seguramente fantaseada), estás bajo el yugo del EGO.
Entonces, te aferras al EGO, que es tu dios.
Sí, es tu dios.
Aunque digas creer en Dios (el Uno y Único), o en cualquier dios o diosito, sin embargo es el EGO tu dios, puesto que es al único que adoras, sirves y esperas en él tu salvación.
Sí, aunque digas que eres ateo, y estés plenamente convencido del poder de tu razonamiento y lógica, absolutamente firme en que no adoras ninguna deidad y te opones a ella, igualmente estás adorando a tu EGO, aunque no lo admitas ni siquiera se te cruce por la mente la posibilidad de ser “religioso”.
Para que lo entiendas, las religiones son la manifestación externa, visible, socializada, cultural, del EGO en su lugar de deidad salvadora.
Todos los dioses son reflejos externos de ese EGO interno.
Todos, incluso Dios (tristemente) es puesto (en la mente y creencias) como títere manipulado por el EGO.
De allí que la frase diga: “No tendrás dioses ajenos delante de Mí.” (Shemot / Éxodo 20:3).
Que se puede entender de la siguiente forma: aunque creas en Mí, aunque digas reverenciarMe, no pongas entre Mí y tú dioses ajenos, aquello que la gente adora como una deidad.
Nada que se interponga entre tu Padre y tú, porque entonces ya no estás en comunión con Él, sino con un “artefacto”, un intermediario, algo que interrumpe el flujo santo.
Más adelante Él ordena: “No recurráis a los ídolos, ni os hagáis dioses de fundición. Yo soy el Eterno, vuestro Elokim.” (Vaikrá / Levítico 19:4).
Donde dice “dioses de fundición”, en el original expresa: “masejá”, que puede entenderse también como “máscara”.
El versículo diría entonces: “No recurráis a los ídolos, (a esos que evidentemente son falsedades, vanidades, ilusiones, pobreza) ni os hagáis dioses – máscara (que se presentan como si fueran Yo), porque solo Yo soy el Eterno, vuestro Elokim”.
Ni EGO, ni Jesús, ni cualquier otro que se ponga entre tú y tu Hacedor y Sostenedor.
Pero, eres tú aquel que debe despojarse de máscaras, de cáscaras, de interferencias, para que fluya la Luz santa en todo su esplendor.
Entonces, el camino a la integridad, a la felicidad, al gozo, a la dicha, al disfrute de la bendición no pasa por ser religioso, ni someterse a rituales innecesarios, ni sumergirse en plegarias sin fin.
El camino está en apartar al EGO, encontrar la armonía interna y externa, equilibrar nuestros planos para estar en paz, conectados, siendo uno.
Fácil de decirlo, pero muy difícil de tomar conciencia y más aún de perseverar para no volver a la celdita mental que nos tiene preparado el EGO.
Es el valor que nos hace ser personas de una pieza, actuando siempre de acuerdo a nuestros principios. Coherencia es la correcta conducta que debemos mantener en todo momento, basada en los principios familiares, sociales y creencias aprendidos a lo largo de nuestra vida.
Con este valor somos capaces de cumplir con mayor eficacia nuestras obligaciones, pues hace falta ser honesto y responsable; en nuestras relaciones personales es indispensable para ser sinceros, confiables y ejercer un liderazgo positivo; para nuestra persona, es un medio que fortalecer el carácter y desarrolla la prudencia, con un comportamiento verdaderamente auténtico.
En primera instancia, el problema de vivir este valor es que somos muy susceptibles a la influencia de las personas y lugares a los que asistimos; por temor callamos, evitamos contradecir la opinión equivocada, o definitivamente hacemos lo posible por comportarnos según el ambiente para no quedar mal ante nadie. No es posible formar nuestro criterio y carácter, si somos incapaces de defender los principios que rigen nuestra vida. Lo mejor es mantenerse firme, aún a costa del cargo, opinión o amistad que aparentemente está en juego.
