La coherencia y la calidad de vida

Anoche acudí al teatro a escuchar a la Orquesta Sinfónica Nacional. Fue una bella velada porque a pesar de los embotellamientos viales que me llevaron a que no pudiera acudir a la primera parte del concierto, al menos pude escuchar la última sinfonía de Schumann. No soy un versado en el tema de la música, aunque sí me encanta, pero tengo el entendimiento suficiente para apreciar una obra como la Cuarta Sinfonía de este gran compositor.

Dejando de lado las percepciones personales que se tengan sobre él, Schumann fue un gran compositor pero no se puede tapar el sol con un dedo y no reconocer que era un tipo con muchos problemas quien sufría de melancolía psicótica y acuñó la frase célebre “mi vida entera ha sido un lucha entre la poesía y la prosa, o llámala entre la Música y el Derecho”. Schumann comenzó a estudiar Derecho pero su pasión era el piano y la música, pero debido a sus desbalances mentales, ofrezco disculpas de antemano si no utilizo bien los términos profesionales correspondientes, llevó a que la vasta mayoría de sus obras fueran impredecibles, sin mucha lógica, es decir, incoherentes.

Ello no implica que sus obras no fueran verdaderos opus pero no tenían coherencia, si una persona actuara como una composición de Schumann en general, se le catalogaría de loca, y con sobrada razón, pero hay una obra de este compositor que destaca por su coherencia, obviamente no al nivel de otros compositores de mucho más raigambre y estilo, pero siempre es muy coherente. En la vida nos podemos conducir como una sinfonía o sin-fonía.

La coherencia es una conexión lógica, algo que tiene sentido porque tiene una génesis y un fin, algo así como aquella frase que decía que “todo nuevo comienzo proviene del final de otro comienzo”; la vida es precisamente eso, apertura y cierre de ciclos, oscilaciones del péndulo de positivo a negativo, de izquierda a derecha, etc. Pero esa conexión, o sea, esa lógica que vincula un paso con el otro, es precisamente lo que nos permite llevar una vida sin muchos problemas.

Te lo voy a exponer en términos simples. Si tienes una determinada base de valores, entonces debes actuar conforme a esos valores, eso es coherencia. El noajismo es coherente con la génesis del ser humano porque al existir en cinco planos de inmanencia, o sea, el espiritual, el intelectual, el físico, el emocional y el social, los Siete Mandamientos Universales le dan la oportunidad al ser humano de vivir una vida coherente y de garantizar no solo la preservación de la raza humana sino de todas las especies, precisamente porque disfrutamos del universo que nos rodea toda vez que lo cuidamos, entonces respetamos esa base lógica para vivir.

Como las tres bases del mundo son la verdad, la justicia y la caridad, un noájida no aprueba la idolatría en otros, pero tampoco se anda burlando, porque la burla causa dolor y resentimiento y estos dos sentimientos son contrarios de lo que es la paz y la armonía. Como un noájida consciente de su identidad sabe que todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, no trata a otros mal por estar en una condición socioeconómica inferior a él pero tampoco adula a los que sí lo están, por el contrario, se conduce por la vida de manera auténtica y coherente, no es A en un lugar y B en el otro, siempre mantiene un comportamiento constante y calla más de lo que habla, observa con sus sentidos y aprende de lo que vive él o de lo que viven los demás.

El noájida consciente de su identidad no es un tirano que impone su voluntad sobre los demás, más bien es un conciliador, une en vez de separar, calma en vez de incitar, apoya en vez de abandonar, pero es lo suficientemente inteligente para no dejarse llevar por las manipulaciones de otros, porque se conoce a sí mismo y sabe detectar cuándo el EGO de otra persona o el suyo propio quieren salir a relucir y enturbiar la comunicación auténtica.

Todos los días haz podido apreciar a esas personas que no se comunican auténticamente o que son incoherentes en su actuar; hay personas que adulan a su jefe y desprecian o maltratan al conserje; hay quienes dicen amarnos pero lo que quieren es utilizarnos; lo ves en los políticos que hacen promesas de campaña que luego no cumplen y así un sinfín de ejemplos que te podría citar pero que no tiene caso porque tú mismo los sabes y tienes una gran cantidad de ellos para compartir, que dicho sea de paso, me encantaría que hicieras en la sección de comentarios para enriquecernos mutuamente.

Quien no tiene coherencia en su vida no va a poder llevar a cabo una vida de plenitud y es que la razón de ser es que no obstante la inmensa cantidad de fenómenos que ocurren en el universo, todos son causales, no casuales, y son el producto de un proceso lógico, con un inicio y con un final, así que si usamos a la naturaleza como modelo de nuestro actuar, la coherencia garantiza de mejor manera la supervivencia y no solo la supervivencia sino una vida de calidad, más allá de la mera existencia a la orilla de la oscuridad, representada en muchas formas.

Si hay algo cierto en la vida es que las probabilidades de tener una vida de calidad aumentan considerablemente si se es coherente en el actuar. No, no es una garantía absoluta, no es que con bailoteos o cánticos vas a invocar espíritus que te ayudarán cual mandaderos a cumplir tus deseos, o como más de un escritor “light” de esos de moda dice que el universo conspirará para que tengas algo, no, las cosas no son así.

No hay manipulación de Dios o dioses que corran a socorrerte como si fueran salvavidas. Hay un Unico Dios que ha creado un universo vasto y complejo pero no es un camarero a la carta. Y las cosas se tornan peor conforme las personas van apartándose de la vida auténtica y ya no solo no ponen atención a Dios sino que se llenan de los dioses creados por las ellos mismos, esos ídolos ni siquiera se mueven, son simples pedazos de tierra o metal, piedra o vaya a saber uno qué otro material, pero que son inertes, tan funcionales como rocas muertas y sin embargo, las personas los adoran o más bien, se adoran a sí mismas a través de representaciones de lo que ellos consideran como su dios, pero que muy en el fondo es una representación de sí mismos.

Pero como puedes ver, a pesar que las probabilidades que la oración vaya a servirte del modo que pretendes son muy bajas, el hecho es que orar de verdad es un acto de amor, que en consecuencia libera la mente y mengua al EGO que se apacigua porque no le estás atizando para que se enardezca. La oración es un mecanismo de conexión, de liberación que abre nuestra mente y cuando la mente está abierta actuamos de manera coherente.

No pierdes nada, haz la prueba. Da sin esperar nada a cambio, como cuando te comunicas con Dios, hazlo para darle gracias simplemente por el hecho de dar gracias, sin intenciones ocultas, y verás los grandes cambios en tu vida. Orar es gratis, no tienes que darle dinero a un vividor que te vaya a despojar de lo que tienes, sea mucho o poco, no tienes que perder todo un domingo en una edificación cuando más bien podrías disfrutar del aire fresco, oh sí, orar es gratis.
Piano-Keyboard
De esta misma forma da sin esperar nada a cambio de parte de los demás, pero no seas cruel contigo mismo y no te quedes sin nada porque el que todo lo da a pedir se queda; sé consistente en tu forma de actuar, persiste en alcanzar tus metas, no te rindas pero ten en cuenta que no hay fórmula metafísica para el éxito en la persecución de tus metas, solo hay trabajo, esfuerzo y dedicación, pero no basta solo con eso y aunque la oración es buena porque te permite comunicarte con Dios, ésta debe estar ausente de egoísmo, esa es la forma de liberar la mente y de actuar coherentemente.

3 pensamientos en “La coherencia y la calidad de vida”

Deja un comentario