Job 1:1-5. Para ser bueno y justo con Dios y el prójimo.

La historia de Job, una historia pocas veces comprendida.
Una en la que la educación, piedra angular en sostener una vida de armonía, parece ausente.
Sobre eso quiero comentarte en esta oportunidad.

Prestemos atención a la lectura de las sagradas escrituras del judaísmo, tratemos de comprender lo que el inspirado autor nos quiere trasmitir.
Vamos:

"Hubo un hombre en la tierra de Uz, que se llamaba Job. Aquel hombre era íntegro y recto, temeroso de Elokim y apartado del mal.
(2) Le nacieron siete hijos y tres hijas.
(3) Poseía 7.000 ovejas, 3.000 camellos, 500 yuntas de bueyes, 500 asnos y muchísimos siervos. Y aquel hombre era el más grande de todos los orientales.
(4) Sus hijos iban y celebraban un banquete en la casa de cada uno, en su día, y mandaban a llamar a sus tres hermanas, para que comiesen y bebiesen con ellos.
(5) Y cuando habían transcurrido los días de banquete, sucedía que Job mandaba a llamarlos y los consagraba. Levantándose muy de mañana, ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Pues decía Job: ‘Quizás mis hijos habrán pecado y habrán bendecido a Elokim en sus corazones.’ De esta manera hacía continuamente."
(Iyov / Job 1:1-5)

¿Te ha llamado algo la atención en este breve texto?
Vemos un hombre poderoso en su época y lugar. Dinero no le faltaba, eso es innegable. Poder tampoco. Era famoso. Era estimado. Era como la figura más predominante en el medio oriente.
Ese era Job.
Afortunadamente era reverente al Eterno, trataba de vivir apartándose del mal, actuaba con rectitud, cumplía las leyes. Claro que sí, era un ciudadano respetuoso de la ley y de la convivencia social. No transgredía, no cometía infracciones, andaba con honestidad por la vida. Es una virtud digna del mejor elogio, ¿no?
Pero notemos un detalle. Se apartaba del mal, pero… ¿hacía el bien?
Recordemos que ambas son necesarias para ser una persona completa. Apartarse del mal y hacer el bien. Con solo apartarse del mal uno consigue no cometer transgresiones, con el temor reverente del Cielo uno escapa de situaciones problemáticas. Pero, ¿dónde queda la faceta activa? ¿Qué hace para promover el bien, para darlo a conocer, para que la gente lo reconozca y actúe con bondad?
Por ello, no basta con temer al Cielo y apartarse del mal. No basta, aunque es una gran virtud.
Se debe complementar con los actos bondadosos genuinos, con las acciones promotoras de Shalom.
Como menciona Dios a través del profeta, Él quiere que el hombre sea bueno Y justo. No una de las dos, sino ambas. Y esto parecía no cumplirlo el justo Job, más no el bueno de Job.

Esta virtud “defectuosa” tarde o temprano se manifiesta problemática.
Y así lo veremos en lo que continúa (que en lo medular no trataremos en este texto, pero te anticipo que resuelve –según entiendo- el espinoso tema aquel de “el hombre justo que le pasan cosas malas”).

Como vemos, Job tenía mucho de todo, posesiones, animales, servidores y también hijos e hijas.
Era como un rey, lleno, poderoso, recargado de bienes.
Mucho tenía, pero algo aparentemente estaba faltando.
Veamos.

¿Qué hacían sus numerosos hijos?
No leemos que hicieran asistencia social, ni fueran líderes justos de su generación, ni comerciaran de alguna manera y proveyeran de bienes y servicios a sus contemporáneos, ni eran estudiosos, ni eran… se la pasaban de jolgorio en parranda. Siempre había buen motivo para celebrar, ¿y por qué no? Si papá Job se encargaba de proveerles de todo, todo, sin necesidad de esfuerzo, sin trabajo, sin dedicación Ellos estiraban el brazo y papá Job les daba sin límite. Al menos, en apariencia, se llevaban bien entre ellos. Eso es algo para destacar, o al menos eso es lo que parece del texto literal.
Así pues, tenemos a unos jóvenes licenciosos, príncipes enviciados, que teniendo el poder y la capacidad para ser motores de expansión del bien, se centraban solamente en gratificarse a ellos mismos. Siete hijos varones, una parranda por día, siete por semana, una día en cada casa.

