Lo que tus ojos ven…

Presta atención a esta imagen.
Mírala unos instantes y dime con sinceridad: ¿ves columnas perfectamente paralelas formadas por cuadritos blancos y negros?
¿O ves una imagen con «movimiento», compuesta por filas no paralelas, sino más bien diagonales o curvadas?

¿Qué ves exactamente?


No se si te sorprenderé con mi respuesta, pero hay columnas perfectamente paralelas, formadas por cuadros perfectos.
No hay líneas curvas, ni «movimiento», ni diagonales.

Por supuesto que esto es una ilusión óptica, una imagen engañosa que percibe tu ojo pero que en los hechos no es como la ves.

¿Cuál es la moraleja de esto?

Pues, no confíes en lo que te quieren hacer ver los pastores y (falsos) rabinos mesiánicos, así como los otros activos misioneros de la falacia, de la mentira.
Ellos están muy entrenados para repetir frases y consignas que tienen toda la apariencia de estar basadas en la santidad y amor a Dios, pero que realmente, cuando se lo aprecia a la Luz de la Verdad, solamente es un feo engaño.
Si tú sigues sus prédicas, si aceptas sus lemas, si te apegas a sus consignas, si te adhieres a sus creencias, estarás sometiendo tu vida a la esclavitud a la mentira, estarás poniendo tu alma en manos de la feroz idolatría.
Ténlo presente cuando quieras creer sus mentirosas palabras que asemejan ser verdaderas.
Ten mucho cuidado, por favor, porque ellos tienen habilidad, mucho entrenamiento a la hora de engañar, al momento de hacer creer que la mentira es verdad, que el lobo es una oveja.
Ellos son capaces de jurarte que el día es noche, que la sal es dulce, que el agua es seca, con tal de que tú te dejes apresar por su fe mañosa y engañosa.

Recuerda que la fidelidad a Dios, la fe, se mide en las buenas obras que realizas, que estén basadas en la justicia y la misericordia.
Recuerda que es Dios el que decide lo que es bueno y lo que no lo es.
Recuerda que Él no estafa ni cambia de parecer, y Él te ha declarado lo que es bueno.
Y la creencia en el crucificado NO lo es…

Te deseo lo mejor.

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