Archivo de la categoría: engaño

Receta para la felicidad

Desde hace pocos años se puso como meta de la vida el “estar feliz”, o hasta el más ilusorio “ser feliz”.Se llenó de todo tipo de gurús y comerciantes promoviendo el deber de la felicidad y vendiendo métodos para lograrlo.Como si la felicidad fuera un artículo disponible aplicando ciertas técnicas o ejerciendo determinados rituales. Por […]

El venenoso pensamiento mágico

Desde hace un tiempo se puso de moda el “pensamiento mágico”, incluso entre las que se pudieran considerar personas pensantes. Es tan fuerte la errónea creencia que con el pensamiento positivo Dios saldrá a hacer los mandados, que hoy ocupa casi el lugar de un dogma sagrado. Personajes y personajillos lo andan repitiendo, fabricando lemas, […]

Ser misionero ¿que es?

Ser misionero ¿que es?

Pues cualquier cosa, pero es ser creador del caos.

Al contrario, completamente al contrario, el ser noájida es ser constructor de shalom, y leal con D’ y con el pueblo judío

El misionero ¿Quien és?

Alguien que tiene una misión, o que cree que la tiene.

Que misión tiene, lo sepa o no, es ser un “guerrero” (a veces literalmente) de expandir “el veneno de su religión”, y algunos aceptan todos los medios, incluso la violencia y/o el engaño, sin razonarlo, solo infestar a las sociedades. ¿No creen?

El constructor de shalom cumple las 7 leyes universales e informa del noajismo, razonando cuando se puede. Con algunos es difícil razonar, pues están ciegos y sordos; tal vez sea útiles varias charlas, en función de la personalidad y de las circunstancias…

Paz y ánimos a todos, difundiendo el noajismo “razonadamente”.

No seas judío, sé lo que eres… noájida

image Existe toda una amplia gama de patanes, bribones, estafadores, traficantes de la fe, que medran con la mentira, el temor, la amenaza, el engaño, la manipulación emocional, etc.
Son pastores, clérigos, supuestos rabinos mesiánicos, líderes supuestamente espirituales, seudo noájidas y desgraciadamente también los hay judíos o que se quieren hacer pasar por tales a toda costa.
Entre este último grupo de malandrines, de judíos perversos o falsos judíos perversos, están los que inventan que todos deben convertirse al judaísmo, que ser gentil es una condición inferior, y muchos etcéteras más plagados de falsas citas sagradas, repletos de ideas corruptas, hábiles para hacer malabarismos intelectuales, astutos para actuar con sigilo oscuro.
Incluso de estos piratas de la fe hay alguno que se ha atrevido a robarme el afamado y apreciado nombre de mi sitio “serjudio.com”, para usarlo como trampolín para sus mezquinas estrategias de diseminar caos, confundir al inocente, perjudicar al bueno y por supuesto obtener dinero en el camino para sus maliciosos bolsillos.
Esos patanes que insisten con que todos deben ser judíos, y se escudan en que ellos mismos son judíos y rabinos, cuando a la vista de cualquier conocedor no son rabinos y dudosamente sean realmente ellos mismos judíos.
En fin, gente adicta al mal y que daña al prójimo constantemente…

Pruebas del sagrado valor de la identidad judía ya hemos expuesto en serjudio.com así como en fulvida.com.
Por otra parte, cualquier conocedor promedio de la ley espiritual sabe y profesa que las dos únicas identidades espirituales (la noájida y la judía) son sagradas y completas en sí mismas.
Pero, para dar un definitivo respaldo a la plenitud de la identidad noájica, presentemos el siguiente texto del libro de los Salmos:

“¡Oh casa de Israel, bendecid al Eterno!
¡Oh casa de Aarón, bendecid al Eterno!
¡Oh casa de Leví, bendecid al Eterno!
¡Los reverentes del Eterno, bendecid al Eterno!”
(Tehilim / Salmos 135:19-20)

