Archivo de la categoría: acercar

¿Cómo acercar al lejano?

A causa del hambre espiritual son cientos de miles las personas que eligen alimentarse con alimento que no beneficia sus vidas, tales como religiones, sectas, movimientos espirituales, adicción a las drogas, estudio de cabala. El fiel cumplimiento de los mandamientos dados a Noaj es el único camino que lleva al Creador, ya que únicamente ellos son la pieza que une a Dios y su obra, como dice la Escritura: “…El Eterno creó los cielos y la tierra”

Grandes Sabios afirman que los mandamientos de Dios se asemejan a una cuerda que tiran del hombre hacia arriba desde un pozo profundo, o sea, este plano inferior hasta un plano superior, con el propósito de que el ser humano tenga la posibilidad de “sentarse a hablar cara a cara” con su Padre, ya que los mandamientos equipan al hombre con las vestiduras adecuadas para presentarse ante su Creador.

El Moré Yehuda Ribco nos ha enseñado que la palabra Mandamiento, “mitsva” en hebreo, tiene su origen en una raiz verbal que significa “vincular”, “formar un lazo”.

Los noajidas tenemos Siete Mandamientos, seis de ellos son de caracter negativo del tipo “no hagan esto o aquello”, y uno positivo. Dichos mandamientos fueron dados a todas las naciones, y sirven para dominar el EGO que opaca al ser humano y encaminar a las personas a una vida de trascendencia en todos los planos de su vida, vida real.

Sabemos que tener permiso para hacer todo lo que queremos produciria finalmente una vida llena de insatisfacciones. Muestra de ello son aquellas sociedades donde se promueve la legalización de ciertas prácticas que tienen el potencial de acabar con el género humano.

Muchas personas rechazan cualquier consejo que suene a religión sin siquiera evaluarlo, causa de esto ha sido los constantes abusos de quienes juegan a ser líderes de personas que tan sólo buscan conectarse con su Creador. El resultado de esto es falta de propósito, falta de positividad, falta de sentido en la vida a causa de guias dignas de confianza.

Sabemos que el noajismo no es una receta infalible para la felicidad, pero tambien sabemos que aquellos que hemos asumido el compromiso de ser fieles a nuestra identidad a través del fiel cumplimiento de las leyes noájicas, tal y como fue y es la voluntad Divina al enviarnos a Este Mundo, hemos experimentado relacionarnos con la bondad propia de nuestro Creador, la cual nos otorgará el sentido de realización que se precisa para solventar cualquier deficiencia que nos presente en el interín.

Además sabemos que lo opuesto es cierto. Si las personas obran de manera opuesta a su identidad espiritual, la proporción de esto acrecentará las falencias en todos los planos de la existencia.

Finalmente, basado en todo lo anterior, ¿Cómo podemos DE MANERA PRÁCTICA hacer que los noájidas que nos son conscientes de su identidad lo sean?

¿Cómo acercar al lejano?

¿Cómo ayudar a que los muchos conozcan su identidad y la ACEPTEN, sin presionarlos, sin caer en el misionerismo?

Compartamos lo que tengamos en mente en la sección de comentarios.

Pesaj para los noájidas

A mis amigos y hermanos noájidas:

¡Shalom!

Introducción
Pesaj es la primera de las festividades en la historia de la nación judía.
En ella, los judíos no sólo recordamos, sino que vivenciamos en cierta medida, las penurias y la redención que gozamos.
Tal como está dicho:

En cada generación debe considerarse cada judío/a como si hubiera sido redimido/a de la esclavitud de Egipto
(TB Pesajim 116b, a partir de Shemot/Éxodo 13:8)

Esa redención nos la proveyó el Eterno, (Él y nadie más, ver Shemot / Éxodo 11:4), hace más de 3300, cuando Él nos libertó de la terrible esclavitud a la que estábamos sometidos en Egipto.

Este hecho es fundamental en nuestra historia, y en nuestra forma de ser, por tanto debemos a diario recordarlo y que jamás se pierda de nuestras conciencias: el Padre nos liberó y por eso, sin excusas o dudas, le debemos nuestra vida y nuestra libertad.
Es un mandamiento para los judíos preservar este recuerdo, tal como está dicho:

para que te acuerdes todos los días de tu vida del día en que saliste de la tierra de Egipto.
(Devarim / Deuteronomio 16:3)

No hay dudas de que es una fiesta nacional, además de agrícola y espiritual, de los judíos; pues somos nosotros los que fuimos liberados (Devarim / Deuteronomio 6:21), son nuestros antepasados los que fueron rescatados por el Mismo Padre de garras de la esclavitud. Es nuestra historia, y no de nación ajena.
Para que no queden dudas, el Eterno nos lo dice claramente en Su perfecta Torá:

Los Hijos de Israel celebrarán Pesaj a su debido tiempo.
(Bemidbar / Números 9:2)

No dice los gentiles, ni el que quiera, sino que dice: “los hijos de Israel”, es decir: los judíos1.

