El Mesías y el Noájida

Si te invitan a un viaje, generalmente te gusta saber a dónde vas a ir, con quien vas a ir y para que vas a ir. Pues bien todos nosotros estamos invitados a un viaje, un viaje a un nuevo mundo, a una nueva era. Pongámoslo así: te levantas por la mañana y no te preocupas porque es tarde, ni en donde estas pues tienes total control y seguridad en tu vida, sales de tu casa y no encuentras tráfico cuando vas a trabajar. O vas al supermercado y puedes comprar lo que quieras pues tienes dinero de sobra, y además cuando vas a pagar no tienes que hacer fila ni un minuto. Imagina una cena con todos los platillos más deliciosos para ti, y que no tengas que prepararla, con solo pensar estará frente a tus ojos. O llegar y arrancar de un árbol la prenda de ropa que más te guste, a tu medida, aplanchada y lista para usarse. O que te parece que si tienes un amigo un pariente lejos de ti y quieres saludarlo, no necesitas teclearle a un celular, puedes llegar donde el este y darle un abrazo más rápido que el tiempo mismo. También, que te parecería tener una memoria absoluta con capacidad de vivir (literalmente) los recuerdos más lindos una y otra vez. Tu riqueza y la de tus seres queridos será impresionante y no habrá mas preocupaciones por cuentas, cuotas, recibos, etc.
Imagina también el planeta sin contaminación, ni terremotos, tornados, inundaciones, sin destrucción de bosques, ni matanzas de animales para negocio. Con una temperatura perfecta, la que a ti mas te guste.
Qué me dices que dejen de existir todas las enfermedades, desde dolorosas como el cáncer hasta simples como un resfrío por mojarnos los pies.
Así lo que menciono es ínfimo comparado con lo que el mundo que se acerca nos traerá, el mundo del Mashiaj. Y nosotros, si todos nosotros los noájidas estamos invitados, y así como cuando te invitan a un paseo, a una fiesta, a un viaje; siempre te informas para ver cómo prepararse, como ir vestido, que llevar, etc. Nosotros debemos aprender del Mashiaj para saber cómo podemos aprovechar al máximo lo que va a haber allí.
Cada una de las leyes noájidas nos ayudan a ser mejores, o hacer mayor bien; pero el objetivo no es ese; el objetivo no es solamente ser o hacer hoy (inclusive sabemos que la ley que nos exige cortes de justicia no se puede aplicar en su máximo esplendor actualmente), el objetivo es llevar y preparar todo lo que nos rodea para ese momento, donde todo el universo al unísono dirá D-IS ES UNO Y SU NOMBRE UNO, junto al Mashiaj.
Así amigos los insto a acercarse a su maestro y pedirle que les hable un poquito del Mashiaj, pues cada palabra que se escuche en el mundo sobre él lo acerca aun más.
Que pasen un feliz séptimo día.

6 pensamientos en “El Mesías y el Noájida”

  1. Pedirle a mi moré que me enseñe cómo voy a vivir Allá, en lugar de cómo debo vivir aquí y ahora?
    Pedirle a mi moré que me hable de asuntos inciertos, de los que se apenas se tiene un pequeño atisbo, en lugar de enseñarme y orientarme en lo de Aqui para lo cual está altamente calificado?
    Pedirle a mi moré que me enseñe un tema netamente judío en lugar de temas netamente noájidas?

    Una vez lo hice, y me dijo algo asi: Para qué te interesas en asuntos que no te van a servir de manera integral en esta vida? Interésate por lo de Aquí ya que estás Aquí, y deja lo de Allá, allá.

    Tambien me dijo algo asi: hablar de esos temas es parecido a hablarle a un feto acerca de todo lo que hay aqui afuera, no sirve de mucho, es mejor hablarle de lo que está viviendo ahi dentro.
    Ejemplo: “bebé, aqui afuera hay luz” no tiene mucho sentido, pero “bebé, el lugar donde estás se llama vientre… vi… en… tre…”, tiene más sentido.

    Saludos!

  2. Es tremendo el parecido con Obama en esa foto, Jonathan; recuerda que hoy es un cumplido, pero hace algunos días nadie daba ni cinco por ese negrito; a propósito, saben cual es la diferencia entre la motocicleta de un blanco y un negro?.
    En que la moto del blanco dice Harley Davidson, Kawasaki, Honda, etc. y la del negro dice Domino¨s  Pizza, Pizza Hut, etc.

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