Jorliz nos consulta:
Necesito saber como conseguir copia de las denuncias en venezuela contra falso rabino Daniel Hernandez ya que esta en Puerto Rico Haciendo lo mismo.
Jorge Ramos 53 años, pensionado, Ponce Puerto Rico
Jorliz nos consulta:
Necesito saber como conseguir copia de las denuncias en venezuela contra falso rabino Daniel Hernandez ya que esta en Puerto Rico Haciendo lo mismo.
Jorge Ramos 53 años, pensionado, Ponce Puerto Rico
Patrick.mene nos consulta:
1- Me refiero ha si habrá efectivamente un Mesías
2- y si los goyim podemos esperarlo.
3- Nos corresponde realmente a nosotros esperar un Mesías?
Patricio Isaías Meneses, 29 años, docente, Santiago, Chile
Merariita nos consulta:
1- Es correcto criticar a alguien y hacerle juicio en el momento, creyendo que sabe lo que pasa en la mente y en los sentimientos de la persona…
2- ideando absolutamente que es mas que yo
3- ¿que grado tiene de maldad?..
4- ¿es mejor comunicarse
5- O decirle cualquier cosa en la cual mezcle sentimentos parecidos al rencor?
6- ¿que tipo de razonamiento emocional es este?,
7- porque alguien haría un juicio solo porque tiene una imagen de una persona erronea y su mismo impulso de vida hace querer corregir en su idea
Mariel Merari García Vázquez,16años,D.f,México
Seguir leyendo Resp. 835 – es correcto hacer un juicio a alguien y herir?
El calendario universal humano (conocido frecuentemente como calendario hebreo o judío, aunque en realidad NO es hebreo o judío específicamente), nos trae por estos días a las fechas propicias para la reflexión, el análisis de la propia vida, el reencuentro, el crecimiento, la redención personal y colectiva; pues, estamos a pocos días de comenzar un nuevo aniversario de la humanidad (en la fiesta que en el pueblo judío se conoce como Rosh HaShaná).
Como siempre, es muy extenso lo que podemos estudiar, aprender, compartir, pero quiero ser breve y centrarme en un aspecto fundamental y necesario: el arrepentimiento completo y sincero, al cual se denomina en el idioma de la creación como TESHUVÁ.
Para hablar de la teshuvá, debemos antes mencionar el “pecado”, pues es lo que determina que uno esté necesitado de teshuvá.
El “pecado”, que en el idioma de la creación se denomina JET (la “j” suena como en español) no reviste de un sentido moral o “religioso”, sino que indica una desviación del camino que está trazado y debe seguirse.
Así pues, no veamos al “pecado” como algo vicioso en lo moral, malvado en lo espiritual, sino lisa y claramente como salirse de la ruta, sea en poco o en mucho, adrede o por error, con deseo o sin él.
El jet es apartarse de la senda que ha marcado Dios para cada persona de acuerdo a su identidad espiritual, sea judía o noájica (son las dos únicas identidades espirituales humanas existentes).
Ahora bien, ¿cómo se realiza el retorno a la buena senda, es decir, la teshuvá?
La misma consta de seis pasos indispensables.
1- Reconocer que el hecho cometido es malo. (Malo es lo que la Ley determina como tal, no lo que a uno le parece, o lo que un conjunto de personas decreta).
2- Admitir que uno ha actuado mal. Esto es, aunque uno sepa que está mal el hecho, muchas veces inventa excusas para seguir haciendo lo malo. Pero con este segundo paso uno no da más excusas, sino que pone las piezas en el tablero sinceramente y admite haber hecho mal, sin justificarse por ello.
3- Compromiso para no volver a cometer el mismo acto negativo. Este paso puede darse más adelante, pero cuando fuera, es ineludible que exista este compromiso hacia futuro, pues es lo que asegura que sea un verdadero retorno a la buena senda y no meramente un amago de regreso pero sin consecuencias positivas.
4- Declarar haber actuado mal y pedir perdón.
Primero se debe hacer con la persona que uno ha perjudicado con su acción, si es que el pecado ha sido en contra del prójimo.
Recién después uno está habilitado para pedir perdón también de parte de Dios.
No se puede ir directamente a Dios a pedir perdón sin haber hecho las paces (o intentado hacerlo en la medida de lo posible) con la persona que ha sido afectada por nosotros.