Por lo tanto, tú mi querido amigo noájida NO tienes que celebrar Pesaj, pues no es lo que el Eterno te demanda, ni lo que nutre tu espíritu.

Para los noájidas
Sin embargo, el gentil que se esfuerza por permanecer devoto al Eterno, puede (y le conviene) marcar estos días de Pesaj en su agenda, para vivirlos de una manera diferente al resto de las semanas normales.
Ahora bien, que esta vivencia no se transforme en usurpar la identidad judía, que no le corresponde, pues de hacer así, está siendo rebelde contra Dios, pues pretende ser más sabio que el Padre, atribuyéndose acciones que Dios no le ha conferido como propiedad.
Es decir, si toma para sí festividades o acciones que Dios ha dado en exclusividad a los judíos, en lugar de estar haciendo bien las cosas, está trayendo miseria y destrucción al mundo.

¿Por qué habrías tú, amigo noájida, de marcar estos días como especiales?
Te puedo ofrecer dos respuestas:

  1. Afirmar la redención universal de Mano de Dios
    Pesaj, en la historia universal, es la primera proclamación de la libertad de la persona, así como es la primer manifestación de la autodeterminación de los pueblos. No fue una arenga surgida por intereses del momento, o conveniencia política; fue una declaración del Padre de todos los seres. Por tanto, el mensaje de “liberación” de Pesaj se convierte en universal.
    Es la idea que debes hacer tuya, es la idea a la que debes dar vida en estos días, y para todos los días.
    Libertad para ti, para los tuyos, para tu prójimo y para la sociedad.
    Creo que es suficiente importancia como para acompañar el festejo judaico, con celebraciones noájidas, que tengan su propio carácter.

  2. Asociarse y colaborar en la obra de traer santidad al mundo
    Los noájidas son los socios “mayoritarios” de los judíos en la obra de atraer bendición y santidad al mundo. Por tanto, cuando los noájidas celebran Pesaj (a su manera), están ayudando y fomentando a que los judíos lo celebren (como Dios les ha mandado a los judíos). Colabora con tu vecino o conocido judío, como tú puedas y él pueda precisar. Quizás el judío no recuerda que es la festividad, o ni siquiera sabe qué es lo que se festeja, o no tiene medios económicos para adquirir matzá o vino, o puede estar involucrado en idolatría, o… ¡tantos factores en contra de la belleza espiritual para el judío! Entonces, ¿qué esperas para darle una mano? Recuérdale que es Pesaj, contáctalo con nosotros para que reciba información, dale caridad si no tiene medios, enséñale que está en tremenda idolatría si aún es de los “mesiánicos”, o… ¡tanto tienes para hacer como noájida!
    Y si tienes algún familiar o amigo gentil, que no está actuando correctamente, pues viola algunos de los mandamientos que Dios ha dado a los gentiles: háblale del mensaje de libertad para todos, de solidaridad, de amor sin condiciones, del trabajo en equipo, de la fidelidad al Eterno. Invítalo a participar de encuentros noájidas, date tiempo para que él se sienta valioso, pues es un hijo de Dios, es tu hermano…
    Este es otro de los motivos para que tú, mi amigo noájida, tengas a Pesaj como una fecha de singular valor en tu calendario anual.

Esto podrías hacer…
¿Qué puedes hacer como noájida para que tu vida tenga un calidad diferente en la época de Pesaj?
Paso a enumerarte algunos actividades e ideas, que no son obligatorias, sino pautas de positivo influjo para tu vida:

  1. Los días previos a la festividad, haz una limpieza general en tu casa.
    Para los judíos esto se debe hacer para eliminar todo rastro de jametz, alimento fermentado. Pero tú no tienes obligación de mantener tu casa limpia de estos productos.
    Sin embargo, es parte de la vida noájida el mantener un ambiente, un hogar, un cuerpo limpios y saludables. A veces no tenemos tiempo para limpiar a fondo nuestras residencias, pues bien, ahora tienes la oportunidad para hacerlo.
    Y mientras sacas lo que no usas (recuerda que hay muchos indigentes que pueden beneficiarse con algunas cosas de aquello que tu no quieres más), en tanto estás esforzándote, acuérdate de cómo los antepasados de los judíos fueron esclavos durante siglos, como padecieron de innumerables tormentos, pero que finalmente encontraron la libertad por directa intervención del Padre.
    Y mientras meditas en esto, no olvides que en nuestro corazón y en nuestra mente suelen haber pesadas manchas, a las que dejamos allí por mucho tiempo. Entonces, aprovecha la época previa a Pesaj para limpiarte a fondo tu alma, tus pensamientos. Libérate de esas esclavitudes que te dominan: adicciones, malas relaciones, religiones contrarias a Dios, malos hábitos, etc.
    Es tu momento para limpiarte, por tanto, para liberarte.