Como es sabido, la nación de Israel se subdivide en tres castas: la sacerdotal, de los descendientes de Aarón; la levítica; y la del resto de las tribus de Israel.
Estas tres castas se mencionan explícitamente en el párrafo citado.
Es decir, se incluye a todos los judíos en el texto, sin dejar lugar a que alguno quede afuera.
Pero, notemos que se añade a otro grupo entre los que son leales al Eterno y Le bendicen, pues se habla también expresamente de los “reverentes o temerosos del Eterno”.
¿Quiénes son estas personas fieles a Dios, si ya han sido mencionados todos los pertenecientes al pueblo judío?
Los sabios expositores de la Torá lo explican con claridad: son los gentiles justos, es decir, los noájidas conscientes y activos.

Así pues, cuando algún zorro o lobo disfrazado de cordero te quiera confundir, tú ten en cuenta este salmo sagrado.
Recuerda que como noájida tienes tu parte santa entre la congregación de los que son leales al Eterno.
No precisas “judaizarte” ni convertirte a judío ni anhelar cosas judías, sino que precisas conocer tu propia identidad espiritual, tu esencia espiritual, tu manera de hacer las cosas como noájida, puesto que si haces tu parte como noájida estarás cumpliendo la Voluntad de Dios, construyendo Shalom.

No permitas que los piratas de la fe te sigan robando, estafando, perjudicando en este mundo y en la eternidad.
No sigas comprando falsas conversiones al judaísmo, ni supuesto misticismo cabalístico, ni ningún otro espejito de colores que te venden a muy alto costo, tanto material, emocional como espiritual.

Tú has de vivir como noájida consciente y activo, y con ellos ya estás alimentando tu alma, comprando el buen lugar y placer que te corresponde en el paraíso.

¿Te seguirás dejando estafar?
Si lo haces, ya no eres más inocente, sino cómplice de los patanes.

Construye Shalom.

Resp. 760 – Paz o falsa paz, engaño en el Cristiano?

ronal.ar nos consulta:

Porque las personas que profesan una fe en sus creencias idolátricas expresan tener una paz interior en su corazón, y dicen que Dios se las da. Cuando a la luz de la Tora es un engaño perpetuo sobre sus corazones, acaso el corazón es tan engañoso de hacernos sentir mucha paz pensado que están recibiendo una bendición de Dios al poner por obra muchas cosa escritas en el falso NT de que cosas es nuestro corazón, és CAPAZ de hacernos SENTIR para buscar y sentir Paz en la Verdad – o la idolatría?
Ronald J. Gautemala, San Marcos, taxista, 27, noajida.

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Resp. 742 – Profecías falsas y quebrantadas, falso nuevo pacto

ronal.ar nos consulta:

Si Dios en realidad hubiera creado un nuevo pacto y quebrantado su pacto con Israel para darle la oportunidad a los gentiles de ser salvos, que porciones y/o leyes debería Dios mismo quebrantar por un supuesto nuevo pacto que nunca a existido a todas luces de la tora, un resumen de algunas de esas porciones para invalidar perfectamente este mito idolátrico. La cual favorece averrablemente a un Jesús que no salva, y engaño a la humanidad con tanta idolatría?
Ronald J. Gautemala, San Marcos, taxista, 27, noajida.

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Milagros y otros sucesos maravillosos (y no tanto)

milagro del mar rojoDebemos tener especial consideración por los términos que empleamos, para no confundir conceptos.
Muchas veces en el error de la palabra se esconde el posterior error de la acción.

El primer ejemplo de esto lo proveyó Eva, la primer hembra humana, momentos antes de ingerir de la fruta del árbol prohibido.
Con su error de palabra, añadiendo un mandamiento del Eterno que no existía como tal, abrió la puerta para el grueso error de la acción.

Pero, no nos desviemos del tema, sino que concentrémonos en definir claramente, y brevemente, los límites del vocablo “milagro”.

Milagro no es necesariamente algún hecho sorprendente o sobrenatural, sino un suceso en la realidad física/material que sirve para testimoniar la presencia y providencia de Dios.

Por lo general asociamos la palabra con acontecimientos fuera de lo común, con portentos o maravillas, tales como la apertura del Mar de las Cañas para que pasara el pueblo judío. Es correcto, eso fue un milagro.