5- Restituir lo que se ha roto con nuestro pecado, o pagarlo, además de pagar las indemnizaciones, multas y penas legales que correspondan por el acto cometido.
Debe entenderse que el proceso de teshuvá no implica el cese del derecho de la Justicia para actuar.
6- Dejar de hacer lo malo que se ha reconocido.
Tales son los seis pasos, sencillos pero sumamente difíciles para la mayoría de las personas.
Quien tiene la valentía, la integridad, la autoestima, el respeto como para encarar el proceso, es bendito y de bendición y recibe oleadas de energía positiva y alabanzas de lo Alto.
Así pues, aprovecha estos días para verte directamente en el espejo del alma, para identificar lo que has hecho mal, en qué te has apartado del camino, cuánto te has desviado, cuáles son las excusas que das, a quién perjudicas, cómo lo puedes reparar, cuánto ganarías regresando al buen camino.
Todo momento es oportuno para la teshuvá, no esperes a nada, no des pretextos, no te retengas de hacer el bien y ser bendito.
Adelante, a crecer, a construir shalom, a comenzar a full el nuevo año.
Les presento acontinuación un post de autoría del Moré Yehuda Ribco, un comentario a la Parashá Pekudei del libro Shemot – Éxodo -.
– “Toda persona puede caer en las garras de la insana envidia,
pero cada uno tiene el potencial como para sobreponerse,
y superarla con creces.
Es necesario aprender las técnicas que organizan patrones de conducta saludables, que apartan el negro sentimiento del corazón y despejan la mente de perturbadores pensamientos.
Veámoslo con un ejemplo de la parashá.
Luego de que a Moshé le fuera ordenado que ungiera como Sumo Sacerdote a su hermano, Aarón, el Eterno le exigió que a los hijos de Aarón “los ungirás como ungiste a su padre” (Shemot / Éxodo 40:15).
Rabí Simja Mehir HaCohén explicó que Moshé estuvo dispuesto a ungir a su hermano de todo corazón, sin prurito de ninguna especie.
Moshé, que era el hermano menor, se había convertido en el líder de su nación, y se alegró sinceramente de que a su hermano también le tocara un alto rango en la jerarquía del pueblo del Eterno.
No sentía motivo como para sentirse menoscabado, o desvalorizado; por el contrario, era un honor y privilegio que ambos hermanos pudieran gozar en armonía del liderazgo de su pueblo.
Pero, en referencia a los hijos de Aarón, la situación era totalmente diferente.
Sus propios hijos no lo sucederían en su cargo, ni siquiera tendrían algún nombre destacado, ni una posición de mérito. Desaparecerían en un manto de silencio y oscuridad de los anales de la historia.
Por eso cuando debía proceder a jerarquizar a sus sobrinos, no hubiera sido extraño si su corazón hubiera estado plagado de prejuicios, sentimientos negativos, y biliosa envidia.
‘¿Por qué los hijos de mi hermano y no los míos?’ bien podría haber sido el grito del angustiado por la envidia corazón de Moshé.
Consecuentemente, el Eterno demandó que los ungiera con la misma alegría, integridad y pureza de corazón que había tenido para con Aarón.
Incluso una personalidad descollante como la de Moshé,
el más fiel y humilde de los hombres,
debió voluntariamente internalizar patrones de conducta que no le eran propios,
para que pudiera sobreponerse a la correosa envidia.
El método usado en esta ocasión fue: repetir los gestos y actitudes relacionados con una situación que no generaba envidia (la unción de Aarón), para que de esa manera la situación de envidia (la unción de los hijos de Aarón) perdiera su fuerza nociva.
Otro método implacable para vencer el aguijón de la envidia, es reconocer que el orgullo (nacido en la escasa autoestima) es el padre de la envidia.
Así pues, la lucha no ha de darse en el terreno de los envidia, sino en el de aprender a amarse a sí mismo adecuadamente.
Al superar el primer mordisco de la envidia, es posible que, entrenándonos con asiduidad y destreza, lleguemos al nivel de poder contemplar con gozo y entusiasmo el bienestar y éxito de otra persona, incluso cuando la persona alcanzó un logro que no alcanzamos, y quizás no obtengamos jamás.
Recordemos que con sabiduría Salomón el rey nos enseñó: “El de ojos bondadosos será bendito” (Mishlei / Proverbios 22:9). -“
Por Yehuda Ribco.
“Si aún no eres parte de la comunidad de fieles a Dios, eres la pieza del rompecabezas que falta.”