  2. En la primera noche de Pesaj, convida a familiares y allegados (todos gentiles, por favor) a una cena festiva en tu hogar.
    Que haya ricos manjares, y ten a disposición vino (una copita por persona como máximo), y algunas matzot. Recuerda, ustedes no tienen obligación de comer matzá, que ni siquiera cruce por tu mente esa idea; pero tendrán ambos alimentos como símbolos: el vino para que celebren la libertad (una copia libera, una botella esclaviza); el pan ácimo para que tengan presente la pobreza de los judíos en Egipto, que solamente comían ese pan miserable. Alegría y miseria a la mesa, para que en nuestras vidas aprendamos a celebrar en los momentos de gozo, y a aceptar con entereza los tiempos de dolor. Ambos momentos sobrevendrán a nuestras vidas, y debemos celebrar así como padecer cuando corresponde.
    Pero además, sirve para que tengamos presente a los que sufren, a los que se alimentan miserablemente, a nuestro prójimo abatido, al necesitado de dinero o afecto; para que hagamos lo que tenemos a nuestro alcance para llevarles un bálsamo y verdadera esperanza.

  3. Que la cena o reunión familiar (o a veces comunitaria), presente claramente el motivo del convite: estamos para celebrar la vida, la libertad, la fidelidad a Dios, el amor al prójimo, el respeto a Israel.
    Si entre tus invitados hay misioneros (o personas que tienen fe en falsas deidades, en particular los que son muy militantes: los de Jesús), debes advertirles con tajante nitidez que no permitirás ni un intento para profanar la velada con sus imprecaciones tendientes al error.
    Por ejemplo: que ningún trasnochado diga que el vino es sangre y el pan ácimo el cuerpo de alguna mitológica deidad. O por ejemplo: que nadie se atreva a mencionar que la redención viene por tener fe en falsos dioses, cuando sabemos que Pesaj celebra precisamente todo lo contrario, que solamente Dios (el que libertó a Israel) es el único que “salva” (Ieshaiá / Isaías 45:22).

  4. El marco físico se ve engalanado si se tiende un mantel blanco sobre una mesa solemne, llena de manjares y saludables bebidas. NO se abstengan de comer leudado, aunque sí sería conveniente limitar (aunque no eliminar totalmente) los alimentos que son considerados impuros en el kashrut.
    No olviden agradecer brevemente al Uno y Único, proveedor de sustento antes de ingerir el alimento.

  5. En el transcurso de la cena se debe proceder a lo esencial, que es el conversar acerca de los relatos de la redención de Israel de la esclavitud, y el largo y tortuoso camino que lo llevó finalmente a poder despojarse de las cadenas espirituales que cargaron incluso décadas después de romper las cadenas físicas.
    Es importante que como material de referencia NO se utilicen Biblias, esas que surgen de la fantasía enviciada de los ajenos al judaísmo; ni comentarios o interpretaciones que no sean las provistas por maestros judíos idóneos; ya que (nuevamente lo digo) a veces por querer hacer lo bueno, uno tropieza con la tentación conducente de lo negativo.
    Les recomiendo que usen los textos publicados en este sitio, serjudio.com, y en nuestro sitio hermano fulvida.com .

  6. Sería excelente que todos los invitados pudieran participar, haciendo preguntas pertinentes y no capciosas, y relatando lo que hayan aprendido acerca del evento de la libertad de Pesaj, o que expusieran conceptos prácticos acerca de “la libertad”.
    Por otra parte, aprovechen la oportunidad para disfrutar de la conversación con amigos y familiares; sin apuros, sin la molestia de la TV o radio, sin teléfonos, sin traer a la mesa temas de polémica innecesaria.
    Bonito sería que la conversación girara en torno a temas altruistas, elevados, de inspiración, y de concordia familiar.
    Y por supuesto, que no se abstengan de alabar y agradecer al Eterno por los bienes (pocos o muchos) con los que les ha bendecido en sus vidas. Que sea un trago de libertad en medio de la vida ajetreada… por favor…

  7. Si hay niños, haz lo posible para que ellos participen y se interesen en el tema.
    Prepara juegos, dales material de lectura previa, enséñales canciones, etc.
    Que sea un momento de encuentro familiar, ¿qué más bello hay?

