Idolatría = Falsedad = Inmoralidad = Muerte

Amigo noájida, te presento ahora un estudio basado en la porción de lectura de Torá semanal para los judíos, de la sección denominada “Behar”.
Está en la Torá judía, pero tiene invaluable importancia para el noájida, para alimentar su espíritu de manera apropiada.
Que te sea de provecho y bendición.

En la Torá, Dios habla a los judíos y les establece con irrevocable claridad:

«No os haréis ídolos, ni imágenes, ni os levantaréis piedras rituales, ni pondréis en vuestra tierra piedras esculpidas para postraros ante ellas; porque Yo soy el Eterno, vuestro Elokim.»
(Vaikrá / Levítico 26:1)

El Eterno en Su Torá expresa, una y otra vez, un rotundo NO a la idolatría.
Un NO inmenso a cualquier objeto, acto, palabra o pensamiento que esté dirigido hacia el elogio, apoyo o reconocimiento de la idolatría.

Nosotros podríamos dar motivos y razones para esta terminante negación, sin embargo, Dios ha sido muy claro: «NO a la idolatría, porque Yo soy Dios«.
Sin peros, sin mediatintas, sin filosofías, sin excusas, ni atajos o mitos.
NO es NO, porque Dios es Dios.
Por lo tanto, aceptar la idolatría, aunque sea en un 0,0001% es negar a Dios.

Pero, ¿qué es la idolatría?
Te daré ahora una breve caracterización, pero te pido que investigues a profundidad en SERJUDIO.COM y FULVIDA.com, pues encontrarás mucha más información.

Idolatría es aceptar como deidad a seres u objetos (ej.: maestros, imágenes, astros, fenómenos climáticos, ángeles, profetas, etc.).
También es idolatría querer plasmar a Dios en una forma que no es acorde con lo que la Torá ha trasmitido (ej. de idolatría: Dios como hombre de carne y hueso, Dios como uno de varios dioses, Dios mortal, Dios que miente o yerra, Dios que repudia la Torá o sus preceptos, Dios que le da lo mismo si un noájida vive como noájida o como judío, etc.).

Como puedes comprender, va más allá de adorar estatuas o arrodillarse delante de íconos, que es lo que en principio surge como idea de idolatría.
La idolatría es una forma de activismo (voluntario o no) en contra de la soberanía del Eterno sobre Su creación (sea que se arrodille la persona ante una imagen o no).
Por ello, es frecuente ver a ignorantes “evangélicos” mofarse de católicos y llamarlos “idólatras”, porque sus hermanos en la fe en un falso dios adoran o veneran estatuas y todo tipo de intermediarios y estampitas. Sin embargo, ¿acaso la fe en un pobre desgraciado, un brujo descarriado, un mito imposible, la fe en el colgado, es mejor?
Todo ello es idolatría, más o menos ritualizada, más o menos investida de colorido pagano, pero no deja de ser despreciable a ojos de Dios.

¿Y qué decir de aquellos que endiosan a rabinos, maestros, líderes, gurúes, iluminados?
¿O los que sabiendo la realidad de la doble senda hacia Dios, noajismo para noájidas y judaísmo para judíos, igualmente pretenden usurpar la senda del otro y vivir una vida de mascaradas?

Aquel que adora cualquier cosa (o ser) como deidad, en lugar o además de Dios, está indicando que Dios no es EL Dios de la Revelación en Sinaí, pues Dios ha afirmado categóricamente «Yo soy Uno, no hay otro aparte de Mí«:

«Así ha dicho el Eterno, Rey de Israel, y su Redentor, el Eterno de los Ejércitos: ‘Yo soy el primero y Yo soy el último, y fuera de Mí no hay Elokim»
(Ieshaiá / Isaías 44:6)

Decir algo diferente, como por ejemplo que un ser humano es un dios (o parte de Dios), o que «Dios se hizo hombre», o el sol, o una estatua, o lo que sea es un dios (o parte de Dios), es lisa y llanamente afirmar que Dios es mentiroso y que lo que Él ha dicho es falso. (Porque Él declaró que es Uno y Único, pero resulta que si hay otros; entonces Dios estaría mintiendo).
Si esto fuera así, si el Creador, el Dios que se reveló en Sinaí delante de todo el pueblo de Israel fuera mentiroso, entonces, ¿en qué podríamos confiar?
Nada tendría sentido, no habría orden, ni justicia, ni misericordia, ni verdad. Cada cual sería el amo absoluto de sus acciones y nadie tendría derecho a reclamar justicia o misericordia.
El universo sería un caos dispuesto para que al más astuto o perverso o fuerte se aproveche y triunfe.
¡A esto lleva la idolatría!