Al cabo de una semana, cada fin de semana, el preocupado padre Job los convocaba para que él se encargara de elevar sacrificios en honor a la deidad, no sea cosa que ellos hayan pecado.
Es que entre copas y copas, con mezcla de alcoholes y otros “endulzantes”, con cuerpos que iban y venían, con la cabeza aligerada y el corazón alegre, con la juerga a flor de piel… ¿cómo saber si habían incurrido en algún error leve o grave?
¿Podemos nosotros saberlo?
¿Cuál era el pecado que molestaba que incurrieran los muchachos y muchachas?
El de blasfemar, maldecir a Dios, que está mencionado con el eufemismo “bendecir” a Dios.
Los comentaristas clásicos nos hacen notar que este tipo de sacrificio, “olá” – “holocausto” – “incinerado por completo”, era el acostumbrado hacer cuando uno tenía pensamientos negativos, los que no implican un acto en los hechos, en este caso el de insultar a la deidad de alguna manera, con la excusa de la borrachera o la falta de consciencia.
Y así procedía este hombre poderoso, cada semana, una y otra vez, ofrendando diez animales en honor al Dios, porque eso era lo que él consideraba necesario para prevenir a sus hijos de castigos a causa de blasfemar. Madrugaba, presuroso corría a sacrificar animalitos con la buena intención de prevenir castigos divinos. Una y otra vez, escudaba la conducta de sus hijos detrás de la sangre derramada de los holocaustos.
Parece un hombre notable, como para tomar en consideración y ejemplo. ¡Tanta religiosidad aplicada a los sacrificios! ¡Tanto esmero y velocidad para disculpar los posibles pecados de blasfemia de sus descendientes! ¡Tan atento a los detalles rituales! Sí, a primera vista, a ojo de lector superficial y poco entrenado en la ciencia del estudio de la Torá se pude consignar a Job como un modelo de noájida a seguir, con todo su ritualismo, su detallismo, sus animales muertos en sacrificio, su temor reverente de Dios… sí… pero no…

¡Cuán errado e impotente era este temeroso y poderoso hombre!
¡Cuánto descarrío y desgracia en tanta buena intención desprovista de ciencia!

Entendamos, no era un mal hombre el amigo Job, pero tampoco podemos decir que era bueno.
A lo sumo, recto, correcto, justo, temeroso de pecar, pero no era bueno.
Y tampoco se encargó de educar en la buena senda a sus hijos e hijas. No lo vemos como maestro, como orientador, como consejero, como hombre sabio que encamina a sus continuadores detrás de sus pasos de gigante. Más bien vemos a un hombre que no pone límites cuando son necesarios, que permite el desenfreno, que no enseña, pero que corre como bombero a apagar principios de incendio o teme enojar a la deidad y se apura a apaciguarla.
Pero el padre, el hombre, el que tiene que estar, el que educa, el que instruye, ese no aparece, al menos no en esta descripción.

Así pues, Job está ausente en su presencia.
Presente para aparecer al final del ciclo de juergas, para compensar a la deidad con sacrificios que nadie le pidió; pero totalmente ausente cuando tiene que dirigir a sus hijos o aleccionarlos o haberles nutrido en cómo debe ser la conducta de la persona.

No, los sacrificios compensatorios no bastan.
Aunque no peca de hecho, el hombre Job peca en su omisión.
Es cómplice en su tolerancia ante conductas reñidas con lo esperable y en su intolerancia con la posibilidad de que los hijos hayan pecado.
Pero en vez de educar, compra “la paz” con ofrendas.
¿Es eso paz?
¿Es eso lo que Dios quiere?