A veces lo vinculamos con una batalla imposible de ganar, pero que se gana. Como en la primer lucha entre los judíos y los de Amalec. O, con innumerables relatos de sucesos durante la guerra de los Seis Días (no sé si reales o fantaseados, pero dignos de maravillarse).
Y sí, también pueden entrar dentro de los milagros.

Pero, el hecho de la vida misma es un milagro.
No lo advertimos, pues es corriente y “normal”, pero cuando profundizamos en su complejidad y misterio, no dejamos de encontrar el milagro allí, tal como desde hace mucho reconocen los místicos de la santa Tradición.

Entonces, repitamos la idea central: milagro es un suceso que testimonia la presencia y providencia de Dios.
Aunque, quizás el receptor del milagro no se dé cuenta, o nadie descubra al divino Autor detrás del hecho.
Aunque, aunque a veces el hecho a vista del observador superficial ni siquiera pareciera provenir de Dios, como por ejemplo en el TANAJ es la salvación de los judíos que celebramos en PURIM. Allí parece todo ser un juego palaciego, ausente de Dios y cosas “espirituales”, si hasta la palabra Dios no está en el texto. Pero, cuando analizamos con sabiduría y entendimiento el relato, descubrimos el milagro, pues a partir de lo acontecido los judíos retornaron a vivir a plenitud el judaísmo, los gentiles respetaron a los judíos y sus costumbres, etc. Estuvo Dios operando un milagro inmenso, pero sin demostraciones estridentes, sin perturbar el ciclo normal de los eventos.
Otro ejemplo, cuando alguna persona esta gravemente enferma y se cura siguiendo los procedimientos médicos indicados. Uno lo puede explicar como la ciencia ayudando al hombre. Pero, ¿podría ser que además, o por encima de las terapéuticas médicas, estuviera la “Mano” de Dios actuando?

Ahora bien, una cosa son los milagros, otra la charlatanería.

Una cosa los milagros, otra el ilusionismo y la sugestión hipnótica.

Una el milagro, otra el poder sanador del organismo humano, cuando se canalizan y focalizan apropiadamente sus fuerzas vitales/naturales.

Una cosa los milagros, otra la brujería (prácticas que si fueran explicados por la ciencia, serían “procedimientos científicos”, pero por estar aún en la sombra, se catalogan generalmente de mágicos o brujería, o superstición).

Hay gente que sinceramente se cura de algunos padecimientos, a través de algún proceso que todavía no cuenta con explicación científica.
Santeros, brujos, sacerdotes, pastores, manosantas, charlatanes variados, “médicos alternativos”, gurúes de toda pinta, falsos rabinos mesiánicos, adoradores del demonio, cabalistas mediáticos, etc. pueden llegar a inducir (habitualmente por manipulación emocional y sugestión hipnótica) un despertar del poder autocurativo del organismo.
Es un poder propio y natural del organismo (humano), que por el momento la ciencia no logra explicar por completo, aunque ya existen estudios que van encaminados en la línea de su descubrimiento.
(Si lo deseas googlea “placebo y nocebo”, por ejemplo.)
Cuando las neurociencias avancen, tendremos más novedades al respecto y entonces los milagreros de pacotilla, pero hábiles para el engaño, deberán inventar nuevas trampas para dominar, someter, robar, esclavizar a sus seguidores.

La estafa ocurre cuando el curado no reconoce el poder natural puesto en juego, y/o no agradece directamente al Eterno, y solamente a Él; sino que deposita su fe ciega en alguna religión o clérigo mediante el cual cree que recibió el milagro.

Pero nosotros, con corrección no los llamamos “milagros”, pues cuando ocurren hechos sorprendentes pero que no llevan a Dios, entonces son eso, hechos sorprendentes, explicados por la ciencia o aún no.

