Ego una presencia constante

Dos inclinaciones subyacen en nuestro ser, la inclinación de hacer el bien y también la de hacer el mal, es parte de nuestra constitución humana no es que estemos “malditos” o “embrujados” o cualquier otra cosa rara que nuestro ego nos quiera hacer creer, así fuimos formados simplemente.

En tu interior

En la práctica esto lo puedes identificar en el impulso de hacer cosas en concordancia con el bien y hacer cosas en concordancia con el mal, la diferencia entre lo que es bueno y lo que no es está tipificado en los mandamientos, estos son el norte para guiarnos en el buen camino y no confundir las cosas, en el impulso para seguirlos o quebrantarlos esta evidenciada la existencia de estas dos humanas tendencias.

Veamos un ejemplo práctico.

No relaciones sexuales ilícitas.- esta prohibición evidencia que la persona es impulsada “por algo” a tener sexuales ilícitas de lo contrario ¿para qué prohibirlas?, estas relaciones no están dentro de lo catalogado como bueno por el Eterno, entonces el Creador dice “NO”, pero vemos que efectivamente la persona puede llevarlas a cabo, hay dos impulsos que subyacen en la persona y uno de ellos impulsa hacia el mal.   

En lo cotidiano

Cada una de las tendencias tendrá sus apariciones de acuerdo a las circunstancias en que nos encontremos.

Saber que no todo lo que en ocasiones deseamos hacer se debe de hacer, es muy importante.

Tal vez muchas personas piensen o sienten que todo lo desean hacer “lo pueden y deben hacer”, alguien que no sabe que dos tendencias anidan en su ser, puede llegar a pensar que todo lo que desee hacer es correcto, este primer conocimiento del ser es muy útil, saber que tenemos la tendencia hacia el bien y la tendencia hacia el mal, y que no todo lo que deseemos hacer es correcto.

Una vez adquirido este primer conocimiento, la persona comenzara a luchar contra la tendencia negativa (a menos que en verdad sea malvado como por ej. hitler maldito sea, Arafat, el escuálido de la cruz (jesus) u otras nefastas personalidades más , pero si es de las personas “comunes” es natural que querrá sobreponerse a los embates de su instinto negativo (recordemos que las acciones motivadas por el ego nos hacen infelices en todo el sentido de la palabra), pero sin embargo ese ideal de lucha “saludable en apariencia” en realidad no lo es, porque esa lucha te llevara a consumir valiosa energía que pudiera ser ocupada en algo mejor, una lucha donde no vas a ganar porque el instinto negativo es parte tuya no lo puedes erradicar, esconder o eliminar de forma total.

Compañeros hasta el fin

Suprimir, encerrar, eliminar la tendencia negativa (el ego) es imposible porque es parte del ser humano, sobreponerte a ella seguro que es posible.

No luches contra tu tendencia negativa mejor ponte por encima de ella buscando la mejor forma de ocupar tus energías de forma constructiva y edificante, en ocasiones ese mismo impulso (el negativo) te motiva a buscar cosas positivas.

No olvides que la generosidad y el altruismo funcionan como pilares del mundo.

Un abrazo y hasta pronto

10 pensamientos en “Ego una presencia constante”

  1. El viejo dilema filosófico, ¿somos intrínsecamente buenos, o intrínsecamente malos?, yo creo que somos intrínsecamente malos, es dificil ser bueno, hay que hacer tanto esfuerzo porque todo el entorno es malo, a veces parece que hay tan poca gente buena que sostiene todo esto, algo similar a los tiempos del buen Noé.

  2. Si, pero como dice nuestro amigo, no debemos enfocar toda nuestra energía en tratar de vencer al mal que es tan común en nuestra humanidad, nos pasaría lo del elefante rosado y el borracho que entre mas pensamos en borrarlo de nuestra memoria mas los vemos, lo mas viable es opacarlo con buenas acciones, con amor y bondad, así lo inabilitamos con noajismo puro!

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