  8. Es muy bueno si los invitados se comprometieran (de ahora en adelante) en el esfuerzo por atraer la redención al mundo, por el único medio humano posible: el cumplimiento de los mandamientos que Dios le ha dado a cada quien.
    Como parte de este compromiso, que cada cual procure acercar a más gentiles al estilo de vida que les es propio y saludable: el noajísmo.

  9. Durante cada día de los siete de Pesaj, estaría muy acorde que te tomaras un par de minutos para alabar al Eterno por la liberación de Israel, y para rogarLe por la pronta venida del Mashiaj con la consecuente redención final de todas las naciones de la tierra.

  10. Es muy bueno que aumentes las cantidades destinadas a tzedaká -caridad, contribuciones económicas a pobres o instituciones de educación judía-, pues es uno de los modos de asociarse con Dios en la tarea de redimir al mundo (no olvides que Pesaj es, en rigor, la celebración de la libertad de los padecimientos materiales).
    Puedes hacernos llegar tus aportes, que nos serán de gran ayuda para continuar con nuestra labor educativa y libertadora; haz clic aquí por favor.

  11. En todo momento debe quedar absolutamente claro que el gentil se está refiriendo a la historia de Israel, que no le es propia, y a los milagros, hechos maravillosos, y liberaciones que el Eterno proveyó a los judíos.
    En todo momento el gentil debe guardarse de no tomar para sí mandamientos rituales que son exclusivos de los judíos, y que no le reportan bendición al gentil que se los atribuye arbitrariamente.
    Tenlo siempre presente, para Pesaj y para cada día.

  12. Por último, sería hermoso si pudieras conseguir la invitación de judíos piadosos para que pasaras con ellos alguna de las dos cenas festivas (en la diáspora) del comienzo de la festividad.

Creo que con estas actividades e ideas, tú y los tuyos estarán en el camino de los que actúan con fidelidad al Eterno, y con amor al prójimo.
No romperán las normas de Pesaj, y crearán un ámbito de paz, libertad y verdadero desarrollo espiritual.

Un gran abrazo a todos mis hermanos, noájidas y judíos, que a pesar de las dificultades aman intensamente a Dios y desean servirLo y por tanto aman a su prójimo y le ayudan.
Y un gran abrazo a ti, hermano y amigo, que todavía estás bajo el liderazgo equivocado pero que sabes que pronto te liberarás y nos acompañaras en el Camino del Bien y de Luz.

Shalom, cuídense y gocen de lo permitido

Moré Yehuda Ribco
(Publicado originalmente en serjudio.com, en vísperas de Pesaj 5766
Republicado por primera vez en FULVIDA en el 2007)

Notas:

1- Para los que siempre buscan “peros”, para hacer lo que se les antoja y no lo que les corresponde, les aclaro que lo que está escrito en Bemidbar / Números 9:14 refiere a conversos al judaísmo, y no a gentiles; o a moradores temporarios en la tierra de Israel.

Resp. 724 – mi familia me rechaza

periodista nos consulta:

1- Buscando al Eterno fui catolico, evangelista y hsta musulman.
2- Ahora que encontre el camino al eterno me amenzan con que debo irme de casa por no seguir a Cristo y traerles el demonio y la mala suerte.
3- Al estar sin ocupacion estable y la falta de dinero agrava la situacion.
4- cuando solucione el tema laboral debo irme o quedarme en un lugar \”inhospito\” o esperar a que H me bendiga con un cambio en sus mentes envenenadas por los mercaderes de la Religion?
Nerio Quiñones, 58 años,periodista y traductor, Parana, Argentina

Seguir leyendo Resp. 724 – mi familia me rechaza

Frases cortas de Noajismo

Cuan grande es la diferencia entre lo religioso y lo espiritual, lo primero fue hecho por el hombre para acercarse a Dios y lo segundo fue hecho por Dios para vincular al hombre con El, nosotros encontramos todo lo espiritual dentro de los 7 Mandamientos Universales pues ellos provienen del mismo Creador del mundo.

Resp. 719 – que le tiene preparado Dios?

diego_1995 nos consulta:

shalom.
1- me gustaria saber que les tiene preparado dios a las gente de otras religiones y sectas(cristianos,musulmanes,hinduistas,budistas,etc)
2- tengo muchos compañeros de curso que blasfeman y niegan a dios.
3- trato de guiarlos por el buen camino y me insultan solamente.
4- me gustaria saber que les tiene preparadio el eterno en estos 2 casos
diego,lazo,14 años,estudiante,santiago,chile

Seguir leyendo Resp. 719 – que le tiene preparado Dios?

