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Probar de lo prohibido

El EGO para esclavizarte tiene que ponerte en situaciones de impotencia real, o hacerte sentir que estás en una.Entonces, de forma automática y natural se disparan los mecanismos del EGO: llanto y/o grito y/o agitación física. Así como también la impotencia pone en funcionamiento a los hábitos, que son conductas que fueron repetidas hasta convertirse […]

Fuera disfraz, hola felicidad

Es parte de la naturaleza humana ir confeccionando disfraces que nos van recubriendo nuestro Yo Esencial (la NESHAMÁ, el espíritu).Se forman con mandatos sociales, imposiciones parentales, reacciones del EGO, componendas para sobreponerse a miedos, pasiones inadecuadas, reglas bizarras que se valoran como fundamentales.Girones y retazos que se cosen y amontonan para dar algo de forma […]

Si quieres dejar de sufrir

El EGO es un mecanismo natural, saludable, de muchos seres vivos que se dispara ante situaciones de impotencia.Como ya hemos enseñado en muchísimas ocasiones, sus reacciones sirven para obtener atención de otros y con ello resolver el mal momento.Cuando se usa para lo que fue diseñado y en los momentos adecuados, es una muy buena […]

Religión disfrazada de santidad

El camino espiritual es el que ha diseñado exclusivamente el Creador.Es parte esencial de la NESHAMÁ (espíritu, Yo Esencial, chispa Divina) que es cada ser humano.Te aconsejo que sigas leyendo el resto, vale mucho el esfuerzo, en: https://yespiritual.com/2018/08/21/religin-disfrazada-de-santidad/

De luz y máscaras

NebulosaNuestro Yo esencial, “inmaterial”, “nuestro espíritu”, es decir nuestro yo esencial en su estado más puro suele opacarse por diversas circunstancias que se nos van presentando en la vida.

En principio nuestro cuerpo es el primer ingrediente o componente que envuelve nuestro yo esencial. Junto con el cuerpo se le agrega otro componente, el ego.

El ego que es algo tan propio nuestro y de los animales es necesario en ciertas oportunidades, pero puede ser nocivo si nos lleva a la inacción o a la impotencia, o al lado opuesto a la destrucción, este mismo ego tan necesario para subsistencia, para la protección puede ser también motivo de desconexión con Dios y en su defecto nuestro yo esencial.

Entonces tenemos al ego como un componente esencial en el hombre o ser humano que si es bien administrado y utilizado cuando corresponde, puede ser de utilidad, pero si este mismo ego se combina con otros factores que vamos adquiriendo en la vida puede ser nocivo y así opacar la luz y por lo tanto el real propósito de nuestras vidas, ser seres auténticos constructores de Shalom.

Es el mismo ego que combinado con la compasión, el dolor, traumas en nuestra niñez, conceptos  de autoridad, conceptos de lo social, que nos lleva a crearnos mandatos internos que muchas veces se contraponen  con los mandatos divinos para la humanidad . Son como fuerzas que muchas veces nos mueven inconscientemente. Esto mismo puede jugar en contra al momento de descubrir quienes somos en autenticidad.

Muchas de nuestras máscaras son fragmentos o hilos de pensamientos ajenos a nuestro ser esencial, aunque a veces se aprehenden tanto que nos opacan. Los aprendemos de nuestros padres, de nuestros amigos o amigas o de la excesiva publicidad o de los multiples factores que gobiernan en nuestra sociedad.

Es decir, los mandatos de Dios se tiñen por conceptos que nos fueron introducidos en las instituciones familiares, de educación religiosas, países, corporaciones, nacionalidades, partidos políticos, tendencias grupales de aceptación o pertenencia,  puede también ser un club de futbol, hasta me atrevería a decir del sexo. Son máscaras que si están combinadas con las tendencias del ego, pueden  sacar de nosotros una faceta enajenada de nuestro yo esencial, de nuestra conexión con Dios o con el prójimo y nos pueden llevar a un fanatismo irrisorio o a establecer relaciones bien alejadas de lo auténtico.

Lo bueno y lo malo, lo correcto o lo incorrecto muchas veces son principios que son transmitidos en nuestras familias. Y no siempre son conceptos sanos para nuestro desarrollo. Muchas veces alejarnos de nuestras familias ayuda mucho descubrimiento de nuestra esencia. Ya que si mantenemos el vínculo con nuestros padres puede que también estemos copiando modelos de conducta o de ser o patrones negativos. También puede haber sanas costumbres pero muchas veces los hijos adquirimos las tendencias de nuestros padres tanto negativas como positivas. Es bueno saber administrar bien todas esas partes que forman nuestro ser para encontrar el sano equilibrio.