Por esta razón cuando estudias historia te encuentras que allí donde hubo idolatría, también hubo inmoralidad. Haz un breve repaso de tus lecciones escolares, piensa por ejemplo en Roma y la depravación de todo tipo que llenaba cada resquicio de su poderosa cultura.
Ahora piensa en los descendientes del imperio romano, en aquellos que mantienen sus raíces idolátricas vivas pero las ocultan debajo del disfraz de «monoteísmo» (como los falsos-judíos mesiánicos, por ejemplo, entre otros que profesan similares doctrinas pero con nombres diferentes).
Piensa en ellos y sus actos, públicos o privados, y no te sorprenderás al encontrar corrupción (sexual, comercial, familiar, gubernamental, etc.) en todos los planos que componen sus instituciones.
Para peor, no contentos con vivir en una constante estafa, se consideran santos y fieles a Dios, cuando en verdad están en activa oposición al Padre y en franca rebeldía contra lo que es bueno.
Muchos incautos siguen a los líderes de la perdición, pues no han aprendido en sus hogares los buenos principios que nutren el espíritu y quitan el error de la vida.
Muchos, la mayoría, están en pos de la idolatría «honestamente», sin ánimo de rebelión, sin deseos perversos por contradecir al Padre, sin deseo de vivir en corrupción.
Pero, por no esforzarse por estudiar de los verdaderos maestros y aceptar sus palabras, se convierten en ciegas ovejas que van a la perdición detrás de sus pastores, de los maestros de la mentira, que son lobos feroces y rapaces disfrazados como «buenos pastores». Por no acatar las correcciones que los verdaderos maestros les brindan, muchos se transforman en cómplices de los lobos feroces. Entonces se aferran con tesón a su error, se vuelven fanáticos de su idolatría disfrazada de piedad, se hacen acérrimos enemigos de los «defensores de la Torá» y fanáticos promotores de la estafa en la que viven. Se ciegan activamente a reconocer cualquier falsedad en su «religión» y presionan, maldicen, excomulgan, eliminan a aquellos que han despertado a la Luz y se han dado cuenta de la verdad. Son ovejas guerreras detrás de sus líderes insensibles y despiadados, y no saben (o no quieren saber) que con esa forma de vida descarriada están ganando perdición en Este Mundo y en el Venidero.
Destilan rencor, difunden mentiras, actúan desagradecidamente, confunden, reprochan, juran en falso… en fin… van copiando el escabroso modelo que sus líderes de la perdición les van inculcando…
Sus vidas se llenan de oscuridad y de temor a la Luz, y viven angustiados con estrechez de ánimo y mental.
La corrupción ha triunfado nuevamente pues se ha infiltrado por la puerta abierta por la idolatría1

Lo contrario también es cierto, que la idolatría entre a la vida por la puerta abierta por la corrupción.
De esta manera se puede entender el siguiente pasaje:

«Caín se enfureció mucho, y decayó su semblante.
Entonces el Eterno dijo a Caín: -¿Por qué te has enfurecido? ¿Por qué ha decaído tu semblante?
Si te enmiendas, ¿no serás enaltecido? Pero si no te enmiendas, yacerá el pecado a la puerta. Y hacia ti será su deseo. Pero, tú lo puedes dominar.
»
(Bereshit / Génesis 4:5-7)

Es que son partes gemelas, como siameses pegados grotescamente, la idolatría y la corrupción en todos los órdenes de la vida.
Todo ese vicio multidimensional arraigado al EGO entronizado como dios y señor de la persona.

Recuerda, Dios dijo NO a la idolatría.
Y NO es NO.

Muchas buenas personas están esclavizadas por la idolatría.
Sin dudas que actúan con bien hacia el prójimo y tienen conductas dignas de elogio.
Pero esto NO ES GRACIAS a la idolatría que profesan, ¡SINO A PESAR DE ELLA!
Si estuvieran libres de las doctrinas «religiosas» que son de perdición, tendrían muchísima más fuerza y bendición las buenas obras que ejecutan.
Por otra parte, al estar en el mismo bando de los que destruyen en el nombre de la idolatría, con sus buenas obras  están acarreando confusión y dando ánimos a los perversos para que se mantengan en sus perversiones.
Es un tema largo, que con la ayuda del Eterno desarrollaremos en otro momento.
Pero lo que debe quedar claro ahora es lo siguiente: si profesas alguna religión (por tanto no eres judío ni eres noájida, que son los fieles a los preceptos que Dios te ha dado), aunque estés actuando bien, tu espíritu está marchito. Y no es justo que padezcas de espíritu mustio. La cura a esta enfermedad espiritual está en tus manos: rompe los lazos que te atan a la religión, y si eres gentil vive fielmente de acuerdo a los preceptos para los noájidas, y si eres judío, ve y aprende Torá y vive según los preceptos que en ella se dictan.