Resuenen las palabras del profeta cuando declara: 

"Dice el Eterno: ‘¿De qué me sirve la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y del sebo de animales engordados. No deseo la sangre de toros, de corderos y de machos cabríos.
(12) Cuando venís a ver mi rostro, ¿quién pide esto de vuestras manos, para que pisoteéis mis atrios?
(13) No traigáis más ofrendas vanas. "
(Ieshaiá / Isaías 1:11-13)

El sacrificio, un método anticuado, nacido en la desesperación del hombre, en su ignorancia, pero que no reviste real sentido.
Y lo demuestra Job, sacrificando una y otra vez, cada semana, en lugar de corregir la conducta de sus hijos o hacerles entender lo que es el camino de Dios. No, él no estaba despierto a la conciencia espiritual, como dormidos estaban también sus hijos, todos ellos entumecidos con rituales, con ritos vistosos, con aromas de carnes asadas, con festivales, pero con cero contenido espiritual.
Job, un hombre muy religioso, pero desarrollado en lo espiritual.
Temeroso del pecado, reverente de Dios, cosas que son sumamente loables… pero, ¿cuál era el sentido de vivir así?
En esto, de por sí no hay pecado, pero tampoco hay perfección ni construcción de Shalom.
Su propia esposa, sus hijos, sus amigos cercanos, todos ellos no han sido influidos positivamente por Job, porque, ¿cómo habría de recibir influencias positivas si él no hace nada para instruirles en el camino del Shalom?
Temer al pecado, correr a hacer sacrificios, dar sermones, no hacer cosas malas y ¿nada más? ¿A eso se limita el potencial multidimensional del hombre?

Cuando lo vemos con esta luz, cuando entendemos que no era tan bueno ni tan perfecto Job, se nos aclara rápidamente la metáfora que continúa narrando el capítulo, aquella de la puja entre Dios y Su ángel Satán. No están disputando, no están jugando con el destino del hombre, no hacen al estilo de dioses paganos, sino que ponen de manifiesto la debilidad del proceder, de la cosmovisión “religiosa” (más no espiritual) de Job.
Pero esto, no es el tema que trataré hoy contigo.
Dios mediante, algún día, podremos estudiar al respecto.

La redención de Job surge cuando cambia su modo de actuar, o más correctamente, cuando comienza a actuar con bondad, con bien, con generosidad sincera.
Ya no como temeroso del pecado, ya no más como justo indiferente al prójimo, sino como un hombre activo en la construcción de Shalom.
Atendamos, hacia el final de la historia Job confiesa:

"De oídas había oído de Ti, pero ahora mis ojos Te ven.
Por tanto, me retracto, y me arrepiento en polvo y ceniza."
(Iyov / Job 42:5-6)

Sí, ese hombre que se ufanaba de temer a Dios, de escapar del pecado, de hacer sacrificios propiciatorios en lugar de educar en el camino del bien, ese hombre ahora reconoce que solo fue un religioso más. Alguien que hablaba de oídas, suponía, inventaba ritos, creía entender a Dios y por eso actuaba como si fuera sabio, sin serlo.
Ahora, por fin ahora, despierta a su conciencia espiritual.
Hasta aquí no hacía el mal activamente, pero tampoco hacía el bien.
A partir de ahora se da cuenta de sus carencias y de sus vicios. El vicio de presumir, el de suponer, el de inventar caminos que lo apartan del Camino.
Y ya no recurre a sacrificios, porque no valen de nada si no se hacen en su contexto y especialmente con su sentido puro.
Ya no mata animales para complacer o aplacar a una deidad enojona. Ahora simplemente hace lo que tiene que hacer: TESHUVÁ.
¿Simple, no?
Sin rituales, sin palabrería, sin rebusques, pero pleno de espiritualidad, con la simpleza de la verdad, con fidelidad a Dios.
Se arrepiente y actúa como a Dios agrada. Tal es el secreto universal de la felicidad.
A sus amigos que seguían enroscados en religión, Dios les pide sacrificios de animales (Iyov / Job 42:8), porque ellos no alcanzaban a comprender, no podían salir de su celdita mental.
Pero de Job no pidió Dios sacrificios, sino que viva como constructor de Shalom. Lo vemos con efusiva claridad aquí:

"El Eterno restauró a Job, cuando él oraba por sus amigos, y aumentó el Eterno al doble todo lo que había pertenecido a Job."
(Iyov / Job 42:10)

La salvación de Job no dependía de sacrificios, ni de sangre derramada, ni de fe, ni de temor, ni de rezar por el mero hecho de rezar, ni de rituales, ni de posturas, ni de imposturas, ni de hebraísmos, ni de palabras hebreas, ni de repetir lemas judaicos, ni de leer Cabalá, ni de hacerse pasar por judío, ni de… la salvación de Job fluyó para él cuando fue capaz de interesarse por otro, hacer algo generoso por otro, actuar con bondad, hacer algo para beneficiar a otro en verdad.
Job fue “salvo”, restaurado, cuando aprendió a vivir con sentido espiritual, en su multidimensionalidad, en su plenitud, como constructor de Shalom.
Haciendo lo bueno y justo.
Lo que Dios espera que tú también hagas.