Una madre con varios hijos a los que adora y estando felizmente casada, se encontraba en la reunión de los miércoles con sus amigas, cada sorbo de café se acompañaba de comentarios a favor de la familia pequeña (matrimonio, con un hijo o sin él). Nunca en su vida se había visto tan incómoda, sin palabras ni objeciones, avergonzada… ¿Por qué callar? ¿Por qué no defender sus convicciones y lo que representa la razón de su vida? No se trata aquí de discutir sobre el motivo del diálogo, sino de la actitud, de la pasividad con que enfrentamos los temas álgidos, los importantes y los superfluos. ¿De cuántas cosas nos avergonzamos sabiendo que son correctas?
Lo mismo sucede con los compañeros de la universidad y sus “aventuras” a veces riesgosas; al disimular ante los negocios poco transparentes que se dan en una empresa; ante la infidelidad de nuestras amistades hacia su pareja… Debemos ser valientes para superar el temor a ser señalados como extraños, anticuados o retrógradas, porque un carácter débil inspira poco respeto y jamás lograremos demostrar la importancia de vivir de acuerdo a unos principios y valores.
Podemos suponer que actuando en base a nuestras propias convicciones basta para ser coherentes, pero existe el riesgo de adoptar una actitud traducida en un “soy como soy y así pienso”. Efectivamente, la coherencia exige esa firmeza y postura, pero se necesita un criterio bien formado para no caer en la obstinación.
Todo indica que en algunos momentos exigimos coherencia en los demás: recibir un justo salario, colaboración por parte de los compañeros de trabajo, que nos procuren atenciones en casa, la lealtad y ayuda de los amigos. Pero esto debe llevarnos a reflexionar si trabajamos con intensidad y en equipo, si correspondemos con creces a los cuidados que recibimos en casa, si somos leales y verdaderos amigos de nuestros amigos.
Siempre debemos estar conscientes que la coherencia hasta cierto punto es flexible. Por una parte es aprender a callar y ceder en las cosas sin importancia; pero en circunstancias en las que el prestigio y la seguridad de las personas, la unidad familiar o la estabilidad social están en juego, se tiene la obligación de enfrentar la situación para evitar un daño a los derechos de los demás. Este es el motivo por el cual, el ejercicio de la prudencia es determinante, para saber actuar acertadamente en cualquier circunstancia.
¿Qué se necesita para ser coherentes, voluntad o conocimiento de los valores? En estricto sentido, ambos. Voluntad para superar nuestro temor a ser “diferentes” con el implícito deseo de ser mejores y ayudar a los demás a formar los valores en su vida. Con el conocimiento, hacemos más firmes nuestros principios, descubriendo su verdadero sentido y finalidad, lo que necesariamente nos lleva a ejercitarnos en los valores y vivirlos de manera natural.
Para la práctica y vivencia de este valor puedes considerar:
– Examina si tus actitudes y palabras no cambian radicalmente según el lugar y las personas con quien estés. Que en todo lugar se tenga la misma imagen y opinión de ti.
– Piensa en la coherencia que exiges de los demás y si tu actúas y correspondes, al menos, en la misma proporción
– Se prudente para elegir amistades, lugares y eventos. Así no tendrás que esconderte, mentir y comportarte en forma contraria a tus principios.
– Evita hacer trampa o cumplir con tus obligaciones a medias. Aunque sea lo más fácil y nadie se percate de ello por el momento.
– Procura no ser necio. Considera que algunas veces puedes estar equivocado, escucha, reflexiona, infórmate y corrige si es necesario.
– Evita discusiones y enfrentamientos por cosas sin importancia. Si hay algo que defender o aclarar, no pierdas la cordura. Serenidad, cortesía y comprensión
La experiencia demuestra que vivimos con mayor tranquilidad y nuestras decisiones son más firmes, al comportarnos de manera única; que a la larga, todos aquellos que alguna vez se burlaron de nuestros principios, terminan por reconocer y apreciar la integridad de nuestra persona. Por este motivo, la unidad de vida aumenta nuestro prestigio personal, profesional y moral, lo cual garantiza incondicionalmente la estima, el respeto y la confianza de los demás.