Frases cortas de Noajismo

El Noajismo no precisa de “religiosidad” para ser espiritual, a lo largo de los tiempos las personas han confundido entre religión y espiritualidad, lo cierto es que nuestros Mandamientos son de Origen divino por lo tanto no hay mejor forma de acercarse al Creador del mundo que cumpliendo dichos Mandamientos que son Su voluntad.

“Discutí con Dios, pero en el fondo sabía que lo que me hicieron , lo hicieron los hombres”


David Galante, sobreviviente griego del sitio de exterminio de seres humanos más grande de todos los tiempos, cuenta su odisea 65 años después de que el lugar llegara a su fin, el 27 de enero de 1945.
 
 
 
 
 
 

Enero 27 de 1945. “Vimos un movimiento en la nieve, era gente que se movía con sábanas blancas, eran los soldados rusos. Les hicimos señas para indicarles que se podían acercar, vieron cómo estábamos, la cantidad de muertos, se descomponían”.

Enero 27 de 2010. El mundo mira hacia Auschwitz, un antiguo cuartel de la monarquía austro-húngara situado en inmediaciones de Cracovia, en Polonia. Un complejo de 40 kilómetros que, entre sus paisajes forestales y pantanos, fue utilizado por la Schutz-Staffel, mejor conocida como la S.S. (la élite de la Gestapo) para cometer los peores crímenes de los que la humanidad tenga registro, los mismos conocidos como la Shoah o el Holocausto.

“Arbeit macht frei”, que significa ‘El trabajo los hace libres’, es un cartel de desprecio y sarcasmo visible a la entrada de este campo de concentración, que en época de guerra abrió “sucursales”. El 18 de diciembre pasado, cuatro ciudadanos polacos hurtaron la placa que porta el lema y hace unos días la recuperaron cortada en tres pedazos. “¿Dónde estaba Dios en aquellos días, cómo pudo tolerar ese exceso de destrucción, ese triunfo del mal?”, dijo el papa Benedicto XVI cuando conoció, en 2006, ese sitio de exterminio.

Allí, en medio de ese infierno donde murieron seis millones de personas por el simple hecho de nacer judíos, estuvo David Galante. Oriundo de la Isla de Rodas, en Grecia, este hombre de voz pausada y con el acento que le ha dado vivir en Argentina la mayor parte de su vida, recuerda lo que pasó.

“Tengo 85 años de edad, soy griego. Tengo una esposa y dos hijos y vivo en Buenos Aires hace 62 años. En 1944, durante la guerra, los alemanes invadieron la Isla y nos tomaron a los judíos. Éramos padre, madre, tres hermanas y dos hermanos. A todos nos llevaron a Auschwitz”.

Luego, por su condición de civiles judíos, tuvieron que vivir lo que nadie imaginó. “En el campo de concentración perdí a mi padre y a mi madre (Abraham y Rebecca) porque apenas llegamos fueron enviados a la cámara de gas. Junto a mis hermanas y hermano (Rosa, Juana, Matilde y Moshe) nos llevaron a trabajar. Nos iban desahuciando para reducirnos a cenizas y cuando alguien no servía lo eliminaban. Trabajábamos en la nieve durante 12 horas y nos daban de comer una vez por día un pedazo de pan o un tazón de caldo. Mis hermanas no aguantaron y fallecieron”.

“Nos desnudaban y los que no estaban sirviendo los iban eliminando en las cámaras de gas o crematorios. Yo estaba jovencito y esto quizás me ayudó mucho porque tenía muchas ganas de vivir, a pesar de todo. Las matanzas eran comunes, se vivía al día. Éramos miles de personas”.


Al borde de la muerte



Y dejó de ser conocido como David Galante. En adelante sería llamado B7328. “Nos pusieron un número en el brazo. Nuestro nombre no existía más, nos llamaban por ese número. Lo tengo todavía en el brazo grabado con una tinta”, asegura. “Era un problema porque no hablábamos alemán, polaco y tampoco idish, un idioma de los judíos de Europa Oriental, así que adaptarnos era difícil. Nos daban una orden y como no entendíamos nos pegaban”, agrega.

En medio de esas adversidades llegaron dos momentos en los cuales estuvo a punto de morir. “Estábamos en fila y un oficial nos estaba contando, sacó un revólver y disparó. Me rozó la nariz, sangré un poco y quien estaba al lado mío fue asesinado. Diez centímetros más adelante y yo moría”.