En resumen…

57 pensamientos en “Job 1:1-5. Para ser bueno y justo con Dios y el prójimo.”

  1. 1- De que le sirve a un gentil guardar las 7 leyes y tener un comportamiento similar con aquellos monjes tibetanos que deciden aislarse de la sociedad para terminar siendo de algun modo egoistas ?

    2- Aquel padre millonario que compra jueces , testigos , para que sus hijos no paguen o terminen en carceles por el delito que se le imputa ?

    Hay estan los caminos , el hijo convertido en “diablo” , el papa similar al Job moderno sea con vacas o sin ellas , o el Gentil firme con su familia , en su entorno , haciendo su parte. Gracias

  2. querido nath, creo q esta explicado en el texto publicado: “Afortunadamente era reverente al Eterno, trataba de vivir apartándose del mal, actuaba con rectitud, cumplía las leyes. Claro que sí, era un ciudadano respetuoso de la ley y de la convivencia social. No transgredía, no cometía infracciones, andaba con honestidad por la vida. Es una virtud digna del mejor elogio, ¿no? ”
    responde esto a su inquietud?
    digame por favor, q de no haberme expresado con claridad tratare de hacerlo.
    gracias por comentar.

  3. Creo que el enfoque More. Casi siempre los religiosos le ponen enfasis a la historia de Job, en 2 cosas: 1. En el poder de convencimiento del Diablo; 2. En que Dios devuelve varias veces lo que el Diablo quito.

    Creo que ese enfoque es lo que nos han hecho creer; nunca, ni por sospecha, se cuestiona la Parte Activa (la accion altruista) que le correspondía a Job. Los religiosos hacen enfasis en la actitud de justicia de Job, pero nunca (al menos yo) había notado que realmente le hacía falta desprenderse de la religiosidad egocentrica, para poder hacer su aporte al mejoramiento de su comunidad. A prueba un boton: tanto es alabada la actitud de job, que hasta un post sobre Abluciones se publico; nunca se cuestiono esa religiosidad ritual, sino que se dio por buena.

  4. Una gran enseñanza que pone a Job en su justo lugar.

    Por ahi están algunos proponiendo hacer todo lo que hicieron los noajidas que registra los escritos hebreos.

    Ven a estos personajes como héroes perfectos, si ven que alguno se rascó la nariz mientras estaba parado de manos, entonces proponen hacer un ritual santo con dicha práctica.

    Y es que eso dos o tres misioneros disfrazados de noajidas son muy peligrosos.

    Gracias por el texto Moré.

  5. y entonces, habra q emborrachrse como hacia noaj de manera habitual… sera q habra q hacer eso…
    y como vmeos, tbn lo hacian los hijos de job.
    si, si fuera como dicen los q suponen sin conocimiento, viviriamos en un estado barbarico pero muy “reliigioso”…
    en cuanto a los misioneros q se hacen pasar por noajidas, si, sabemos de un par q desde hace meses se dedicabn solamente a tratar de destuirno. es q FULVIDA es un gran obstaculo para los misioneros y ellos haran muchas cosas, como hacen actualmente, para tratar de detenernos.
    es una pena q gente buena haga caso a esas idioteces, mentiras, injurias… pero bueno, estos falsos noajidas q son misioneros hacen lo q su papa pablito dew tarso hacia y su heroe goebles enseñaba: mentian mil veces para q la gente lo considera una verdad.

    ahora, en lo q importa, concentremonos en seguir constriuyendo, q ya los pervertidos se encargan de destruir.

  6. ¡¡¡Que gran visión Yehuda del tema!!!

    Para mi siempre fue extraño que Job fuera sacudido con tantas desgracias, siendo que el era una persona correcta, me parecía injusto. Incluso en algún momento me cuestione el porque Dios permitió esto.