Respecto de las técnicas para sacar máscaras seguro hay muchas formas y perspectivas de cómo encarar un proceso de descubrimiento pero voy a citar algunas que en el último tiempo estuve realizando y fui descubriendo ya que en muchas de las actividades diarias hay secretos que pueden ser de ayuda, en teatro o en expresión corporal y también en la vida misma.

Reconocer los errores,  aprender a pedir perdón, aceptar, contemplar, aprender y entender que todo tiene un por qué mayor y por sobre todo saber escuchar, analizar, meditar. Todos los días estamos continuamente expuestos a responder desde el ego o desde el amor.

En principio la relajación, la conexión con la respiración, llenarnos de aire, pensemos que respirar es lo primero que hacemos cuando nacemos, uno puede estar sin comer sin tomar agua, pero no puede  vivir sin respirar. La respiración es en principio un punto fundamental, oxigenar nuestro cuerpo, sentir el masaje del latir de nuestro corazón en los pulmones.  Desde lo corporal es un punto fundamental para trabajar. Tratar de poner la mente en blanco o evitar intentar controlar lo que pensamos, solo dejar fluir sin tratar de procesar intelectualmente lo que sentimos o visualizamos, es una técnica bastante interesante para poder reconocernos, sentir el pulso, la respiración, como esta nuestra mente, tratar de no intelectualizar todo solo dejar fluir a través de imágenes, o formas que se nos vienen a la mente.

Recordemos que en cada sistema local físico hay un sistema local lógico y un sistema mayor que lo gobierna. Un ejemplo, mucha tensión en los omóplatos, indica que existen fuerzas mayores de pensamiento que pueden estar causando esa tensión. Esto puede indicar que es uno el que se ejerce mucha presión o puede ser que haya un exteriotipo de patrón o faraón que esté actuando como agente de tensión.

Hay muchas técnicas hoy en día de terapia corporal que si son trabajadas seriamente pueden ayudar mucho a la persona al conocimiento del cuerpo, recordemos que si fuimos creados a imagen y semejanza de Dios nuestro cuerpo es parte fundamental de esa integración con Dios por lo tanto un sano cuidado del mismo y una concientización del mismo, puede ayudarnos a identificar zonas de conflictos o ciertas tendencias personales. Si nos cruzamos de piernas o cruzamos los brazos puede que estemos indicando un patrón de conducta de cerrarnos en nuestros pensamientos o de no estar permeables a recibir lo que el ambiente nos propone.

Hacer terapia, analizar conductas o procesos internos, observar, contemplar, conversar con gente capacitada y adulta, saber elegir buenas guías o líderes o matriarcas o patriarcas también es otra buena forma de ser guiado. No idolatrarlos simplemente tomar las cosas buenas y “copiarlos” a nuestro modo.

Si la compasión, el dolor, el orgullo, la vanidad, la pereza, se tiñen de ego  las consecuencias pueden ser nocivas, compasión y miedo, vanidad y orgullo mas ego, tendencia a la pasividad mas ego, ambición mas ego, todas son máscaras que pueden después gobernar nuestra existencia y así alejarnos del real propósito de nuestra existencia. Si las sabemos identificar podemos aceptarlas, controlarlas o someterlas para no dejar que se apoderen de nosotros.

Y otro factor fundamental para poder deshacernos de las máscaras es el don de la escucha, la escucha interna o externa, muchas veces en esta vida se nos presentan seres que nos graban mensajes que si sabemos escuchar con la sabiduría del corazón podremos develar o encontrar respuestas a lo que nos estamos formulando. O mismo también muchas de las respuestas pueden venir de lo más profundo de nuestro ser y sin querer muchas veces salen de nuestra boca las mismas respuestas a las preguntas que nos estamos formulando.

Una vez en este sitio se pregunto el significado del presente, y la etimología de esa palabra es pre (prefijo de antes) y sente, de esencia y la vida misma es un camino de preparación para nutrir nuestro ser esencial, o para lograr ser seres de iluminación con el toque original de nuestra persona.

Espero que este post les sea de ayuda o de punto disparador para sintonizar lo mejor de nosotros!

Elegir la Vida

mujer pensando

Estar vivo no es sinónimo de VIVIR, hay muchos que parecen vivos,  se levantan, hablan, se dedican a sus quehaceres diarios, se enamoran, se desencantan, ríen, lloran,  comen, van al mercado, o al cine, o al fútbol, en fin hacen cosas día tras día, pero sin conocerse completamente, sin  preguntarse cuál es el sentido de sus “ires y venires” en éste mundo, aprendieron que vivir es sobrevivir.   Pero de seguro no saben  que sus reacciones, o la manera como se comportan y  se relacionan con otros no es más que una máscara, la cáscara que le permite moverse entre otros y a la vez protegerse.