Por otra parte, si un suceso sorprendente ya diera validez a una religión, o estatus divino/mesiánico/profético a algún sujeto, entonces el tal Jesús y sus asuntos estarían al mismo nivel que la Santería, el Espiritismo, la Metafísica, los Yoguis, los “Sais” indios, Maradona, este moré Yehuda, los médicos carismáticos, entre infinidad de otros que realizan curas “imposibles”, o profetizan o manifiestan hechos maravillosos.
Así pues, los efectos especiales no demuestran nada, sino solamente que son efectos especiales…

Si un hecho sorprendente fuera explicado por la ciencia, pero igualmente manifiesta la presencia y providencia del Padre Celestial, no deja de ser un milagro.
Ejemplo, la vida misma.
Ejemplo, el retorno de Israel a su tierra hogar.
Ejemplo, el renacimiento de la conciencia noájica.
Ejemplo, la supervivencia el endeble pueblo judío a lo largo de la historia, a pesar de los pesares.
Estos cuatro podrían hallar alguna inteligente explicación científica, pero seguirían siendo milagros, para quien tiene los ojos, la mente y el corazón correctamente calibrados.

Ahora, con este conocimiento en ti, puedes expresarte más correctamente, al tiempo que buscar ser sincero contigo y con Dios.

Resp. 737 – es normal sentir temor al querer dejar a Jesús?

dianita nos consulta:

apreciado more, lo que he visto en esta concurrida pagina me ha causado una impresion enorme,
1- soy joven y por lo tanto tengo muchas dudas y miedo,
2- me he sentido identificada con algunos aspectos del noajismo
3- pero mi pregunta seria es normal sentir temor por abandonar una \”religion\” ??,
4- desde pequeña he crecido con el catolicismo y no he estado de acuerdo con muchas cosas pero desde pequeña me han inculcado que no ser catolico es malo
nombre reservado

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Conversión al judaísmo y estudio de Torá para el gentil en relatos del Talmud

Prestemos atención a un, aparentemente, sencillo y conocido relato verídico del TALMUD:

“Enseñaron nuestros Maestros acerca de un gentil que se presentó ante Shamai (el supremo jefe de la academia que lleva su nombre), y le dijo:
‘¿Cuántas Torot tienen ustedes?’.
Le respondió:
‘Dos, una Torá Escrita y una Torá Oral’.
Le dijo el gentil:
‘La escrita yo te la acepto, pero la oral no la acepto. Conviérteme al judaísmo para que me enseñes Torá Escrita’.
Shamai lo expulsó de inmediato de su presencia de modo tajante.
El gentil fue ante Hillel (el supremo jefe de la academia que lleva su nombre), con similares pretensiones.
Hillel lo convirtió al judaísmo.
Luego le enseñó el alefato:
‘Ésta es una alef, ésta una bet, ésta una guimel, etc.’.
Al día siguiente se lo enseñó pero al revés.
Entonces el reciente converso le reprochó:
‘¿Cómo me dices que es así si ayer me dijiste que era de otra manera?’.
Le respondió el sabio:
‘¿Y tú qué me reprochas a mí? Si confías en mí, aceptarás lo que te enseñe. Que la Torá Oral debes admitirla, también lo aceptarás’.
El converso reconoció su torpeza anterior, fue humilde ante su maestro y aprendió lo que él le enséñó.”

Talmud Babli, Shabat 31a

Hay tantas enseñanzas y consejos de vida en este texto que podríamos escribir un libro, pero quiero centrar en unos pocos puntos, nada más. En aspectos netamente relacionados con pretensiones de gentiles al respecto de estudio de Torá y de cuestiones atinentes en exclusiva a la nación judía.

