Mensaje a la religión

Eres una tremenda carga que afecta a muchos, nos guste o no. No aceptas ninguna responsabilidad, pero creas para la humanidad más y más responsabilidad no deseada. Provienes de las entrañas del universo físico.

Eres destructiva. Eres repugnante. Destruyes a las personas. Las degradas. Creas egomaniacos a partir de tu poder maligno. Haces posible que las personas se repriman a través de tus mecanismos de control.

Eres furtiva. No tienes conciencia. Maltratas las cosas que apreciamos en la vida y las arruninas. Creas más mal con tu mal. Creas enfermedades porque eres una enfermedad. Eres uno de los arquetipos siniestros. Te alimentas de ti misma.

Tus seguidores han utilizado fuerzas destructivas para destruirte. Han acabado con las personas, pero no contigo. Has sido utilizada contra ti misma: tus seguidores han sido destruidos. Esto te ha perpetuado, por la ilusión de que te derrotaban. En las cruzadas, los vencedores tienen que utilizar el mal para vencer y, al hacerlo, ellos mismos se vuelven el mal. Eres una paradoja.

Pero debes ser conquistada. Debes ser expuesta al mundo y, en tu desnudez, debes quedar indefensa. Ya no tendrás fuerza. Podrás ser prevista. Insistiremos. No somos unos simples Don Quijote. Conocemos cómo funcionas. Conocemos tus debilidades. No somos destructivos. No insistiremos en tu contra. Nuestro método será extraer el fondo de tu mecanismo. Eres un mecanismo que no puede funcionar, excepto sutilmente, y nosotros eliminaremos esa sutileza y te expondremos. Las personas te verán y se separarán de lo que eres. Serán lo que su identidad les dicte y tú sólo serás un mecanismo. Y la paradoja es que nadie te destruirá. Tan sólo tendrán la opción de no alimentarte y morirás.

Haremos todo esto no por nuestro ego, ni por el crédito. Lo hacemos por amor a nosotros mismos, como humanidad. Lo hacemos por decisión. Y hemos decidido ser completamente responsables de ti.

Intentamos desenmascararte, no por el temible propósito de intentar destruir el mal, sino para liberarnos y liberar a los demás de esta paradoja. Alcanzamos a ver, como en una profecia, que la maldad disminuirá como resultado.

Soportaremos nuestra aversión hacia ti. Disfrutaremos al ver cómo desapareces. Tu eliminación nos dará sustento. Y nuestro propósito será el amor, no la destrucción. De modo que éste es el principio de tu fin. Cuando se exponga este secreto, ya no serás eficaz.

Si usted ha leido hasta este punto, estoy seguro que es una persona que quiere mejorar y ayudar a que las personas que nos rodean vivan mejor. Queria compartir con usted el «Mensaje a la religión», con el propósito de que juntos preparemos un milagro para las generaciones venideras. La religión puede ser terrible para una persona, pero el problema en realidad surge de que es «nuestro» problema. Quiero que todos mis tataratataratataranietos y los suyos vivan felices y en armonía. Si no hacemos algo acerca de la religión, ¿quién lo hará? Y, si no lo hacemos ahora, ¿cuándo? Creo que debemos ser nosotros y tiene que ser ahora.

3 pensamientos en “Mensaje a la religión”

  1. La religión, es una infestación, cración humana y mantenida por conductas y recursos humanos. La religión, en si misma no es nada, es puro vacio.

    Son las personas, que rellenan de conductas inapropiadas, de rituales artificiales y que realizan una elaboración doctrinal, llena de engaños y falsedades y medias verdades, que atiborran a los religiosos idólatras.

    Todas las religiones, van contra varios de los Mandamientos Universales y se basan en el engaño: falasas doctrinas, falsas escrituras, falsos profetas, falsas verdades, falsos mediarors, falsos dioses y mucho horror y mucho error y muchos ídolos y oposición al Dios verdadore y a las enseñanzas dictadas e inspiradas a los profetas de la verdad.

    Los sabios han aclarado todo esto, pero nosotros mismos, con solo ser objetivos, podemos ver algunas o bastantes, de las falsedades de las religiones idólatras. Y una vez vistas, lo apropiado es retirarse, de la infestación religiosa, hacer teshuva y emprender el camino del gentil justo, cumpliendo los Sencillos Siete Mandamientos Universales.

    Paz y bendiciones.

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