 

Así es, hay quienes se protegen y no precisamente porque exista un peligro real, sino porque tienen hábitos adquiridos desde niños, desde esa primera etapa en la cual las herramientas del Ego le eran necesarias y le garantizaban la atención que demandaba, aunque no lo sepa  sus acciones son en realidad herramientas que   el Ego le ha facilitado para sobrevivir.  Ha sido el salvador ante el miedo y su resultado más devastador “la impotencia”.

 

El miedo  es  la chispa que alimenta al Ego, que nos hace esclavos, impotentes, que nos paraliza, que nos brinda salidas que encarcelan y que atan. Recordarlo y entender que en más de una ocasión ha sido producto de fantasías es prepararnos para enfrentarlo, no sin antes reconocernos en nuestra justa medida, para luego volver los ojos a Quien Todo lo Puede, y comprender que cada episodio corresponde a un peldaño más en nuestro crecimiento, siempre y cuando elijamos la vida.

 

Y elegir la vida es,  no negar nuestras debilidades y decidir trabajar en ellas, reconocer los potenciales y las herramientas que se nos ha otorgado no para vanagloria, sino para hacer lo que nos corresponde y cuando corresponde, elegir la vida es hacer lo bueno y justo pese a que todo parezca en vano, elegir la vida es reconocer la limitada condición humana y a la vez el potencial humano, dejar fluir lo incontrolable a nuestra condición y confiar en Aquel que Todo lo puede.

Finalmente elegir la vida es pelear la batalla para destronar al Ego.

 

¡Es hora de madurar!, que seamos capaces de enfrentar nuestros temores con certeza y responsabilidad.

 

Un abrazo y que juntos sepamos construir Shalom!

En marcha a la libertad

caminar

En días pasados culminó la festividad de Matzot, que también es conocida como  Pesaj, es posible que como Noájida ya estés familiarizado con ella, o le conocerás también de otras formas, por ejemplo algunos pueden traerla a la memoria como “la fiesta de la libertad”, y aunque como Noájidas  no hemos de celebrarla de la forma como  lo hace nuestro hermano judío, si podemos aprender mucho de ella.

 

Rescatando una posible idea de la misma, se me ocurre que una enseñanza de la fiesta se halla en esa “marcha”, (La marcha de un pueblo hacia su libertad),  y  ella no es el fin; en realidad es el comienzo.

 

 

Es precisamente esa   “Marcha” sin reparamientos por lo que fue y no pudo ser, y sin detenerse en las ilusorias esperanzas de lo que será.

 

Apremia el momento y ello significa permitirse experimentar el sentimiento de impotencia, admitir la necesidad de sentirse libre, reconocer que el poder de faraón también es limitado, descubrir eso que nos hace diferentes pero sobre todo valiosos, y olvidarse por un momento de esos “dulces” que ofrecidos desde el Ego nos seducen para mantener viva la impotencia.

 

Empieza esa marcha para reconocernos en nuestro real y justo valor, comprendiendo que lo incontrolable a nuestra condición humana lo sigue siendo, pero que siempre hay oportunidad para volver los ojos a las alturas, para reencontrarse con Aquel que nos conoce, que comprende nuestras aflicciones o limitaciones, que sabe mas que nadie la necesidad de libertad que experimentamos y sobre todo la que necesitamos.

 

Es Él quien puede controlar lo que nosotros no podemos, pero hay que confiar.  Leíste bien “confiar”, y ello no nos exime de dejar de hacer eso que nos corresponde, o de hacer nuestra parte, entonces estaremos listos para abordar el tren, o para verle pasar… es algo que no sabemos, pero mientras tanto ya estaremos experimentando la dulce libertad, aunque sigamos marchando.

 

Que sepamos continuar esa marcha camino a la verdadera libertad.

 

¡Un abrazo!

(Como respuesta a  este post que estaría bien recordar y que recomiendo su lectura :  http://fulvida.com/2014/04/19/en-el-andn-de-la-vida/#comment-60473)

¡Vale la Pena!

 

Esta pequeña  historia suelo recordarla  y siempre que tengo  oportunidad la cuento,  pero hoy cobra un sentido diferente para acompañar las palabras de éste post.

“-Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo.

-Permiso denegado. No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto. Replicó el general.

 Desobedeciendo la prohibición, el soldado salió y una hora más tarde regresó gravemente herido transportando el cadáver de su amigo. El oficial estaba furioso: -¡Le dije que había muerto! Dígame, ¿¡valía la pena ir allí para traer un cadáver!?

 Y el soldado moribundo respondió: -Claro que sí, señor. Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme “ESTABA SEGURO DE QUE VENDRÍAS”.”   Autor: Anthony De Mello

Mientras redactaba las líneas que a continuación comparto,  por alguna razón recordé la historia anterior, espero puedas encontrar una relación entre ambas historias.