Cuando le cierras cualquier rendija a la idolatría, preservas tu vida del mal.

Te resumo lo que hemos visto hasta ahora:

Idolatría = Falsedad = Inmoralidad = Muerte

Al saber esta fórmula puedes comprender el mensaje que el inspirado salmista nos da en este pasaje:

«No alaban al Eterno los muertos, ni cuantos descienden al silencio.»
(Tehilim / Salmos 115:17)

Los «muertos» son los que NO alaban al Eterno.
Los idólatras alaban a falsas deidades y por eso no alaban al Eterno (y lo insultan), por tanto están como muertos espiritualmente.
¿Quieres estar muerto en vida?
Deja de alabar al Eterno, entonces tu corazón seguirá palpitando, seguirás en el mundo, pero tu espíritu estará marchito.

Se alaba al Eterno de palabra y especialmente con actos (que NO son aplausos, levantar las manos, ademanes, etc.). Los actos de alabanza son llevar a cabo de los mandamientos que Él te ha dado para cumplir.
Esa es la mejor de las alabanzas, tal como se nos ha enseñado:

«¿Se complace tanto el Eterno en los holocaustos y en los sacrificios como en que la palabra del Eterno sea obedecida? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el sebo de los carneros.»
(1 Shemuel / I Samuel 15:22)

¿Cómo atenta contra Dios la adhesión a cualquier falso dios?
Realmente, Dios no es afectado en nada, tanto si creemos en Él como si no. A Él no le añade ni quita si actuamos movidos por ganas irracionales o falsas doctrinas en lugar de ser fieles a Él.
Debe estar bien claro esto: si pecamos o erramos no estamos dañando en lo más mínimo a Dios, ni restándoLe poder. Si actuamos correctamente, si cumplimos con los mandamientos tampoco le estamos dando nada.
Todo lo que Él nos ordenó es para nuestro beneficio, sea el personal o el colectivo.

Te resumo entonces:

Dios => Verdad => Justicia y Misericordia => Vida

En conclusión.
El idolatra es culpable de engaño, pues se adhiere a lo falso aunque dice que predica lo verdadero.
Está del lado de los que destruyen el mundo, aunque sinceramente crea que está haciendo el bien.
En palabras del Eterno a través del profeta:

«Por tanto, así ha dicho el Señor Elokim, porque habéis hablado insignificancia y habéis visto mentira; por eso, he aquí Yo estoy contra vosotros, dice el Señor Elokim. Mi mano estará contra los profetas que ven insignificancia y adivinan mentira…»
(Iejezkel / Ezequiel 13:8-9)

Para triunfar sobre la idolatría, sobre el mal, ¿qué debes hacer?
Presta atención:

«Solamente el amor domina al temor»
(Zohar, Shemot 216a)

Ama la corrección, ama la Torá (que quiere decir «instrucción» sagrada), aquella que te corresponde por derecho, seas noájida o judío.
Dedícate con empeño a cumplir con aquellos mandamientos que están a tu alcance y te corresponden de acuerdo a tu identidad espiritual, se siervo del Eterno y no un opositor.
Presta atención a los verdaderos maestros judíos, que te traen palabras de Torá (Escrita u Oral) que es apropiada y legal para ti, y que no recurren a artificios ni a efectos escénicos para trasmitir su claro mensaje.
Comparte con tus hermanos noájidas, estén más avanzados o rezagados en su experiencia noájica, para que entre todos nos fortalezcamos y purifiquemos de las vilezas propias del EGO.
Atiende a los maestros que con sencillez y directamente te orientan por las Sendas de la Vida.
Apártate de los que buscan hacerte sentir culpa por todo, reniega de las doctrinas que son como trajes hechos a medida de sus difusores.
Apártate del mal y haz el bien:

«Escoge la vida para que vivas, tú y tus descendientes, amando al Eterno tu Elokim, escuchando Su voz y siéndoLe fiel. Porque Él es tu vida y la prolongación de tus días»
(Devarim / Deuteronomio 30:19-20)

Este mensaje de fidelidad al Eterno lo vivió con intensidad Avraham hace alrededor de 3800.
Sus descendientes, los judíos, aprendieron a desechar la idolatría definitivamente hace alrededor de 2500 años.
Desde entonces tanto ellos (los judíos) como los noájidas (gentiles conscientes de su identidad y activos para cumplir con los Siete Mandamientos) cometemos errores, como humanos que somos, pero tenemos conciencia clara para no volver a caer en el infecto pozo de la idolatría nuevamente.
Sin embargo, muchos hermanos judíos, tal como la inmensa mayoría de los hermanos gentiles, están naciendo y creciendo sin una verdadera educación judía/noájida (según corresponda), por tanto aunque su espíritu puro se mantiene inquebrantable con el Eterno, están en riesgo de ser contaminados por las bajezas que esta sociedad ofrece con facilidad: religiones, sectas, mesianismos, pornografía, infidelidad, desprecio por la vida, engaños, etc.
Es nuestro deber fortalecernos en nuestro conocimiento de la verdad espiritual y en el cumplimiento de los preceptos que nos corresponden por orden de Dios, para de esa manera no solamente vivir, sino posibilitar que el hermano, el prójimo tenga algún punto de referencia estable que lo lleve al reencuentro con su verdadera identidad.
De manera tal de hacer verdad este pasaje de la sección de Torá de la próxima semana, llamada Bejukotai:

«Si andáis según Mis estatutos y guardáis Mis mandamientos, poniéndolos por obra,… Yo pondré Mi morada entre vosotros, y Mi alma no os abominará. Andaré entre vosotros y seré vuestro Elokim, y vosotros seréis Mi pueblo.»
(Vaikrá / Levítico 26:3-12)

¡Te deseo a ti y los tuyos que pasen un día excelente, en donde gocen a pleno la plenitud de la bendición que reciben de gratis a diario!
¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

Moré Yehuda Ribco

15 pensamientos en “Idolatría = Falsedad = Inmoralidad = Muerte”

  1. -En la Biblia no se mencionan Papas y mucho menos que tuvieran que ser de descendencia Italiana.

    -En la Biblia no se habla de los que se hacen llamar pastores evangelicos que vendrian hacer los mismos catolicos pero sin «imagenes».

    -En la Biblia no se habla de Monjas , de que el camino fuera creer en un sin numero de dioses.

    -Ni tampoco tendria que mencionarse ya que Este Libro Sagrado es Exclusivo del Pueblo Judio.

    -Tampoco esta sustentado de que Este Libro Sagrado es Propiedad de Gentiles. DIOS es claro y como se explica no Miente , Ni Yerra!

    Muy completo este texto more , gracias.

    P.D: Habria que pedirle a estas grandes multinacionales como Sony , Panasonic , LG….Pioneros en Tecnologia que inventen unas GAFAS para que los gentiles puedan VER y ENTENDER esta clase de textos muy bien sustentados!

  2. Excelente escrito More. Resalta mucho la adhesion a las religiones y otras formas de conducta que por extencion tambien constituyen idolatria. tambien esta el hecho de asumir otra identidad, es decir un Noajida que hace lo que le corresponde a un judio y viceversa.

  3. Hay una gran sed de aprender de Dios, y cuando uno llega y dice que el es su asistente personal pues mucha gente se la cree toda, entonces… el hambre es el hambre, y cuando aprieta se come lo que sea, tristemente la comida está en la mesa pero en lugar de buscar en la mesa se busca en la desesperación en el suelo….

  4. es cierta esa imagen amigo noaj,
    la mesa esta servida del buen pan, es FULVIDA,
    pero la gente acostumbrada a la carroña y sobras inmundas, sigue hurgando en los recipientes de desperdicios y en el suelo para comer las golosinas horrendas con las q se regodean.
    muy cierto…
    muy triste

  5. Y pensar que este hogar esta lleno de «textos tan claros», tan ciertos, y tan verdaderos como este, pero aun muchos prefieren ignorarlos, ó huyen a leerlos porque su Ego silenciosamente les advierte un peligro inexistente, y con ello los mantiene presa de tanta mentira… y los que alli permanecen se creen felices, aunque esto también sea mentira.

    Fulvida => Verdad => Identidad => Vida

    Muchas Gracias Moré

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