    Con esto me queda todo claro. No basta con ser correcto, justo, integro; sino que gracias a estos puedes hacer el bien. Puedo incluso desprender que, nosotros luchando a diario por ser mejores personas y quizas no llegando aún ser como el correcto Job, podemos construir shalom. Creo que es lo que espera Dios de mi, sin desmerecer por cierto mi camino a la perfección.

  7. La visión cristiana enseña que Job sufrió porque le faltó “fe”, y que la falta de ésta le mereció el castigo de Dios quien decide hacer pasar malos ratos a los que no tienen “fe”.

    Ademas, muestran que Dios y Satanás no tenian oficio y decidieron “apostar” para ver cuánto podia aguantar Job, haciendo ver a este como excento de cualquier responsabilidad y relegarlo al papel de simple victima.

    Sin olvidar la máxima neotestamentaria de que no se puede “servir a Dios y a las riquezas”, asunto que aplica a todas las ovejas, pero NUNCA aplica a los pastores que se llenan los bolsillos y hasta les sobra para financiar campañas para destruir a fulvida a través de dos o tres que se hacen pasar por noajidas.

  8. Gracias Moré,

    Busqué y la palabra “íntegro” que se traduce del hebreo en el texto que ud expone, significa “alguien intachable, o algo que no le hace falta nada”.

    Entonces por ahí surge mi duda, pues en su explicación ud señala que el no enseñar ni poner límites a sus hijos era parte de la virtud “defectuosa” de Job. Aunque en el capitulo 4 de este libro dice que Job enseñaba a muchos, ¿pudiera ser que a sus hijos no? Espero me aclare.

    El Rey Salomón ya lo dice “no hay justo que siempre haga el bien y nunca peque”. Pero que en general, Job cumplía las leyes divinas. Entonces ¿cuál fue el pecado tan grande que Job tenía que expiar con lo que le aconteció?

    Seguramente me he desviado del sentido con el cual escribió ud el texto, pero fueron las dudas que me surgieron más allá de la religiosidad de Job.

    Saludos

  9. nath, y qiuen dice q job exppia por sus pecados por lo q ocurrio?
    y quien dice q sabemos todo? no remarca precisamente este libro q somos limitados y mejor no andar por la vida suponiendo cosas sino dejar q las cosas sean y tratar de constuir shalom?
    lo del cap. 4, dicen los coomentaristas q cuando a alguien le pasaba algo malo venia job y decia q tuviera paciencia, q era la justicia de Dios. nuevamente, job en el papel del justiciero, del temeroso del pecado, del q no quiere pecar… pero no el job bondadoso, el q se ofrece a ayudar, quien consuela.
    el cap. 4 refuerza lo q expongo.
    y por ultimo, reitero lo de intgegro, claro q era alguien “perfecto”, en su animo de no cometer pecado, pero no era integra su conducta pq no hacia el bien.
    era justo, pero no bueno.
    temeroso de Dios, pero no amoroso de El.
    temeroso de pecar, pero no difusor del shalom.
    se comprende ahora?

  10. Saludos moré.

    Gracias por su pronta respuesta.

    Lo de expiar fue una idea de mi cabeza. Por el dicho popular “todo se paga en esta vida” No sé si es aasí.

    Lo edito ¿cuál fue el pecado tan grande de Job para que le aconteciera lo narrado por dicho libro?

    Por otro lado, el “no hacer por otros” ¿en la transgresión de cuál o cuáles mandamientos caería?

    Saludos,

  11. no hace rpor otros no es ninguna transgresion en si misma, no para el noajida. por ello no debemos ver el relato coom pago de trangresiones, sino consecuencia de actos.
    saque la mirada religiosa querido amigo y vealo con mirada espiritual.
    pero pued eresultar muy dificil, pq cuando ha venido aprendiendo a ver el mundo de cierta manera, cuesta aprender a verlo de otra.
    job no es un libro religioso, es espiritual.
    no habla de castigos por pecados, sino consecuencia de acciones y reaccion ante sucesos de la vida.
    quizas pueda mas tarde escribir algo al respecto, pero creo que si comprende bien lo q le explico y toma en cuenta tgodo lo ya enseñado aqui, podra hacerse una idea.
    cariños

  12. Si moré ayuda a clarificar batante.

    Lo de religioso, quizá la jerga religiosa es la que me ha quedado, estoy claro que no son pago por los pecados, sino que a toda acción corresponde una reacción, se cosecha lo que se siembra.