De la otra situación, sostiene, aún no sabe cómo se salvó. “Estaba enfermo porque fui a trabajar con un grupo de soldados rusos prisioneros y en determinado momento fui al baño y cuando salí no podía abrocharme los pantalones porque tenía los dedos medios congelados del frío que hacía: 10, 20 grados bajo cero en Polonia. Había un fuego cercano donde estaban soldados nazis y me acerqué. Uno de ellos me dio una patada y quedé dentro del fuego, se me quemaron los pies”.

Y prosigue: “Con los días las quemaduras fueron empeorando, se infectaron y llegó la fiebre. No estaba en condiciones de trabajar y fui a la enfermería, que era la antesala de la muerte porque el que entraba no salía. Por esos días había llegado una orden de Berlín de destruir las cámaras de gas y los crematorios porque las tropas soviéticas estaban muy cerca y no querían dejar evidencia. Un médico judío me ayudó mucho, permanecí en la enfermería, hasta que los alemanes evacuaron el campo. De no ser por eso me habrían matado”.

Y aunque este sufrimiento parecía no tener fin, estaba a punto de culminar. “Teníamos rumores de que los aliados estaban avanzando, que ganaban la guerra, pero eso no era ningún aliciente, pensábamos que nos iban a matar a todos. En la mañana del 27 de enero vimos un movimiento en la nieve, era gente que se movía con sábanas blancas, eran los soldados rusos que avanzaban. En Auschwitz pesé 38 kilos, era un esqueleto cuando me liberaron y de los 1.800 judíos que salimos de Rodas nos salvamos 150”.

El infierno había terminado, muchos alemanes huyeron, otros fueron capturados y unos más abatidos. “Volví a Rodas a ver si encontraba a un familiar. No encontré a nadie, pero me enteré, a través de la radio del Vaticano, que un hermano mío, Moisés, estaba en Roma. Dos años después vinimos a Argentina, un hermano (Hizkiá) estaba aquí desde antes de la guerra”.


Fin del silencio

 

 

Dicen quienes conocen a David Galante que luego de su liberación duró 50 años en silencio. Sólo pensaba en rehacer su vida y para ello se vinculó a una fábrica de bicicletas en Buenos Aires. Durante todo ese tiempo se enamoró de Raquel, su esposa, con quien tuvo a Sandra y Ezequiel, quienes a su vez le dieron a sus nietos Daniel y Yamit.

No hablé sino hasta 1995, me costaba mucho. En ese entonces se comentaba la película La lista de Schindler y la gente quería saber más de lo que pasó. Entonces nos juntamos un grupo de sobrevivientes y empezamos a contar. Se fundó en Argentina la Fundación Memoria del Holocausto y ahora trabajamos con testimonios”, asevera. “Discutí con Dios, pero en el fondo sabía que lo que me hicieron en Auschwitz lo hicieron los hombres”, explica.

Ahora que el mundo conmemora 65 años del fin de ese campo de exterminio, este hombre reconoce que, aunque duerme tranquilo, no todos los sobrevivientes han logrado superar el trauma. “Hay gente que no quiso tener hijos por temor a que les ocurriera lo mismo que a ellos”.

Finalmente, este judío insta a quienes administran el mundo a conocer historias como la suya para evitar desgracias. “La humanidad no ha aprendido la lección. Después de la II Guerra Mundial pensé que no iba a haber más guerras. Sin embargo, los genocidios siguen. El mundo debe aprender de esto para que no se repita y nuestros hijos tengan un mundo mejor”.

El Museo del Holocausto de Buenos Aires

 

Considerado como el único de su tipo en Suramérica, el Museo del Holocausto de Buenos Aires desarrolla a través de textos e imágenes los sucesos antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Además, cuenta con muestras itinerantes propias y de museos de Estados Unidos e Israel. También produce materiales educativos para docentes y alumnos, como son ‘El Holocausto en 10 láminas’ y la revista académica Nuestra Memoria, editada de manera ininterrumpida desde 1994.

Tomado del periodico el Espectador de colombia.



El ejemplo de Noaj

¿Realmente Siete preceptos  pueden acercarnos a una conducta de justicia, a tal punto de ser considerados justos entre las naciones del mundo? ¿Es esto aceptable, simplemente cumplir con algunos mandamientos y nada más, así de sencillo?….