Ante todo, no podemos dejar de pasar la ignorancia irreverente y casi blasfema del gentil al comienzo del relato.
Él, amparado en su torpeza egoísta, se creía en condiciones como para contradecir a un enorme sabio y además definir qué era lo correcto y qué no en cuestiones de Torá.
¡Por favor!
Eso es de mediocre, de arrogante, de vacío, de débil mental, de pobre de conocimiento y de espíritu… ¿no les parece?
El perfecto extraño y hueco quiere enseñarle al maestro de maestros lo qué era el área de trabajo y vida del maestro… ¿no es de una irreverancia necia y patética?
Este gentil decidió, basado en su ceguera, que sí a una parte de la Torá, pero que no a otra. Y con esa base impuso sus condiciones de cómo habría de ser su conversión al judaísmo.
Me suena mucho a esos que vienen cada dos por tres a decirme que no se convertirán al judaísmo por la vía legal de la ortodoxia, sino que se ampararán en la reforma, en los conservadores, en su fe, en vaya uno a saber en qué… porque ellos creen, ellos escucharon, a ellos les dijeron por allí que las cosas se pueden hacer así como ellos quieren. Que no cuenta la halajá (reglamentación legal vigente), ni las condiciones marcadas claramente por la ley, ni los requerimientos indispensables espirituales… ¡qué les importa a ellos!
Ellos harán lo que les parezca, opinarán lo que se les ocurra, repetirán lo que algún oscuro “rabino” (si es que lo fuera) les dijo, o cosas aún peores, tales como comerse la fantasía burda y tóxica de los falsos judíos mesiánicos o fantoches similares.
Como sea, esa actitud del gentil del relato se suele evidenciar en la actualidad con demasiada frecuencia.
Por supuesto que hay falsos maestros, curreros, fetraficantes, palurdos con título, que puede hacer su dinero y obtener poder vendiendo “conversiones” al judaísmo, inventando pretextos para que la gente se “convierta”, y otros etcéteras más. Tales como esos miserables que nos robaron el famoso y lucido nombre de SERJUDIO, para poner su dudosamente legal sitio con similar nombre que el nuestro, pero que lleva a la gente a los más crueles errores, mentiras, engaños y probablemente estafas. Una de esas espantosas mentiras es decir que es obligatorio que el gentil se convierta al judaísmo… y con la astucia típica del serpiente del Edén, con la habilidad para el engaño del timador, usan palabras rebuscadas para “demostrar” su punto de vista. Claramente el entendido reconoce la moneda falsa y la aborrece por vil. Pero, el ignorante, o el apasionado que no mide sus asuntos con la vara correcta, quizás se deja llevar hacia el abismo asqueante de la mentira espiritual y de la estafa.
No faltan los que son ignorantes y se dejan embaucar por los avivados que quieren dinero, o fama, o poder.
Así pues, de esos ignorantes abundan, ¡y cuántos! en la actualidad, que se dejan convencer por los fetraficantes de la secta judía o ajena que sea, para hacer supuestas conversiones al judaísmo, que no son nada más que papeles sin valor, parodias, burlas, engaños, nulos completamente de cualquier valor como verdadera conversión. Y, tristemente, el laico Estado de Israel mira para otro lado y deja que estos no-conversos obtengan derechos que solamente corresponden a verdaderos judíos, sean nacidos o convertidos correctamente.
Pero, gracias a Dios habemos los que como Shamai e Hillel no admiten ni un milímetro de falsedad, que no toleran la mentira, que se oponen al engaño, que llaman a las cosas por su nombre aunque a algunos les haga temblar la verdad.

Este fue el primer tema: los que dicen querer convertirse pero se vienen con un manojo de pretensiones ridículas, de falsas creencias, que difícilmente les facilita el camino a la verdadera conversión al judaísmo.

Pasemos al segundo tema.
Éste tiene que ver con el orden del relato.
Léelo y responde por favor: ¿qué hizo primero el sabio de sabios Hillel, convirtió al gentil o le enseñó Torá?
Pues… ¡ni siquiera le enseñó el alefato, el abecedario hebreo antes de convertirlo!
¡Mucho menos le enseñó o estudio junto a él Torá!
Te recuerdo algunos links, para que retengas en tu mente y corazón y agradezcas que este humilde Moré te alimenta con el buen pan espiritual que te hace bien y bendice:

Esta es una breve recopilación de decenas de textos que publicamos que están avalados y basados en la Torá misma, en la legislación correspondiente, en las palabras de los Sabios de todas las épocas.
Pretender contradecir esto, es como el gentil del cuento que se cree con derecho a opinar y decidir acerca de lo que no sabe y no le compete.
¿No era de infame y tonto inmiscuirse en donde no le corresponde y está prohibido por el mismísimo Dios?