Hoy, varios años después de haber salido de la cárcel de la idolatría, es triste volver los ojos atrás, para reconocer las cadenas que antes no vi, pero que ahora son claras para mi, y que puedo ver en muchos que dicen pertenecer a una religión.
Verlo, saberlo, entenderlo , e intentar gritarlo y compartirlo, pero pese a ello descubrir cómo una verdad se pierde en las alas del viento que “muchos” han optado por alejar ó ignorar, cuando convierten las verdades en susurros sin sentido, y luego ignorarlas y permanecer allí, como esclavos haciendo parte activa de un “negocio” negro, cuyo verdadero fin se oculta usando la palabra Dios, pero que vende, y mucho.
Este mercado negro de almas, que ”buscan a Dios, en lo que no es dios”, que te hace cumplir preceptos de hombres, es un negocio, un tratado de comercio tildado de espiritualidad.
El que compra y el que vende, el que ofrece y el que necesita, el que promete y el que desea, ambos creen ganar, pero en realidad ambos pierden.
Allí hay dos grupos, de un lado de la vitrina, en un púlpito ó un estandarte se encuentra “el líder, pastor, iluminado, profeta, moré”, ó cualquier título que le sirva para “mantener su Ego” y del otro lado “las ovejas, los fieles, los creyentes, los seguidores, los espirituales” aquellos que presa de “su propio ego” son fácilmente engañados.
En este tipo de negocios se vale de todo, se ofrece amor pero se amenaza al que osa cuestionar, allí es tan común, usar textos tomados de una biblia, que aunque llena de errores se ve como sagrado, se dice que está prohibido robar, pero por años robaron aquello que era sagrado para un pueblo, para maquillarlo y apropiarse de textos. Textos que usan según su conveniencia, y con este texto manipulado, cambiado, retocado, y robado ofrecer sanidad, felicidad, el paraíso, ó si es preciso condenar, amenazar, y por qué no, también se usa para acrecentar las arcas las de lego, y los bolsillos de unos cuantos.
Y citando textos de este libro que no tiene nada de sagrado lo usan para:
Hace un par de meses un “amigo” que al igual que yo, transito por la idolatría en búsqueda de la verdad, y del verdadero Dios. Se encontró con mi esposo, le preguntó varias cosas y en medio del dialogo, y también preguntó por nuestros hijos. (Ya lo había contado pero quizás hay muchas cosas más que podría contar que quedan por fuera para no hacer la historia tan larga),
El punto fue, que “mi amigo”, le dijo a mi esposo que yo debía ir a la iglesia cristiana donde el asiste para dar el testimonio de mi bebé, porque los pastores de allá oraron por mí.
¿El testimonio?… ¿Cuál testimonio? Que absurdo, cuando mi esposo me conto esto no sabía si sentirme triste por mi amigo, que luego de haber conocido también la verdad, se devolvió a las cárceles de una religión. Era absurdo, me dio tristeza, por él, por esa iglesia, por esos “buenos pastores” que hablaban de la respuesta de una oración de ellos, fue por ellos que según se encargaron de declarar que ocurrió el milagro, y yo tenía la obligación de ir y dar la gloria, y el testimonio (como es costumbre en el cristianismo), pero no me era claro a quién a “ellos” esos pastores, o a ese dios, en el que no creía y que no creeré, porque no es Dios, realmente me parecía absurdo, me estaban pasando una cuenta de cobro por algo que no pedí, y que obviamente no hicieron. Que lo hicieron sin público, pero que luego declararían como una respuesta a sus oraciones, y se encargaron de hacerlo saber a sus ovejas, ¿cuál sería la finalidad?.