 

 (El texto que cito a continuación está basado en un diálogo real, paso hace casi dos años)  

Entonces él,  refiriéndose a ella me dijo:

– Eli, ¡No vale la pena!-

No supe exactamente lo que ocurrió en mí en ese instante, hallaba sabiduría en esas palabras, sin dudas era el producto de un análisis  que bien precisaba mi atención, sin embargo casi que instantánea e instintivamente respondí con una pregunta y  una afirmación a la vez.

-¿Será?…  Yo creo que sí.-

Hubo seguridad en mi respuesta, un total convencimiento y certeza que en realidad no sé de dónde provenía.

Pero él, moviendo su cabeza en señal de negativa, volvió a repetirme que no, acompañando esta vez su respuesta con algunas descripciones o ideas que bien la soportaba, lo recuerdo exactamente, siendo sinceros  esas palabras de mi querido amigo eran obvias para mí, ciertas y sensatas en ese momento, en realidad me percataba de la validez de ellas, claro… no está de más  aclarar aquí que ese  ¡No vale la pena!  era el resultado de un diálogo anterior, y que no hacía referencia al valor de las personas, pues mi amigo sin dudas sí que sabe valorarlas.  

Aun así mi nueva respuesta sonó un tanto esperanzada, con una aparente seguridad de que los seres humanos no somos estáticos, como con una extraña certeza de que tampoco son casuales los encuentros, y que siempre aprenderemos algo si elegimos hacerlo; pero ahora que lo veo nuevamente mis palabras sonaban tal vez a las de alguien  obnubilada totalmente por el ego que insistía en ver lo que quería y deseaba, aunque  en realidad no me era muy claro.

Quizás no pude haber mostrado en ese momento  un mayor estado de testarudez de mi parte con esas respuestas que ofrecería luego. Finalmente,  aquella tarde concluyo con esas palabras  nuestro diálogo en relación a esa persona.

Por un lado la expresión en el rostro de afecto de mi amigo, le hacían “parecer” satisfecho de alguna forma por mis respuestas,(eso fue lo que quise ver) su mirada y sonrisa me decían que ahí estaba yo pintada, su rostro me hacía comprender algo de eso que tal vez  apreciaba de mí,  quizás yo tenía una  esperanzadora mirada cargada de buenos deseos, sin reparamientos, y aunque a veces egoísta intentando siempre reconocer  lo bueno y rescatarlo,  …quizás;  

Por otro lado quedaría en el aire mi firme intención de mostrar que en realidad: sí valía la pena, como si fuese un reto personal,   en el que solo  precisaba  de tiempo.

Hoy  sale ese diálogo  nuevamente del baúl de mi memoria, ha pasado desde entonces  casi ya dos años,  y esas palabras recobran la validez del momento,  pero el tiempo  también ha dado cierto valor  a las mías, porque ya no hablo para defender u opinar  sobre  alguien, para justificar mi deseo primitivo manifiesto en las respuestas instantáneas, mis respuestas toman validez  en eso que me es propio y natural, y porque de alguna manera fue algo que  también pude trabajar en éste tiempo, lo hice y ahora lo siento así, el reto fue para mí,  y no hay dudas de que  ese : -¡No vale la pena!-  merece una nueva  respuesta:   

– Vaya que sí,   ¡sí que valió la pena para mí!-


¿Por qué comparto parte de éste pequeño episodio en mi vida hoy contigo?, bueno te brindo una idea, y espero sirva para que también puedes agregar tus opiniones o conclusiones.

No estamos exentos  de la influencia de nuestro Ego.

En algunos casos nuestras respuestas casi que instantáneas e  instintivas, parecerán la gran mayoría de las veces  lógicas, valientes, atrevidas, dotadas de amor por el otro,  incluso inspiradoras,  aunque en realidad la mayoría de las veces,  oculten objetivos primarios y propios del Ego.

Pero finalmente también podemos aprovechar los beneficios de tener a nuestro Ego, porque gracias a él (nuestro amigo – enemigo) estaremos frente a la oportunidad de  aprender y crecer, y esto sólo  lo haremos cuando podamos reconocerle, cuando trabajamos por  aprender en realidad algo de nosotros y elijamos responder sin su influencia,

Podemos hacerlo ese Faraón no tiene un poder más grande de aquel que le hemos otorgado, da un paso entonces para alcanzar tu libertad, que sea ese un reto personal  ¡aún es tiempo!

Y quizás sea una buena manera de acompañar a nuestros hermanos judíos en la celebración de la fiesta de la libertad que por estos días  se celebra.

¡Un abrazo y que elijamos construir shalom!