Dos preguntas de extremo a extremo. La primera de alguien que cree que el Eterno se equivoca, que falla al momento de formar un pacto, que es imposible que pueda pasar lo que puede llegar a suceder. Que escapa, que pretende negar algo que lo llevará hacia la responsabilidad, hacia una carga. La segunda de alguien sumiso, que capta que El Eterno conoce lo suficiente para nuestro beneficio, que le parece bien, adecuado lo que Dios dispuso para el ser humano. Alguien que entiende que Dios no da algo que el ser humano sea incapaz de cumplir, que no nos mortificara con cargas pesadas incapaz siquiera de levantarlas un poquito. Alguien que desea crecer, desarrollarse, vivir una vida con sentido. En fin, alguien que realmente se interesa por cumplir su misión en la vida.

¿Como, como ser íntegro dentro de tantas oportunidades de fallar? ¿Como crecer entre individuos que no buscan, ni se interesan en buscarle un sentido a la vida? ¿Como apartarse de la sociedad si la precisamos para desarrollarnos? ¿Como ser justos si la injusticia nos tiene agazapados?….

“Estos son los decendientes de Noaj. Noaj era hombre virtuoso y perfecto entre sus contemporaneos. Noaj se conducía con Elokim…Gen. 6:9”

Este parrafo de la Sagrada Torá, estas palabras divinas nos trasmiten que uno puede llegar a ser un justo, un virtuoso y que Dios nos dio las herramientas para ello. ¿Cuales son? Los Siete. ¿Pues, cuales eran los mandamientos que cumplía Noaj? ¿Por que camino se dirigía su corazón? ¿Que sendero cruzó este señor que llegó a ser un justo, un virtuoso, un hombre temeroso de Dios?

No se preocupaba en cumplir Shabat, no se esmeraba en estudiar Torá. No hizo una iglesia dentro del arca, ni fuera de ella para dedicarse  a lo espiritual, No hablaba constantemente de la “palabra”, no andaba por la vida o por las calles haciendo milagros y creyendo en su mente ser una deidad, no incurría en secretos del universo, no esperaba explicaciones de parte de Dios por las consecuencias de los actos humanos, Solo y solo hacía lo que Dios esperaba de él y espera de nosotros. ¿Que es? cumplir los siete, respetar el pacto que tenemos y que sigue vigente hasta nuestros días.

Hay que entender que lo que Dios quiere de nosotros y es solo regirnos por los consejos sabios que Él nos da, por la instrucción de vida que nos entregó para que vivamos una vida feliz, con una familia, con amigos, con la sociedad, con el mundo, con lo que nos rodea.

¿Crees que Noaj vivía dentro de una sociedad honesta, que solo se equivocarón en negar a Dios?

Pues no querido lector, mucha violencia, mucho robo, mucha bestialidad existia en esos tiempos. Para que te des una idea de ello te enumeraré tres cosas:

1 – No existía el respeto entre las personas, ni entre los animales. El lobo andaba con el perro, el gallo con el pato, cada hombre tenia las mujeres que deseaba. No existia un respeto íntimo, un valor que el otro esperaba de su conyuge. Y los animales, cada vez empeoraban más. Los jueces eran corruptos, legalizaron la unión entre un ser humano y una bestia.

2 – por temor al robo, que era muy excesivo en esa época, la gente empezó a andar por las calles desnuda, no querian perder sus ropas. Entre nueve robaban a un solo individuo y cada uno se llevaba una pequeña parte del botín para no ser sentenciados por los jueces.

3 – Empezarón a aprender hechizerías y se olvidarón por completo de Su Hacedor. Por lo tanto incurrierón en idolatría.

Hay diferenecia entre antes y depues, pero la pregunta es: ¿Como Noaj alcanzó ser justo entre todos esos individuos? Pues él siguió con la tradición Noajica, aprendió de su abuelo Metushelaj las siete leyes, se dedicó a cumplirlas y a ser lo que Dios espera de cada uno de nosotros. Pues tal fue dicho por los Sabios: “Cada individuo es un mundo entero”. Y por lo cual lo que tu puedes lograr nadie más lo puede hacer.

Si crees que en la sociedad actual es imposible crecer o llevar a la práctica los siete preceptos. Recuerda a tu ancestro, aquel que luchó por la causa divina, aquel que vivió en una sociedad mucho peor y aún así se  mantuvo firme. Aquel que logró que el mundo subsista, aquel que te esta esperando en los cielos para que lo acompañes. Aquel que fue justo entre sus contemporaneos, ¿Cuanto crees que lo hubiera sido entre nosotros?

El pacto sigue vigente, así como todavía existen individuos que traen oscuridad al mundo. Toma las siete antorchas y haz que su Luz ilumine aún mas allá de donde tu ojo no pueda observar.

Tienes la oportunidad de ser justo, un virtuoso, un temeroso de Dios. Tienes las herramientas…

¿Las utilizarás?

Recuerda que eres tú el que se beneficia.

Saludos!


