La voz del pueblo, ¿la voz de Dios?

(Publicado originalmente en Opinión Noájida)

 Latinoamérica sufre.
Está resentida, muy resentida.
Como niño malcriado, se duele de su propia impotencia.
Con suerte elige a moderados… que con suerte, a veces terminan su periodo de gobierno.
Porque son de aquellos que hicieron pagar caro a sus pueblos sus tiempos de dureza y extremismo.
Latinoamérica  no quiere ver que  ella misma preparó  el camino para  tiranos.

Los Chávez, Kirchner y  Morales tienen su caldo de cultivo…
Y las voces de moderación o bien ya fueron al exilio, o ya fueron callados.

¿Será que sólo a nosotros nos pasa estas cosas?
¿Por qué la globalización nos cuesta tanto?

Nuestra derecha es de izquierda.
Nuestra iquierda moderada ya no existe.

Nuestra izquierda es antisemita y se encandila con líderes de cara carizma;
de aquellos que valiéndose de tanto despilfarro
y robo y corrupción de los gobernantes que les antecedieron,
proclaman refundarlo todo,
para que todo quede a su gusto.
Y, ¿qué importa la democracia si puede serles un estorbo?

El populista grita a las masas: "la voz del pueblo es la voz de Dios".
Y la gente se cree Dios…

Latinoamérica no se hace cargo de su parte.
¡Ella eligió a "los mismos de siempre"!
Nosotros los pusimos ahí…
Pero preferimos el discurso de los que claman que "otro mundo es posible":
"la culpa es de los políticos,
o del Imperio,
o de la encarnación de Satanás en un líder mundial,
o del modelo,
o de los colonizadores,
o de los judíos
". 
"La culpa es de cualquiera, menos nuestra", proclaman.

Y los populistas emiten decretos dignos de un Ayatollah:
 "si no están conmigo, están contra mi". 
Y, "si yo voy al cielo, esos no".
Y no es casualidad. ..
Su caballero aventajado, un señor de rango coronel, guía a sus lacayos: "el enemigo de mi enemigo es mi amigo". Y disfruta (por tanto) enredándose con terroristas – que con beneplácito llenan su ego petrolero declarándolo su principal líder.

Y mi país está embobado – buena parte de mi pueblo proclama:
"Démosles con la correa a los que no le quieren a nuestro Correa".
Y, como "el enemigo del amigo de mi enemiogo es mi amigo", crece a raudales el antisemitismo en Ecuador.
Como creció y sigue creciendo en Argentina.
Y en Bolivia.
Pero el veneno sale de la boca de la serpiente…
Y la serpiente tiene cabeza.
Y la cabeza de la serpiente mal usa cualquier buena intensión que pudiera haber tenido Bolívar.

Proclama soberanía esta serpiente…
Pero busca por todos los medios meter sus dientes en Colombia, en Ecuador, en Perú.
Claro, si ya los metió en Argentina.
Y su principal lacayo le sirvió a su patria en bandeja de plata, adornada con hojas de coca…

¿Hasta cuando esperamos para reaccionar?
¿Vamos a permitir los errores y atrocidades de los europeos para darnos cuenta – tarde- de que los autoritarismos (sean de izquierda como Stalin, o de derecha como Hitler) ensucian las calles y plazas con sangre de inocentes?

¿Vas Latinoamérica a callar y someterte como los Chamberlain?
Pon a líderes valientes que combatan a los tiranos.
Que no les cedan terreno.
Que busquen la paz por el único medio que corresponde: sostenida en justicia y verdad.

Observación.- En la fecha en que fue escrito este artículo todavía no era elegido como presidente de Ecuador Rafael Correa. Hoy, 8 de marzo de 2007, a través de violaciones a la constitución este señor que se autodeclara cristiano, que es un comuno-anarquista y simpatizante de terroristas,  se ha constituido en dictador. En tanto que Chávez es un dictador constitucional, Correa  es un dictador sin asidero legal alguno. ¡Y sólo los ecuatorianos somos responsables de esto! Siento una gran impotencia al no poder hacer algo "en terreno", en mi país…  

 

2 comentarios sobre “La voz del pueblo, ¿la voz de Dios?”

  1. Tristemente en Colombia la situacion es el polo opuesto

    Aca si ha habido una derecha, y una fuerte extrema derecha

    Cada lado ha tenido su grupo armado. En la izquierda esta la famosa FARC, que dice luchar por le pueblo, pero no les importa el pueblo

    Y la derecha, entendiendose esta como quien preserva el status quo, armo a las AUC, que se volvieron un remedio peor que la enfermedad

    Y aca ningun bando cede, asi que una verdadera paz y reconciliacion nacional se ven muy lejanas

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