    Por lo tanto, sigue mi interrogante acerca de cuál acción desencadenaría tal reacción en la vida de Job. Pues leí (no me pregunte donde que no me acuerdo, pero si no es así reprendame) que los dos días en que le fueron decretadas a Job sus desgracias en el corto plazo fueron en rosh shana.

  13. Moré, pareciera que a Job le sobraban las buenas intenciones, que teniendo mucho para y por hacer se caracterizaba más por ser bien intencionado.

    Si pudiera contextualizarlo diria que muy al estilo de quienes dicen “yo no me meto con nadie para que nadie se meta conmigo” o “mientras yo esté bien, todo está bien”, pero que al mismo tiempo llevan una vida pasiva y de indiferencia hacia la necesidad ajena.

    A mi me gustan las preguntas de Natanael, tiene una agudeza de la que carezco. De todos aprendo.

  14. Lo dijeron de una manera clara y sencilla, durante años me enseñaron de otra manera y todo relacionado a diezmo y falta de fe, pero gracias a Di-s, bendito sea Su Nombre, quien ha dado tal sabiduria a ustedes, veo con sencillez cual es el punto, siendo una verdadera luz lo que explica aqui estimado more, gracias por su tiempo y paciencia.

  15. Como Roberto, opino parecido respecto a años de mal enfoque respecto a las enseñanzas de Job. No solo en una sufrida historia de cómo D hace malabares con las personas.
    Gran diferencia cuando lo traes a tierra y puedes aplicarla a tu vida.
    Gracias por ayudarme a entender, refuerza mucho mi aprendizaje de cómo desarrollarme como padre, esposo, hermano, hijo y amigo.

    A actuar! a apoyar! a encaminar a los continuadores detrás de nuestros pasos de gigantes!

    Un abrazo.

  16. A mi por ejemplo a veces se me sale decir el nombre de aquel que fue colgado en el madero, y eso me pone mal, xk adona-i es mi Di-s, pero tengo que esforzarme y poner mas atencion a lo que hago y recordar que Di-s es uno y que no existe trinidad alguna tengo que desaprender muchisimo creo que si parto de lo general a lo particular podre avanzar mucho y cuando veo las leyes noajidas me doy cuenta que ellas encierran en si mucho material para desaprender las cosas que me enseñaron

  17. En resumen… creo ya se ha hecho en el post, de forma muy clara

    “La redención de Job surge cuando cambia su modo de actuar, o más correctamente, cuando comienza a actuar con bondad, con bien, con generosidad sincera.

    Ya no como temeroso del pecado, ya no más como justo indiferente al prójimo, sino como un hombre activo en la construcción de Shalom”

    Justo y bueno; activo en la construcción de shalom!

    Gracias moré, hoy he aprendido muchísimo con este texto, que en ocasiones me deja corta de palabras al encontrarme con preguntas que a veces me hacen citando a éste hermosos libro,

    tales como ¿por que a la gente buena le suceden cosas malas?…. (creo que es el título de un libro), y ni idea cual es la respuesta en él, pero la mía era esquivar a una respuesta que no tenía,

    pero aquí en el post hay una respuesta clara, coherente, real, y muy entendible, y a esa pregunta ahora hay una respuesta a modo de pregunta:¿Era buena?, que sin duda nos lleva a algo concreto.

    Definitivamente Dios “no juega” a los dados, y “no sómos” sólo fichas en un tablero de ajedrez.

    Un abrazo!

  18. Queda demostrado con este post, que para tener un comentario propio de las escrituras, primero tenemos que ir a quienes se les dió por heredad. De ellos es, es de su propiedad y con mucho amor comparten con sus hermanos noájidas. Que ganas de tener un Yehuda en Chile para compartir, ya sea en conocimientos como en un buen asado.

  19. Buenas noches amigos, cada lectura de Fulvida me hace sentir cada vez mejor y mostrarme mejor la senda que Hashem quiere que sigamos, ahora con esta lectura de Job tan mal interpretada por los religiosos a lo largo de los tiempos me doy cuenta y reconfirmo la idea en mi interior de que solo debemos aprender de las personas que fueron elegidas por el eterno, gracias Moré por sus enseñanzas.