ES JUSTO DESEAR SUPERAR COMO GENTILES FIELES EL NÚMERO DE JUDÍOS FIELES.

El camino, de los gentiles fieles es uno, a ver si somos perseverantes en cumplir y transmitirlos a nuestras familias. Y aun más, a ver si lo informamos y hacemos cambiar a personas de nuestros entornos.

 

Y quiera Hashem, que seamos continuadores y cumplidores, por generaciones y generaciones de aquí en más; hasta crecer y ser más fieles cumplidores gentiles que judíos… Esta es una gran meta, pensando que somo unos 6.300 a 6.500 millones de personas… y sólo 15 millones de judíos. Más, siendo posible, este objetivo y reto no se ha demostrado realizado… en ninguna de las épocas de la humanida, en los 3322 años des de que existen los dos caminos, de adoración y cumplimiento en verdad, noajismo y judaismo.

El punto de partida es ahora y aquí, donde cada uno de nosotros nos encontramos, sabiendo que lo principal es establecer la adoración única y respetuosa al Eterno -Exaltado sea-. Y para ello, hemos de aprender y cumplir y difundir los Siete Mandameintos Universales, abandonando las prácticas de las religiones y dejando de lado a todas las celebraciones religiosas; pues, nosotros como gentiles, no tenemos obligación de hacer ninguna celebración religiosas; podemos recordar las celebraciones de otros, los hermanos judíos, pero en puridad tenemos el camino independiente y no precisamos de sus celebraciones religiosas (las cuales si son en unos casos obligatorias para ellos, conllevan mitzvot).


Y si queremos podemos abrazar los reglamentos noájicos (30 ó 66, según los sabios de la Casa de Jacob). Más nosotros no tenemos obligación, de cumplir estos reglamentos; solo que, nos es permitido y posible y ellos conlleva hacernos pasibles de mayor justicia y construir mayormente shalom en la humanidad.  Y no es preciso hacer costumbres de los judíos, las cuales son específicas de ellos; solo que algunas cosas nos son posibles y factibles; pero por nosotros mismos y no imitacionismo de  los judíos.

 

Otra cosa, es recibir enseñanza y conocimiento adecuado de los sabios y maestros de la Casa de Jacob y luego actuar e informar en consecuencia: primero a nuestras familias, luego a nuestros amigos  y vecinos, y luego a todas las personas con las las que nos relacionemos “siempre”. En relación a esto, las festividades y costumbres de las religiones, y del paganismos y las gentes irreligiosas son oportunidad, para ser puestas por nosotros como inadecuadas y a la vez hacer manifiestas las conductas conformes a l noajismo; tal como les fue revelado a Adam y Eva, a Noaj y su familia,  y  tal como cumplieron esforzadamente muchos… y entre ellos Abraham e Isaac y Jacob; tal como se le reveló a Moises el maestro de maestros… y tal como se aclara en la Halajá aplicable a nosotros los gentiles fieles.

 

Quiero tener fuerzas y animos para construir mi familia, conforme al noajismo y que tal vez antes de los 80 años llegue a tener familia con hijos (lo cual fué asi para  Abraham y Jacob) y ponerme a cumplir dia a día, lo cual ya hago, y actuar en mi sociedad y mi trabajo y mi barrio vecinal… Y si es voluntad de Dios, educar unos hijos en el noajismo y con respeto y temor y adoración única a Dios.

En este sentido, los gentiles, debemos impulsarnos entre nosotros a  animar a otros gentiles, a salir de sus religiones y cumplir como noájidas. Y crear comunidaddes y familias noájidas y tener hijos e hijas noájidas y educarlos en el noajismo (centros noájidas y sociedades noájidas). Nuestras sociedades noájidas, deben ser resistentes al noajismo y solidarios con la Casa de Jacob… Y perseverando, crecer cuantitativa y cualitativamente, en las areas de cultura, educación, sanidad, deportes y también en la responsabiliad como gobernantes y jueces y legisladores noájicos comprometidos y observantes de las Siete Leyes Universales.

 

Y creo, que será de gran bendición el momento, en que los gentiles fieles seamos unos tantos más que los judíos fieles. Es una excelente meta, un propósito sano y  de bendición para la humanidad. Que es posible, que es algo que tal vez,  nosotros o nuestros descendientes “perseverantes”, pueden ver hecho realidad y que aportará Luz a la Humanidad y que acercará la llegada del Mesías rey y de la Redención Mesiánica y de la instauración de Shalom en el mundo moderno. Tengo ese sueño y ese deseo y quiero verlos cumplidos y hechos realidades.  Paz y solidaridad noájidas, activas y constructivas.