Esta es otra partecita de la historia, parte de lo que ya había contado aquí.
mi “amigo” y yo estuvimos en el mal llamado “judaísmo mesiánico”, y el pastor, que al día de hoy es un supuesto ayudador al noájida, tiene una hermana que es también pastora, pero ella tiene una “misión” con el gentil, y su hermano “con el judío”.
Ella me parecía buena persona, y para ese momento había leído y analizado lo suficiente para comprender varios de los errores en conceptos de fe para el cristiano, pero pese a ello, seguían siendo buenas personas, con una iglesia en la cual enseñan con amor, eso que erróneamente creen y han aprendido a defender.
El judaísmo mesiánico ya no era para nada la respuesta a mi búsqueda de Dios, y luego de comprender tantas mentiras no cabía en mi la más mínima oportunidad para retroceder, ni al mesianismo, y menos al cristianismo (en el cual nunca estuve) pero que aprendí, y estudie; mucho menos volvería al catolicismo de donde un día salí…
A mí se me ocurrió, llevarle un detalle a esta “pastora”, que quizás le sería útil, no lo hice por algo religioso, ni porque me lo hubiese demandado, simplemente tenía algo que podía servirle a otra persona, y me acorde de ella. Así que fuimos con mi esposo, y antes de irnos ella y su esposo “pastores cristianos” hicieron una oración a su dios, por nosotros.
Ni mi esposo ni yo, la pedimos, cómo pedir algo en lo que no creemos, pero ellos la hicieron, y no dijimos nada porque no creíamos ni creeremos en el poder de una oración que habla de un dios, con minúscula, ellos quizás a nuestros ojos actuaban de buena fe, sin conocimiento, sólo se nos cruzo pensar en sus buenas intenciones, pero teníamos la certeza de que eso no tiene fundamento, nos despedimos y nos fuimos, pero para nosotros no había pasado nada. (Es cómo cuando alguien que conoces te desea feliz año, y tú no lo celebras, quizás sonríes y le das las gracias por sus buenos deseos, pero sabes que esa persona ignora que tú sigues otro calendario, ó quizás lo ha olvidado)
Si nos demoramos en tener hijos con mi esposo, cinco años para ser precisos, pero no había problemas de fertilidad, sólo no era el momento, los dos primeros años no quería, e intente cuidarme, y luego en mi afán por seguir las leyes de “pureza familiar” que no me correspondían, y que son propias del judío, no contaba días, sino que hacia un estimativo de un periodo (incluso mayor) en el que no tenía relaciones con mi esposo, sin tener presente por ejemplo que mis ciclos eran cortos, y que finalizado “mi periodo de abstinencia” coincida con el declive de mi periodo fértil. Me angustie, claro, pero en su momento descubrí que todo tenía una explicación, lógica, y me dí cuenta de ello, mientras descubría también muchas verdades.
Y reconozco, que mis hijos son una bendición, que existe un verdadero milagro en ese proceso que nos convierte en padres, pero no es el producto de una profecía de un pastor mesiánico, que pretendió inventar una justificación al ver que su profecía se tardaba. Pero tampoco son resultado de “otros pastores” que conocían de esa historia, y quisieron probar mejor suerte, para luego atribuirse algo ó hacer alarde de ello.
También, luego de un tiempo lejos del mesianismo nos enteramos que este “antiguo líder mesiánico” se atribuía el milagro, lo que él había predicho…
Ah… ni hablar, todos los que son presa del Ego, pretenden ganarle incluso a Dios, pasan “la cuenta de cobro” para mostrarse poderosos, para ganar credibilidad, para mantenerse allí, en la cumbre del engaño.