En resumen, el gentil NO DEBE dedicarse al estudio de Torá, ni siquiera al estudio del hebreo (como lengua sacra), sino que eso compete en exclusiva a los que son parte integrante legalmente del pueblo judío.
Pero, claramente el gentil puede estudiar lo que le corresponde de la Torá de Israel, que son las cuestiones que lo refuerzan en el conocimiento y aplicación de los Siete Mandamientos y sus derivados legales, siempre y cuando sean con estricta vigilancia de un maestro judío experto, para que el estudio de buena voluntad no termine derivando en hipocresía y terror.
Esto no es lo que el humilde maestro Yehuda decidió, sino lo que la LEY de Dios ha decretado. Quien quiera oírlo, qué bueno; quien busque excusas para hacer otra cosa… qué malo, aunque sea con buenas intenciones.

Esta prohibición de dedicarse al estudio de Torá incluso se aplica al gentil que está en camino de conversión, pues esta persona puede y debe estudiar acerca de judaísmo, sus fiestas, rituales, el compromiso de cambio de vida que le significará el convertirse a judío; pero, el gentil en proceso de conversión tampoco se dedica al estudio de Torá, tal como tampoco observa el Shabat o festividades según sus reglas respectivas; saben porqué: ¡por qué no le corresponde ni le pertenece!
¡Cuánto menos para el gentil que quiere seguir siendo gentil, con todo su derecho y bendición por eso!

No faltará el avivado de siempre que busca justificar su EGO con cualquier cosa, por supuesto que también con la mentira más sutil o la más burda.
No faltará el que diga que este relato es un cuentito y que el orden no importa y que tal y cual.
Por supuesto, actúa como el gentil del relato, pretendiendo cosas que no son, imponiendo sus falsedades como si fueran verdaderas.
Es lo que hacen siempre, esos pastores del error.

Pero, que no quede en mis palabras, no me creas a mí en nada de lo que te digo por favor, no me creas, sino que analiza, investiga, coteja, pero siempre con personas de altura y valor real, con fuentes originales y ciertas, con lo que puede ser usado para cotejar.
En este caso, te ayudaré con otro relato verídico:

“Otro caso de un gentil que se presentó ante Shamai, a quien le dijo:
‘Conviérteme con la condición de que me digas TODA la Torá mientras me sostengo en un solo pie’.
Shamai lo expulsó con la vara de medición que usaba en la construcción.
El gentil fue ante Hillel con la misma propuesta.
Hillel lo convirtió al judaísmo.
Luego le enseñó Hillel: ‘Lo que te sea odioso a ti no se lo hagas a tu prójimo; esa es la esencia de la Torá completa, ahora vete a estudiar en profundidad el resto’.”
Talmud Babli 31a

Como ves, nuevamente un gentil pretensioso con respecto a las condiciones que impone sobre cuestiones de judaísmo, espiritualidad, vida noájica, etc.
Similar al caso anterior, parecido a cientos o miles que pululan por las calles de ciudades y de internet.
(¿Quizás tú eres o eras uno de ellos? Cuéntame si quieres aquí debajo, en la sección de comentarios).

Y nuevamente el sabio maestro primero lo convierte y luego le enseña la esencia de la Torá y entonces recién le indica que se vaya a estudiarla.
¿Entiendes?
No es el moré Yehuda quien lo dice… ¡esa es la realidad!
De hecho, del propio relato puedes advertir que ni siquiera le enseñó el mandamiento judío (uno de los 613) que dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, ¡ni siquiera eso le dijo -como mandamiento o estudio- antes de convertirlo legal y realmente a judío!

Tienes mucho para meditar.
Mucho para reparar de tus acciones y creencias tergiversadas.
Mucho para conversar con la gente de tu cercania, para ver si comienzan a hacer las cosas bien, como Dios manda, o si seguirán haciendo las cosas torpes dle necio.

Mi cariño para ti.