  20. deberiamos hacer una lista de los Justos del Tanak, del Talmud y del Midrash para que sean un ejemplo a seguir para las masas que abracen las 7 leyes universales como forma de vida y se tenga un antecedente en personajes “biblicos” tan famosos.

    otros ejemplos (no se que opinen): Ciro el Grande, Hiram el rey y Hiram el Arquitecto, Rahab la cananea, la reina de Saba (la cual es muy famosa hasta en el mundo de la moda) y un eunuco etiope amigo de el profeta Jeremias, Ebermelec se llamaba creo.

  21. en meses de meditacion he deducido 2 cosas: una, TODA la espiritualidad gentil de los libros sagrados (tanak, Talmud, Midrash, cabala etc) sencillamente NOS PERTENECE a los Bnei Noaj pues por algo Dios la puso ahi y 2, el uso de Hebraismos es inevitable, pues hasta “noajida” es un hebraismo, al mismo tiempo que el hebreo es la lengua de la creacion (no la lengua de los judios) y si atendemos la historia de Job, este hubiera sido un “religioso” para algunos por ahi, pero no, hablar el idioma de Dios no es ser judaizante ni suplantador de identidades, como por ejemplo seria que hablaramos idiomas realmente judios, como el ladino o el yidish

  22. Me resulta complejo poder comprender este texto, hay en él muchos aspectos similares a lo que conozco de otras culturas como la griega, en que los dioses juegan con el destino del hombre, y este recurre , quizás por ignorancia o consejo, a todo tipo de ofrendas y sacrificios para capear el temporal. Por otra parte, la forma en que se expresan los dioses griegos se parece mucho a este texto, muy humano, con emociones humanas como el hastío. No sé si era ley antigua que los padres paguen los platos rotos de los hijos, pero ahora me parecería muy bien, sobre todo en Chile, los menores de 18 años matan y roban y nadie paga nada, pero ese es otro asunto. Por otra parte me perdí, cuál es la participación y apreciación de Steve Job, en parte del texto : “Y esto parecía no cumplirlo el justo Job, más no el bueno de Job.”, ¿ cuál es la afirmación?. En fin, quizás hay que tener más background para comprender el sentido profundo de estas enseñanzas , me queda la idea que no basta ser bueno, se requieren siempre otras cosas, probablemente ser más proactivo con la propia bondad.

  23. El libro de Job me parece bastante peculiar y uno de los más curiosos del Tanaj, tanto por los elementos que presenta como por el comportamiento de los protagonistas.

    Durante cierto tiempo pensé que la clave era el presentar la omnipotencia de la divinidad, y más que presentarla “loarla”, pero, con darse eso -la presentación de la omnipotencia- no creo que sea lo principal del texto, lo principal es algo así como una prueba iniciática por la que Job descubre quién es y que es. Las pruebas por las que pasa no son gratuitas, son el medio para que adquiera la consistencia del “ser”.

    Dios pone a prueba a la persona. Pero a la persona en cuanto ser, dándole con ello parte de su esencia, porque la persona, sin la esencia de Dios, no existe en cuanto “ser” se queda en algo situacional como es el “estar”. Porque… ¿le importa a Dios que alguien le tenga mucha fe? No le importa…el comportamiento, las acciones y sus resultantes.

    Lo que se pone a prueba es ver si Job es capaz de superar, de vencer, la imagen de auto-suficiencia que ocultaba al verdadero ser de Job, para encontrarse y encontrar a Dios. Es curioso, en ese sentido, que lo que se potencia es una búsqueda del propio “yo”, una búsqueda personal a través del “fuego” de la prueba. De alguna manera viene a ser como un psicoanálisis primitivo y traumático -las pruebas son de ordago- que tiene también un componente iniciático respecto…a la propia personalidad, al ethós de Job. Ni la fe ni la paciencia cuentan aquí.

  24. Gracias, yo admiro mucho a Job, … este post me hace reflexionar sobre mi….
    a veces me pregunto: ¿porque me pasan ciertas cosas si yo me porto bien?, si estoy tratando de mejorame.. y ¿porque a fulanito q hace cosas malas le va bien?
    Ahora estoy entendiendo que talvez no soy tan buena, Le pido a Dios que me ayude a ver lo que esta mal en mi para así poder auto-corregirme. En esas estoy, reflexionando.

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