A lo largo de esos años en el mesianismo descubrí cómo se juega con las emociones de las personas, como se intenta ser profeta, cuando existen posibilidades de que un suceso ocurra, por ejemplo:
Si es una pareja que recién contrae matrimonio y se dice algo así como: “dios los bendice y hace de tu mujer una mujer fértil, y bendice a tu descendencia” (¡es predecible!, que es lo más probable cuando una pareja se casa, “pues que tengan hijos”, que se multipliquen, eso no es una profecía, y no por ello hace profeta a una persona, pero así se ve, y así lo hacen creer.
Una mujer que esta próxima a dar a luz, y en una de sus ministraciones se acerca el pastor y le dice “parirás con dolor”, hoy… me da risa, ¡que abuso!, y que ignorancia… si lo más probable es que un parto duela, ¿eso es una profecía?; quizás para que lo parezca repite palabras de una biblia.
Otra estrategia muy usada, es indagar con los “comunicadores” que llevan y traen la información al pastor, esos amigos, que sólo le sirven para eso, para “chismear” sobre lo que una persona piensa, sobre lo que dijo, y luego públicamente usar esa información para hablarle a la persona, y hacer ver esas palabras (que otro le conto) como una revelación…
Son estrategias, muy bajas, parte el descubrirlas me ayudo también a abrir los ojos, si conoces más compártelas quizás alguien necesite darse cuenta de ellas.
Un abrazo, y que sepamos construir shalom.
– ¿Qué le dice un gusano a otro gusano? Me voy a dar una vuelta a la manzana.
……….
Están dos piojos en la cabeza de un señor calvo, y uno le dice al otro: – Alfredo, vámonos de aquí que este terreno ya está pavimentado.
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– ¿Por que los elefantes no montan en bici Porque no tienen el dedo meñique para tocar el timbre.
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– ¿Cómo puedes saber si hay un elefante debajo de tu cama? Porque estas tocando el techo con tu nariz.
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– Un gato caminaba por un tejado maullando: ¡Miau, miau! En eso se le acerca otro gato repitiendo: ¡Guau, guau! Entonces el primer gato le dice: – Oye, ¿por qué ladras si tú eres gato? Y el otro le contesta: – ¿Es que uno no puede aprender idiomas?
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– Una señora está en la puerta de su casa con su gato, pasa un señor y le pregunta: ¿Araña? Y la señora le contesta:¡NO, gato!
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– ¿Cuál es el pez que huele mucho? Peztoso!!!
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– ¿Por qué el elefante no usa crema Nivea? Porque su patita no cabe en la lata
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– Dos animales se encuentran y uno dice al otro: – Yo soy un perro-lobo porque mi padre era perro y mi madre una loba. ¿Y tú? – Pues yo soy un oso-hormiguero. – ¡¡¡ Anda yaaaaa!!!
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– Un pez le dice al otro: ¿Qué hace tu papá? Y el otro le contesta:NADA. ¿Y el tuyo? – NADA también
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– Eso son dos ovejas jugando al fútbol. Una de ellas lanza el balón muy lejos y dice a una compañera: “Veeeeeeee!!!” . Y la otra le contesta: “Veeeeeeee túuuuu!!!!”.
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– ¿Qué le dice un pato a otro pato?¡Estamos empatados!
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– Hay una vaca, una gallina y un caballo, y todos tienen 14 meses. ¿Quién tiene más meses? – La gallina porque tiene 14 meses, y pico
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– ¿Qué le dijo una pulga a otra pulga? ¿Vamos a pie o esperamos al perro?
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¿Qué es una Mariposa? Una mosca tuneada
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Entra un hombre a una pajarería y pregunta: – ¿de qué raza es el loro? El dueño contesta: – lo ignoro y el hombre dice: !!que loignorito tan bonito!!
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¿Qué le dice un jaguar a otro jaguar? How are you!!
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Por qué los elefantes le tienen miedo a las computadoras……….Por el mouse.
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¿Cuál es el animal que anda con una pata? Pues el pato
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¿Qué pasa cuando el saltamonte sale del jardin? Pues entra en Primaria.
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¿Qué le dijo un pollito a otro pollito? !Ni pio!